LA LUCHA DE LAS MUJERES EN GRANADA: DE LA DICTADURA A LA TRANSICIÓN (XII)

Detenciones y multas a mujeres comprometidas con las libertades (1975-1979)

Ciudadanía - Pedro Sánchez Rodrigo y Alfonso Martínez Foronda - Sábado, 1 de Agosto de 2026
En la excepcional serie sobre la lucha de las mujeres en Granada, Pedro Sánchez Rodrigo y Alfonso Martínez Foronda dedican este magistral capítulo al periodo entre 1975 y 1979. No te pierdas este homenaje a las mujeres de Granada que hicieron posible la conquista de las libertades.
Pegatina de la Asamblea de Mujeres de Granada, contra las multas a algunas mujeres.
Cedidas por Alfonso Martínez Foronda y Dolores Hita Romero. Colección gráfica. Archivo Histórico CCO
Pegatina de la Asamblea de Mujeres de Granada, contra las multas a algunas mujeres.

La lucha por la amnistía (1975-1976)

La exigencia de amnistía para todos los ciudadanos encarcelados por motivos sociales y políticos ya comenzó en los años sesenta como condición ineludible para conseguir la reconciliación nacional y terminar con la división producida por la Guerra de España. A mediados de los años setenta esta reivindicación va a ser impulsada por las alianzas opositoras de la Junta Democrática, creada en julio de 1974 por el PCE, el PTE, el PSP e independientes liberales, y la Plataforma de Convergencia Democrática, donde se encontraban desde junio de 1975 el PSOE, el MC, la ORT, Izquierda Democrática, el Partido Carlista y otros. El grito de amnistía fue el más oído en las calles junto con el de la autonomía para las regiones y el de las libertades democráticas tras la muerte de Franco.

Panfleto del Comité Provincial del PCE de Granada sobre la Jornada de Lucha del 12 de diciembre de 1975, convocada por grupos de la oposición de Granada. Archivo Histórico CCOO de Andalucía. Fondo Gráfico.

La amnistía no sólo era un perdón de los delitos políticos, debía ir acompañada de la eliminación de los antecedentes penales y policiales, la reincorporación a los puestos de trabajo y la supresión de leyes represivas y tribunales especiales, como el Tribunal de Orden Público (TOP)

La amnistía no sólo era un perdón de los delitos políticos, debía ir acompañada de la eliminación de los antecedentes penales y policiales, la reincorporación a los puestos de trabajo y la supresión de leyes represivas y tribunales especiales, como el Tribunal de Orden Público (TOP). El indulto decretado tras la proclamación como rey de Juan Carlos I se consideró insuficiente, a pesar de la excarcelación de cerca de 700 presos políticos en toda España, y se desencadenó una marea de protestas que cada vez arrastraba a más manifestantes y que se intensificó a partir de la unificación de las dos grandes coaliciones opositoras en Coordinación Democrática (la “Platajunta”), el 26 de marzo de 1976.

En Granada, aunque todos los partidos se movilizaron en una primera jornada de lucha el 12 de diciembre de 1975, el inicio real de la campaña fue el 18 de enero de 1976 cuando el PCE convocó a los expresos y represaliados políticos granadinos en el Hospital Real para redactar un documento que exigía la amnistía. El escrito, firmado por expresos políticos, dirigido al rey Juan Carlos I, decía:

“Consideramos que por haber sufrido la represión directamente, el difícil paso por la comisaría, la estancia en la cárcel y la discriminación social de que somos objeto en la vida pública (negación del certificado de buena conducta y antecedentes penales, exclusión de puestos de trabajo, imposibilidad de acceso a los puestos de la administración, etc.), que nos convierten en ciudadanos de segunda clase y hace más difícil nuestra vida y de nuestra familia”. (AHPCE, Nacionalidades y Regiones, Andalucía, carta de expresos políticos a SM el Rey Juan Carlos I, Caja 82, Carpeta 1-4.).

Ese escrito venía firmado por muchas mujeres represaliadas como Amalia Tesoro Amate, Lola Parras Chica, Dolores Huertas, Socorro Robles Vizcaíno, Antonia Picazo, Julia Cabrero Moreno, Carmen Morente Muñoz, Mercedes Belbel Bullejos, Ascensión Rubio García, Aránzazu Oñativia Bagués o Pilar Bustamante Martínez, entre otras. Se hicieron copias que luego se llevaron en manifestación hasta el Gobierno Civil, la Audiencia, Capitanía General y el Arzobispado, con resultado desigual y la detención al día siguiente por unas horas de Francisco Portillo Villena, Sº Provincial del PCE.

Se produjeron algunas detenciones de obreros y estudiantes “por proferir gritos subversivos”, según la policía.

El 22 de enero de 1976, la oposición democrática realiza una concentración en Plaza Nueva para presentar miles de firmas recogidas. Desde unas horas antes la policía había realizado un enorme despliegue en los accesos a Plaza Nueva que impidió que cientos de personas ocuparan la plaza, aunque no pudieron evitar que muchas de ellas arropara a una Comisión pudiera entregarlas en el Juzgado de Instrucción de Guardia nº 3 en Plaza Nueva. La Comisión la integraban los profesores Juan Carlos Rodríguez e Ignacio Henares y el abogado Jerónimo Páez. Al salir, en la confluencia de Reyes Católicos, se realiza una manifestación que se divide en dos grupos. Uno, entre mil y dos mil manifestantes, se dirigió a Puerta Real y la fuente de las Batallas; el otro, más reducido, entre 600 y 800 personas, se dirigió al Gobierno Civil por Gran Vía, donde fueron dispersados, tras una carga reglamentaria, a mitad de la avenida. Derivado de ellos se produjeron algunas detenciones de obreros y estudiantes “por proferir gritos subversivos”, según la policía. Entre ellos, la vecina de Atarfe, Encarnación Porcel Ruiz que, junto al resto, será puesta en libertad tras declarar en la comisaría. Se da la circunstancia de que ella volverá a ser detenida el 12 de noviembre de 1976 en la convocatoria de la Coordinadora de Organizaciones Sindicales (COS).

Carta y pliegos de firmas por la amnistía presentadas en Granada en enero de 1976 al rey Juan Carlos I. AHPCE, Nacionalidades, Regiones, Andalucía, Caja 82, Carp. 1-4.
Oficio remitido por Gobernador Civil de Granada al Ministro de la Gobernación, sobre detenciones practicadas el 22 de enero de 1976, tras la Tribuna Libre celebrada ese día en el Hospital Real. Oficio en AHGOG, Carp. “Manifestaciones 76”.

El movimiento feminista luchó por introducir dentro de los beneficiados por la amnistía a las mujeres condenadas por delitos como el aborto, la contracepción y la prostitución y por conseguir la despenalización del adulterio (entonces podía suponer hasta 6 años de privación de libertad)

El 1º de mayo de ese año y la programación una semana de actos en julio culminada con una gran manifestación para el día 11, que fue denegada, continuaron la campaña En 1976 se calculaba que “había en las cárceles españolas más de 350 mujeres, la mayor parte de ellas condenadas por delitos tipificados como específicos de la mujer”. El movimiento feminista luchó por introducir dentro de los beneficiados por la amnistía a las mujeres condenadas por delitos como el aborto, la contracepción y la prostitución y por conseguir la despenalización del adulterio (entonces podía suponer hasta 6 años de privación de libertad). Tanta presión en todo el país tuvo sus frutos en un primer decreto de amnistía parcial el 30 de julio de 1976” para los delitos y faltas e intencionalidad política y de opinión, infracciones administrativas de la misma intencionalidad y para los delitos de rebelión y sedición militar y otros tipificados en el Código de Justicia Militar” pero no se extendía a aquellos que hayan “podido lesionar o poner en peligro la vida y la integridad de las personas”.

La salida de presos ahora fue masiva, pero no total. En Granada, afectó a la última estudiante encarcelada del franquismo Concepción Jiménez Játiva, detenida en marzo cuando repartía propaganda de la JGR a favor de la Unión Democrática de Soldados (UDS)

La salida de presos ahora fue masiva, pero no total. En Granada, afectó a la última estudiante encarcelada del franquismo Concepción Jiménez Játiva, detenida en marzo cuando repartía propaganda de la JGR a favor de la Unión Democrática de Soldados (UDS), que salió de la cárcel el 5 de agosto de 1976, donde, según el diario Ideal, era “el único preso (sic) político en Granada”. (Diario Ideal, 06.08.76.12; AHGCG, Caja 1211, minuta del GC de Granada de 8 de julio de 1976, escrito 41.71 y ss.).

El  PSOE y PCE fueron retirándose de las movilizaciones, no así los partidos de la izquierda revolucionaria y algunas organizaciones feministas, que siguieron convocando actos de masas. La Coordinadora de Grupos de Mujeres de Barcelona, en la que se integraban las organizaciones más radicales de la ciudad catalana, exigió en un comunicado:

“amnistía para todas las presas detenidas por motivos políticos o por delitos tipificados en el Código Penal (aborto, adulterio, anticonceptivos) así como para las personas juzgadas por conducta peligrosa en el marco de las leyes de Peligrosidad Social, que son una discriminación para la mujer (homosexualidad, prostitución)… A partir de dicha amnistía abogamos por una amplia reforma de las leyes y por la discriminación en función del sexo”.

La Coordinadora citaba los nombres de una docena de mujeres encarceladas en los centros Yeserías, Alcalá de Henares y Matuteen, entre ellas Eva Forest y Mari Luz Fernández que llevaban dos años entre rejas por el atentado de la calle Correo (Diario El País, 17.09.76). En Madrid, la primera celebración unitaria del 8 de marzo en 1977 pidió la amnistía para los delitos específicos de la mujer y una semana más tarde tuvo lugar una manifestación de más de 200 mujeres ante la cárcel de Yeserías pidiendo la amnistía para estos delitos y acabar con las leyes del Código Penal que discriminaban a la mujer (Diario El País, 15.03.77); en Granada, tuvo lugar una gran asamblea pidiendo amnistía total, en la que también intervinieron las asociaciones feministas de la ciudad, el 17 de mayo de 1977 en el Aula Magna de la Facultad de Ciencias que terminó en saltos y enfrentamientos con la policía.

Consideraban que los delitos típicamente femeninos lo eran “por su origen político y social” y por ello se pedía la extensión de la amnistía para ellos 

Finalmente, el 14 de octubre de 1977 un nuevo decreto-ley de amnistía será aprobado en las Cortes finalizando así las protestas y movilizaciones. Sin embargo, no parece que se hiciese caso a las peticiones de las mujeres: el Frente de Liberación de la Mujer publicó un comunicado en el que decía que “conocido el proyecto de ley sobre la Amnistía, elaborado conjuntamente por el Gobierno y la Oposición, el FLM quiere poner de manifiesto el olvido y la discriminación sistemática que se observa una vez más, respecto a las mujeres”. Consideraban que los delitos típicamente femeninos lo eran “por su origen político y social” y por ello se pedía la extensión de la amnistía para ellos (Diario El País, 11.10.77).

Habrá que esperar a la aprobación de la Constitución y de las leyes que la desarrollan, así como las reformas del Código Civil y del Código Penal a lo largo de los años ochenta, para que parte de estas reivindicaciones (despenalización de los anticonceptivos, parcial del aborto…) puedan darse por cumplidas.

El encierro de mujeres en el Rectorado (diciembre, 1979)

La creación del campus de Cartuja no vino acompañada de una dotación suficiente en equipamiento y medidas de seguridad. Al conflicto derivado por la falta de transporte que obligó a retrasar a noviembre, por una huelga de estudiantes, el inicio del curso 1977/78 y, con ello, la puesta en funcionamiento oficial de la Facultad de Filosofía y Letras, primera gran construcción del conjunto, se le añadieron en los meses siguientes las quejas por la falta de infraestructuras adecuadas (aceras, alumbrado, aparcamientos, servicio de autobuses con más continuidad, vigilancia), agravadas por la ocasional violencia de grupos fascistas (por ejemplo, el día de la huelga general del 22 de noviembre de 1979) y la extensión de delitos en el entorno (robo de vehículos, tirones, agresiones a personal de la limpieza, puntos de luz destrozados, etc. etc.).

Comunicado de la Asamblea de la Facultad de Filosofía y Letras denunciado inseguridad en el Campus. (finales de 1977). Documento cedido por Alfonso Martínez Foronda, en AHCCOO-A.

Como la inseguridad afectaba sobre todo a las mujeres, la participación de los colectivos y asociaciones feministas fue trascendental

Todo ello facilitó la propagación de un rumor sobre una violación, nunca confirmada, y produjo la resolución de la suspensión de la actividad docente por parte de todos los sectores universitarios para el día 3 de diciembre de 1979. El Decano de la Facultad, Ángel Sáenz Badillos, declaró: “Tenemos razones para estar preocupados e intentamos cortar este problema de inseguridad”. Como la inseguridad afectaba sobre todo a las mujeres, la participación de los colectivos y asociaciones feministas fue trascendental.

La Asamblea de Mujeres de Granada (AMG), haciéndose eco del rumor de la violación, publicó un comunicado en el Diario Patria el 29 de noviembre, en el que denunciaba la supuesta violación “por cinco individuos”, comunicado que supuso un juicio para sus tres autoras (Emilia Barrio Rodríguez, Mª Isabel Guijarro Arcas y Pilar Palomo Blanco), a las que se les pidió por parte del Ministerio Fiscal una multa de 3.000 pesetas por “falta del párrafo 3º del artículo 166 del Código Penal”. Fueron absueltas por el juez al no advertir “malicia en la difusión de la noticia”. (Sentencia del 5 de marzo de 1980; Juicio de faltas nº 160 de 1980).

Panfletos de la Asociación de Mujeres de Granada contra las violaciones, cedidos por Lola Hita Romero.
Pegatina de la Asamblea de Mujeres de Granada, contra las multas a algunas mujeres. Cedidas por Alfonso Martínez Foronda y Dolores Hita Romero. Colección gráfica. Archivo Histórico CCOO de Andalucía.

Tras el fracaso de las negociaciones llevadas a cabo por la Junta Decanal con objeto de conseguir mejoras, la Asamblea de Facultad decidió llevar a cabo un paro académico y dos encierros para los días 3, 4 y 5 de diciembre de 1979, uno mixto en el Decanato de Filosofía y Letras y otro en el Rectorado en el Hospital Real protagonizado exclusivamente por mujeres 

Tras el fracaso de las negociaciones llevadas a cabo por la Junta Decanal con objeto de conseguir mejoras, la Asamblea de Facultad decidió llevar a cabo un paro académico y dos encierros para los días 3, 4 y 5 de diciembre de 1979

Tras el fracaso de las negociaciones llevadas a cabo por la Junta Decanal con objeto de conseguir mejoras, la Asamblea de Facultad decidió llevar a cabo un paro académico y dos encierros para los días 3, 4 y 5 de diciembre de 1979, uno mixto en el Decanato de Filosofía y Letras y otro en el Rectorado en el Hospital Real protagonizado exclusivamente por mujeres de la Facultad (la primera acción de este tipo en la historia de la Universidad y de la cual lo único que conocemos hoy es que, como publicó el Diario Ideal, se llevó a cabo). Dos días más tarde terminó la movilización cuando se prometieron mejoras para el campus (reforzamiento patrullas, más guardias jurados, renovación iluminación, autobús hasta la puerta de la Facultad, etc.). La Comisión Informativa de los encerrados manifestó, sin embargo, que era “fundamental el funcionamiento democrático de la Universidad para llegar a una solución del problema, condición sin la que difícilmente podrán tomarse las citadas medidas”. (Actas de la Junta de Facultad de Filosofía y Letras, 22.10.79: 30 y 17.12.79: 37).       

MINIBIOGRAFÍAS

Cándida Martínez López (OIC) en una conferencia junto a Miguel Gómez Oliver (MCA), con motivo del Día de Andalucía (8 de febrero de 1977). Diario Ideal.
MARTÍNEZ LÓPEZ, Cándida (Vélez Blanco, Almería, 1951) Estudiante y, desde 1975, profesora de Historia Antigua en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada. Doctora en 1978. Militante y dirigente de las Plataformas Universitarias de Estudiantes (PUE), OIC (desde 1977) y, posteriormente, tras la fusión de ésta en 1979, del MCA. Ya de estudiante de la UGR (llegó a Granada en 1970) fue catalogada por las autoridades académicas entre los alumnos que “han creado situaciones conflictivas de matiz subversivo y a los que no se les ha aplicado el artículo 28”, incluyéndola en las “Listas Negras”. Detenida en febrero de 1977 Una de las pocas mujeres dirigentes de una organización en aquellos años, a la que representaba en actos públicos o escritos (por ejemplo una Mesa Redonda en el Club Larra el 8 de noviembre de 1977 con Miguel Gómez Oliver, del MCA, sobre la Autonomía andaluza y las alternativas de la izquierda revolucionaria; artículo sobre la autonomía andaluza en Ideal el 4 de diciembre de 1977, etc.). Formó parte de la Comisión organizadora de la Manifestación por la autonomía de Andalucía del 4 de diciembre de 1977, en la que estuvo en la cabecera de la misma. En marzo de 1979 fue candidata a las elecciones generales en las listas de MCA-OICA y, como tal, participó en el debate que, antes de las elecciones de marzo de 1979, se celebró en la Diputación de Granada, organizado por el Centro Asesor de la Mujer con la presencia de Julia García Leal (PTA), María Izquierdo Rojo (PSOE), Araceli Ortiz Arteaga (LCR) y Fermina Puertas Rodríguez (PSA) y en el que defendió la aprobación de una ley que favoreciera las reivindicaciones de la mujer, la aplicación de incentivos para disminuir el paro femenino y el uso de todos los medios anticonceptivos (Diario Patria, 23.02.79: 9). En marzo de 1980 el Gobierno Civil le comunica una denuncia porque “a las 18 horas del día uno de marzo actual, se comprobó́ por funcionarios de la Jef. Sup. de Policía, la presentación del vehículo de su propiedad… formando parte de una manifestación no autorizada, que recorrió́ diversas calles de la capital, efectuando a través de un equipo de megafonía, que llevaba instalado, continuos llamamientos a la población para que se sumara a la referida manifestación no autorizada en apoyo de la autonomía de Andalucía por del artículo 151 de la Constitución” (Diario Ideal, 18.03.80: 15). El 27 de febrero de 1981, día de la gran manifestación contra el golpe de Estado del 23 de febrero, dio un mitin en Bib-Rambla junto a Miguel Gómez Oliver y José Antonio Parra. El 24 de mayo de 1981 solicita al Gobierno Civil la autorización para una manifestación contra la OTAN y la Nuclearización que tendría lugar el 7 de junio a las 11´30 que saldría desde la plaza de Fontiveros y llegaría a la de Bib-Rambla, sin oradores. Es prohibida cinco días después “por el carácter polémico del objeto de la misma” y porque su promotora “comparece exclusivamente a título personal y sin invocar representación alguna de entidad, grupo o movimiento ciudadano, circunstancia ésta que impide conocer y valorar adecuadamente la significación de los dos mil asistentes al acto que se prevén por su organizadora” (Solicitud entrada en G.C. nº 027925 del 25 de mayo, contestación el 29 de mayo, neg. D.C. reuniones nº 4965-C del 29 de mayo de 1981, en AHGCG, Caja: reuniones 1980-81). Participó activamente en el movimiento de PNNs desde 1976 y en el proceso que por entonces se iniciaba de democratización de la Universidad. Forma parte del grupo de 62 profesores de Filosofía y Letras que se solidarizan con otros dos colegas de la Facultad de Teología (Juan Antonio Estrada y José María Castillo) a los que se les prohibía continuar impartiendo su docencia por ser demasiado críticos; al final, pudieron seguir con sus clases. (Diario Ideal, 05.04.81:4). Ha formado parte de la Asamblea de Mujeres de Granada (AMG) y de la Asociación de Mujeres Universitarias (AMU). Fue una de las mujeres que contribuyó a la organización de las II Jornadas Estatales de la Mujer de 1979 (petición de permisos para pedir locales, carteles, difusión de las Jornadas, acto final en Filosofía y Letras…). También en estos años fue muy activa en el movimiento vecinal, en concreto desde la Asociación de Vecinos del Zaidín. Abandonó su militancia en el MCA en 1981, justo en la fecha límite de este trabajo. Ya fuera de nuestro marco cronológico, destacamos que fue la primera mujer decana en la Historia de la Facultad de Filosofía y Letras, desde 1990 a 1996 (coincidieron en el tiempo las dos primeras mujeres decanas de la UGR, ella y la decana de Farmacia María José Faus Dáder -lo era desde 1989 y lo fue hasta 1997-). En 1996 se afilió al PSOE, fue diputada en el Parlamento Andaluz, Conse era de Educación de la Junta de Andalucía de 2000 a 2008, cabeza de lista del PSOE en las elecciones generales de 2008 por Granada y diputada en el Congreso hasta 2012 donde fue portavoz de Educación del grupo socialista. Responsable de Educación y Cultura en la Ejecutiva Federal del PSOE desde 2008 a 2012. Impulsora de los estudios de género en la Universidad de Granada, como ella misma escribe en su página Web de la UGR: “La Historia de las Mujeres, las mujeres en las sociedades mediterráneas, las mujeres y la paz, el matronazgo femenino o la reflexión sobre teoría y metodología de la historia desde una perspectiva feminista son temas prioritarios de mis proyectos de investigación y publicaciones, en los que he colaborado con un amplio grupo de colegas… Formé parte del grupo de profesoras que impulsamos los Estudios de las Mujeres en España, la creación del Seminario de Estudios de la Mujer y posterior Instituto de Investigación en la Universidad de Granada, centros de los que fui directora. Fui cofundadora de la Asociación Española de Historia de las Mujeres (AEIHM), de la Asociación Universitaria de Estudios de la Mujer (AUDEM) y de Arenal, Revista de Historia de las Mujeres, de la que soy directora.” Y en ello sigue.

Bibliografía:

  • GÓMEZ CUESTA, Cristina,  ESTEBAN RECIO, Asunción y ARRIERO SANZ, Francisco (eds.), Comprometidas. Historia y memoria de la movilización de las mujeres durante el tardofranquismo y la transición, Editorial Comares, Granada, 2024.
  • HERNÁNDEZ SANDOICA, E. y RUIZ CARNICER, M. A., BALDÓ, M., Estudiantes contra Franco (1939-1975). Oposición política y movilización juvenil; La esfera de los libros, Madrid, 2007,  pp. 85- 86.
  • MARTÍNEZ FORONDA, Alfonso, La lucha del movimiento obrero en Granada, Fundación de Estudios Sindicales y Cooperación de CCOO-A, Sevilla, 2012.
  • MARTÍNEZ FORONDA, Alfonso y SÁNCHEZ RODRIGO, Pedro: Mujeres en Granada por las libertades democráticas. Resistencia y represión (1960-1981). CC.OO., Granada, 2017.
  • MORENO, Amparo: Mujeres en lucha. El movimiento feminista en España. Ed. Anagrama. Barcelona, 1977.
  • RODRÍGUEZ TITOS, J., Mujeres de Granada, Diputación Provincial, Granada, 1998.
  • VV.AA., La cara al viento, estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-1981),  Editorial Páramo, Córdoba, Vo. I y II, 2012.
  • VV.AA., La cara al viento, estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-1981),  Editorial Páramo, Córdoba, Vo. I y II, 2012.
  • Entrevistas en Fondo Oral de CCOO de Andalucía a Julia García Leal, Socorro Robles Vizcaíno, Carmen Morente Muñoz, Dolores Parras Chica, Araceli Ortiz Arteaga, Lola Hita Romero, Gádor Flores Navarro, Matilde Córdoba Fernández, Ana Ortega Serrano, Formulario a Alicia Baches Baches, en AHCCOO-A.
Pedro Sánchez Rodrigo (Burgos, 1960). Es licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada, donde cursó la especialidad de Historia Contemporánea. Ha ejercido como profesor de Secundaria de Geografía e Historia desde 1984. Desde hace años colabora con la Fundación de Estudios Sindicales- Archivo Histórico de CC.OO.-A.. Ha participado en la obra colectiva “La cara al viento. Estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-81)”, publicada por la Editorial El Páramo en el año 2012, y, junto con Alfonso Martínez Foronda, es autor de “La cara al viento.  Memoria gráfica del movimiento estudiantil de Granada durante la dictadura y la transición”, obra publicada por la Universidad de Granada, también en 2012. Ha colaborado en el volumen La Resistencia andaluza ante el tribunal de orden público en Andalucía. 1963-76, editado en 2014 por la FES/Archivo Histórico de CC.OO.-A y la Junta de Andalucía, y en otros trabajos colectivos, como De la rebelión al abrazo. La cultura y la memoria histórica entre 1960 y 1978 (Diputación de Granada, 2016) y La Universidad de Granada, cinco siglos de historia. Tiempos, espacios y saberes, coordinado por Cándida Martínez López (III Volúmenes, EUG, Granada, 2023) con el artículo “Antifranquismo en las aulas. El movimiento estudiantil”. También con Alfonso Martínez Foronda ha publicado el libro “Mujeres en Granada por las libertades democráticas. Resistencia y represión (1960-1981)”, publicado en 2016 por la Fundación de Estudios y Cooperación de CC.OO. Actualmente está jubilado y colabora en la elaboración del Diccionario de la Represión en Granada 1931-1981.
Alfonso Martínez Foronda (Jaén, 1958). Nace en Peal de Becerro (Jaén) en 1958. Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Granada (1976/81). Fue representante del alumnado del Distrito Universitario entre 1978 y 1981, por lo que fue agredido en Granada por la extrema derecha en 1980. Fue detenido por la Guardia Civil en la primera huelga de la aceituna de Jaén, tras la guerra civil, en 1978 y sancionado con 50.000 pesetas de multa. Ha sido profesor de Secundaria en Madrid, Cádiz, Jaén y Granada. Ha sido Sº Provincial de CCOO de Jaén entre 1993-2000 y desde 2004 a 2012 y miembro de la Comisión Ejecutiva de CCOO de Andalucía, siendo el Presidente de la Fundación del Archivo Histórico de CCOO de Andalucía, Estudios Sindicales y Cooperación Internacional.

Como investigador, ha publicado numerosos artículos de opinión sobre aspectos docentes y sociales. Colaborador habitual del Diario Jaén desde 1994-2000 publicó La firma del viento (2007), una antología de artículos de opinión. Ha colaborado en la revista Andalucía en la Historia sobre el movimiento obrero andaluz o sobre el Tribunal de Orden Público; colaborador de El Independiente de Granada. Como investigador del movimiento obrero andaluz ha publicado La conquista de la libertad. Historia de las Comisiones Obreras de Andalucía (1962-1977), en 2005; De la clandestinidad a la legalidad (Breve historia de las Comisiones Obreras de Granada), en 2007; sobre las Comisiones Obreras de Jaén desde su origen a la legalización del sindicato (2004); la unidad didáctica El sindicalismo durante el franquismo y la transición en Andalucía; diversas biografías de dirigentes sindicales andaluces como Ramón Sánchez Silva. Al hilo de la historia (200/7); Antonio Herrera. Un hombre vital, en 2009; Andrés Jiménez Pérez. El valor de la coherencia, en 2010, entre otros. En 2011 su investigación La dictadura en la dictadura. Detenidos, deportados y torturados en Andalucía durante el Estado de Excepción de 1969, (2011), fue premiada por la Junta de Andalucía como la mejor investigación social de ese año; “El origen de las Comisiones Obreras de Andalucía”, en Cruz Artacho (Coord.), El mundo del trabajo en la conquista de las libertades, 2011; La “prima Rosario” y Cayetano Ramírez. Luchadores por la libertad en una provincia idílica (2011); sobre el movimiento estudiantil, con otros autores, “La cara al viento. Estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-81); sobre la historia del movimiento obrero granadino, con su investigación La lucha del movimiento obrero en Granada. Paco Portillo y Pepe Cid: dos líderes, dos puentes“, 2012; sobre el Tribunal de Orden Público, La resistencia andaluza ante el Tribunal de Orden Público en Andalucía (1963-1976), de 2012; sobre La represión franquista contra las mujeres republicanas de Granada (1936-1950), de 2016; sobre el movimiento obrero en Málaga durante el franquismo con La resistencia malagueña antifranquista (1955-1975) de 2017; Mujeres en Granada por las libertades democráticas. Resistencia y represión (1960-1981) en 2017; sobre el movimiento campesino en Andalucía (2021). Actualmente está trabajando un diccionario de la represión en Granada, desde el golpe de estado de 1936 a 1981 y que pretende ser el primero de estas características en una provincia española para mostrar el grosor de la represión franquista.

Si no tuviste la oportunidad de leer los anteriores artículos de esta magnífica serie o quieres volver a repasarlos: