Detenciones y multas a mujeres comprometidas con las libertades (1975-1979)

La lucha por la amnistía (1975-1976)
La exigencia de amnistía para todos los ciudadanos encarcelados por motivos sociales y políticos ya comenzó en los años sesenta como condición ineludible para conseguir la reconciliación nacional y terminar con la división producida por la Guerra de España. A mediados de los años setenta esta reivindicación va a ser impulsada por las alianzas opositoras de la Junta Democrática, creada en julio de 1974 por el PCE, el PTE, el PSP e independientes liberales, y la Plataforma de Convergencia Democrática, donde se encontraban desde junio de 1975 el PSOE, el MC, la ORT, Izquierda Democrática, el Partido Carlista y otros. El grito de amnistía fue el más oído en las calles junto con el de la autonomía para las regiones y el de las libertades democráticas tras la muerte de Franco.
La amnistía no sólo era un perdón de los delitos políticos, debía ir acompañada de la eliminación de los antecedentes penales y policiales, la reincorporación a los puestos de trabajo y la supresión de leyes represivas y tribunales especiales, como el Tribunal de Orden Público (TOP)
La amnistía no sólo era un perdón de los delitos políticos, debía ir acompañada de la eliminación de los antecedentes penales y policiales, la reincorporación a los puestos de trabajo y la supresión de leyes represivas y tribunales especiales, como el Tribunal de Orden Público (TOP). El indulto decretado tras la proclamación como rey de Juan Carlos I se consideró insuficiente, a pesar de la excarcelación de cerca de 700 presos políticos en toda España, y se desencadenó una marea de protestas que cada vez arrastraba a más manifestantes y que se intensificó a partir de la unificación de las dos grandes coaliciones opositoras en Coordinación Democrática (la “Platajunta”), el 26 de marzo de 1976.
En Granada, aunque todos los partidos se movilizaron en una primera jornada de lucha el 12 de diciembre de 1975, el inicio real de la campaña fue el 18 de enero de 1976 cuando el PCE convocó a los expresos y represaliados políticos granadinos en el Hospital Real para redactar un documento que exigía la amnistía. El escrito, firmado por expresos políticos, dirigido al rey Juan Carlos I, decía:
Ese escrito venía firmado por muchas mujeres represaliadas como Amalia Tesoro Amate, Lola Parras Chica, Dolores Huertas, Socorro Robles Vizcaíno, Antonia Picazo, Julia Cabrero Moreno, Carmen Morente Muñoz, Mercedes Belbel Bullejos, Ascensión Rubio García, Aránzazu Oñativia Bagués o Pilar Bustamante Martínez, entre otras. Se hicieron copias que luego se llevaron en manifestación hasta el Gobierno Civil, la Audiencia, Capitanía General y el Arzobispado, con resultado desigual y la detención al día siguiente por unas horas de Francisco Portillo Villena, Sº Provincial del PCE.
Se produjeron algunas detenciones de obreros y estudiantes “por proferir gritos subversivos”, según la policía.
El 22 de enero de 1976, la oposición democrática realiza una concentración en Plaza Nueva para presentar miles de firmas recogidas. Desde unas horas antes la policía había realizado un enorme despliegue en los accesos a Plaza Nueva que impidió que cientos de personas ocuparan la plaza, aunque no pudieron evitar que muchas de ellas arropara a una Comisión pudiera entregarlas en el Juzgado de Instrucción de Guardia nº 3 en Plaza Nueva. La Comisión la integraban los profesores Juan Carlos Rodríguez e Ignacio Henares y el abogado Jerónimo Páez. Al salir, en la confluencia de Reyes Católicos, se realiza una manifestación que se divide en dos grupos. Uno, entre mil y dos mil manifestantes, se dirigió a Puerta Real y la fuente de las Batallas; el otro, más reducido, entre 600 y 800 personas, se dirigió al Gobierno Civil por Gran Vía, donde fueron dispersados, tras una carga reglamentaria, a mitad de la avenida. Derivado de ellos se produjeron algunas detenciones de obreros y estudiantes “por proferir gritos subversivos”, según la policía. Entre ellos, la vecina de Atarfe, Encarnación Porcel Ruiz que, junto al resto, será puesta en libertad tras declarar en la comisaría. Se da la circunstancia de que ella volverá a ser detenida el 12 de noviembre de 1976 en la convocatoria de la Coordinadora de Organizaciones Sindicales (COS).
El movimiento feminista luchó por introducir dentro de los beneficiados por la amnistía a las mujeres condenadas por delitos como el aborto, la contracepción y la prostitución y por conseguir la despenalización del adulterio (entonces podía suponer hasta 6 años de privación de libertad)
El 1º de mayo de ese año y la programación una semana de actos en julio culminada con una gran manifestación para el día 11, que fue denegada, continuaron la campaña En 1976 se calculaba que “había en las cárceles españolas más de 350 mujeres, la mayor parte de ellas condenadas por delitos tipificados como específicos de la mujer”. El movimiento feminista luchó por introducir dentro de los beneficiados por la amnistía a las mujeres condenadas por delitos como el aborto, la contracepción y la prostitución y por conseguir la despenalización del adulterio (entonces podía suponer hasta 6 años de privación de libertad). Tanta presión en todo el país tuvo sus frutos en un primer decreto de amnistía parcial el 30 de julio de 1976” para los delitos y faltas e intencionalidad política y de opinión, infracciones administrativas de la misma intencionalidad y para los delitos de rebelión y sedición militar y otros tipificados en el Código de Justicia Militar” pero no se extendía a aquellos que hayan “podido lesionar o poner en peligro la vida y la integridad de las personas”.
La salida de presos ahora fue masiva, pero no total. En Granada, afectó a la última estudiante encarcelada del franquismo Concepción Jiménez Játiva, detenida en marzo cuando repartía propaganda de la JGR a favor de la Unión Democrática de Soldados (UDS)
La salida de presos ahora fue masiva, pero no total. En Granada, afectó a la última estudiante encarcelada del franquismo Concepción Jiménez Játiva, detenida en marzo cuando repartía propaganda de la JGR a favor de la Unión Democrática de Soldados (UDS), que salió de la cárcel el 5 de agosto de 1976, donde, según el diario Ideal, era “el único preso (sic) político en Granada”. (Diario Ideal, 06.08.76.12; AHGCG, Caja 1211, minuta del GC de Granada de 8 de julio de 1976, escrito 41.71 y ss.).
El PSOE y PCE fueron retirándose de las movilizaciones, no así los partidos de la izquierda revolucionaria y algunas organizaciones feministas, que siguieron convocando actos de masas. La Coordinadora de Grupos de Mujeres de Barcelona, en la que se integraban las organizaciones más radicales de la ciudad catalana, exigió en un comunicado:
La Coordinadora citaba los nombres de una docena de mujeres encarceladas en los centros Yeserías, Alcalá de Henares y Matuteen, entre ellas Eva Forest y Mari Luz Fernández que llevaban dos años entre rejas por el atentado de la calle Correo (Diario El País, 17.09.76). En Madrid, la primera celebración unitaria del 8 de marzo en 1977 pidió la amnistía para los delitos específicos de la mujer y una semana más tarde tuvo lugar una manifestación de más de 200 mujeres ante la cárcel de Yeserías pidiendo la amnistía para estos delitos y acabar con las leyes del Código Penal que discriminaban a la mujer (Diario El País, 15.03.77); en Granada, tuvo lugar una gran asamblea pidiendo amnistía total, en la que también intervinieron las asociaciones feministas de la ciudad, el 17 de mayo de 1977 en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias que terminó en saltos y enfrentamientos con la policía.
Consideraban que los delitos típicamente femeninos lo eran “por su origen político y social” y por ello se pedía la extensión de la amnistía para ellos
Finalmente, el 14 de octubre de 1977 un nuevo decreto-ley de amnistía será aprobado en las Cortes finalizando así las protestas y movilizaciones. Sin embargo, no parece que se hiciese caso a las peticiones de las mujeres: el Frente de Liberación de la Mujer publicó un comunicado en el que decía que “conocido el proyecto de ley sobre la Amnistía, elaborado conjuntamente por el Gobierno y la Oposición, el FLM quiere poner de manifiesto el olvido y la discriminación sistemática que se observa una vez más, respecto a las mujeres”. Consideraban que los delitos típicamente femeninos lo eran “por su origen político y social” y por ello se pedía la extensión de la amnistía para ellos (Diario El País, 11.10.77).
Habrá que esperar a la aprobación de la Constitución y de las leyes que la desarrollan, así como las reformas del Código Civil y del Código Penal a lo largo de los años ochenta, para que parte de estas reivindicaciones (despenalización de los anticonceptivos, parcial del aborto…) puedan darse por cumplidas.
El encierro de mujeres en el Rectorado (diciembre, 1979)
La creación del campus de Cartuja no vino acompañada de una dotación suficiente en equipamiento y medidas de seguridad. Al conflicto derivado por la falta de transporte que obligó a retrasar a noviembre, por una huelga de estudiantes, el inicio del curso 1977/78 y, con ello, la puesta en funcionamiento oficial de la Facultad de Filosofía y Letras, primera gran construcción del conjunto, se le añadieron en los meses siguientes las quejas por la falta de infraestructuras adecuadas (aceras, alumbrado, aparcamientos, servicio de autobuses con más continuidad, vigilancia), agravadas por la ocasional violencia de grupos fascistas (por ejemplo, el día de la huelga general del 22 de noviembre de 1979) y la extensión de delitos en el entorno (robo de vehículos, tirones, agresiones a personal de la limpieza, puntos de luz destrozados, etc. etc.).
Como la inseguridad afectaba sobre todo a las mujeres, la participación de los colectivos y asociaciones feministas fue trascendental
La Asamblea de Mujeres de Granada (AMG), haciéndose eco del rumor de la violación, publicó un comunicado en el Diario Patria el 29 de noviembre, en el que denunciaba la supuesta violación “por cinco individuos”, comunicado que supuso un juicio para sus tres autoras (Emilia Barrio Rodríguez, Mª Isabel Guijarro Arcas y Pilar Palomo Blanco), a las que se les pidió por parte del Ministerio Fiscal una multa de 3.000 pesetas por “falta del párrafo 3º del artículo 166 del Código Penal”. Fueron absueltas por el juez al no advertir “malicia en la difusión de la noticia”. (Sentencia del 5 de marzo de 1980; Juicio de faltas nº 160 de 1980).
Tras el fracaso de las negociaciones llevadas a cabo por la Junta Decanal con objeto de conseguir mejoras, la Asamblea de Facultad decidió llevar a cabo un paro académico y dos encierros para los días 3, 4 y 5 de diciembre de 1979, uno mixto en el Decanato de Filosofía y Letras y otro en el Rectorado en el Hospital Real protagonizado exclusivamente por mujeres
Tras el fracaso de las negociaciones llevadas a cabo por la Junta Decanal con objeto de conseguir mejoras, la Asamblea de Facultad decidió llevar a cabo un paro académico y dos encierros para los días 3, 4 y 5 de diciembre de 1979
Tras el fracaso de las negociaciones llevadas a cabo por la Junta Decanal con objeto de conseguir mejoras, la Asamblea de Facultad decidió llevar a cabo un paro académico y dos encierros para los días 3, 4 y 5 de diciembre de 1979, uno mixto en el Decanato de Filosofía y Letras y otro en el Rectorado en el Hospital Real protagonizado exclusivamente por mujeres de la Facultad (la primera acción de este tipo en la historia de la Universidad y de la cual lo único que conocemos hoy es que, como publicó el Diario Ideal, se llevó a cabo). Dos días más tarde terminó la movilización cuando se prometieron mejoras para el campus (reforzamiento patrullas, más guardias jurados, renovación iluminación, autobús hasta la puerta de la Facultad, etc.). La Comisión Informativa de los encerrados manifestó, sin embargo, que era “fundamental el funcionamiento democrático de la Universidad para llegar a una solución del problema, condición sin la que difícilmente podrán tomarse las citadas medidas”. (Actas de la Junta de Facultad de Filosofía y Letras, 22.10.79: 30 y 17.12.79: 37).
MINIBIOGRAFÍAS
Bibliografía:
- GÓMEZ CUESTA, Cristina, ESTEBAN RECIO, Asunción y ARRIERO SANZ, Francisco (eds.), Comprometidas. Historia y memoria de la movilización de las mujeres durante el tardofranquismo y la transición, Editorial Comares, Granada, 2024.
- HERNÁNDEZ SANDOICA, E. y RUIZ CARNICER, M. A., BALDÓ, M., Estudiantes contra Franco (1939-1975). Oposición política y movilización juvenil; La esfera de los libros, Madrid, 2007, pp. 85- 86.
- MARTÍNEZ FORONDA, Alfonso, La lucha del movimiento obrero en Granada, Fundación de Estudios Sindicales y Cooperación de CCOO-A, Sevilla, 2012.
- MARTÍNEZ FORONDA, Alfonso y SÁNCHEZ RODRIGO, Pedro: Mujeres en Granada por las libertades democráticas. Resistencia y represión (1960-1981). CC.OO., Granada, 2017.
- MORENO, Amparo: Mujeres en lucha. El movimiento feminista en España. Ed. Anagrama. Barcelona, 1977.
- RODRÍGUEZ TITOS, J., Mujeres de Granada, Diputación Provincial, Granada, 1998.
- VV.AA., La cara al viento, estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-1981), Editorial Páramo, Córdoba, Vo. I y II, 2012.
- VV.AA., La cara al viento, estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-1981), Editorial Páramo, Córdoba, Vo. I y II, 2012.
- Entrevistas en Fondo Oral de CCOO de Andalucía a Julia García Leal, Socorro Robles Vizcaíno, Carmen Morente Muñoz, Dolores Parras Chica, Araceli Ortiz Arteaga, Lola Hita Romero, Gádor Flores Navarro, Matilde Córdoba Fernández, Ana Ortega Serrano, Formulario a Alicia Baches Baches, en AHCCOO-A.
Pedro Sánchez Rodrigo (Burgos, 1960). Es licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada, donde cursó la especialidad de Historia Contemporánea. Ha ejercido como profesor de Secundaria de Geografía e Historia desde 1984. Desde hace años colabora con la Fundación de Estudios Sindicales- Archivo Histórico de CC.OO.-A.. Ha participado en la obra colectiva “La cara al viento. Estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-81)”, publicada por la Editorial El Páramo en el año 2012, y, junto con Alfonso Martínez Foronda, es autor de “La cara al viento. Memoria gráfica del movimiento estudiantil de Granada durante la dictadura y la transición”, obra publicada por la Universidad de Granada, también en 2012. Ha colaborado en el volumen La Resistencia andaluza ante el tribunal de orden público en Andalucía. 1963-76, editado en 2014 por la FES/Archivo Histórico de CC.OO.-A y la Junta de Andalucía, y en otros trabajos colectivos, como De la rebelión al abrazo. La cultura y la memoria histórica entre 1960 y 1978 (Diputación de Granada, 2016) y La Universidad de Granada, cinco siglos de historia. Tiempos, espacios y saberes, coordinado por Cándida Martínez López (III Volúmenes, EUG, Granada, 2023) con el artículo “Antifranquismo en las aulas. El movimiento estudiantil”. También con Alfonso Martínez Foronda ha publicado el libro “Mujeres en Granada por las libertades democráticas. Resistencia y represión (1960-1981)”, publicado en 2016 por la Fundación de Estudios y Cooperación de CC.OO. Actualmente está jubilado y colabora en la elaboración del Diccionario de la Represión en Granada 1931-1981.
Alfonso Martínez Foronda (Jaén, 1958). Nace en Peal de Becerro (Jaén) en 1958. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Granada (1976/81). Fue representante del alumnado del Distrito Universitario entre 1978 y 1981, por lo que fue agredido en Granada por la extrema derecha en 1980. Fue detenido por la Guardia Civil en la primera huelga de la aceituna de Jaén, tras la guerra civil, en 1978 y sancionado con 50.000 pesetas de multa. Ha sido profesor de Secundaria en Madrid, Cádiz, Jaén y Granada. Ha sido Sº Provincial de CCOO de Jaén entre 1993-2000 y desde 2004 a 2012 y miembro de la Comisión Ejecutiva de CCOO de Andalucía, siendo el Presidente de la Fundación del Archivo Histórico de CCOO de Andalucía, Estudios Sindicales y Cooperación Internacional.Como investigador, ha publicado numerosos artículos de opinión sobre aspectos docentes y sociales. Colaborador habitual del Diario Jaén desde 1994-2000 publicó La firma del viento (2007), una antología de artículos de opinión. Ha colaborado en la revista Andalucía en la Historia sobre el movimiento obrero andaluz o sobre el Tribunal de Orden Público; colaborador de El Independiente de Granada. Como investigador del movimiento obrero andaluz ha publicado La conquista de la libertad. Historia de las Comisiones Obreras de Andalucía (1962-1977), en 2005; De la clandestinidad a la legalidad (Breve historia de las Comisiones Obreras de Granada), en 2007; sobre las Comisiones Obreras de Jaén desde su origen a la legalización del sindicato (2004); la unidad didáctica El sindicalismo durante el franquismo y la transición en Andalucía; diversas biografías de dirigentes sindicales andaluces como Ramón Sánchez Silva. Al hilo de la historia (200/7); Antonio Herrera. Un hombre vital, en 2009; Andrés Jiménez Pérez. El valor de la coherencia, en 2010, entre otros. En 2011 su investigación La dictadura en la dictadura. Detenidos, deportados y torturados en Andalucía durante el Estado de Excepción de 1969, (2011), fue premiada por la Junta de Andalucía como la mejor investigación social de ese año; “El origen de las Comisiones Obreras de Andalucía”, en Cruz Artacho (Coord.), El mundo del trabajo en la conquista de las libertades, 2011; La “prima Rosario” y Cayetano Ramírez. Luchadores por la libertad en una provincia idílica (2011); sobre el movimiento estudiantil, con otros autores, “La cara al viento. Estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-81); sobre la historia del movimiento obrero granadino, con su investigación La lucha del movimiento obrero en Granada. Paco Portillo y Pepe Cid: dos líderes, dos puentes“, 2012; sobre el Tribunal de Orden Público, La resistencia andaluza ante el Tribunal de Orden Público en Andalucía (1963-1976), de 2012; sobre La represión franquista contra las mujeres republicanas de Granada (1936-1950), de 2016; sobre el movimiento obrero en Málaga durante el franquismo con La resistencia malagueña antifranquista (1955-1975) de 2017; Mujeres en Granada por las libertades democráticas. Resistencia y represión (1960-1981) en 2017; sobre el movimiento campesino en Andalucía (2021). Actualmente está trabajando un diccionario de la represión en Granada, desde el golpe de estado de 1936 a 1981 y que pretende ser el primero de estas características en una provincia española para mostrar el grosor de la represión franquista.
Si no tuviste la oportunidad de leer los anteriores artículos de esta magnífica serie o quieres volver a repasarlos:
-
La lucha de las mujeres en Granada: de la Dictadura a la Transición (I)
-
El Movimiento Democrático de Mujeres (MDM) en Granada (II)
-
El Movimiento Democrático de Mujeres (MDM) en Granada (III)
-
La Asamblea de Mujeres de Granada (AMG): Medio siglo de lucha feminista (IV)
-
Las II Jornadas Estatales de la Mujer (Granada, 1979) (V)
-
Organizaciones feministas en la Universidad de Granada durante la Transición (VI)
-
La Asociación de Mujeres de Maracena 'Mariana Pineda': pionera en el feminismo de la provincia de Granada (VII)
-
El Centro Asesor de la Mujer. María Izquierdo Rojo y otras mujeres socialistas en pie por la igualdad (VIII)
-
La Asociación Democrática de la Mujer (ADM) (IX)
-
Mujeres comprometidas en Granada con las libertades democráticas, mujeres represaliadas (X)
-
Mujeres en Granada comprometidas con la lucha del movimiento obrero (XI)








































