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La crisis de la vivienda estalla con este indignante caso

Clamor en Granada contra el desahucio de Maricarmen

Ciudadanía - Redacción IndeGranada - Jueves, 24 de Septiembre de 2026
Una multitudinaria concentración ha cortado Gran Vía para expresar la indignación por el desalojo en Madrid de la mujer de 87 años. Te informamos.
Sentada en Gran Vía durante la movilización.
Fotos: Stop Desahucios 15M y Antonio Marruecos
Sentada en Gran Vía durante la movilización.

"¡Maricarmen, no estás sola!", han coreado esta tarde en Granada las centenares de personas que se han concentrado en Gran Vía, a las puertas de la Subdelegación del Gobierno, para expresar su indignación por el desahucio de esta mujer octogenaria en Madrid, sin que la inmobiliaria propietaria de la vivienda en la que ha vivido los últimos 70 años haya demostrado un ápice de humanidad y después de hayan fallado también la Justicia y las administraciones. 

Como denuncia Stop Desahucios 15M y otros colectivos que luchan por el derecho a la vivienda, familias y personas solas y vulnerables como Maricarmen "son expulsadas de sus casas mientras fondos de inversión y fondos buitre siguen utilizando la vivienda como un negocio con el que especular"

El clamor que desde ayer recorre toda España se ha expresado también en Granada, donde los colectivos que luchan por el derecho a la vivienda, como Stop Desahucios 15M, han recordado que cada día, familias y personas solas y vulnerables como Maricarmen "son expulsadas de sus casas mientras fondos de inversión y fondos buitre siguen utilizando la vivienda como un negocio con el que especular". 

Ese era precisamente un mensaje que se leía en una de las pancartas que portaban los manifestantes, advirtiendo del "beneficio de los rentistas". 

El caso de Maricarmen "vuelve a poner delante de nuestros ojos una realidad que sufren miles de personas: cuando la vivienda se trata como una mercancía, nuestras vidas quedan sometidas a la lógica del beneficio"

El caso de Maricarmen, alertan las organizaciones convocantes, "vuelve a poner delante de nuestros ojos una realidad que miles de personas sufren en todo el Estado: cuando la vivienda se trata como una mercancía, nuestras vidas quedan sometidas a la lógica del beneficio".

En la movilización se ha trasladado apoyo, además de a Mari Carmen, a David y a su hijo, también desahuciados en Vallecas, y a todas las familias que están enfrentándose actualmente a procesos de desahucio.

Ante esta situación, añaden, "no podemos resignarnos. Hay que organizarse y movilizarse para defender el derecho a la vivienda".

"Hay que acabar con el negocio de la vivienda. Y hacerlo significa poner en el centro el derecho de las personas a vivir en una vivienda digna y recuperar aquellas viviendas que no estén cumpliendo esa función social".

La movilización de hoy también ha querido recordar que la respuesta frente a los desahucios no puede ser individual. Frente a quienes pretenden que cada familia afronte en soledad un problema que es colectivo, el movimiento por el derecho a la vivienda reivindica la organización y la solidaridad en los barrios.

"¡La vivienda no se negocia!" o "La solución, expropiación!",  fueron otros de los lemas coreados durante una concentración convocada para exigir respuestas. Porque, como trasladan estos colectivos, en estos momentos no valen "más parches ni falsas soluciones". Es necesario "cambiar las leyes para que el derecho a la vivienda sea un derecho real y efectivo y no una declaración que pueda quedar en papel mojado".

Tras desbordarse la concentración en Gran Vía, los asistentes han caminado hacia el Ayuntamiento de Granada. 

Vídeo remitido a El Independiente de Granada vía DDHH

Como ha recordado Stop Desahucios 15M, en Granada esta realidad es bien conocida. "Son los casos de Marcos e Irene y su hijo, amenazados por UCI; Rosa y sus cuatro hijos, frente a Building Center, propiedad de CaixaBank; Inma y sus dos hijos; María; Patricia, enfrentada a Caja Rural; Jesús y Manuela, amenazados por el Ayuntamiento de Granada; o Paloma, vecina de Plaza Nueva, amenazada después de 30 años en su vivienda por su arrendador. Todos estos casos aparecen recogidos en el comunicado que ha servido de base para la movilización".

Para el colectivo, "la indignación y la rabia que hoy han llenado las calles tienen que convertirse en organización y lucha colectiva".