Mujeres comprometidas en Granada con las libertades democráticas, mujeres represaliadas

A lo largo de esta serie hemos ido analizando la participación de las mujeres en Granada desde la reorganización del movimiento obrero a finales de los años cincuenta hasta el frustrado golpe de Estado de 1981. Haremos un compendio de muchas de las mujeres que lucharon por las libertades democráticas con el denominador común de ser antifranquistas, pero muchas de ellas también actuaron en el movimiento sindical –pioneras en sectores feminizados- y, por supuesto, iniciaron la lucha feminista dentro y fuera de sus propias organizaciones. Ellas fueron las mujeres comprometidas. Sin ellas, nuestra historia sería, simplemente, imposible.
Pero luchar contra el franquismo también supuso un elemento subversivo de resistencia y protesta que fue creando una conciencia feminista que tuvo que hacerse un hueco en el seno de las propias organizaciones políticas y sindicales, renuentes los hombres a perder su protagonismo político
Antes de que se fuera construyendo el “sujeto feminista” a comienzos de los años setenta con la creación y desarrollo del Movimiento Democrático de Mujeres (MDM), cuando las primeras mujeres empezaron a militar en el movimiento obrero o en movimientos sociales y partidarios, lo hicieron en su lucha contra un régimen, el franquista, que negó todos los derechos y libertades a las mujeres, homogeneizando la opresión. Pero luchar contra el franquismo también supuso un elemento subversivo de resistencia y protesta que fue creando una conciencia feminista que tuvo que hacerse un hueco en el seno de las propias organizaciones políticas y sindicales, renuentes los hombres a perder su protagonismo político. Ese camino tortuoso, fuera y dentro, también tuvo que sortear la imagen estereotipada de la “mujer” en abstracto y en singular, debiendo descubrir muchos modos de ser mujer que, por encima de las diferencias, supieron que los problemas que afectaban a determinadas mujeres, eran los problemas de todas las mujeres. Y, aunque algunos historiadores han puesto el acento en las diferencias, nosotros consideramos, por el contrario, que ésa fue, precisamente, una de sus muchas virtudes.
No podemos pasar por alto las primeras mujeres granadinas que conocieron la represión a partir de los años sesenta, aunque sus reivindicaciones no fueran estrictamente feministas
Vaya, pues, este artículo como homenaje a todas las luchadoras antifranquistas que, de una u otra forma, al repudiar ese régimen de oprobio hacia las mujeres, iniciaron un camino hacia las libertades democráticas. Por ello, no podemos pasar por alto las primeras mujeres granadinas que conocieron la represión a partir de los años sesenta, aunque sus reivindicaciones no fueran estrictamente feministas. La primera mujer granadina que pasó por el Tribunal de Orden Público (TOP) fue Ascensión Bernal Corzo (Jerez del Marquesado, 1940), acusada de repartir octavillas contra la pantomima de Referéndum del 14 de diciembre de 1966. Unas octavillas elaboradas por el PCE que pedían la abstención y se dirigían a los campesinos empobrecidos. Aunque el Fiscal le pedía 1 año y 6 meses de reclusión y una multa de 10.000 pesetas, el TOP la absolvió al comprobar que no participó en la confección y reparto de esas octavillas. (TOPDAT, Sumario 436/66, Sentencia 50/67 de 28 de abril de 1967). La segunda mujer detenida a mediados de los sesenta, será Encarnación Cervilla Ruiz, hija del histórico dirigente obrero del PCE y de CCOO, Emilio Cervilla Alonso –uno de los más represaliados- que fue detenida el 27 de junio de 1967 por asistir una reunión de las Juventudes Comunistas en la RDA. Fue conducida a la comisaría donde, tras los interrogatorios, permanecerá las 72 horas de rigor y, más tarde, ingresará en la prisión provincial desde el 8 de julio al 4 de septiembre, de donde saldrá con 5.000 pesetas de multa y procesada por el Tribunal de Orden Público (TOP) acusada de asociación ilícita. En ese tiempo en libertad provisional, se casará con Liberto Rigo (Barcelona, 1938) con el que tendrá una hija. Tres años más tarde de la detención les saldrá el juicio del TOP en Madrid y ambos serán condenados: Encarna a dos años de prisión menor y Liberto a tres años de la misma pena. (Véase TOPDAT, Sumario 311/67 y Sentencia núm. 24/70 de 1970, en AHCCOO-A).
La primera mujer universitaria detenida en Granada será Socorro Robles Vizcaíno que, junto a otros compañeros, habían tirado panfletos contra la película anticomunista “Los Boinas Verdes”
Será a partir de la creación del Sindicato Democrático de Estudiantes (SDEU) y las movilizaciones que desde la Universidad se emprenden contra la dictadura, a mediados de los sesenta, cuando entran en escena algunas mujeres universitarias, bien participando en las actividades del SDEUG o formando parte de la primera célula universitaria del PCE a finales de 1968 o comienzos de 1969. La primera mujer universitaria detenida en Granada será Socorro Robles Vizcaíno que, junto a otros compañeros, habían tirado panfletos contra la película anticomunista “Los Boinas Verdes”, en el Palacio del Cine. Una protesta contra la guerra, el imperialismo yanqui y, de paso, contra el estereotipo machista de John Wayne.
Derivado de las actividades antifranquistas en la Universidad de Granada, aparecerán entre 1970 y 1972 unas listas “negras” a las que se les tenía que aplicar el artículo 28 del Decreto de 8 de septiembre de 1954 para restringirles algunos derechos como el de la asistencia a clase, obtener el certificado de “buena conducta”, entre otros
Derivado de las actividades antifranquistas en la Universidad de Granada, aparecerán entre 1970 y 1972 unas listas “negras” [nombres de las personas o entidades consideradas peligrosas o enemigas] a las que se les tenía que aplicar el artículo 28 del Decreto de 8 de septiembre de 1954 para restringirles algunos derechos como el de la asistencia a clase, obtener el certificado de “buena conducta” (necesario para una beca, el pasaporte, el carnet de conducir o un trabajo en la administración, entre otros). Entre las mujeres universitarias que aparecen en estas listas, estaban las activistas María Pilar Arcas Ruiz, Berta Ausín Momblona, Margarita Birriel Salcedo, Juliana Cabrera Moreno, Cándida Martínez López, María Angustias Montellano Laguna, María Aránzazu Oñativia Baguer o la misma Socorro Robles Vizcaíno. Andando el tiempo, y diez años más tarde, aparecerá otra lista “negra”, esta vez más macabra que publicó la revista Actual el 20 de agosto de 1982, en la que aparecían los nombres de 3.000 españoles que iban a ser fusilados de haber triunfado el golpe de Estado el 23 de febrero de 1981. En esa “lista” aparecían 51 granadinos y, entre ellos, se encontraban siete mujeres: Carmen Beltrán, Concha Félez, Francisca Peregrina Tirado, María Olvido Garrido Abellán, Antonia González Vega, Carmen Guerrero Villalba y Eloísa Martín Rodríguez, estas últimas cuatro se habían presentado al Congreso en las primeras elecciones democráticas del 15 de junio de 1977 por la Candidatura Andaluza de Izquierdas (CAI), vinculada al MC, candidatura que fue retirada en las horas previas a la jornada electoral.
El movimiento estudiantil en Granada protagonizó diversas movilizaciones en abril de 1970 y, derivado de ello, se produjeron numerosas detenciones
El año de 1970 marcó el punto álgido de las movilizaciones estudiantiles y, sobre todo, los conflictos laborales del decenio. El movimiento estudiantil en Granada protagonizó diversas movilizaciones en abril de 1970 y, derivado de ello, se produjeron numerosas detenciones, entre ellas, la de Pilar Bustamante Martínez. Respecto a los conflictos laborales el mismo Ministerio de Trabajo reconocía que casi medio millón de trabajadores habían hecho huelga –aún siendo ilegal- y se habían perdido nueve millones de horas. La famosa huelga de la construcción de julio de 1970 en Granada, que costó la vida a tres trabajadores, se enmarca dentro de esta conflictividad. Como consecuencia el régimen volverá a decretar un nuevo Estado de Excepción –otra vuelta de tuerca a la represión- el 15 de diciembre de 1970 y con una duración de seis meses. Ese estado de excepción desarticulará a las organizaciones del PCE y de las CCOO –las más importantes y casi las únicas de oposición al régimen en Granada- con medio centenar de detenidos y otros huidos. Entre los detenidos, las estudiantes Berta Ausín Momblona, Julia Cabrera Moreno y María Aránzazu Oñativia Bagüés y, entre las obreras, Piedad Guerrero Perdiguero –esposa de Francisco Portillo Villena, Sº Provincial del PCE, también detenido y torturado-. Pero lograron huir las también estudiantes Socorro Robles Vizcaíno –que luego sería detenida en septiembre de 1971- y Julia García Leal. Es de destacar que entre las redes de solidaridad que ya funcionaban con anterioridad, el papel que jugaron los matrimonios de Bernabé López García y Fanny Rubio, en Madrid; y el de Juan de Dios Luque y María Izquierdo Rojo, en Málaga, donde recalaron algunos de los huidos.
Será la Prisión Provincial de Granada la que a partir de 1972 señale el nivel de represión que se ejercerá sobre la oposición antifranquista y, concretamente, sobre las mujeres que irán recalando entre sus muros en la galería específica dedicada a ellas
A raíz de la represión derivada de ese Estado de Excepción se producirá en los primeros momentos una cierta recesión tanto en el movimiento obrero como en el movimiento estudiantil, pero a partir de 1972 volverán a aparecer nuevos signos de protesta y la reorganización de las organizaciones señaladas, así como la aparición de nuevas organizaciones en los últimos años de la dictadura. Será la Prisión Provincial de Granada la que a partir de 1972 señale el nivel de represión que se ejercerá sobre la oposición antifranquista y, concretamente, sobre las mujeres que irán recalando entre sus muros en la galería específica dedicada a ellas.
Un primer ciclo de 1972 a 1974 conocerá nuevas detenciones por la participación de las mujeres en sus respectivas organizaciones políticas
Un primer ciclo de 1972 a 1974 conocerá nuevas detenciones por la participación de las mujeres en sus respectivas organizaciones políticas. A mediados de 1972 ingresa en la cárcel de Granada la militante comunista jiennense Rosario Ramírez Mora, conocida como “La prima Rosario”, procedente de la cárcel de Jaén. Será la presa política que durante más tiempo estuvo en la cárcel de Granada. Rosario será en esos años anteriores a la muerte del dictador, una referencia inexcusable para muchas reclusas, la mayoría estudiantes, que llegan a la cárcel. Las primeras estudiantes de Granada que coinciden con Rosario en la cárcel de Granada serán Concepción Carrillo Díaz y Araceli Ortiz Arteaga, también militantes del PCE, que habían sido detenidas el 19 y 20 de enero de 1973 por confeccionar carteles de apoyo a los trabajadores de la construcción de Colomina. Ese mismo año, llegarán a Granada algunas mujeres que procedían de Málaga, en una caída del PCE(ml) de aquella ciudad en agosto de 1973: Ana Estany Profitos, Rosa Esmeralda Ortiz Martínez y Josefina Palacios Aguilar y que salieron en septiembre de ese mismo año. Ya en la caída del PCE de febrero de 1974 otras militantes comunistas pasarán por la cárcel de mujeres como Dolores Parras Chica, Ana Ortega Serrano, María Dolores Huertas, Juana García Ruiz o Isabel Alonso Dávila. También en el movimiento obrero se producen detenciones y encarcelamientos como el de militantes de CCOO como el de Rosa María Ardoy Cuadros, detenida el 2 de abril de 1974, cuando repartía propaganda de esa organización, siendo encarcelada y llevada al TOP.
De septiembre a noviembre de 1975 fueron detenidos, procesados y multados más de medio centenar de personas, de las cuales una veintena eran mujeres, lo que demuestra su plena integración en las luchas antifranquistas
Una vez acabado este ciclo, la prisión de mujeres volverá a tener una nueva tanda de detenidas pocos meses antes de la muerte de Franco. Concretamente, en Granada, lo que se conoció como “Otoño negro”, produjo numerosas detenciones y encarcelamientos aplicando el Decreto-Ley (10/1975, conocido como “Ley antiterrorista”). De septiembre a noviembre de 1975 fueron detenidos, procesados y multados más de medio centenar de personas, de las cuales una veintena eran mujeres, lo que demuestra su plena integración en las luchas antifranquistas. Entre ellas, a comienzos de septiembre de 1975 serán detenidas por pertenencia a las Plataformas Unitarias de Estudiantes (PUE), Gádor Flores Navarro y Alicia Baches Baches; ésta última ingresó en la prisión y fue sancionada con 250.000 pesetas.
El 11 septiembre de 1975 serán detenidas varias estudiantes, aplicándoles la Ley Antiterrorista
El 11 septiembre de 1975 serán detenidas varias estudiantes, aplicándoles la Ley Antiterrorista: Mercedes Belbel Bullejos, María Catena Delgado, Matilde Córdoba Fernández y Ángeles Hurtado Castillo. Todas ellas ingresarán en prisión sin saber a ciencia cierta de qué estaban acusadas, pasando los días en esa incertidumbre. Por fin, un mes después de su llegada a la galería de la cárcel de mujeres, fueron puestas en libertad, aunque sancionadas por el Gobierno Civil. ; El mismo día 11 de septiembre fue detenida y sancionada con 80.000 pesetas, la estudiante de Psicología, Francisca Sánchez Guerrero, acusada de protestar contra las penas de muerte a miembros del FRAP y de ETA. Otra detenida en septiembre de 1975 y multada con 350.000 pesetas, fue María de los Ángeles Argote Molina, acusada de pertenecer a la Joven Guardia Roja y realizar propaganda “subversiva”; en el mismo mes fueron detenidas por su militancia en el PTE Julia García Leal –aunque se escapó de comisaría- y Amalia Tesoro Amate, a la que se le impuso una multa de 450.000 pesetas el 18 de octubre de 1975 será encarcela Isabel Alonso Dávila, entonces embarazada de seis meses, y multada con 450.000 pesetas. También entre septiembre-octubre, fue detenida Lucía Sánchez Pérez y multada con 300.000 pesetas.
Murió Franco, pero no la dictadura. Se abría un nuevo proceso histórico, pleno de interrogantes y donde la lucha por las libertades democráticas se mantenía para torcer el pulso a los sectores involucionistas y hacer de España un país homologable al resto de las democracias europeas
En noviembre de 1975 se realizarán nuevas detenciones: el 12 de noviembre del mismo año, fue detenida Encarnación Martín Rivas después de poner un cartel en la Facultad de Filosofía y Letras; y, de nuevo, volverán a detener, también en noviembre, a Dolores Huertas García y multada con 100.000 pesetas por su militancia en PCE; y ya el 3 de diciembre del mismo año, detendrán a Concepción García Jiménez, estudiante de Medicina, por poner un cartel de la Joven Guardia Roja y, unos días más tarde, el 12 del mismo mes, a Carmen Morente Muñoz también por poner un cartel en la Facultad de Letras y a Herminia de las Mercedes Ruiz Fernández por repartir propaganda de la Junta Democrática.
Murió Franco, pero no la dictadura. Se abría un nuevo proceso histórico, pleno de interrogantes y donde la lucha por las libertades democráticas se mantenía para torcer el pulso a los sectores involucionistas y hacer de España un país homologable al resto de las democracias europeas. Por ello, dejaremos para los siguientes artículos el papel que las mujeres jugaron durante la transición en movilizaciones sociales de solidaridad con el movimiento obrero, la lucha por la amnistía o luchas estrictamente por los derechos de las mujeres donde volverá a aflorar la represión.
Minibiografías:
Como representante estudiantil fue una de las que se les incluyó en las “Listas Negras”, catalogada por las autoridades académicas entre los alumnos que “han creado situaciones conflictivas de matiz subversivo y a los que no se les ha aplicado el artículo 28”. En las luchas estudiantiles defendió la unión con los PNNs, como refleja un informe policial de una concentración conjunta: “la conocida activista Margarita Birriel se dirigió a los asistentes leyéndoles un manifiesto” y se felicitó por la unión de estudiantes y PNNs: “esta unión que tenemos hoy con los PNNs debe seguirse, no sólo en estos asuntos y con estos fines, sino para todo, para que con la unión y lucha de todos podamos modificar toda la estructura universitaria actual”. (Nota Informativa del Cuerpo General de Policía, del 21 de enero de 1975, R.S. nº 45 y minuta del Gobernador Civil al Director General de Política Interior del 22.01.75, en Carpeta 1325 A, asunto: varias secciones. DGPI en AHGCG).
Licenciada en 1976, comienza a impartir docencia en 1977 en el Departamento de Hª Moderna y de América y se destaca en la lucha del movimiento de los PNNs. Fue representante sindical de CCOO en la Universidad y ha pertenecido al Comité Europeo de Educación Superior de los Sindicatos. Activa también en el movimiento vecinal, ha formado parte de la Asociación de Vecinos de la Barriada de Cartuja y ha tenido una destacada presencia en los trabajos encaminados a la creación de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Granada. Por ello, como representante vecinal, el 14 de marzo de 1980 (también firmaban MCA, LCR y CGT), solicitó una manifestación para el 23 de marzo por la plena autonomía para Andalucía, que fue prohibida por el Gobierno Civil debido a defectos de forma (falta de datos personales y acreditaciones) y porque, además, “supondría la expresión de la voluntad antidemocrática y el rechazo del procedimiento establecido en la Constitución y en las Leyes para la consecución de la autonomía, toda vez que en el referéndum celebrado el pasado día 28 de febrero la iniciativa autonómica adoptada no obtuvo el refrendo de los electores en los términos previstos en la antes citada ley Orgánica. De todo ello se deduce que de llegar a celebrarse la manifestación proyectada. Podrían producirse alteraciones del orden público y la paz ciudadana” (Gobierno Civil de Granada, Secretaría General, Neg.: D.C. Reuniones, nº 16383 del 14 de marzo de 1980, en AHGCG, Caja Manifestaciones 1980-81-82.
Integrada en la candidatura al Congreso de los Diputados en la lista de MC/OIC en las elecciones de 1979. Precursora en Granada de los estudios de género, fue una de las fundadoras del Instituto de Estudios de la Mujer de la UGR a finales de los años 80 del siglo pasado, de la que fue directora entre 1996 y 2000, y ha publicado numerosos artículos sobre Historia de Género. Impulsó el nacimiento de la Asociación Universitaria de Estudios de la Mujer, de la que fue presidenta entre 1993-96. Más recientemente ha coeditado junto a Mª Socorro Robles Vizcaíno “Las mujeres en la Historia: itinerarios por la provincia de Granada”, en 2012.
Bibliografía:
- GÓMEZ CUESTA, Cristina, ESTEBAN RECIO, Asunción y ARRIERO SANZ, Francisco (eds.), Comprometidas. Historia y memoria de la movilización de las mujeres durante el tardofranquismo y la transición, Editorial Comares, Granada, 2024.
- HERNÁNDEZ SANDOICA, E. y RUIZ CARNICER, M. A., BALDÓ, M., Estudiantes contra Franco (1939-1975). Oposición política y movilización juvenil; La esfera de los libros, Madrid, 2007, pp. 85- 86.
- MARTÍNEZ FORONDA, Alfonso y SÁNCHEZ RODRIGO, Pedro: Mujeres en Granada por las libertades democráticas. Resistencia y represión (1960-1981). CC.OO., Granada, 2017.
- MORENO, Amparo: Mujeres en lucha. El movimiento feminista en España. Ed. Anagrama. Barcelona, 1977.
- RODRÍGUEZ TITOS, J., Mujeres de Granada, Diputación Provincial, Granada, 1998.
- VV.AA., La cara al viento, estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-1981), Editorial Páramo, Córdoba, Vo. I y II, 2012.
- VV.AA., La cara al viento, estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-1981), Editorial Páramo, Córdoba, Vo. I y II, 2012.
- Entrevistas en Fondo Oral de CCOO de Andalucía a Julia García Leal, Socorro Robles Vizcaíno, Carmen Morente Muñoz, Dolores Parras Chica, Araceli Ortiz Arteaga, Lola Hita Romero, Gádor Flores Navarro, Matilde Córdoba Fernández, Ana Ortega Serrano, Formulario a Alicia Baches Baches, en AHCCOO-A.
Alfonso Martínez Foronda (Jaén, 1958). Es Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Granada. Desde 1984 es profesor de Enseñanza Secundaria. Actualmente es profesor del IES Albayzín. Ha sido secretario general de CCOO de Jaén desde 1993-2000 y desde 2004 es miembro de la Comisión Ejecutiva de CCOO-A, desde donde ha presidido hasta 2103 las Fundaciones de Estudios Sindicales-Archivo Histórico y la de Paz y Solidaridad.Como investigador, ha publicado numerosos artículos de opinión sobre aspectos docentes y sociales. Colaborador habitual del Diario Jaén desde 1994-2000 publicó La firma del viento (2007), una antología de artículos de opinión. Como investigador del movimiento obrero andaluz ha publicado La conquista de la libertad. Historia de las Comisiones Obreras de Andalucía (1962-1977), en 2005; De la clandestinidad a la legalidad (Breve historia de las Comisiones Obreras de Granada), en 2007; sobre las Comisiones Obreras de Jaén desde su origen a la legalización del sindicato (2004); la unidad didáctica El sindicalismo durante el franquismo y la transición en Andalucía; diversas biografías de dirigentes sindicales andaluces como Ramón Sánchez Silva. Al hilo de la historia (2007); Antonio Herrera. Un hombre vital, en 2009; Andrés Jiménez Pérez. El valor de la coherencia, en 2010, entre otros. En 2011 su investigación La dictadura en la dictadura. Detenidos, deportados y torturados en Andalucía durante el Estado de Excepción de 1969, (2011), fue premiada por la Junta de Andalucía como la mejor investigación social de ese año. Posteriormente, ha publicado La “prima Rosario” y Cayetano Ramírez. Luchadores por la libertad en una provincia idílica (2011); sobre el movimiento estudiantil en la UGR, con otros autores, “La cara al viento. Estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-81); sobre la historia del movimiento obrero granadino, con su investigación La lucha del movimiento obrero en Granada. Paco Portillo y Pepe Cid: dos líderes, dos puentes“, 2012; sobre el Tribunal de Orden Público, La resistencia andaluza ante el Tribunal de Orden Público en Andalucía (1963-1976); Diccionario de la represión sobre las mujeres en Granada (1936-1960) o La resistencia malagueña durante la dictadura franquista (1955-1975). Actualmente, junto a Pedro Sánchez Rodrigo, está confeccionando un diccionario sobre la represión en Granada desde la II República al golpe de estado de 1981.
Pedro Sánchez Rodrigo (Burgos, 1960). Es licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada, donde cursó la especialidad de Historia Contemporánea. Ha ejercido como profesor de Secundaria de Geografía e Historia desde 1984. Desde hace años colabora con la Fundación de Estudios Sindicales- Archivo Histórico de CC.OO.-A.. Ha participado en la obra colectiva “La cara al viento. Estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-81)”, publicada por la Editorial El Páramo en el año 2012, y, junto con Alfonso Martínez Foronda, es autor de “La cara al viento. Memoria gráfica del movimiento estudiantil de Granada durante la dictadura y la transición”, obra publicada por la Universidad de Granada, también en 2012. Ha colaborado en el volumen La Resistencia andaluza ante el tribunal de orden público en Andalucía. 1963-76, editado en 2014 por la FES/Archivo Histórico de CC.OO.-A y la Junta de Andalucía, y en otros trabajos colectivos, como De la rebelión al abrazo. La cultura y la memoria histórica entre 1960 y 1978 (Diputación de Granada, 2016) y La Universidad de Granada, cinco siglos de historia. Tiempos, espacios y saberes, coordinado por Cándida Martínez López (III Volúmenes, EUG, Granada, 2023) con el artículo “Antifranquismo en las aulas. El movimiento estudiantil”. También con Alfonso Martínez Foronda ha publicado el libro “Mujeres en Granada por las libertades democráticas. Resistencia y represión (1960-1981)”, publicado en 2016 por la Fundación de Estudios y Cooperación de CC.OO. Actualmente está jubilado y colabora en la elaboración del Diccionario de la Represión en Granada 1931-1981.Si no tuviste la oportunidad de leer los anteriores artículos de esta magnífica serie o quieres volver a repasarlos:
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La lucha de las mujeres en Granada: de la Dictadura a la Transición (I)
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El Movimiento Democrático de Mujeres (MDM) en Granada (II)
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El Movimiento Democrático de Mujeres (MDM) en Granada (III)
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La Asamblea de Mujeres de Granada (AMG): Medio siglo de lucha feminista (IV)
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Las II Jornadas Estatales de la Mujer (Granada, 1979) (V)
-
Organizaciones feministas en la Universidad de Granada durante la Transición (VI)
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La Asociación de Mujeres de Maracena 'Mariana Pineda': pionera en el feminismo de la provincia de Granada (VII)
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El Centro Asesor de la Mujer. María Izquierdo Rojo y otras mujeres socialistas en pie por la igualdad (VIII)
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La Asociación Democrática de la Mujer (ADM) (IX)








































