Familias reclaman a la Junta "cambios urgentes" en el modelo de licitación de la Atención Temprana en Andalucía

Las familias afectadas por el actual proceso de licitación de la Atención Temprana en Andalucía han registrado un escrito dirigido al vicepresidente primero de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, en el que solicitan una revisión del modelo de contratación y reclaman medidas urgentes para garantizar la continuidad asistencial de los menores.
En el documento expresan su preocupación por las consecuencias del actual sistema: reubicaciones de menores, incertidumbre para las familias, pérdida de la continuidad terapéutica y riesgo para la estabilidad de equipos profesionales con años de experiencia.
"Aún existe margen para corregir la situación mediante decisiones que prioricen el interés superior del menor", exponen al consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias y vicepresidente primero de la Junta
Entre las cuestiones planteadas, destacan varias preguntas sobre la viabilidad futura del modelo. Las familias preguntan qué ocurrirá si en próximas licitaciones disminuye el número de entidades interesadas por considerar que el sistema no resulta económicamente sostenible o si determinados lotes quedan desiertos por falta de licitadores. Asimismo, cuestionan la limitación del número máximo de lotes por NICA -Número de Identificación de Centro Autorizado-, al entender que este criterio no elimina el riesgo de concentración empresarial ni garantiza una mayor estabilidad del servicio.
El escrito defiende que la solución pasa por reforzar la inversión pública en Atención Temprana para asegurar la continuidad de los centros que ya funcionan, mantener a los profesionales especializados y evitar cambios de tratamiento que puedan perjudicar el desarrollo de los menores.
Las familias consideran que "aún existe margen para corregir la situación mediante decisiones que prioricen el interés superior del menor" y solicitan al vicepresidente primero que aclare "la hoja de ruta del Gobierno andaluz para consolidar un modelo estable y sostenible que preserve la continuidad asistencial y fortalezca la red de centros existentes".
Finalmente, manifiestan que permanecerán a la espera de una respuesta institucional y reiteran su disposición a colaborar en la búsqueda de soluciones que permitan garantizar un servicio esencial para miles de niños y niñas andaluces.
Reproducimos a continuación el escrito:
Me gustaría trasladarle una preocupación que compartimos muchas familias sobre el actual modelo de licitación de la Atención Temprana en Andalucía.
Nos preocupa que el sistema esté generando el efecto contrario al que debería perseguir: pérdida de continuidad asistencial, incertidumbre para las familias, riesgo para profesionales altamente especializados y desmantelamiento de centros que llevan años funcionando con excelentes resultados.
Quisiera plantearle varias cuestiones:
•Si en la próxima licitación cada vez menos entidades deciden presentarse porque el modelo no resulta económicamente sostenible, ¿cómo garantizará la Junta la continuidad del servicio?
•¿Qué ocurrirá si determinados lotes quedan desiertos por falta de licitadores?
•¿No sería más eficaz reforzar la inversión en Atención Temprana para asegurar la estabilidad de los centros y de los equipos profesionales, en lugar de introducir limitaciones como el máximo de lotes por NICA?
Este último criterio genera muchas dudas. Si la finalidad es evitar una excesiva concentración, dividir una misma empresa en varios NICA no elimina el riesgo. Si esa empresa cesara su actividad o tuviera problemas económicos, todos los centros gestionados por ella se verían igualmente afectados, independientemente del número de NICA utilizados.
Las familias creemos que la prioridad debe ser proteger a los menores. La verdadera estabilidad pasa por garantizar la continuidad de los tratamientos, conservar a los profesionales especializados que ya conocen a los niños y dotar al sistema de una financiación suficiente que evite reubicaciones innecesarias y el cierre de centros que funcionan.
El daño a muchas familias, menores y profesionales ya está hecho. Por eso, nos gustaría conocer cuál es el objetivo, ¿construir un modelo de Atención Temprana más sólido, estable y sostenible, en el que todos los centros puedan trabajar con garantías, o el resultado que estamos viendo es la antesala de un progresivo deterioro del sistema?
La Atención Temprana no debería gestionarse únicamente desde criterios administrativos o económicos. Es una inversión en el desarrollo de nuestros hijos y requiere un modelo estable, previsible y centrado en el interés superior del menor.
Quedo a la espera de sus noticias.
Gracias por su atención.
Ángela Huertas Vidal, madre de un menor autista.









































