LA LUCHA DE LAS MUJERES EN GRANADA: DE LA DICTADURA A LA TRANSICIÓN (V)

Las II Jornadas Estatales de la Mujer (Granada, 1979)

Ciudadanía - Alfonso Martínez Foronda y Pedro Sánchez Rodrigo - Sábado, 13 de Junio de 2026
Alfonso Martínez Foronda y Pedro Sánchez Rodrigo nos ofrecen un nuevo artículo de la magnífica y necesaria serie sobre el movimiento feminista en Granada sobre un hito histórico, que aún se admira, y fue posible gracias a la entrega y generosidad de la Asamblea de Mujeres de Granada. No te lo pierdas.
Auditorio Manuel de Falla, donde  se celebraron la II Jornadas Estatales de la Mujer.
Foto cedida por Lola Hita.
Auditorio Manuel de Falla, donde se celebraron la II Jornadas Estatales de la Mujer.

Las I Jornadas de Liberación de la Mujer tuvieron lugar en Madrid en diciembre de 1975, pocos días después de la muerte del dictador y en plena conmemoración del año Internacional de la Mujer propuesto por Naciones Unidas para terminar con la discriminación de las mujeres.

Cartel de las II Jornadas Estatales de la Mujer. Archivo de la Transición.

La Asamblea de Mujeres de Granada (AMG), que debía encargarse de la organización y la logística

La Coordinadora Estatal de Organizaciones Feministas decidió celebrar cuatro años después, los días 7, 8 y 9 de diciembre de 1979, en un contexto diferente de cambio político, las II Jornadas en la ciudad de Granada, con el apoyo de la Asamblea de Mujeres de Granada (AMG), que debía encargarse de la organización y la logística. Emilia Barrio Rodríguez, Mercedes Belbel Bullejos, Maribel Guijarro Arcas y Pilar Palomo Blanco presentaron las Jornadas en una rueda de prensa y comentaron sus objetivos:

“… lo que pretendemos fundamentalmente es confrontar a través de la discusión los distintos campos y opciones en los que hoy se mueve el feminismo; no se pretende ni una declaración de principios ni un criterio unitario” (Diario Patria, 06.12.79: 9).

Calcularon la asistencia de unas 1.200 mujeres. Se quedaron cortas: las más de tres mil mujeres de todo el Estado que asistieron rebasaron ampliamente esas previsiones iniciales, con los problemas de organización que ello acarreó

En esa rueda de prensa calcularon la asistencia de unas 1.200 mujeres. Se quedaron cortas: las más de tres mil mujeres de todo el Estado que asistieron rebasaron ampliamente esas previsiones iniciales, con los problemas de organización que ello acarreó. Allí acudieron grupos como el Movimiento Democrática de Mujeres, la Asociación de Mujeres de Almería, la Asociación Galega da Muller de Santiago, la Casa de les Dones, el Colectivo Jurídico de Madrid, el Frente Feminista de Zaragoza, el Grup de Dones d' Alacant o la Secretaría de la Mujer de CCOO. Otras mujeres asistieron de forma individual en representación de sus organizaciones o por libre con mujeres de la relevancia de Cristina Alberdi, Cristina Almeida, Pilar Bravo, María Dolores Calvet, Lidia Falcón, Judith Astelarra, Empar Pineda, Gretel Amman, Cristina Buitrago, María Jesús Izquierdo, Marivi Marañón, Natividad López Urquizar, Maribel Lázaro y Julia Cabrera, entre otras. Además, contó con la asistencia de otras mujeres de fuera del país. Acudieron representaciones de organizaciones feministas de Italia, Francia, Portugal y Nicaragua. Esta gran afluencia y su pluralidad demostraba que el feminismo no sólo era una cuestión de los grandes centros urbanos e industriales, sino también de la periferia geográfica y rural. Sólo del País Vasco acudieron “cuatro autobuses y varias docenas de coches particulares” (Diario Egin, 09.12.79:23).

Credenciales de participación en las II Jornadas Estatales de la Mujer. Cedida por Julia García Leal.

Las participantes “cambiaron la faz de la ciudad durante tres días. Y también cambiaron la faz del feminismo” 

Las participantes “cambiaron la faz de la ciudad durante tres días. Y también cambiaron la faz del feminismo” (ASOCIACIÓN, 1999: 115-116). Las Jornadas tuvieron lugar en el auditorio Manuel de Falla, cedido por el Ayuntamiento. Se instaló una guardería y a los varones no se les dejó entrar más que a la fiesta final (y para ocuparse del bar). La Universidad puso a su disposición el Aula Magna de Filosofía y Letras para la celebración de la fiesta de clausura el domingo 9 de diciembre, en la que actuaron Elisa Serna, Marina Rosell, La Curra y Aurora Moreno. Fiesta que una votación en el comité organizador decidió (18 contra 11) que fuera un acto público abierto no sólo para mujeres.

Ponencias en la II Jornadas Estatales de la Mujer. Archivo de la Transición.

Se discutieron nada menos que 32 ponencias relacionadas con la situación de la mujer, organizadas en comisiones de trabajo (maternidad, mujer joven, feminismo y lucha por reformas, educación, familia, feminismo y lucha de clases, aborto, sexualidad, centros de información sexual, legislación, situación y discriminación en el trabajo, cauces de organización, varios…)

Se discutieron nada menos que 32 ponencias relacionadas con la situación de la mujer, organizadas en comisiones de trabajo (maternidad, mujer joven, feminismo y lucha por reformas, educación, familia, feminismo y lucha de clases, aborto, sexualidad, centros de información sexual, legislación, situación y discriminación en el trabajo, cauces de organización, varios…), que luego se pusieron en común, “siendo el tema de sexualidad el que suscitó mayor expectación” (reconocimiento de una sexualidad propia y denuncia del modelo sexual impuesto). Sin embargo, la cuestión ideológica más polémica resultó ser el debate de la relación entre la lucha feminista y la lucha de clases, centrada en el problema de la conveniencia de la doble militancia, el llamado feminismo de la igualdad, (“la ligazón entre la causa feminista y la lucha por una sociedad socialista, reconociendo la especificidad y autonomía del movimiento feminista”) frente al feminismo como única militancia, el denominado en aquellos días feminismo independiente o de la diferencia (la opresión es esencialmente masculina y no de clase y, en ese sentido, la vinculación con los partidos mediatiza y condiciona el movimiento, lo somete). Algunas historiadoras como Pilar Díaz Sánchez, afirman que durante la “Transición”, el pensamiento hegemónico de la izquierda tenía un sustrato marxista y de ahí que se acentuara la polémica entre quienes, como Lidia Falcón, -que lideraba el Partido Feminista-, rechazara concurrir en un partido a hombres y mujeres –se definía como anticapitalista y antipatriarcal-, frente a quienes consideraban que la liberación de la mujer no vendría de su lucha contra el hombre, sino de unirse con él para acabar contra la dictadura. Hay que tener en cuenta el momento histórico en el que se desarrollan las II Jornadas, con una preeminencia de los partidos de la extrema izquierda en los medios universitarios y obreros que, como el Movimiento Comunista o la Liga Comunista Revolucionaria negaron, por ejemplo, su apoyo a la Constitución de 1978 porque no rechazaba el patriarcado en su articulado, al tiempo que otras organizaciones que habían surgido en algunos puntos del país, defendían que militancia única y consideraban que la colaboración con las organizaciones sindicales y políticas de izquierda sólo debía ser puntual.

Fue precisamente en las II Jornadas Estatales de la Mujer cuando estalló este conflicto, dividiéndose el feminismo en dos esferas que devino en un debilitamiento de su potencial político

Fue precisamente en las II Jornadas Estatales de la Mujer cuando estalló este conflicto, dividiéndose el feminismo en dos esferas que devino en un debilitamiento de su potencial político. Este “enfrentamiento” creó graves tensiones en las sesiones de las Jornadas granadinas, donde había numerosas mujeres no organizadas, doscientas de ellas llegaron a celebrar una asamblea paralela, a cuyo término redactaron un comunicado en el que se afirmaba:

“Nosotras, que nos consideramos mujeres independientes, queremos hacer pública nuestra decepción sobre el desarrollo de las jornadas porque, sin identificarnos por completo con ninguna de las dos corrientes, creemos que durante estos tres días deberíamos haber discutido los problemas cotidianos que se nos presentan a nuestro alrededor por el hecho de ser mujeres. Nos negamos a firmar un cheque en blanco a los partidos obreros y no nos sentimos representadas en estas jornadas.” (Diario El País, 09.12.79).

Este grupo defendió la propuesta de desarrollar debates en los plenos y no sólo en las comisiones de trabajo, “la mesa, al leer ambas propuestas (la de que si debía haber o no debate en los plenos), interpretó la posición de las doscientas mujeres como un rechazo al modo en que la Asamblea de Mujeres de Granada había organizado las jornadas, llegándose incluso a hablar de dimisión. Las independientes, tras corear durante varios minutos la frase de Ortega y Gasset de «no es esto, no es esto», abandonaron la sala en bloque”. (Diario El País, 09.12.79). En este sentido, se criticó a grupos afines al Movimiento Comunista (MC) (muchas de sus mujeres estaban en la AMG que organizaba el evento o procedían del exterior) porque “desplegaron un ansia hegemónica” (ASOCIACIÓN, 1999: 116), lo cual “suscitó una contunde defensa por parte del MC de las acusaciones de manipulación de que estaba siendo objeto” (Diario Egin, 09.12.79: 23).

Algunas de las organizaciones asistentes, escrito a mano por la organización. Archivo de la Transición.

Este enfrentamiento terminó por llevar a la ruptura organizativa del movimiento feminista una vez finalizadas las Jornadas, por lo que se ha llegado a escribir que estas “marcaron el declive del feminismo organizado como tal” 

Este enfrentamiento terminó por llevar a la ruptura organizativa del movimiento feminista una vez finalizadas las Jornadas, por lo que se ha llegado a escribir que estas “marcaron el declive del feminismo organizado como tal” (FOLGUERA, 2007: 172-173). A modo de balance, la AMG, haciendo de tripas corazón, recogía en una octavilla que “no obstante esta pluralidad, las II Jornadas han servido para afianzar aún más la lucha feminista” y justificaba la publicación debido a “la poca y manipulada información por parte de la prensa en general y, en concreto, la ausencia total de dicha información en los periódicos granadinos”. Era cierto. El diario católico Ideal sólo publicó un suelto informando sobre la recepción en el Ayuntamiento de las “congresistas femeninas”, encabezadas por Pilar Palomo Blanco (Diario Ideal, 08.12.79: 17) y el antiguo diario del Movimiento publicó pequeñas noticias diarias, acompañadas de fotografías, y una reflexión sobre las Jornadas firmada por la misma Pilar Palomo Blanco (rivalizando por cierto en la misma página con la reproducción de la homilía del obispo sobre la festividad de la Inmaculada: “María. Compendio de todas las virtudes”).

El texto de la representante de la AMG decía:

“… el peso de la organización recayó́ en la Asamblea de Mujeres de Granada, una organización joven que, a pesar de ello, ha respondido a las complejas necesidades que se plantearon con gran agilidad, pese a las deficiencias que algunos medios de comunicación han resaltado [se refiere al diario El País, que envió una corresponsal al evento]. Los temas estudiados han sido tan importantes que cada uno de ellos hubiera merecido mucho más tiempo de debate… Queremos resaltar lo positivo de estas Jornadas en cuanto al entendimiento de las mujeres. Si es cierto que se ha discutido en algún momento acaloradamente, no lo es menos que hemos demostrado que el diálogo entre las mujeres es más que posible y esto es así porque todas tenemos consciencia clara de nuestra opresión y de nuestro objetivo final: la liberación de la mujer… Las jornadas no sólo han cubierto los objetivos previstos sino que han ahondado en nuestra capacidad de diálogo”. (Diario Patria, 11.12.79: 10).

Todavía se admira cómo se pudo organizar un evento semejante con tanta precariedad, contando sobre todo con la generosidad, el compromiso y la disposición de las (y los) que ofrecieron su tiempo, sus recursos y domicilios para llevar a buen puerto las Jornadas

En cualquier caso, todavía se admira cómo se pudo organizar un evento semejante con tanta precariedad, contando sobre todo con la generosidad, el compromiso y la disposición de las (y los) que ofrecieron su tiempo, sus recursos y domicilios para llevar a buen puerto las Jornadas en unos años que la ilusión y la sensación que todo estaba por hacer, y se podía hacer, dominaba por encima de cualquier eventualidad y enfrentamiento.  Aunque las Jornadas de Granada han sido vistas como el inicio de una etapa de desunión y fragmentación del movimiento feminista español, fueron muy al contrario una clara expresión de su vigor. La complejidad de los planteamientos teóricos, la diversidad de posturas y su persistencia a pesar del clima político desfavorable para los sectores rupturistas, dan cuenta de que las españolas no iban a la zaga de sus hermanas de otros rincones del mundo. En 1999 y 2009, en conmemoración de estas Jornadas, se celebraron dos simposios, “Todas tenemos 20 años” y “Granada. 30 años después. Aquí y ahora”, respectivamente. (Véase, para un análisis de las Jornadas, AUGUSTÍN PUERTA, 2003: 298-306, de donde proceden las citas no referidas; octavilla A las Mujeres de Granada en AHCCOO-A; ver entrevistas a Emilia Barrio Martínez, Carmen Guerrero Villalba y Lola Hita Romero en AHCCOO-A).

Díptico propaganda de la Librería Mujer. Imagen cedida por María José Gálvez y Pedro  Sánchez Rodrigo.

Finalmente, no querríamos olvidarnos de la creación de la primera librería de temática feminista en Granada, la Librería Mujer. Fundada en diciembre de 1980, como consecuencia de la celebración en Granada en 1979 de las Jornadas Estatales de la Mujer, por las integrantes de la Asamblea de Mujeres de Granada (AMG) Hortensia Peñarrocha Mingorance y Pilar Merediz Carbó. Como reflejaba el subtítulo que acompañaba al nombre del establecimiento en su membrete y en la publicidad, la Librería Mujer no fue sólo un punto de venta de libros de temática feminista o escritos por mujeres, era también un “Lugar de Encuentros”:

“Algo muy amplio que tenga como objeto ser útil en el proceso, que ya está en marcha, de la emancipación y liberación de la mujer… Un “lugar” para el desarrollo social, cultural y vivencial de la mujer”. (Escrito de presentación).

Como ocurrió en otras librerías de mujeres similares en el país (la primera en Madrid se fundó en 1978), se convirtió en un centro de información y ayuda, un seminario permanente de discusión (se llevaban a cabo los viernes), un altavoz de convocatorias y un medio difusor de la cultura feminista, con charlas, mesas redondas y presentación de libros feministas

En ese sentido, como ocurrió en otras librerías de mujeres similares en el país (la primera en Madrid se fundó en 1978), se convirtió en un centro de información y ayuda, un seminario permanente de discusión (se llevaban a cabo los viernes), un altavoz de convocatorias y un medio difusor de la cultura feminista, con charlas, mesas redondas y presentación de libros feministas. Cambió su localización de la calle Carnicería s/n a la calle Ángel Ganivet nº 8, hasta su desaparición en junio de 1987. (Ver PEÑARROCHA MINGORANCE, Hortensia y RUIZ DOMENECH, Lola: Crecer Juntas. Historia de la “Librería Mujer” de Granada, Granada, 2009, www.fe ministas.org, página WEB de la Coordinadora Feminista; ROBLES, Lola y MEDIAVILLA, Marisa: “Las Libre rías de Mujeres en España”. Métodos de Información, vol.7-nº 35-36, enero-marzo 2000:57-62. PDF en www. metodosdeinformacion.es/mei/index. php/mei/article/view/480/500).

Minibiografías de personas que participaron en las jornadas

'La Curra'

(Nombre artístico de Francisca Arroyo Piedehierro, Badajoz, 1947). Cantaora. Reside en Granada desde los 16 años, a donde llegó desde su Extremadura natal acompañada por su tía ya que su padre le prohibía dedicarse al cante. Ganó varios premios y compartió escenario con grandes cantaores y cantaoras, hasta que una enfermedad en la voz la obligó a dejar las tablas. Socia copropietaria de la Peña La Platería. Con motivo de la fiesta de clausura de las IIª Jornadas de la Mujer en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras, el 9 de diciembre de 1979, actuó con Marina Rosell, Aurora Moreno y Elisa Serna. El 10 de noviembre de 2011 se le hizo un homenaje en el Teatro Isabel La Católica con la participación de importantes figuras del cante y del baile flamenco granadino.

GUERRERO VILLALBA, Carmen (Granada, 1955)

Carmen Guerrero Villalba. Foto de Alfonso Martínez Foronda.
Licenciada en Filosofía y Letras. Estudia Bachillerato en el Instituto Ángel Ganivet y el Instituto de Cogollos Vega. En el curso 1972/73 inicia sus estudios de Historia en la Universidad de Granada. Sus primeros contactos políticos los tendrá con el PCE y asiste a alguna reunión, pero su crítica al revisionismo de este partido la acerca al MCE a través de Miguel Benlloch. Será una de las primeras integrantes de la célula de esta organización en Filosofía y Letras en torno a 1974. Participará activamente en la política del MCE como en la manifestación del 11 de septiembre contra las penas de muerte de ETA y del FRAP –que era parte de la campaña de esta organización contra esos fusilamientos- y que tuvo como consecuencia la detención de algunas militantes del MCE. Carmen Guerrero, cuyo nombre también sale en los interrogatorios, logra refugiarse con otras dos o tres mujeres en un piso cedido por una amiga y, a la semana, marcha a Almería a un apartamento que le proporciona su hermano José Antonio, donde permanecerá durante tres meses, hasta la muerte de Franco. Mantendrá su compromiso a su vuelta a Granada y su nombre aparecerá en distintas peticiones al Gobierno Civil, como, por ejemplo, en la de la manifestación pro-amnistía que debía celebrarse el 11 de julio de 1976 y que será prohibida por el Gobierno Civil por defecto de forma. Además del activismo político propio del MC en Filosofía, dentro de ese partido las mujeres forman su propio grupo, reconocido estatuariamente por la propia organización, y que llaman Estructura Autónoma de Mujeres de la que ella fue su responsable en Granada. Además de su militancia en MC, se integró también en la Asociación de Mujeres Universitarias (AMU), donde fue Vocal de la Comisión de Urbanismo, desde la cual emprendió luchas importantes, como la defensa del Carmen de los Mártires. Posteriormente, impulsó en Granada la fundación de la Asociación Universitaria Para el Estudio de los Problemas de la Mujer (AUPEPM), donde confluyeron mujeres de varias organizaciones políticas de la izquierda. En junio de 1978, fue una de las promotoras para la legalización de la Asamblea de Mujeres de Granada (AMG) (AHGCG, escrito 21 de junio de 1978), de la que había sido nombrada “vocal” en la ejecutiva elegida en la reunión constitutiva del día 15 de abril de 1978. Presentó una ponencia en las II Jornadas Estatales de la Mujer, celebradas en Granada en diciembre de 1979, con el título “Sobre las experiencias organizativas del Frente Feminista en el Estado Español”. En las primeras elecciones democráticas del 15 de junio de 1977 formó parte de la lista de la CAI, candidatura vinculada al MC. En 1980 aprobará las oposiciones de profesora de Secundaria y trabajará en el Politécnico de Linares (Jaén), en el que permanecerá durante siete años. Allí, junto a otras mujeres, creará la Asamblea de Mujeres de Linares. Al salir una plaza en el Gabinete de Bellas Artes de Jaén, Carmen Guerrero lo aprobará por concurso. Se traslada a Jaén y compagina ese trabajo con el de profesora asociada de la Universidad de Jaén. Su nombre aparece en la lista publicada por el semanario Actual de 3.000 españoles (51 granadinos, 7 de ellos mujeres) que hubieran sido ejecutados de prosperar la intentona golpista del 23 de febrero de 1981, lista confeccionada por unas autodenominadas Milicias Populares Patrióticas, “constituidas por elementos violentos” procedentes de varias organizaciones fascistas. – ver Listas Negras- (Actual Magazine, 20 de agosto de 1982, “Listas de sangre para el 24-F”). (Ver MARTÍNEZ FORONDA, 2014: 359; VV.AA.: “La cara al viento”, 2012: 332, 334, 347, 349, 366, 374, 693).

CÓRDOBA FERNÁNDEZ, Matilde (Granada, 1951)

Hija de militar, vive su infancia y adolescencia en Almuñécar. Empieza Historia en el curso 1971/72. Desde el comienzo del curso participa en asambleas, concentraciones y manifestaciones, pero no se organiza hasta que se crean las Plataformas Unitarias de Estudiantes (PUE) a finales de 1973 o comienzos de 1974. En torno a 1974, cuando ya se ha creado el MCE, del que su hermano es uno de sus fundadores y dirigente en Granada, un grupo de amigas, sin militar en el mismo, inicia en su entorno una serie de actividades formativas (lecturas de textos marxistas) y participa en algunas actividades que planifica esta organización. En una de ellas, el 11 de septiembre de 1975, el MCE y la LCR (VI Asamblea), habían programado una protesta en el Zaidín contra las penas de muerte de once miembros del FRAP y de ETA. Pero, al poco de iniciarse la acción en la Avenida de Dílar, donde los militantes tiraban panfletos y ponían carteles o hacían pintadas, varios agentes de paisano del Servicio de Información de la Guardia Civil le pondrán una pistola en el cuello a Matilde Córdoba y detendrán también a la jiennense Ana María Catena Delgado, a Ángeles Hurtado Castillo y a Juan Ruiz Leña. A los cuatro les conducirán al Cuartel de la Guardia Civil de Las Palmas, en la cuesta de Escoriaza. A cada una de las chicas las meten en una celda individual, permaneciendo las 72 horas de rigor en el cuartelillo, donde fueron interrogadas, aunque no maltratadas. Posteriormente, son conducidas al Juzgado de Instrucción en Plaza Nueva, de donde salen a las tres de la madrugada y, de allí conducidas a la Galería de mujeres en la Prisión Provincial, en la que convivirán con las presas comunes. En sucesivos días son encarceladas otras mujeres como la militante del PTE Amalia Tesoro Amate. No saldrán en libertad hasta el 17 de octubre de ese mismo año, pero pagando una multa de 500.000 pesetas que les había impuesto el Gobernador Civil, pero, a cambio, no fueron procesadas por el TOP, ya que hubo sobreseimiento del proceso Se incorpora, en estos mismos años, a Asociación de Mujeres Universitarias (AMU), junto a, entre otras, Carmen Guerrero Villalba o Concha Félez, y participa en movilizaciones como la que dieron contra la especulación del Carmen de los Mártires. Más tarde, y junto a otras mujeres del MCE, formará parte de la Asociación Universitaria para el Estudio de los Problemas de la Mujer (AUPEM), que presidía María Eugenia Fernández Argente, al tiempo que dentro del MCE está también en la Estructura de Mujeres. Forma parte desde sus inicios de la Asamblea de Mujeres de Granada (AMG). Hacia finales de 1981 o principios de 1982 dejará de militar en el MC, pero desde entonces mantendrá firme su compromiso social (colaboradora, por ejemplo, de Granada Acoge) y su militancia feminista aún dentro de la Asamblea de Mujeres de Granada. (Ver entrevista a Matilde Córdoba Fernández en AHCCOO-A; VV.AA.: “La cara al viento”, 2012: 334, 368, 665, 742, 743, 756, 782, 799, 801, 808, 820).

PALOMO BLANCO, Pilar. (Valladolid, 1951)

De izquierda a derecha: Pilar Palomo Blanco, Natividad Bullejos, Emilia Barrio y Milagros Mantilla. Fotografía de El Independiente de Granada, del 8 de marzo de 2019, del reportaje: Pioneras del feminismo
Llega a Granada para trabajar de maestra y se matricula en Graduado Social y Derecho en el periodo cronológico de este trabajo. Primera representante femenina en el Claustro de la Facultad de Derecho (1976). Aunque participa en el movimiento estudiantil su ámbito de actuación política va a estar centrado en el feminismo. Miembro de la AUPEPM de la que llegó a ser su presidenta a partir del 3 de junio de 1980 sustituyendo a María Eugenia Fernández Argente y hasta la desaparición de la organización (Documentación en AUG, Carpeta 6335-01, AUPEM [sic]1977,1980-81). Promotora de la legalización de la Asamblea de Mujeres de Granada (AMG), fue nombrada tesorera de la misma y formaba parte de la Ejecutiva elegida en la reunión constitutiva del día 15 de abril de 1978. (Solicitud con entrada nº 033851 del 22 de junio de 1978, el escrito firmado el día anterior, en AH GCG, carpeta “Asamblea de Mujeres de Granada”). Junto a Emilia Barrio y Maribel Guijarro Arcas, fue una de las encargadas de la relaciones con la prensa de la AMG, por ello participó en la rueda de prensa que presentó las Jornadas Estatales de la Mujer que se iban a celebrar en Granada en diciembre de 1979, acompañó a las congresistas a una reunión en el Ayuntamiento y redactó un balance de las mismas que publicó el diario Patria a su finalización. Es también, con las dos anteriores, una de las firmantes de un comunicado aparecido en el diario Patria unos días antes, el 29 de noviembre, en el que, haciéndose eco de un rumor, se denunciaba una supuesta violación “por cinco individuos” en el Campus Universitario de Cartuja. Este comunicado supuso un juicio para las tres, a las que se les pidió por parte del Ministerio Fiscal una multa de 3.000 pesetas por “falta del párrafo 3º del artículo 166 del Código Penal”. Fueron absueltas por el juez al no advertir “malicia en la difusión de la noticia”. (Sentencia del 5 de marzo de 1980; Juicio de faltas nº 160 de 1980). Militante del PCE. Una de las seis mujeres que formaban parte del Comité Provincial del PCE (de 44 miembros) en 1978 (Diario Ideal, 14.03.78:15). Fue elegida como delegada en la I Conferencia Regional del PCE de abril de 1979 al IX Congreso (ese mismo mes integraba la lista del PCE a las elecciones municipales). Asistirá como delegada por Granada al I Congreso del PCA que se celebró del 14 al 16 de diciembre de 1979, siendo responsable del Área de Mujeres en su Comité Central y miembro de la Comisión por la Liberación de la Mujer. Figura en el Comité Ejecutivo del PCA en Andalucía en 1980 (Fondo PCA, Caja 27, en AHCCOO-A). En julio de 1980 acudió a un Congreso en Roma sobre “La mujer y la paz” representando a las mujeres andaluzas, con otras tres mujeres de Madrid, Cataluña y el País Vasco y Begoña San José (Secretaria de la Mujer de CCOO desde 1977) como responsable de la Comisión Central de la Liberación de la Mujer en España. Desde su profesión de abogada, ha continuado con su militancia feminista hasta la actualidad, formando parte de la Asociación de Mujeres Juristas Themis, que promueve la igualdad jurídica de las mujeres, creando, y presidiendo durante 9 años, el grupo de Abogados Expertos en Violencia de Género del Colegio de Abogados de Granada y participando en jornadas y conferencias sobre violencia de género, patria potestad, custodia compartida y otros problemas jurídicos relacionados con la mujer. (MARTÍNEZ FORONDA, 2012: 390, 398; RODRÍGUEZ TI TOS, 1998: 220).

JEREZ HERNÁNDEZ, Ana (Ugíjar, Granada, 1951)

Ana Jerez señala una fotografía del entierro del militante de la JGR, Francisco Javier Verdejo Lucas, asesinado el 14 de agosto de 1976 en la playa del Zapillo (Almería). Ana Jerez es la que viste de blanco con un bolso negro. La fotografía fue tomada por José Juan Mullor y cedida por Ana Jerez.
Licenciada en Geografía e Historia y en Pedagogía por la Universidad de Granada en 1977 y 1992 respectivamente. Catedrática de Geografía e Historia y Orientadora de Enseñanza Secundaria, ámbito en el que ha ocupado diversos cargos de gestión: Vicedirectora y Directora de Instituto y Coordinadora de Formación del Profesorado en la Delegación de Educación de Granada.
A lo largo de sus años de docencia ha participado activamente en la implantación de la LOGSE elaborando diversos materiales curriculares y unidades didácticas de tema historiográfico y feminista, algunos de ellos premiado por el Ministerio de Educación o la Consejería de Presidencia de la Junta de Andalucía, como el Premio Meridiana.
Ha sido miembro de Seminarios Permanentes y Grupos de Trabajo en las ramas de Historia e Historia del Arte, siempre desde la perspectiva transversal feminista. También formó parte del equipo para implementar el programa Elige en Andalucía, así como en proyectos de Coeducación en distintos institutos de la provincia de Granada.
Es autora de publicaciones tales como Claves Educativas (CCOO 2001) una propuesta coeducativa de Orientación; Mariana Pineda en el imaginario republicano (Comares 2008); La reproducción de actitudes y valores sexistas en los libros de texto escolares (EUGR 1990); Informe sobre los libros de texto de Historia en Andalucía (Fundación Bofill 2000).
También ha sido Coordinadora del proceso de implementación del I Plan de Igualdad en Educación de Andalucía en la provincia de Granada.
De familia republicana, su abuela, Carmen Navarro Sánchez fue presidenta del Sindicato de Matronas de la UGT de Almería y de la Unión de Mujeres Antifascistas y afiliada al PCE por lo que fue condenada a cadena perpetua, consiguiendo la libertad condicional en 1944.
En 1972 comienza la carrera de Filosofía y Letras en el Colegio Universitario de Almería, trasladándose a la UGR en el curso 1974-75 donde comienza su militancia política en las PUE para pasar pronto al Movimiento Comunista de Andalucía donde será una de las fundadoras de la Estructura Autónoma de Mujeres. En esas fechas forma parte de AUPEM en la Facultad de Filosofía y Letras, una de las primeras organizaciones feministas presentes en Granada desde los últimos años de la Dictadura,
Inmersa desde entonces en la lucha feminista, fue una de las iniciadoras de la Asamblea de Mujeres de Granada y en los comienzos de la creación en Granada del Forum Feminista. Formó parte de la Comisión organizadora de las II Jornadas Estatales de la Mujer celebradas en Granada en 1979, llevando a cabo tareas de administración y logística.
También es miembro activo de la Sección de Feminismo del Ateneo Científico y Literario de Granada.

Bibliografía:

  • ARESTI, Nerea, “El feminismo de la transición: memoria y futuro”, en CUESTA GÓMEZ, Cristina (et all)., Comprometidas. Historia y memoria de la movilización de las mujeres durante el tardofranquismo y la transición, Comares, 2024. Pp. 1-14.
  • BARRIO RODRÍGUEZ, Emilia: Historia de las Trasgresoras. La Transición de las Mujeres. Icaria, Barcelona, 1996.
  • BELBEL, María José y MONTERO, Justa, “La lucha feminista en la transición”, Infolibre, 2 de octubre de 2014.
  • CALLEJÓN ACIÉN, Lola: La Asamblea de Mujeres de Granada, más de 30 años de experiencia colectiva en www.ustea.org/revistas/AEL_8Marzo_2008_07.pdf
  • DÍAZ SÁNCHEZ, Pilar, “Las mujeres en la transición: metamorfosis o travestimo”, en CUESTA GÓMEZ, Cristina (et all)., Comprometidas. Historia y memoria de la movilización de las mujeres durante el tardofranquismo y la transición, Comares, 2024, pp. 15-32.
  • MARTÍNEZ FORONDA, Alfonso y SÁNCHEZ RODRIGO, Pedro: Mujeres en Granada por las libertades democráticas. Resistencia y represión (1960-1981). CC.OO., Granada, 2017
  • MORENO, Amparo, Mujeres en lucha. El movimiento feministas en España, Anagrama, Barcelona, 1977.
  • SIGLER, Carmen D., “La Asamblea de Mujeres de Granada, 40 años de lucha feminista” (documental realizado en 2015).
  • Entrevistas a Emilia Barrio Rodríguez, Carmen Guerrero Villalba, Lola Hita Romero, Ángela Olalla Real y Socorro Robles Vizcaíno, en AHCCOO-A.
Alfonso Martínez Foronda (Jaén, 1958). Es Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Granada. Desde 1984 es profesor de Enseñanza Secundaria. Actualmente es profesor del IES Albayzín. Ha sido secretario general de CCOO de Jaén desde 1993-2000 y desde 2004 es miembro de la Comisión Ejecutiva de CCOO-A, desde donde ha presidido hasta 2103 las Fundaciones de Estudios Sindicales-Archivo Histórico y la de Paz y Solidaridad.

Como investigador, ha publicado numerosos artículos de opinión sobre aspectos docentes y sociales. Colaborador habitual del Diario Jaén desde 1994-2000 publicó La firma del viento (2007), una antología de artículos de opinión. Como investigador del movimiento obrero andaluz ha publicado La conquista de la libertad. Historia de las Comisiones Obreras de Andalucía (1962-1977), en 2005; De la clandestinidad a la legalidad (Breve historia de las Comisiones Obreras de Granada), en 2007; sobre las Comisiones Obreras de Jaén desde su origen a la legalización del sindicato (2004); la unidad didáctica El sindicalismo durante el franquismo y la transición en Andalucía; diversas biografías de dirigentes sindicales andaluces como Ramón Sánchez Silva. Al hilo de la historia (2007); Antonio Herrera. Un hombre vital, en 2009; Andrés Jiménez Pérez. El valor de la coherencia, en 2010, entre otros. En 2011 su investigación La dictadura en la dictadura. Detenidos, deportados y torturados en Andalucía durante el Estado de Excepción de 1969, (2011), fue premiada por la Junta de Andalucía como la mejor investigación social de ese año. Posteriormente, ha publicado La “prima Rosario” y Cayetano Ramírez. Luchadores por la libertad en una provincia idílica (2011); sobre el movimiento estudiantil en la UGR, con otros autores, “La cara al viento. Estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-81); sobre la historia del movimiento obrero granadino, con su investigación La lucha del movimiento obrero en Granada. Paco Portillo y Pepe Cid: dos líderes, dos puentes“, 2012; sobre el Tribunal de Orden Público, La resistencia andaluza ante el Tribunal de Orden Público en Andalucía (1963-1976); Diccionario de la represión sobre las mujeres en Granada (1936-1960) o La resistencia malagueña durante la dictadura franquista (1955-1975). Actualmente, junto a Pedro Sánchez Rodrigo, está confeccionando un diccionario sobre la represión en Granada desde la II República al golpe de estado de 1981.
Pedro Sánchez Rodrigo (Burgos, 1960). Es licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada, donde cursó la especialidad de Historia Contemporánea. Ha ejercido como profesor de Secundaria de Geografía e Historia desde 1984. Desde hace años colabora con la Fundación de Estudios Sindicales- Archivo Histórico de CC.OO.-A.. Ha participado en la obra colectiva “La cara al viento. Estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-81)”, publicada por la Editorial El Páramo en el año 2012, y, junto con Alfonso Martínez Foronda, es autor de “La cara al viento.  Memoria gráfica del movimiento estudiantil de Granada durante la dictadura y la transición”, obra publicada por la Universidad de Granada, también en 2012. Ha colaborado en el volumen La Resistencia andaluza ante el tribunal de orden público en Andalucía. 1963-76, editado en 2014 por la FES/Archivo Histórico de CC.OO.-A y la Junta de Andalucía, y en otros trabajos colectivos, como De la rebelión al abrazo. La cultura y la memoria histórica entre 1960 y 1978 (Diputación de Granada, 2016) y La Universidad de Granada, cinco siglos de historia. Tiempos, espacios y saberes, coordinado por Cándida Martínez López (III Volúmenes, EUG, Granada, 2023) con el artículo “Antifranquismo en las aulas. El movimiento estudiantil”. También con Alfonso Martínez Foronda ha publicado el libro “Mujeres en Granada por las libertades democráticas. Resistencia y represión (1960-1981)”, publicado en 2016 por la Fundación de Estudios y Cooperación de CC.OO. Actualmente está jubilado y colabora en la elaboración del Diccionario de la Represión en Granada 1931-1981.

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