'La electrónica como una de las Bellas Artes'

En el momento justo en el que las borrascas empiezan a esquivarnos y el sol sale, llega el ‘Buen Tiempo Festival’. El año pasado en junio y este en mayo, el pasado fin de semana. Se trata de un festival de electrónica en torno a la cultura ‘soundsystem’, un encuentro abierto, asequible e inclusivo para todos los públicos que reúne a DJs y productores de distintas escenas, con una agenda de actividades a presión en dos días. Por cierto que prácticamente todas gratuitas.
A razón casi de una propuesta por hora, se ha podido asistir a los talleres ‘Ritmos en Imagen’ (con Fran Mota) y otro de iniciación al DJ para niños/as
A razón casi de una propuesta por hora, se ha podido asistir a los talleres ‘Ritmos en Imagen’ (con Fran Mota) y otro de iniciación al DJ para niños/as. Una de las iniciativas más interesantes de esta programación ha sido las exposiciones temáticas, en colaboración con la Fundación SGAE, contando con algunos de los especialistas del género electrónico como Yilia (Susana Hernández: ‘Componer una banda sonora para una generación’), Lost Twin (Carlos Pinto: ‘Trazabilidad de una canción. De la composición a la ejecución en directo’), Pirámida (Rocío Fernández: ‘Crear desde la periferia. Proceso compositivo y producción independiente’) y Dalila (María José Márquez: ‘Sonidos que vienen de un lugar’), todos con pequeñas intervenciones/conciertos, ‘showcases’ añadidos.
Acompañando a la exposición temporal actual ‘Ritmo y resonancia’ los comisarios han hecho varias visitas guiadas, y se han podido ver en la pantalla del teatro Cajagranada una muestra documental sobre cine especializado en la escena electro con las películas ‘Sybaritism’ (Malva Soler, 2024) y ‘RiP!: A Remix Manifesto’ (Brett Gaylor, 2008).
La joya 'práctica' del programa es el festival de cinco horas ‘B.T Electrofest’, con sesiones de Brava, Blend Affect, Atrick y Natural Language B2B Baetchu,al que asistieron medio millar de personas. Una propuesta múltiple instalada en la plaza elíptica del Centro, ese espacio singular que si lo llega a conocer Stanley Kubrick hubiera rodado allí parte de ‘La Naranja mecánica’ o incluso ‘2001’. Seguro.



















































