Xoel López: "No tengo prejuicios ni limitaciones absurdas, y ejerzo esa libertad sin prácticamente limitaciones"

Xoel López vive un momento muy dulce de popularidad habiendo añadido muchos seguidores (y muy jóvenes/as) a su mochila. Acaso es el fruto de una feliz serie de discos, iniciada con el impecable ‘Atlántico’, y finalizando con ‘Caldo Spirito’ y ‘Oniria popular’. Como el protagonista de la película ‘La estrella Azul’, y siguiendo la tradición gallega, López hizo las Américas también para reencontrase tras varias quiebras interiores en un viaje iniciático, y a su vuelta arrancó una carrera que no parece tener límite. Suma, suma y sigue. Y en directo, embelesa. Este fin de semana encabeza el Dee Fest en Dílar. "Si huyes de las multitudes y buscas precios razonables, somos tu festival. Si te encanta experimentar con tus peques, en un recinto amable y seguro, somos tu festival, porque somos el festival más bonico de Graná". Lo aseguran los organizadores, que completan cartel también con Sanguijuelas del Guadiana, Los Punsetes, 90 Roll y Naiades. En la Ermita de Dílar, el sábado, desde las 17.00 horas.
― Coincido con Nani Mutante en su libro en que su disco ‘Atlántico’ es inagotable, cuanto más lo escucho más me gusta…¿con laperspectiva del tiempo cómo lo vive?
― ‘Atlántico’es un disco muy especial de una experiencia única y compleja. Algo que se transmite en el álbum. Hay capas y capas musicales y poéticas que reflejan aquella aventura inagotable que, en parte, aún sigo digiriendo. Siempre digo que es mi disco favorito con el último. Porque el último siempre es el favorito en cada momento.
― Un argentino como Moris le dedicó algunas de las canciones más hermosas a la ciudad de Madrid… Un español le ha dedicado a Buenos Aires casi las más emocionantes de todas…
― Las ciudades son excusas para hablar de tu propia vida. Salir de tu país suele remover mucho y eso te lleva a hacer canciones que hablan de cosas mucho más importantes que la propia ciudad. Pero son detonantes o excusas perfectas para sacar todo eso que se remueve con los cambios.
― ¿Allí le sucedió como a Mauricio Aznar, pero sin película?
― Algo parecido probablemente. Me lo dice mucha gente…
― Cuando paseo por Granada, por la céntrica plaza de Bibrambla y han desparecido todos los kioscos de flores para vender imanes a los turistas… me acuerdo mucho de usted…
― Hay muchas cosas que van desapareciendo pero para eso están las canciones y las artes en general. Todo eso queda en algún lugar y nunca desaparecerá del todo. A veces, hasta regresan algunas cosas.
― El año que usted nació grande señales hubo, se publicó el primero de The Clash y el ‘Never Mind the Bollocks’, ¿estaba predestinado desde la cuna?
Está claro que nací en un momento bisagra, de cambios… y todo eso de alguna manera acaba condicionando el propio relato
― No creo que mi música haya sido especialmente punk (risas) Pero está claro que fue un año importante para la música el 77. También a nivel político en España. Está claro que nací en un momento bisagra, de cambios… y todo eso de alguna manera acaba condicionando el propio relato. Este año el día de mi cumple habrá un eclipse histórico… son cosas que uno no puede dejar pasar.
― Será por eso que, leo que le dicen que es: "Una superestrella de la vía láctea que cayó a su paso por Coruña"… ¡Ufff! Ya me dirá….
― Yo no leí eso (risas). Pero vaya, yo no siento lo mismo. Me siento más bien como un ciudadano que hace lo que puede lo mejor que puede.
― Y que "tiene la fuerza inflapechos de un Luis Pastor, la letras cargadas de futuro de Paco Ibáñez, las querencias andinas de los Gambino y la cercanía a la experiencia rock del primer Hilario Camacho"… ¿Se reconoce en esas palabras?
― He bebido de esa tradición por herencia de mis padres pero creo quie tengo un camino muy distinto. Más personal. Yo soy de una generación con mucha más información y complejidad musical. Hemos tenido mucho más acceso a todo. Yo creo que mi música ha sido más pop.
― El otro día escuchaba a Silvio Rodríguez echado al pop gracias a Alejo Stivel, pero usted ya lo arrimó hace tiempo ‘telecantando’ con él y Aute ¿no?
― Sí, tuve la suerte de compartir canción con ellos gracias a Pedro Guerra. Pero no hubo encuentro físico. Cada uno grabó en su casa y luego nos juntaron en la canción. Me hubiera gustado vivir la experiencia completa.
― ‘Lodo’ ¿Es ya el himno oficioso gallego (como el ‘Ahí estás tú’ de Chambao el andaluz)?
― Es bonito lo que dices, pero siento que ‘Lodo’ ha transcendido a Galicia. Ha sido una canción importante en Valencia cuando lo de la maldita dana y es una canción sin fronteras en ese sentido. Pero entiendo lo que dices porque sí ha sido importante para todo peregrino que acude a Compostela. Quizás eso precisamente le haya dado esa expansión. Lo mismo que el camino De Santiago conecta Galicia con el mundo desde hace siglos y siglos.
― En disco ha estado muy electrónico en material reciente, pero luego me sale en directo nada menos que con una Flyinn V ¡que es la más simbólica que hay!
― Me gusta jugar al despiste (risas). Es una demostración de que no tengo prejuicios ni limitaciones absurdas. No me debo a una estética en concreto y ejerzo esa libertad sin prácticamente limitaciones
― Se lo preguntaba a Lapido hace poco ¿qué les ocurre a ustedes en la frontera entre el sueño y la vigilia que es tan fértil y creativa?
El inconsciente siempre va por delante. Sabe mucho más que uno
― Ahí está todo. Lo onírico, el inconsciente… ese es el mar donde yo pesco. De ahí salen todas mis canciones. Esa parte misteriosa y casi mágica es la que más me interesa de dedicarme a hacer canciones. En mi caso, es más una necesidad. Una forma de conocerme mejor y también tratar de desgranar el mundo que me rodea. El inconsciente siempre va por delante. Sabe mucho más que uno.
― Leo sus últimos créditos y, ha ejercido el juanpalomismo ¡se lo ha hecho usted prácticamente todo solo!
― No es así del todo. Lo hemos hecho entre Adrián Seijas y yo. Entre ambos sí hemos hecho prácticamente todo el disco. Pero ha sido un trabajo a dúo realmente. Adrián lleva trabajando conmigo en la banda cerca de 9 años y tenemos una química muy especial. Es muy talentoso.
― Y no ha parado ni para respirar, ¿pudiera ser el disco con más arreglos que ha hecho?
― Es probable y es curioso que siendo un disco hecho por dos personas sea tan preciosista y haya tantos arreglos pero es que ambos somos un poco culo inquieto y se nos ocurrían mil cosas para cada tema.
― Lennon compuso ‘Strawberry Fields Forever’ en la playa de Almería ¿dónde y por qué nació ‘Campos de Castilla para siempre’?
― En el trayecto entre Madrid y Coruña. En cada gira saliendo de Madrid y cruzando esos campos castellanos. Esos paisajes abiertos que dan tanto para pensar e imaginar.


















































