Tramuntana Després del Suïcidi (TDS): guías imprescindibles para acompañar el duelo y romper el silencio. Habladurías 11+1 con Jordi Costa, superviviente del suicidio de su padre y presidente de la asociación

Desde la experiencia personal y el trabajo comunitario, TDS ha desarrollado unas guías prácticas y gratuitas que se están convirtiendo en una herramienta clave para acompañar a las personas que han perdido a un ser querido por suicidio, especialmente en los primeros momentos, cuando la confusión y el shock lo ocupan todo.
Del dolor personal a la acción colectiva
La asociación surge en la provincia de Girona, donde Jordi Costa detectó una ausencia clara de recursos específicos para personas en duelo por suicidio. Tras contactar con entidades similares en Barcelona y participar en grupos de ayuda mutua, comprendió la importancia de los espacios entre iguales: lugares donde poder hablar sin ser juzgado y donde “todo el mundo habla el mismo idioma”.
Esa vivencia fue el germen de Tramuntana Después del Suicidio, una entidad formada por voluntariado, con apoyo profesional, que trabaja desde la posvención: el acompañamiento a las personas que quedan tras una muerte por suicidio
Esa vivencia fue el germen de Tramuntana Después del Suicidio, una entidad formada por voluntariado, con apoyo profesional, que trabaja desde la posvención: el acompañamiento a las personas que quedan tras una muerte por suicidio. Una tarea fundamental, porque —como señalan los expertos— una buena posvención también es prevención.
El “suicidio traumático burocrático”
Uno de los conceptos que TDS ha puesto sobre la mesa es el de “suicidio traumático burocrático”, una expresión que resume la experiencia de muchas familias. Por un lado, se trata de una muerte violenta e inesperada; por otro, de un hecho traumático reconocido como tal durante los primeros meses; y, además, de un proceso judicial y administrativo que obliga a tomar decisiones importantes en pleno estado de shock.
Trámites policiales, forenses, funerarios y administrativos se encadenan cuando la persona aún no puede asimilar lo ocurrido. En ese contexto, la falta de información clara y de acompañamiento aumenta la sensación de soledad y desamparo
Trámites policiales, forenses, funerarios y administrativos se encadenan cuando la persona aún no puede asimilar lo ocurrido. En ese contexto, la falta de información clara y de acompañamiento aumenta la sensación de soledad y desamparo.
Guías que orientan cuando no se sabe qué hacer
Para dar respuesta a esa realidad, TDS ha creado guías prácticas de acompañamiento, elaboradas a partir de modelos internacionales y validadas por profesionales. Su objetivo es sencillo y a la vez esencial: decir qué hacer cuando nadie sabe qué hacer.
Las guías están pensadas tanto para las personas directamente afectadas como para su entorno cercano: familiares, amistades, personal sanitario, funerarias, centros educativos o administraciones locales. Incluyen mensajes claros desde el inicio —“no estás solo”, “lo que sientes es normal”, “no eres culpable”— y pautas prácticas para organizar apoyos, comunicar la noticia, acompañar a menores y evitar que la persona afectada tenga que asumirlo todo en soledad.
Las guías están pensadas tanto para las personas directamente afectadas como para su entorno cercano: familiares, amistades, personal sanitario, funerarias, centros educativos o administraciones locales
Actualmente, estas guías ya se distribuyen de forma gratuita en centros de salud, funerarias y ayuntamientos, y su carácter es totalmente público y gratuito.
El valor de la ayuda mutua y la comunidad
El trabajo de la asociación se apoya en grupos de ayuda mutua, donde hablar, escuchar y compartir experiencias se convierte en una herramienta terapéutica fundamental. En estos espacios se normalizan emociones como la culpa, la rabia, la tristeza o la ambivalencia, muy frecuentes en el duelo por suicidio.
“Hablar cura”, repiten desde la asociación. No para borrar el dolor, sino para aprender a convivir con él. El duelo por suicidio deja una cicatriz que no desaparece, pero con acompañamiento puede doler menos y permitir una vida plena
“Hablar cura”, repiten desde la asociación. No para borrar el dolor, sino para aprender a convivir con él. El duelo por suicidio deja una cicatriz que no desaparece, pero con acompañamiento puede doler menos y permitir una vida plena.
La experiencia demuestra que cuando el duelo no se aborda, puede reaparecer años después, incluso con manifestaciones físicas. Por eso, desde TDS insisten en la importancia de no vivir este proceso en silencio.
Menores y duelo: una atención imprescindible
Uno de los apartados más sensibles de las guías está dedicado a niños, niñas y adolescentes. La asociación subraya la importancia de explicar la pérdida con un lenguaje adecuado, sin mentiras ni silencios prolongados, y de coordinar a la familia, la escuela y los servicios sanitarios.
Acompañar bien a los menores no significa protegerlos del dolor, sino no dejarlos solos con él
Acompañar bien a los menores no significa protegerlos del dolor, sino no dejarlos solos con él. Las guías ofrecen orientaciones claras para adultos que, en muchos casos, tampoco saben cómo afrontar estas conversaciones.
Un proyecto con vocación pública
Aunque TDS se financia mayoritariamente con recursos privados y donaciones, su vocación es claramente pública. La asociación trabaja para que las administraciones coordinen protocolos sencillos y eficaces que se activen desde el primer momento, sin necesidad de grandes inversiones, pero con una mirada humana y comunitaria.
El objetivo es que ninguna persona vuelva a sentirse sola tras perder a alguien por suicidio y que la información y el acompañamiento lleguen a tiempo.
Romper el tabú para cuidar mejor
El suicidio sigue siendo un tema rodeado de silencio y estigma. Sin embargo, iniciativas como la de Tramuntana Después del Suicidio demuestran que hablar con respeto, acompañar y ofrecer herramientas salva sufrimiento.
Las guías de TDS no prometen un camino fácil, pero sí algo imprescindible: caminos compartidos para atravesar el dolor, transformar la experiencia y volver a encontrar sentido a la vida sin olvidar a quien ya no está.
Qué es la Asociación Tramuntana després del suïcidi
La Asociación Tramuntana després del suïcidi es una organización que se creó para ofrecer espacios de apoyo emocional y acompañamiento para familiares y amigos de personas que han muerto por suicidio. La idea central es brindar un entorno seguro donde compartir sentimientos difíciles como la culpa, la vergüenza o el dolor, guiados por profesionales, y romper el tabú social del suicidio y del duelo asociado.
Origen y motivación de la Asociación:
- La asociación surgió alrededor del año 2022/2023 en la región de Girona (Alt Empordà), impulsada por la experiencia personal de Costa ante la falta de grupos de apoyo locales tras el suicidio de su padre.
- Costa ha hablado públicamente sobre la necesidad de espacios de acompañamiento para quienes han sufrido este tipo de pérdida, y ha participado en eventos y congresos sobre bienestar emocional para visibilizar estas necesidades.
Qué hace la asociación:
- Organiza grupos de apoyo emocional dirigidos por profesionales para quienes han perdido a alguien por suicidio.
- Busca sensibilizar a la sociedad sobre la importancia de hablar abiertamente del suicidio y del proceso de duelo.
- Está trabajando para integrarse en federaciones de salud mental y voluntariado y ha impulsado actividades comunitarias como carreras benéficas para recaudar fondos y conectar a la a la comunidad.
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