Denuncian la aparición de decenas de truchas muertas en el río Dílar por falta de caudal

Ciudadanía - IndeGranada - Domingo, 19 de Julio de 2026
La asociación 'Somos Río Dílar' lo ha puesto en conocimiento del Seprona, Confederación Hidrográfica y Medio Ambiente de la Junta, al tratarse de una especie en peligro de extinción.
Una de las truchas aparecidas en el cauce seco del río Dílar.
Remitida por Somos Río Dílar
Una de las truchas aparecidas en el cauce seco del río Dílar.

Decenas de truchas han aparecido muertas este pasado jueves en un tramo del río Dílar a su paso por el término de Otura, después de que el caudal del río haya ido descendiendo de forma drástica durante las últimas semanas hasta desaparecer y dejar el cauce seco, según informa en un comunicado la asociación Somos Río Dílar, que ha denunciado el hecho tanto al Seprona de la Guardia Civil, como a la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta. La trucha común es una especie catalogada como en peligro de extinción. 

Según relata Somos Río Dílar, durante la mañana del día 16 de julio ese tramo de río "ha amanecido completamente seco, dejando a la vista de las personas que paseaban por allí una importante cantidad de truchas comunes muertas sobre el lecho de piedras".

El hecho ha sido denunciado "para que se abran los expedientes sancionadores que corresponda y se tomen las medidas oportunas para evitar alteraciones tan graves en el dominio público hidráulico", afirma la asociación. 

Este tramo del río, y hasta la desembocadura en el Genil, suele estar seco en verano -con el descenso de caudal tras el deshielo y las extracciones de agua para riego agrícola en la zona- y Somos Río Dílar lleva a cabo una incesante labor de activismo para que el río mantenga agua en todo su recorrido a fin de sostener su ecosistema fluvial. 

Como explica Somos Río Dílar, "para evitar que ocurran situaciones como esta, en la que todo un río que debería ser permanente se muere por falta de agua, la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir establece un caudal mínimo ecológico, que es el caudal que necesita la especie más exigente que pueda habitar el tramo y que debería garantizar la conservación del pez y del ecosistema en conjunto. De esta forma se pueden compatibilizar los usos del agua, principalmente extracciones para riego, con la conservación del ecosistema y de sus habitantes, especialmente si se trata de especies amenazadas".

Crítica a la Confederación

El caudal mínimo ecológico "es una restricción a todo uso y no puede ser empleada para ningún fin salvo el abastecimiento y siempre que no exista una alternativa", afirma la asociación. "En el momento de la desecación el caudal exigido por la Confederación Hidrográfica era de 312 l/itros por segundo en el tramo bajo, que estaba siendo incumplido, presuntamente, por dos comunidades de regantes", según Somos Río Dílar, que critica la labor de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir: "Parece no estar atendiendo a las exigencias europeas de mejorar el estado de los ríos españoles que sufren desecaciones, vertidos o alteraciones hidromorfológicas muy serias. El régimen de caudales mínimos ecológicos del río Dílar está sujeto, completamente, a los azares y estrategias de la autoridad, que no logra dar un paso adelante en la aplicación de su responsabilidad".

Todo este tramo del río Dílar, explica la asociación, "discurre sobre un sustrato arenoso muy permeable donde se va infiltrando el agua, cumpliendo con su importantísimo papel de recargar los acuíferos subterráneos que luego nos darán agua para beber y para regar. Es necesario que circule un caudal más ajustado que sature este sustrato permeable del lecho y permita que circule agua en superficie durante todo el año".

Por otra parte, en el lugar donde aparecieron las truchas muertas "existe un obstáculo infranqueable para las comunidades de peces, por lo que la normativa vigente en materia de aguas exige la permeabilización del obstáculo a su titular. No es el único obstáculo que necesita ser eliminado o adaptado al paso de la ictiofauna. En pleno Parque Nacional nos encontramos con una situación semejante que está pendiente de abordar con rigor".

Según Somos Río Dílar, "la solución a esta situación tan compleja no pasa por enfrentar los usos con la conservación de una especie protegida. La solución está en encontrar un punto intermedio dialogado que debe nacer desde un foro formado por la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente (responsables de la conservación de la trucha común), la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (organismo que debe recalcular los caudales autorizados para su uso y los circulantes), los usuarios (usuarios de una parte del bien público que es el agua)  y asociaciones y particulares conservacionistas, porque el río como dominio público es de todos y no solo de los que tienen usos extractivos autorizados".