'Paz, Memoria y Democracia"

Los congresistas subieron a las Tapias del cementerio de Granada, declaradas en 2012 Lugar de Memoria Histórica de Andalucía, para conocer el muro donde fueron asesinadas más de 4.000 víctimas del franquismo: trabajadores y sindicalistas, profesores, maestros y estudiantes, así como cinco alcaldes y media corporación municipal republicana: "Desde 1936 a 1956, veinte años fusilando sin piedad. Eliminaron la flor y nata de la sociedad granadina. En 1956, yo tenía ya dos años, cuando fusilaron a Ricardo Beneyto, comandante de la guerrilla antifranquista y última víctima de la tapia", recordó Paco Vigueras.
Los congresistas se sintieron impresionados con el muro del terror, que todavía conserva algunos orificios de bala. También leyeron los nombres de las víctimas en el Memorial, de la artista Carmen Moreno, que recuerda hoy aquella masacre. Un episodio documentado por el investigador lorquiano Ian Gibson, en su libro sobre la represión franquista en Granada, y por los historiadores de la UGR: Rafael Gil Bracero y Maribel Brenes, en su libro Jaque a la República.
En la Huerta de San Vicente
Más tarde, los participantes en el Congreso Paz, Memoria y Democracia visitaron la Huerta de San Vicente, residencia de verano de la familia García Lorca. En este lugar histórico, señaló Paco Vigueras, Federico escribió parte de su obra poética y dramática. También mantuvo encuentros con su íntimo amigo Constantino Ruiz Carnero, director del diario El Defensor de Granada, que describió así al poeta:
"García Lorca es un poeta de horizonte universal, pero hondamente granadino, que en poco tiempo ha conquistado el puesto más alto de la poesía moderna española. Hay que proclamarlo así, sin temor a que haya quien no tenga la generosidad de reconocerlo. Pero además, queremos romper esa estúpida tradición de que son las gentes de fuera quienes descubren los valores granadinos. A García Lorca, renovador de la lírica española, lo hemos descubierto los propios granadinos, y hemos dicho a España: Ahí lleváis un poeta que ha nacido en Granada y que tiene toda la magnificencia de esta prodigiosa tierra andaluza".
(El Defensor de Granada, 6 de mayo de 1929).
Seguidamente, los congresistas conocieron cómo Lorca se ocultó en la casa de los Rosales y, sin saberlo, se metió en la boca del lobo: "Allí fue finalmente detenido y trasladado por la Escuadra Negra a La Colonia de Viznar, donde estuvo con el maestro Dióscoro Galindo y los anarquistas y banderilleros Galadi y Cabezas".
Pocos días antes de venir a la ciudad de la Alhambra, el poeta había declarado al diario Sol de Madrid: "En Granada se agita la peor burguesía de España". Estas declaraciones sentaron muy mal a la derecha granadina, que estaba esperándolo para ajustar cuentas. Le dieron el "último paseo" entre Viznar y Alfacar, y acabaron con su vida. Noventa años después, Federico sigue desaparecido:
"Ya no me encontraron.
¿No me encontraron?
No. No me encontraron.
Pero se supo que la sexta luna huyó torrente arriba,
y que el mar recordó ¡de pronto!
los nombres de todos sus ahogados".
(Federico García Lorca
Poeta en Nueva York, 1929)





















































