Detenido en Granada un hombre de 72 años por violencia de género y coacciones a su expareja tras desaparecer con una de sus hijas, de 6 años
Agentes de la Policía Nacional han detenido en el distrito Centro de Granada a un hombre de 72 años de edad como autor de los delitos de violencia de género y coacciones, al desaparecer durante más de un día con una niña de seis años fruto de la relación sentimental con su expareja. La posibilidad de un nuevo caso de violencia vicaria alertó a los agentes, que tuvieron que establecer de emergencia un dispositivo para la localización de la menor. Finalmente, y después de varias horas de búsqueda y preocupación por encontrarse esta persona ilocalizable, los agentes abrieron a la fuerza la puerta del domicilio del detenido, localizando y poniendo a salvo a la menor, según inform la Policía en una nota de prensa. Esta persona ha sido condenada a 16 meses de prisión por el juzgado y tres años de orden de alejamiento.
La investigación por estos hechos comenzó el pasado 29 de diciembre, cuando la expareja del detenido se presentó en dependencias policiales para poner una denuncia ante la Unidad de Atención a la Familia y Mujer (UFAM) por un presunto delito de malos tratos. La denunciante manifestaba haber recibido malos tratos en presencia de su hija de 10 años y que no era la primera vez que acaecían, si bien no habían sido denunciados por el momento, explica la Policía.
Dos hijas en común y una anterior, de ella
Fruto de la relación de pareja tenían en común una niña de 3 años y una de 6, mientras que la niña de 10 era hija de una relación anterior de la denunciante. En el momento de la denuncia la madre se encontraba con las niñas de 3 y 10, y la de 6 estaba con el denunciado.
Una vez se formuló la denuncia, la Policía Nacional intentó contactar con el denunciado en numerosas ocasiones, pero esta persona puso numerosas excusas para atrasar su citación en dependencias policiales, hasta que finalmente dejó de responder todas las llamadas, relata la Policía.
La denunciante también alertó a los agentes sobre que su expareja no le cogía el teléfono, lo que le producía gran alarma, dado que se encontraba solo con la hija de seis años sin dar ningún tipo de explicación sobre su paradero.
El hecho que de forma reiterada la persona denunciada rehusase personarse ante la Policía y mintiera a los agentes hizo a los policías extremar las precauciones y anticiparse a los hechos ante un posible caso de violencia vicaria, donde las personas pueden causar lesiones o desenlaces peores a hijos en común como herramienta para causar sufrimiento a sus parejas o ex parejas.
Dispositvo para localizar a la niña
Rápidamente se estableció un dispositivo para la localización de la menor, alertando a las sala del 091, solicitando información en hospitales, la revisión del parte de hospederías y el control del domicilio conyugal. Fue en este domicilio, donde en la noche del día 30 y varias horas después de no dar señales de vida, los agentes pudieron averiguar que se habían producido ruidos dentro de la vivienda. Ante la negativa por parte del detenido de abrir la puerta y mostrar a la niña, los policías tuvieron que acceder a la fuerza al interior del domicilio y poner bajo protección a la menor, tras lo cual llevaron a cabo la detención de esta persona de 72 años de edad.
El juzgado, por los delitos de coacciones y violencia de género, ha emitido ya sentencia condenando a esta persona a 16 meses de prisión y tres años de orden de alejamiento.

































