Sanidad Pública de Andalucía, en las mejores manos
Una vecina falleció y una treintena de personas resultó herida en el siniestro

La investigación del incendio mortal en el edificio en San Juan de Letrán concluye que fue intencionado

Ciudadanía - IndeGranada - Viernes, 20 de Abril de 2018
Se usó gasolina, que se vertió en la puerta de un despacho de abogados del inmueble.
Los vecinos de los inmuebles siniestrados aún no han podido regresar a sus viviendas.
María Alonso
Los vecinos de los inmuebles siniestrados aún no han podido regresar a sus viviendas.

La investigación del incendio mortal registrado en noviembre del pasado año en San Juan de Letrán ha concluido en que fue intencionado. En el siniestro falleció una mujer y una treintena de vecinos resultó afectada por inhalación de humo.

Según las conclusiones de los investigadores, que publica Ideal, se roció gasolina en la puerta de un despacho de abogados ubicado en el inmueble. La Policía Científica ha determinado que al usarse este líquido acelerante el fuego fue "intencionado" y no fruto de un hecho fortuito, según han detallado a Europa Press fuentes de la investigación.

El Juzgado de Instrucción 4 de Granada, que se ha hecho cargo de la investigación, estaba pendiente del resultado de este informe sobre el análisis químico de los restos del fuego y sigue ahora con la tramitación de la causa, sobre la que está decretado el secreto de sumario.

El fuego habría tenido su origen en la primera planta del edificio, en la puerta del despacho de abogados desde donde se extendió hasta la séptima; ardiendo las paredes, ya que el inmueble está forrado de duelas de madera barnizada que contribuyeron a que se propagara con rapidez. Afectó a 25 pisos, algunos de los cuales quedaron calcinados, generando daños cuantiosos en la primera, segunda, tercera y cuarta planta.

Estado en el que quedó el interior del edificio. indegranada

Las primeras llamadas de alerta se recibieron poco antes de las cinco y media de la madrugada del sábado 25 de noviembre. El operativo desplegado en la zona, integrado por 32 bomberos, 15 agentes de la Policía Local, efectivos de la Policía Nacional y voluntarios de Protección Civil, cuya labor de auxilio a los bomberos fue determinante, amortiguó los efectos de un siniestro que destrozó el edificio, al que a día de hoy aún no han regresado los vecinos.  

El edificio reunía condiciones adversas de seguridad y el fuego lo convirtió en una trampa para los vecinos y vecinas, que tuvieron que ser rescatados por ventanas y terrazas.

Este suceso abrió además otro debate sobre los obstáculos que se encuentran los bomberos en las calles. Al llegar a la zona, tuvieron que retirar pilonas de la vía para que accedieran los vehículos autobomba. El Ayuntamiento se comprometió a revisar, con la información de los bomberos, la existencia de esos elementos que dificultan su labor.