FORO DE LA MEMORIA

En memoria de Magdalena Ordóñez y de su padre, José Ordóñez, ferroviario fusilado en Guadix en enero de 1940

Ciudadanía - Rafael Gil Bracero - Sábado, 18 de Abril de 2026
Desde este domingo, los restos de Magdalena Ordóñez, que fue presidenta de honor de la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica (AGRMH), reposarán junto a los de su padre en Guadix. En este artículo, el profesor Rafael Gil Bracero, presidente de la AGRMH, da a conocer la maquinaria represiva franquista que condenó a muerte al padre de Magdalena Ordóñez. Para que nunca se olvide, para que nunca se repita.
José Ordóñez mira con ternura a su hija Magdalena, en una fotografía del álbum familiar.
José Ordóñez mira con ternura a su hija Magdalena, en una fotografía del álbum familiar.

 

In memoriam

Magdalena Ordóñez López, un ejemplo ético.

Un orgullo por lo tanto que nos has enseñado,

maestra, nuestra maestra de vida, Magdalena,

 te queremos, siempre estarás con nosotros.

 

Desde el este 19 de abril de 2026, los deseos que nos trasladó Magdalena Ordóñez López, nuestra presidenta de honor de AGRMH, se verán cumplidos. Sus restos mortales reposarán junto a los de su querido padre, José Ordóñez Gutiérrez, fusilado por el terror franquista de postguerra, en Guadix, en una fría madrugada del 12 de enero de 1940, a las seis horas y treinta minutos. 

Aquella pizpireta niña de apenas siete años quedó marcada de por vida, como toda su familia, miedo, terror, silencio y olvido, demasiado olvido y demasiada impunidad. Pero no olvidó. Quiso saber las circunstancias de tamaña pérdida, su pérdida familiar como la pérdida de tantos miles de accitanos, granadinos y españoles represaliados y borrados injustamente de la España oficial.

Magdalena Ordóñez López quiso conocer para saber -como sabia, leal y maestra que ha sido toda ella durante su vida-; quiso conocer para que no volvieran esos tiempos

Magdalena Ordóñez López quiso conocer para saber -como sabia, leal y maestra que ha sido toda ella durante su vida-; quiso conocer para que no volvieran esos tiempos. Conocer los detalles, la profundidad de los hechos y sus consecuencias, pero siempre quiso conocer sin atisbo de rencor y venganza. Conocer para aprender, para consolidar los lazos de ciudanía y tolerancia; conocer para asentar los valores de la libertad, democracia y respeto a los derechos humanos. Ese ha sido su ejemplo ético como presidenta de honor de la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica.

Magdalena Ordóñez López, en una entrevista con El Independiente de Granada.

Magdalena Ordóñez pasa a ocupar su última morada, junto a la tierra que recibió la sangre derramada de su padre en 1940. Queremos rendir homenaje a esa generación de españoles leales que fueron vilmente arrancados de sus proyectos de vida, simplemente por mantenerse fieles a los valores legítimos, democráticos y constitucionales de 1936. 

Damos a conocer la maquinaria represiva que condenó a muerte a su padre, José Ordóñez Gutiérrez. 

José Ordóñez Gutiérrez, ferroviario fusilado en Guadix, el 12 de enero de 1940 (padre de Magdalena Ordóñez López)

EXPEDIENTE JOSÉ ORDÓÑEZ GUTIÉRREZ CAUSA 17015/39 

Fuente: Archivo del Juzgado Togado Territorial Militar nº 23 (Almería) Causa 17.015, Leg. 687.

El 23 de junio de 1980 Magdalena López Bacero, mayor de edad, viuda y vecina de Granada, con domicilio en Avenida del Sur nº 12, 4º F de Granada dirigía un escrito al Capitán General de la Novena Región Militar solicitando copia certificada de la “sentencia a muerte contra el que fue su esposo José Ordóñez Gutiérrez, juzgado por un tribunal militar en la ciudad de Guadix entre los meses de mayo a junio de 1939”.

El 3 de julio el Juzgado Militar Eventual nº 1 de Granada dicta una providencia firmada por el juez Álvarez de Castro acordando “se deduzca testimonio de la sentencia recaída y se remita a la interesada por conducto de la Comandancia de la Guardia Civil”.

 La viuda de José Ordóñez, Magdalena López Bacero, señora madre de Magdalena Ordóñez solicita testimonio de condena, ya en junio de 1980. 

El 4 de abril de 1939 José Ordóñez Gutiérrez tiene en esa fecha 35 años, hijo de Luis y de Antonia natural de Tocón de Íllora, ferroviario de profesión, casado con Magdalena López Bacero y con domicilio en la Estación de Gor y con cuatro hijos

Según los datos de filiación elaborados por los responsables del Cuerpo de Seguridad (Grupo Civil de Guadix), el 4 de abril de 1939 José Ordóñez Gutiérrez tiene en esa fecha 35 años, hijo de Luis y de Antonia natural de Tocón de Íllora, ferroviario de profesión, casado con Magdalena López Bacero y con domicilio en la Estación de Gor y con cuatro hijos. Unos días antes habría sido detenido -tras “presentarse voluntariamente”- por el agente Pedro Pinedo Cantón quien le acusa de “haber pertenecido al Comité Ferroviario de la Estación de Guadix y de haber efectuado diversos servicios en su calidad de jefe de información en diversos destacamentos de la zona roja”; aunque afirma que “no sabe haya cometido asesinatos ni robo alguno”.

Durante los años de guerra civil fue “miembro vocal del Sindicato Nacional de Ferroviarios de Guadix, cuya misión era el buen funcionamiento del servicio y de asistencia de comida a las tropas militares hasta la organización de los nuevos servicios de intendencia”

En una primera declaración de José Ordóñez el 11 de abril manifiesta ser militante de UGT y del PSOE, desempeñando desde julio de 1936 el cargo de secretario general de la Agrupación socialista de Guadix; durante los años de guerra civil fue “miembro vocal del Sindicato Nacional de Ferroviarios de Guadix, cuya misión era el buen funcionamiento del servicio y de asistencia de comida a las tropas militares hasta la organización de los nuevos servicios de intendencia”. Posteriormente, formó parte de los servicios de información del Ejército Popular de la República con sede en Baza y “con servicios en las plazas de Ciudad Real, Andújar y Linares como hombre de confianza del PSOE”. Ese mismo día queda incurso en el procedimiento sumarísimo de Urgencia 17.015 de 1939 por el delito de rebelión militar, con cargos agravantes, entre ellos el de “haber golpeado según rumor público al guardia civil sublevado, José Rodríguez Valenzuela”; o de “tener malos antecedentes y ser un individuo indeseable”, según informa el alcalde de Gor Rodrigo Hernández el 15 de abril de 1939.

El delegado de Información de FET de la JONS de Baza, L Morcillo, (miembro destacado de la “quinta columna” de los sublevados y camisa vieja de FE de Baza) informa el 4 de mayo que “era militante del partido socialista y miembro directivo de la Ccasa del Pueblo en esta, destacándose por su persecución contra sus compañeros ferroviarios simpatizantes con nuestra causa”.

El Auto Resumen del Procesamiento de la Causa 17.015 tiene fecha del 5 de mayo y recoge todos y cada uno de los cargos de acuerdo a Bando de Declaración de Guerra, en base a los Decretos 55 y 191 de la justicia militar franquista que prevén penas durísimas por presuntos delitos de rebelión y auxilio a la rebelión. La vista se celebra en Guadix el 26 de mayo de 1939 bajo la presidencia de Sebastián Morales Lara.

Testimonio de Sentencia a muerte, dada en Plaza de Guadix, 26 de mayo de 1939, apenas dos meses de haberse presentado José Ordóñez a las tropas franquistas y quedar detenido e incurso en Consejo de guerra sumarísimo

En el fallo se puede leer lo siguiente:

Que debemos condenar y condenamos al procesado a la pena de MUERTE conmutable por la de reclusión perpetua con las accesorias legales, como autor de un delito de rebelión por adhesión, más las responsabilidades civiles que en su día se determinen por el Tribunal Regional competente a cuyo fin se le remitirá el oportuno testimonio. Así por esta nuestra sentencia la pronunciamos mandamos y firmamos.- Sebastián Morales Lara-Angel Fernández-Miguel Tapia Galdon-José Sánchez Rivas-Miguel Hernáiz-Todos Rubricados.

El 29 de mayo la Auditoría de Guerra de la Segunda Región Militar (Sevilla) aprueba la sentencia a muerte. El 8 de noviembre de 1939 se recibe en la Comandancia Militar de Granada el escrito de S.E jefe del Estado “dándose por enterado por la pena impuesta”.

Testimonio de aprobación de sentencia a muerte por la Auditoría de Guerra y ENTERADO de Su Excelencia Jefe de Estado, Francisco Franco, 8 de noviembre de 1939.

El 11 de enero de 1940 el juez de Ejecutorias Sr. Ibáñez Rodríguez se traslada a la Prisión de Guadix (Ermita de San Antón) para “notificar al reo la sentencia recaída”. El fusilamiento tiene lugar a las 7 horas del 12 de enero. Según la Diligencia de Enterramiento el cadáver de José Ordóñez Gutiérrez fue enterrado en el Patio de San Fandila, su defunción quedó registrada en el Libro 32 folio 32, partida firmada por el juez municipal, Ángel Córcoles Sainz Pardo el mismo 13 de enero de 1940.

Más de setenta años después, en abril de 2012, Magdalena Ordóñez López dirigió una carta emocionada a su padre en la fosa de fusilados del Cementerio de Guadix.

Carta a mi padre

Y a todos los que yacen bajo esta tierra que pisamos

Te hemos tenido presente, aunque en silencio, durante muchos años. Después, cuando hubo un poco de libertad, pero con mucho miedo, nos atrevimos a venir aquí donde te hicieron morir a la fuerza, y aquí te dejamos unas primeras flores y te acompañamos por primera vez después de tu muerte, al cabo de cuarenta años.

En el año 1980 ¡cuál fue nuestra sorpresa! cuando vinimos como tantas otras veces y nos encontramos que este lugar había sido dignificado, lo mejor posible, por vuestros compañeros socialistas. Entre ellos nuestro amigo Manolo Ruiz, que hoy se encuentra entre nosotros. Así se os fue dando la dignidad y el homenaje que os correspondía por ser mártires de la justicia y la libertad, de un pueblo oprimido y avasallado por los más poderosos.

Pero aún, este lugar, era el lugar de los sin nombre. No se sabía que bajo este terreno que hoy pisamos, descansan eternamente a la fuerza 146 personas, como se indica en esa placa. Y que habían sufrido persecución sin piedad, prisión y venganza humillante, a pesar de que tú te habías presentado voluntariamente a los vencedores, con nobleza y valentía, en el mismo lugar en el que habías vivido siempre, y donde te conocían. No huiste, no te escondiste, porque lo único que hiciste fue defender dentro de la legalidad a un Gobierno legítimo. No fue lo más inteligente, pero sí lo más noble.

Todavía recuerdo cuando venía mi madre de la Ermita de San Antón, donde estabais presos, a traer la comida, porque aquí de eso no se ocupaban. La única manera de hablar con vosotros era a través de la mirilla de la puerta de la ermita, con dos militares armados a ambos lados. De una en una, iban pasando por la citada mirilla las personas que venían a visitaros: un minuto solamente porque eran muchas personas, porque muchos eran los que había dentro.

Pero vuestro invento fue genial. Recuerdo a mi madre, esperar a recoger los utensilios de la comida vacíos y alejarnos bastante para que no nos vieran, sentarnos en una piedra del camino, quitarse mi madre una horquilla del pelo, abrirla y meterla en el rodillo hueco de madera del asa de la lechera, para sacar un papelito de fumar donde con lápiz tú habías escrito libremente lo que querías decirle...Y al día siguiente se hacía igual, pero en dirección contraria. Descubristeis vuestro e-mail particular en aquellos tiempos. Yo observaba, nada más. No entendía nada, porque nadie te explicaba nada. Era peligroso que los niños dijeran algo. Muy peligroso.

Un día y por única vez, tuvieron la 'generosidad' de dejarme entrar en el interior de la ermita para que tú, padre, me vieras. Yo tenía entonces seis años. Vi lo que había allí, pero no pude traducirlo hasta ser mayor: muchos hombres sentados en colchones enrollados de día, para desenrollarlos de noche. Era un espacio oscuro y húmedo, con unos ventanucos casi pegando al techo. Espacios higiénicos, ningunos por supuesto, era una ermita entonces alejada del pueblo. No sé cómo os asearíais y demás. Lugar para andar, ni medio paso entre tanto colchón. Calor en el frío invierno de Guadix, todo bajo cero grados y así durante diez meses, hasta el final, que fue morir.

Hoy, celebramos en vuestro honor y para nuestra tranquilidad que este lugar haya dejado de ser el lugar de los seres anónimos. Gracias a la Ley de Memoria Histórica y al Partido Socialista de Guadix (tu partido, por el que diste tu vida, aceptando todos los cargos de responsabilidad y de peligro, que ocasionaron tu muerte).

(Y aquí detengo un poco el hilo de mi carta, y hago una petición desde lo más hondo de mi ser. al Socialismo de hoy y del futuro: Que todos y principalmente aquellos que ostenten cualquier tipo de poder, recuerden a sus antecesores de partido en aquella época tan amarga, su tremendo sacrificio y el de sus familias, antes de permitir que nadie que no sea un socialista de ideales puros, pueda cometer algún acto éticamente reprochable. A las personas de cierta edad que vivimos aquellos tiempos tan amargos, y estamos contemplando ahora "ciertos" hechos, nos indignan estos hechos más que a nadie).

Quienes vengan a partir de hoy por aquí, a visitar las bellezas de esta tierra accitana no se irán ignorando que esta tierra da cobijo a 146 criaturas, que dieron su vida por los ideales a que toda persona tiene derecho: libertad, justicia y democracia.

Moristeis sin estar enfermos, en plena juventud y con plenas facultade, tú, con 35 años. Por lo tanto, érais conscientes de vuestra muerte, y de la situación que nos quedaba, por lo que tengo por cierto que tus últimos pensamientos fueron para nosotros. No cabe duda de que tu imaginación rápidamente nos supondría un futuro muy negro. Y esta amargura, además de la tuya propia, te acompañaría en tus últimos momentos. No sabes ¡cuánto hemos pensado en este momento y llorado, al imaginarnos la situación.

Por eso cuando vengo aquí, siento que contesto a tus interrogantes, en el mismo lugar en el que te los hiciste, en los últimos momentos de tu vida y eso me tranquiliza un poco.

En efecto, fue para nosotros una vida llena de obstáculos, complejos infantiles, juveniles y silencios interminables, porque hablar era muy comprometido y muy peligroso. No éramos los hijos e hijas de unos mártires idealistas, que lo fuimos, sino que nos asignaron ser los hijos e hijas de unos rojos malvados y antipatriotas.

¡Cuánto proceso mental y psíquico, en nuestro interior, hasta poner cada cosa en su sitio dentro de nuestro ser y cuánto sufrimiento y tiempo nos costó! Así vivimos nuestra infancia y juventud, además de otras cosas, por el hecho de ser los hijos e hijas de los vencidos.

Pero hoy, vengo a decirte una vez más, que todo pasó. Que aprovechamos el tiempo y las oportunidades que la vida nos brindó en la medida de nuestras capacidades. Y podemos decirte que nos fue bien, a cada uno en lo nuestro. Y además, aunque tardamos mucho, pero al fin logramos vivir en un país democrático, por el que vosotros luchasteis y perdisteis vuestra vida.

Y gracias a eso, hoy me atrevo a hablar en público de este tema, que para mí siempre fue tabú. Hoy me siento liberada y en paz contigo y con todos vosotros, por ideas que nos enseñaron a creer y que después deduje que eran totalmente injustas y malévolas.

Que esta tierra que os ha acogido desde hace 73 años nada más y nada menos, hasta llegar a este momento que tanto se ha deseado, sea sagrada y eternamente reconocida como lugar de descanso en paz de quienes entregaron su vida sin esperanzas de nada. Eso pedimos y eso deseamos para siempre. Y gracias a todos los que han contribuido a que vivamos hoy este momento de liberación. Vuestros hijos e hijas. Magdalena Ordóñez




Carta leída en un acto en homenaje a las víctimas en el cementerio de Guadix y publicada en la página web de la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica

La Junta directiva de la AGRMH acompañamos a Magdalena Ordóñez en abril de 2012 a la fosa donde reposan los restos de todos los asesinados por el franquismo en el cementerio de Guadix. 

Magdalena Ordóñez impulsó la dignificación pública del resto de fusilados de su comarca accitana que acompañaron a su padre de la prisión (Ermita de  San Antón y Fábrica de San Torcuato) hasta los paredones del cementerio.

  Iniciativa del grupo municipal del PSOE de Guadix para recordar a todos los fusilados en la fosa del Cementerio, fusilados “por defender la legalidad gubernamental”, agosto de 1980. Meses después pudo erigirse un memorial en forma de tumba conmemorativa donde se fijan en 2012 los nombres de las víctimas. Magdalena Ordóñez López impulsó desde entonces la dignificación del lugar donde reposaron los restos de su padre José Ordóñez Gutiérrez, accediendo a los deseos de su madre -Magdalena López Bacero-. 

Hoy ese entorno es un Lugar significado donde reposan y se reconocen públicamente a otros 160 accitanos asesinados por el franquismo.

La primera corporación municipal accitana democrática de 1979-1983 impulsa el reconocimiento de las víctimas del franquismo ejecutadas en el Cementerio de Guadix. En 2012 se pudieron incorporar los nombres de los fusilados en el Memorial.

Rafael Gil Bracero, referente del memorialismo histórico y democrático, profesor de Historia Contemporánea de la UGR, Rafael Gil Bracero es presidente de la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica. 
El Foro de la Memoria es un espacio de El Independiente de Granada, en colaboración con investigadores e investigadoras y asociaciones memorialistas, para el recuerdo y el homenaje a las víctimas del franquismo. Para que nunca se olvide. Para que nunca se repita. 

También te puede interesar: