Entrevista

Fran Llorens: "Lo que se hace con amor siempre se te devuelve multiplicado, aunque haya que tener paciencia de años"

Cultura - JTG - Lunes, 1 de Junio de 2026
El ‘crooner’ motrileño saca un nuevo disco y canta este martes en Las Pasiegas al frente de una Big Band.
Fran Llorens, durante una actuación.
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Fran Llorens, durante una actuación.

En cuestión de muy pocos años la escena de cantantes de jazz masculinos granadina ha pasado de la nada a contar con varios solistas, casi todos (Dirk Van Halewyck, Miguel Martínez, Ed López, Paco Chica...) emulando la figura del crooner clásico, si bien alguna excepción (Julio Falero) prefiere otras referencias como la de Chet Baker. El motrileño Fran Llorens, aunque ha sido vocalista durante toda su vida, con los años se ha ido decantando también por la elegancia varonil de los crooners en blanco y negro, Chaqueta de sastre e imprescindible pajarita. Grabó las canciones de los clásicos del Jazz que ha grabado en directo en un doble CD en el malagueño Clarence Jazz Club: ‘Crooner’s Jazz Concert’ y acaba de sacar un nuevo ejemplar en vinilo, nuevamente en directo también. Este martes canta al frente de la Big Band de la Banda Municipal de música en la plaza de las Pasiegas (21h).

─ Encuentro en una enciclopedia sobre la música granadina a un tal Francisco Moya. ¿Tiene usted algo que ver?

─ Ha descubierto usted mi pasado como cantautor juvenil que casi nadie conoce, estamos hablando de hace 35 años. Era yo, pero desde luego ya no soy el mismo ni de lejos, ni como cantante ni como persona. Cambiarme el nombre por Fran Llorens en el 2010 supuso encontrar quién debía ser, como cantante y como ser humano.

─ Aquel joven cantautor se ha vuelto ‘mayor’. ¿El Jazz es para mayores?

─ Es curioso que, por la parte que me toca, el repertorio de estándares de jazz que me gusta interpretar no fui capaz de acometerlo hasta una edad bien madura, tenía 41 años cuando me atreví con el primero: “I’ve got the World on a string”. También es verdad que, por cosas del destino, pasé muchísimos años antes dedicado profesionalmente a la restauración de obras de arte. Tal vez en esos años, que fueron duros en muchos sentidos, se fueron incubando en mi interior sentimientos y anhelos que me condujeron a esas melodías y letras, con las que me identificaba tanto de repente. Fue como una revelación, y lo vi muy claro: este era mi camino. Por otro lado, el jazz es para cualquier alma sensible, joven o mayor, aunque el jazz que yo interpreto es mucho más asequible a cualquier oído en comparación con el jazz contemporáneo, que exige mucha familiaridad para poder comprenderlo.

─ Se lo pregunto porque en los clubes de jazz de Granada hay infinidad de gente joven, y más aún en los cursos de aprendizaje… ¿Hay futuro pues?

─ Estamos hablando de una música intemporal, fuera de las modas, que no es de consumo inmediato, sino que requiere un mínimo de formación, aprendizaje, maduración en el tiempo, el futuro es ahora y la perspectiva es que lo que se hace con amor siempre se te devuelve multiplicado, aunque haya que tener paciencia de años.

"Procuro ser elegante en las maneras, pero también reírme en el escenario, sobre todo cuando tengo un buen partenaire que me sigue el juego"

─ ¿Cómo decidió usted que el frac y la pajarita iba a ser su destino en la vida?

─ Desde mi experiencia le digo que yo no decidí nada. Estoy convencido de que la MÚSICA elige al artista. Luego, la indumentaria es parte del espectáculo, desde mi punto de vista la imagen que proyectas debe ser un acto de generosidad hacia el público que te está viendo, y cada músico lo interpreta a su manera.

─ Porque ¿la elegancia, en el vestir, en las maneras  y en el canto es la esencia del crooner de raza?

─ Yo diría que la esencia está sobre todo en cómo interpretas el repertorio. El crooner por antonomasia podría ser Bing Crosby, aunque sinceramente, me siento un poco transgresor porque no canto siempre susurrando precisamente, puedo ser muy intenso, y puedo pasar de un extremo a otro incluso dentro de un mismo tema. En cuanto al vestir, es cierto que hay unos cánones, pero me encanta saltármelos, aunque sólo un poco. Procuro ser elegante en las maneras, pero también reírme en el escenario, sobre todo cuando tengo un buen partenaire que me sigue el juego.

Portada del nuevo disco en directo, grabado en vinilo, de Fran Llorens

─ En Motril, de donde es usted, empezó el festival Jazz en la Costa… ¿Se siente heredero de esa muestra?

─ Si se refiere a si he tenido el honor de ser invitado a participar, le diré que por ahora no. Pero nunca se sabe, cosas más difíciles se han visto. No he tenido más herencia que la de mis maestros en la intimidad de mi estudio.

─ Aunque en Granada son varios, no hay muchos cantantes varones de Jazz... ¿Qué explicación tiene esa realidad?

─ No creo que tenga una sola explicación, pueden ser muchos los motivos, en cualquier caso, animo a las instituciones a que piensen también en nosotros, como se hizo con el disco “Mujeres del Jazz” en Granada y a promover conciertos. El hombre está en alza. Aprovechémoslo.

─ Vuelve al disco, y vuelve al directo… ¡Siempre mejor en vivo!

─ Claro que sí, el directo es la prueba de fuego.

"Al buen artista se le ve en el directo, así que tengo la obligación y el deseo, hoy por hoy, de jugármela con mis discos grabados en concierto a una sola carta, donde tengo que darlo todo en una sola toma"

─ ¿Hay más verdad y autenticidad en el escenario que en la fría perfección del estudio?

─ Al buen artista se le ve en el directo, así que tengo la obligación y el deseo, hoy por hoy, de jugármela con mis discos grabados en concierto a una sola carta, donde tengo que darlo todo en una sola toma. Entonces, sí, infinitamente más auténticos. ¿Meterme en un estudio? Sí me gustaría, pero por ahora no es el momento.

─ Y vuelve al disco… ¡pero en vinilo! ¿el vinilo es música y lo demás prestidigitación?

─ He publicado “Crooner’s Jazz Concert” Essential sólo en vinilo, únicamente por satisfacción personal. Es cierto que el vinilo está de vuelta, pero yo nací y crecí con los vinilos, me fascina ponerlos en mi señor Thorens o mi viejo Dualette Stereo, era algo que deseaba con mucha fuerza. Y si hay algún nostálgico por ahí que disfrute con ese ritual mágico escuchando a un tal Fran Llorens, con José Luis Lopretti, Cuni Mantilla, Jaime Párrizas y Cote Calmet, pues yo me sentiré muy honrado y agradecido.

─ En directo usted canta, pero también cuenta… ¿Por qué le interesa la didáctica de la música?

─ Contextualizar los temas ayuda al público a sentirlos más intensamente, todos suelen ser muy evocadores, y te pueden llevar a un momento de tu vida, una película concreta o un recuerdo hermoso. Me gusta pensar que el público sale de los conciertos habiendo soñado y aprendido algo.

─ El 2 de junio canta en Granada. Deme las coordenadas por favor.

─ En la Plaza de las Pasiegas a las 21:00, con la Banda Municipal de Granada en su formato Big Band, dirigida por Ángel López Carreño, tocaremos temas del doble CD que tenemos grabado (como siempre en directo), en el que se incluyen grandes estándares de jazz y grandes boleros. Les estaremos esperando.