'Los 300 de Granada'

Existen, en muchos lugares del Planeta -si yo fuera atrevido, diría que en todos-, poblaciones que quedan excluidas, por unas u otras causas, de la dignidad en el vivir. Esta expresión tan humilde, que aspira a cosas sencillas, se nutre, principalmente, de alimento, ropa y un techo que proteja de las veleidades de la naturaleza, o de cualquier otra contingencia que nos obligue a enfrentarla, a pecho descubierto, en la calle. Una mente humana, a la que pudiéramos catalogar de "buenos principios", debería de plantearse la siguiente interrogación: ¿cómo es que la especie más inteligente y poderosa de la Tierra abandona, a su suerte, a los miembros más vulnerables, y los deja, sin contemplación, morir en la calle?; o lo que peor publicita a los humanos: directamente se les agrede con el más que probable objetivo de desposeerlos.
¿Cómo es que la especie más inteligente y poderosa de la Tierra abandona, a su suerte, a los miembros más vulnerables, y los deja, sin contemplación, morir en la calle?
En nuestra ciudad, tan bella y tan aspiradora a liderar capitalidades, como la de la cultura, malviven unas 300 personas -según recuento realizado por el movimiento social "La Calle Mata"- que, diariamente, emigran por su calles, cual pobres espartanos defendiendo su supervivencia, en busca de alimento y cobijo. Se desplazan como tristes caracoles con su casa de cartón ante el desprecio y la ignorancia del equipo de gobierno de la localidad, que no arriesga migajas del presupuesto para defender a los suyos, a los de sus especie. Con tan escasos recursos, y ante el abandono de sus líderes, los Leónidas de turno, en esta ocasión las Termópilas están en peligro.
Coincidiendo con la jornada de pleno, La Calle Mata volverá a concentrarse en la Plaza del Carmen.


































