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25N 2021

Aulas contra la violencia de género

Ciudadanía - M. A. - Jueves, 25 de Noviembre de 2021
En nuestro compromiso activo contra la violencia machista, este 25N recogemos la imprescindible labor de los centros educativos y su profesorado para construir igualdad y contribuir a erradicar cualquier tipo de violencia hacia las mujeres.
IndeGranada

Zaidín. Martes 23 de noviembre. Un grupo de alumnos y alumnas de 2º y 3º de ESO del IES Veleta baja desde sus aulas al 'ágora' acondicionado en el jardín del centro educativo público para asistir a clase de Oratoria, una asignatura optativa. Tienen entre 14 y 15 años y hay mayoría de mujeres. Son María, Victoria, Estrella, Yumalay, Seinabou, Dooa, Natalia, Indara, Charo, Lobarita, Iván, Natalia, Mustafá y Ernesto

Por delante, el reto de exponer ideas, argumentarlas y debatirlas. "Hoy vamos a hablar sobre el Día contra la Violencia de Género", avanza una de las alumnas, que se desenvuelve con soltura, guion en mano. "Primero, por qué se celebra el 25 de noviembre y no otro día del año", pregunta. Prosigue con la respuesta y explica el asesinato de las hermanas Mirabal. 

Lo que a partir de ese momento se sucede es un interesante debate, adaptado a sus realidades, sus experiencias vitales, sus anhelos y también a su rebeldía. Sus opiniones son diversas y el debate intenso, incluso acalorado en ocasiones. 

Han trabajado con sus profesoras Purificación Manzano y Patricia Pozuelo recopilando datos y planteando ideas para estructurar el debate, que en ocasiones debe reconducirse. Es el compromiso de estas docentes con la igualdad el que propicia una conversación tan necesaria. 

Hablan de igualdad entre hombres y mujeres, de profesiones en las que apenas hay representación de mujeres, de brecha salarial, de malos tratos y de mujeres asesinadas. El dato que tanto escuchamos estos días se saca durante la conversación: en lo que va de año han sido asesinadas 37 mujeres en España. Al día, en el mundo, 137 pierden la vida, detalla la joven que conduce la conversación, que se aviva con esa referencia. 

Son las aulas un fiel reflejo de lo que vivimos día a día y este debate estudiantil no ha sido ajeno a las ideas que circulan en la calle. La misma calle que volverá a recibir una marea violeta para recordarnos que a las mujeres nos matan por ser mujeres y para alertarnos del creciente negacionismo

Son las aulas un fiel reflejo de lo que vivimos día a día y este debate estudiantil no ha sido ajeno a las ideas que circulan en la calle. La misma calle que este 25 de noviembre volverá a recibir una marea violeta para recordarnos esos datos recopilados por las alumnas y los alumnos del Veleta, las mujeres que pierden la vida por el mero hecho de ser mujeres. Y para alertarnos de que queda mucho por hacer para evitarlo. No solo por los asesinatos machistas que siguen sucediéndose, sino por el creciente negacionismo. Ese que cala peligrosamente a pesar de los datos y de la realidad. 

Por ese motivo sorprenden, durante el desarrollo de la clase de Oratoria, que les prepara para exponer sus ideas y defenderlas, algunos de los momentos que se vivien. Como que una de las alumnas advierta de que el lenguaje también es importante para construir la igualdad, después de escuchar que "el jefe de una empresa de construcción era una mujer". "La jefa", apunta. 

Son destellos en una conversación que, sin embargo, evidencia que queda mucho por hacer, muchísimo, porque también refleja estereotipos y roles que se asumen, pese a la juventud de los participantes. 

Es el IES Veleta un Instituto de Enseñanza Secundaria público que alberga algo menos de un centenar de estudiantes. La diversidad en las aulas y un proyecto educativo dinámico y comprometido con sacar adelante al alumnado son dos de las características que mejor definen al centro que dirige Eugenia Moreno. Gracias a la dirección, a Purificación Manzano y Patricia Pozuelo. Gracias a las alumnas y alumnos que nos recibieron. La imprescindible lucha contra la violencia de género nos concierne a toda la sociedad y es loable la labor que día a día, no solo de cara al 25N, se hace en los centros educativos.

El alumnado saca a relucir la música y la letra de las canciones que inundan las listas de reproducción de estos adolescentes -y de los que fuera de este centro educativo ya no lo son tanto-, como el trap o el reguetón. Se nota el interés que suscita la música. Y en este caso sorprende también la naturalidad con la que se escuchan letras que normalizan la violencia, las de esas canciones. "Dejar de escucharlas no va a evitar que no las hagan", argumentan algunas participantes.

Una violencia conocida y en ocasiones cercana

Casi con toda seguridad ninguno de estos alumnos y alumnas irá este jueves a una manifestación del 25N, pero al paso de esa marcha sabrán el motivo por el que se movilizan esas mujeres y hombres que también participarán en la marea. 

Esta generación no había nacido cuando Ana Orantes fue quemada viva, un asesinato machista que evidenció la dimensión de la violencia hacia las mujeres y despertó conciencias. ¿Conocéis el caso?, pregunta la periodista. Les suena a alguna de ellas, sí. Porque, como apunta una alumna, su profesora Purificación les explicó en una ocasión lo sucedido.

Esta generación no había nacido cuando Ana Orantes fue quemada viva, pero sí ha vivido, lamentablemente, otra abominación, la de las manadas

Pero esta generación sí ha vivido, lamentablemente, otra abominación, la de las manadas. Y sabe también lo que suponen las redes sociales y las prohibiciones que ya a estas edades imponen a las chicas algunas de sus parejas. De ello también se habla durante la clase, que termina con una de las participantes ofreciéndose a contar la difícil situación de una mujer joven que conoce. Tiene un bebé y sufre maltrato psicológico, explica sin poder evitar emocionarse. Unas lágrimas que se contagian a otras compañeras. Se le invita a dejarlo ahí, pero insiste en finalizar. Y su testimonio impacta. Por real, por cómo una chica tan joven sabe identificar lo que sucede y contarlo. Esa mujer que conoce bien cree, explica, que no puede salir. Lo hace por su hijo, añade. "Pero de corazón, por muy enamorada que estés, aunque pienses que no puedes, tienes que salir de ahí, ser feliz y continuar con tu vida". 

La importancia de la educación para construir igualdad, prevenir la violencia de género y aspirar a erradicarla es innegable. Así se recoge en la Ley Integral contra la Violencia de Género, que dedica el primer capítulo al ámbito educativo y a la importancia de fomentar medidas en las aulas, y en el propio Pacto de Estado contra la Violencia de Género, con medidas específicas en uno de sus ejes. 

Pero no se puede cargar en las aulas toda la responsabilidad. Y queda mucho por hacer. 

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