UNA SECCIÓN de JOAN CARLES MARCH

'María Ángeles Prieto: la voz del rigor, la honradez, el respeto y la valentía por la sanidad pública, desde la política y la vida'

Ciudadanía - Indegranada - Domingo, 10 de Mayo de 2026
Un 'Habladurías' muy especial en el que el experto en Salud Pública Joan Carles March conversa con la que ha sido portavoz de sanidad del PSOE-A.
María Ángeles Prieto, junto a Joan Carles March en este especial 'Habladurías'.
IndeGranada
María Ángeles Prieto, junto a Joan Carles March en este especial 'Habladurías'.
En tiempos de creciente desafección política, conversaciones en nuestro podcast HABLADURÍAS como la mantenida con María Ángeles Prieto permiten reconectar con una dimensión más humana, comprometida y profundamente vocacional del servicio público. Enfermera, socióloga y durante los últimos cuatro años portavoz de Salud del grupo socialista en el Parlamento andaluz, María Ángeles Prieto representa una trayectoria marcada por la coherencia entre vida personal, profesión y acción política.

Desde sus inicios en la Escuela Andaluza de Salud Pública hasta su salto a la primera línea política, su recorrido no responde a la ambición de poder, sino a la defensa de un modelo: el de la sanidad pública como pilar de igualdad social.

Una vida marcada por los cuidados

Criada en una familia numerosa de siete hermanos, María Angeles Prieto evoca una infancia feliz, construida sobre la austeridad, el apoyo mutuo y los vínculos sólidos. La muerte de su madre la situó pronto en un rol de referencia familiar, convirtiéndose en lo que ella misma define como la “mamma” de una extensa red de hermanas, sobrinos y nuevas generaciones

Criada en una familia numerosa de siete hermanos, María Angeles Prieto evoca una infancia feliz, construida sobre la austeridad, el apoyo mutuo y los vínculos sólidos. La muerte de su madre la situó pronto en un rol de referencia familiar, convirtiéndose en lo que ella misma define como la “mamma” de una extensa red de hermanas, sobrinos y nuevas generaciones.

Esa experiencia vital no solo forjó su carácter, sino que explica buena parte de su mirada política: cuidar, sostener y organizar. Valores que traslada tanto a su vida personal —como madre y abuela— como a su desempeño institucional.

Política sin tregua

Lejos de los estereotipos sobre la vida política, María Ángeles Prieto describe su paso por el Parlamento andaluz como una etapa de exigencia extrema: jornadas interminables, fines de semana inexistentes y una actividad constante entre reuniones, iniciativas y contacto con colectivos sociales.

“Es un no parar”, resume. Pero también reconoce que ese ritmo se compensa con la utilidad del trabajo: ser altavoz de quienes no lo tienen

“Es un no parar”, resume. Pero también reconoce que ese ritmo se compensa con la utilidad del trabajo: ser altavoz de quienes no lo tienen.

Diagnóstico de una crisis

Uno de los ejes centrales de la entrevista es su análisis sobre la situación sanitaria en Andalucía, que califica sin rodeos como “colapso”. Según María Ángeles Prieto, el sistema público atraviesa una crisis estructural caracterizada por:

  • Listas de espera en aumento constante

Describe este fenómeno como un “círculo vicioso intencionado”, donde el deterioro del sistema público sirve de justificación para reforzar la sanidad privada

  • Fuga de profesionales hacia el sector privado
  • Condiciones laborales precarias
  • Incremento de la externalización de servicios

Describe este fenómeno como un “círculo vicioso intencionado”, donde el deterioro del sistema público sirve de justificación para reforzar la sanidad privada.

Su crítica no se limita a la gestión, sino que apunta a un modelo ideológico: el riesgo de avanzar hacia una sanidad dual, donde la calidad dependa de la capacidad económica.

Rigor frente a confrontación

María Ángeles Prieto reivindica un estilo político basado en el rigor, la honestidad y el respeto. Su formación en investigación y gestión sanitaria ha marcado su forma de trabajar con datos, que considera innegociable

María Ángeles Prieto reivindica un estilo político basado en el rigor, la honestidad y el respeto. Su formación en investigación y gestión sanitaria ha marcado su forma de trabajar con datos, que considera innegociable.

Sin embargo, reconoce que una de sus mayores decepciones en el Parlamento ha sido precisamente el uso partidista de la información y el clima de confrontación:

“Pensaba que en el Parlamento no se podía mentir”.

Frente a ello, defiende la necesidad de elevar el nivel del debate público y recuperar la confianza ciudadana en las instituciones.

Vocación y sentido

A pesar de la dureza del contexto, María Ángeles Prieto no muestra signos de desgaste vocacional. Al contrario, afirma que su trabajo político tiene un profundo sentido personal.

Las historias de pacientes, familias y colectivos vulnerables —muchas veces invisibles— son el motor que sostiene su compromiso. “Pensar en la gente que hay detrás de lo que hacemos lo da todo”, explica

Las historias de pacientes, familias y colectivos vulnerables —muchas veces invisibles— son el motor que sostiene su compromiso. “Pensar en la gente que hay detrás de lo que hacemos lo da todo”, explica.

Más allá de la política

Lejos del foco institucional, la entrevista también revela a una mujer apasionada por la fotografía, la lectura y la naturaleza. Su refugio emocional se encuentra en Pollença, un espacio que define como “su paraíso”, donde logra reconectar consigo misma.

Legado

Si algo desea que perdure de su paso por la política, lo tiene claro: rigor, honradez, respeto y valentía.

Si algo desea que perdure de su paso por la política, lo tiene claro: rigor, honradez, respeto y valentía

En un escenario político marcado por la polarización, la figura de María Ángeles Prieto emerge como la de una profesional que no ha abandonado su esencia: la de cuidar. Solo que ahora, en lugar de hacerlo desde una consulta, desde la escuela de pacientes, desde un proyecto de investigación o de consultoría, lo hace desde la tribuna parlamentaria.

María Ángeles Prieto, una persona con fortaleza compartida 

María Ángeles Prieto es muy Rodríguez, como su segundo apellido. Se dibuja, ante todo, como una mujer marcada por la familia. Creció en un hogar numeroso, con seis hermanas y un hermano, donde el dinero era justo pero el afecto abundante. Sus recuerdos de infancia están llenos de felicidad sencilla: compartir ropa, juegos, discusiones y reconciliaciones, siempre arropados por unos padres presentes y una red familiar amplia. Desde muy pequeña asumió un papel de responsabilidad, no impuesto pero sí aprendido, cuidando de sus hermanas menores, llevándolas al colegio y velando por ellas como si ese rol formara parte natural de su identidad.

Con el tiempo, esa responsabilidad se transformó en algo más profundo. Tras la pérdida de su madre, se convirtió en el pilar emocional de la familia, la “mamma” que mantiene unidos a todos

Con el tiempo, esa responsabilidad se transformó en algo más profundo. Tras la pérdida de su madre, se convirtió en el pilar emocional de la familia, la “mamma” que mantiene unidos a todos. En su casa, las reuniones siguen siendo multitudinarias: domingos llenos de gente, celebraciones compartidas, una vida construida alrededor del encuentro. Para ella, esa familia es la verdadera herencia, un vínculo que considera su mayor riqueza y que le aporta una sensación constante de apoyo y pertenencia.

En lo personal, se define por la entrega y la disciplina, una forma de estar en el mundo que arrastra desde la infancia. Le gusta hacer las cosas bien, con dedicación, quizá influida por el ejemplo de su madre, a quien recuerda como una mujer brillante y trabajadora. Aun así, también hay espacio para lo íntimo: disfruta de la lectura, de la fotografía, de la naturaleza y de escapadas a lugares como Pollença, que describe como su refugio emocional, un lugar donde el tiempo se ralentiza y puede reconectar consigo misma.

Pese a una vida exigente, no habla de sacrificio con dramatismo, sino como un ajuste constante. Echa de menos leer más o salir más a la montaña, pero encuentra sentido en lo que hace y en las personas que la rodean

Pese a una vida exigente, no habla de sacrificio con dramatismo, sino como un ajuste constante. Echa de menos leer más o salir más a la montaña, pero encuentra sentido en lo que hace y en las personas que la rodean. En los momentos difíciles, lo que la sostiene es precisamente eso: saber que nunca está sola. Su familia —sus hermanas, su pareja, su entorno cercano— ha sido un apoyo incondicional incluso en momentos duros como su enfermedad, reforzando en ella una idea clara: la fortaleza no es individual, sino compartida.

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