UNA SECCIÓN de JOAN CARLES MARCH

Mariano Hernán, profesor de la EASP en 'HABLADURÍAS': “La salud también está en la cultura, el barrio y las personas”

Ciudadanía - Joan Carles March - Domingo, 2 de Agosto de 2026
Un excepcional 'Habladurías', que te sorprenderá, por su profundidad, en la que el experto en Salud Pública Joan Carles March conversa con su compañero durante años en la EASP.
Mariano Hernán durante su conversación con Joan Carles March.
IndeGranada
Mariano Hernán durante su conversación con Joan Carles March.
Hay conversaciones que no solo sirven para entrevistar a alguien. Sirven para volver a pensar la salud. Eso me ocurrió al conversar con Mariano Hernán, compañero durante muchos años en la Escuela Andaluza de Salud Pública, referente de la promoción de la salud y una de las personas que más ha contribuido en España a desarrollar la perspectiva de los activos para la salud.

Su trayectoria refleja también la evolución de un campo de conocimiento. Comenzó como maestro, preocupado por enseñar hábitos saludables a niños y niñas. Más tarde, desde el sistema sanitario, se centró en la educación para la salud y la prevención. Sin embargo, fue el contacto con la desigualdad social, trabajando en el distrito sanitario de Granada con barrios profundamente distintos, lo que cambió su forma de entender la salud.

La pregunta dejó de ser cómo evitar la enfermedad para convertirse en otra mucho más profunda: ¿Por qué algunas personas consiguen mantenerse saludables incluso viviendo en condiciones muy difíciles?

De prevenir enfermedades a generar salud

Durante décadas, gran parte de la salud pública ha puesto el foco en los factores de riesgo: el tabaquismo, la obesidad, la hipertensión, el sedentarismo o las infecciones. Esa mirada ha sido imprescindible y sigue siéndolo. Sin ella sería imposible explicar el extraordinario avance de los sistemas sanitarios.

Los activos para la salud son precisamente eso: recursos presentes en las personas, en los barrios y en las relaciones sociales que ayudan a mantener el bienestar físico, emocional y social

Pero Mariano Hernán plantea que existe otra mirada complementaria: la de los factores que generan salud.

Inspirado por el trabajo de Aaron Antonovsky y por el enfoque salutogénico, propone mirar no solo aquello que enferma, sino también aquello que fortalece a las personas y a las comunidades.

Los activos para la salud son precisamente eso: recursos presentes en las personas, en los barrios y en las relaciones sociales que ayudan a mantener el bienestar físico, emocional y social.

No siempre están en un hospital o en un centro de salud. A veces están en una biblioteca. En un club deportivo. En una asociación vecinal. En un mercado. En una plaza. En una fiesta popular. O simplemente en un vecino dispuesto a escuchar.

El enorme valor del capital social

Uno de los aspectos más sugerentes de esta conversación es la reivindicación del capital social.

En una época marcada por la polarización, el individualismo y el ruido permanente, Mariano Hernán recuerda que la vida cotidiana sigue estando llena de pequeños gestos de solidaridad que rara vez aparecen en los titulares

En una época marcada por la polarización, el individualismo y el ruido permanente, Mariano Hernán recuerda que la vida cotidiana sigue estando llena de pequeños gestos de solidaridad que rara vez aparecen en los titulares.

La salud también se construye cuando existe confianza entre vecinos. Cuando alguien pregunta cómo estás. Cuando un barrio mantiene espacios de encuentro. Cuando las personas sienten que pertenecen a una comunidad.

No es casualidad que numerosos estudios relacionen la cohesión social con mejores indicadores de salud, menor mortalidad y mayor bienestar emocional.

El sistema sanitario también puede mirar los activos

Quizá uno de los mayores desafíos consiste en incorporar esta mirada dentro del propio sistema sanitario.

Es difícil pedir a profesionales sometidos a una enorme presión asistencial que además exploren fortalezas comunitarias.Sin embargo, Mariano propone algo mucho más sencillo que revolucionario: humanizar

El modelo asistencial está diseñado, con toda lógica, para identificar déficits, diagnosticar enfermedades y resolver problemas clínicos. Es difícil pedir a profesionales sometidos a una enorme presión asistencial que además exploren fortalezas comunitarias. Sin embargo, Mariano propone algo mucho más sencillo que revolucionario: humanizar.

No como una palabra vacía, sino como una forma distinta de acercarse a las personas. Conocer el barrio. Conocer su cultura. Entender cómo vive la gente. Reconocer que el propio profesional sanitario puede convertirse en un activo para la salud cuando escucha, comprende y acompaña.

Recordaba una experiencia de un enfermero del barrio granadino de Cartuja que organizaba talleres de cocina utilizando los pucheros tradicionales del barrio. No inventaba recetas saludables; incorporaba la cultura local a la promoción de la salud. Eso también es generar salud.

Cuando llegamos, la fiesta ya había empezado

Hay una frase de Mariano Hernán que resume toda una filosofía de trabajo comunitario “Cuando nosotros llegamos, la fiesta ya había empezado”. Es una llamada de atención para quienes trabajamos desde las instituciones.

Hay una frase de Mariano Hernán que resume toda una filosofía de trabajo comunitario “Cuando nosotros llegamos, la fiesta ya había empezado”. Es una llamada de atención para quienes trabajamos desde las instituciones

Con demasiada frecuencia actuamos como si llegáramos a un territorio vacío, dispuesto a recibir nuestras soluciones.

Pero las comunidades llevan mucho tiempo organizándose, ayudándose y creando respuestas propias.

Los ayuntamientos, las asociaciones, los colectivos culturales, las AMPAs, los clubes deportivos y los vecinos ya están construyendo salud mucho antes de que aparezca cualquier proyecto institucional.

La función del sistema sanitario no siempre debería ser liderar. Muchas veces basta con apoyar, facilitar, conectar y dar legitimidad.

El Carnaval de Cádiz como activo para la salud

Quizá la aportación más actual de Mariano Hernán sea el trabajo recientemente publicado sobre el Carnaval callejero de Cádiz como activo para la salud.

La idea puede parecer intuitiva. ¿Quién no piensa que divertirse hace bien? Pero transformar esa intuición en conocimiento requiere investigación

La idea puede parecer intuitiva. ¿Quién no piensa que divertirse hace bien? Pero transformar esa intuición en conocimiento requiere investigación.

A partir de entrevistas cualitativas con protagonistas del carnaval, el estudio muestra cómo esta manifestación cultural genera bienestar emocional, fortalece las relaciones sociales y combate la soledad.

Las frases recogidas son especialmente reveladoras.

Y NO hablaban únicamente de diversión. Hablaban de apoyo mutuo. De identidad compartida. De pertenencia. De amistad. De humor. De libertad para expresar emociones. En definitiva, hablaban de salud

Una persona afirmaba: “El carnaval me salva el invierno”. Otra describía la experiencia como: “Un buffet libre donde cojo lo que necesito.”

Y un enfermero recordaba cómo, durante una separación personal, los ensayos de su agrupación se convirtieron en un refugio donde durante unas horas la vida dejaba de doler.

Y NO hablaban únicamente de diversión. Hablaban de apoyo mutuo. De identidad compartida. De pertenencia. De amistad. De humor. De libertad para expresar emociones. En definitiva, hablaban de salud.

Varios momentos de la conversación de Mariano Hernán con Joan Carles March.

Cultura que cura

Desde la salud pública solemos hablar de vacunas, cribados, medicamentos o prevención.

Y debemos seguir haciéndolo.

Porque la cultura no sustituye a la medicina. Pero puede complementar aquello que la medicina, por sí sola, nunca conseguirá ofrecer: sentido, vínculos y comunidad

Pero quizá necesitamos hablar también de coros, bibliotecas, grupos de teatro, asociaciones culturales, carnavales, bandas de música, huertos urbanos o clubes de lectura.

Porque la cultura no sustituye a la medicina. Pero puede complementar aquello que la medicina, por sí sola, nunca conseguirá ofrecer: sentido, vínculos y comunidad.

La salud no nace únicamente en las consultas.

También nace allí donde las personas encuentran razones para seguir participando en la vida.

Una salud pública más completa

La gran enseñanza de esta conversación es que no existe contradicción entre atender la enfermedad y fortalecer la salud.

Necesitamos hospitales excelentes y atención primaria fuerte. Necesitamos prevención basada en la evidencia. Pero también necesitamos comunidades vivas

Necesitamos hospitales excelentes y atención primaria fuerte. Necesitamos prevención basada en la evidencia. Pero también necesitamos comunidades vivas.

Necesitamos reconocer los activos que ya existen y dejar de pensar que las soluciones siempre llegan desde arriba.

Quizá la promoción de la salud del siglo XXI consista precisamente en eso: descubrir que muchas veces los recursos más valiosos ya están presentes en nuestros barrios y que nuestra tarea consiste en hacerlos visibles, fortalecerlos y ponerlos en relación.

Porque, como recuerda Mariano, la salud también puede encontrarse en una conversación, en un ensayo de carnaval, en un mercado de barrio o en la risa compartida

Porque, como recuerda Mariano, la salud también puede encontrarse en una conversación, en un ensayo de carnaval, en un mercado de barrio o en la risa compartida.

Y esa es una buena noticia para la salud pública.

Terminamos con el cuestionario HABLADURÍAS:

  • Un libro que te haya cambiado: Muerte y vida en las grandes ciudades de Jane Jacobs
  • Una persona que haya marcado tu vida: mi padre

Un maestro: he tenido muchísimas suerte y he tenido 50 buenos maestros.

  • Un maestro: he tenido muchísimas suerte y he tenido 50 buenos maestros
  • Un alumno del que hayas aprendido mucho: un médico endocrino que estudió promoción de la salud 
  • Un lugar donde recargas energía: el Mulhacén y cualquier campo de golf 
  • Un olor que te transporte a la infancia: el arroz con leche de mi tía Isabel 
  • Un carnaval inolvidable: el carnaval en el que escuché en la calle a Los Fantasmas
  • Una canción: Miles. Por ejemplo, un tema musical de Pat Metheny, Bilbao
  • Mar o montaña: montaña porque el mar lo tengo al lado 

Una virtud imprescindible para un profesional de salud pública: escuchar

  • Una ciudad para perderse: Madrid
  • Una película que volverías a ver: Dulce noviembre 
  • Una virtud imprescindible para un profesional de salud pública: escuchar
  • Algo que todavía quieras aprender: aprender un poco mejor un instrumento que esté ligado al jazz
  • ¿Qué te hace reír más?: reírme para adentro de placer, toda la gente de mi familia (Olmo, Guille, Mariano, Carmen) y hacia fuera con los amigos o con algo ligado al teatro 
  • Completa la frase: “La salud no empieza en un hospital; empieza por……la reducción de las desigualdades sociales en su JUSTA medida

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