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Homenaje a una de las empresas granadinas más queridas

PULEVA, decana de las marcas lácteas, cumple hoy 60 años

E+I+D+i - Redacción El Independiente de Granada - Sábado, 7 de Julio de 2018
Como homenaje a Puleva, una de las marcas nacida en Granada más queridas, te ofrecemos este reportaje que resume la historia de un producto que pertenece a la memoria colectiva de la provincia.
Una de las primeras furgonetas utilizadas para el reparto, en los primeros años 60.
Luisa Vílchez
Una de las primeras furgonetas utilizadas para el reparto, en los primeros años 60.
  • PUra LEche de VAca nació en 1958 de una modesta empresa de bebidas,  fundada en Granada en 1910

  • De su departamento de I+D han salido fórmulas enriquecidas (con Calcio, Omega3, DHA…), habituales hoy entre las marcas de leche

  • PULEVA está incorporada hoy al Grupo Lactalis, primero en el ránking mundial del sector lácteo

(Extracto del libro “Historia de Puleva: 1910-2018”, de Gabriel Pozo Felguera)

El día de San Fermín de 1958 nacía en Granada la decana de las grandes marcas de leche españolas: PULEVA. A primera hora de la mañana de aquella jornada de hace 60 años echó a andar la Central Lechera granadina, la segunda de España, tras la de San Sebastián. Fue la primera vez que los españoles tuvieron en sus manos leche aséptica, pasteurizada, en botellas de cristal con el logotipo de una estrella de seis puntas estampado. Sus promotores la habían tomado prestada de la Vía Láctea; sin duda, el camino por el que deseaban guiarse en el futuro.
 

La producción, tratamiento y venta de productos lácteos en España ha avanzado años luz en los 60 años de vida que ahora cumple la marca con más pedigrí de las leches españolas. Hoy es impensable que una persona contraiga la brucelosis o fiebre maltas por ingestión de leche tratada; pero eran casos demasiado habituales en la España de mediados del siglo XX. La causa no era otra que el consumo de leche directamente adquirida en la vaquería o a vendedores callejeros. Con hervir la leche no bastaba para eliminar sus gérmenes animales. Además, había que tener en cuenta que buena parte de la leche que se vendía a granel solía venir aguada.



1910. Fotografía tomada desde la desaparecida Plaza de Toros del Triunfo. La primera casa que aparece por la derecha (Acera del Triunfo, 70) fue donde nació Unión Vinícola Industrial el 29 de abril de 1910. En la segunda casa de la izquierda (fachada blanca) se reunía el Consejo que creó la marca PULEVA en 1958.

El Gobierno de España decidió poner fin a esta grave problemática en 1952. Emitió un Decreto mediante el cual puso orden en el sector lácteo. Sus consecuencias fueron: toda la leche producida debería ser tratada en una central lechera antes de su consumo; todas las ciudades mayores de 25.000 habitantes debían contar con una central lechera; la responsabilidad del tratamiento y vigilancia de la sanidad y calidad de la leche recaía en los respectivos ayuntamientos. Se daba de plazo hasta 1960 para que las grandes ciudades contaran con  centrales lecheras.

El proyecto de Central Lechera de Granada fue uno de los primeros de España en echar a andar

El proyecto de Central Lechera de Granada fue uno de los primeros de España en echar a andar. Entre 1952 y 1953 hubo tres tímidos intentos por montar una primitiva fábrica. Ninguno cuajó por falta de solvencia empresarial. Hasta que el Ayuntamiento confió el proyecto a una modesta sociedad anónima de fabricantes de gaseosas, hielo, refrescos y distribuidores de bebidas alcohólicas. Se llamaba Unión Vinícola Industrial S. A. (UVI) y venía funcionando desde 1910. Era el resultado de la unión de centenares de pequeños empresarios de la hostelería y el comercio granadino, unidos para fabricar productos y proveer sus estantes. Una especie de central de compras; la empresa creció al sumar a su catálogo el envasado, en régimen de concesión, de las primeras Gaseosas La Casera (1951).



1950. Carro de reparto de UVI, tirado por uno de los 7 mulos que colaboraban en el reparto de los primeros envases de PULEVA. En este caso, el carro sale cargado de gaseosas de la sede de la empresa UVI en calle Natalio Rivas (Antigua Acera del Triunfo).

Varios de los empresarios promotores de UVI también tenían intereses agro-ganaderos. Vacas y cabras no eran completamente desconocidas para ellos; de hecho, en 1945 constituyeron la Cooperativa Agro-ganadera San José, que sumaba casi un millar de vacas y cinco mil cabras. Entendían algo del vetusto negocio lechero. A raíz del Decreto lácteo de 1952, Unión Vinícola Industrial decidió añadir a su objeto social el envasado de leche y fabricación de sus derivados. Para ello, el consejo de administración de UVI adoptó dos decisiones importantes: la primera, modificar el nombre de la sociedad, para pasar a llamarse Unión Industrial y Agro-Ganadera S. A. (UNIASA); la segunda, acometer una fuerte ampliación de capital para afrontar la construcción de su Central Lechera. Este hecho ocurrió en diciembre de 1954. El momento lo aprovecharon grupos de pequeños ahorradores granadinos y de provincias limítrofes para adquirir participaciones del ilusionante proyecto de primera central lechera del Sur de España.

Previeron tratar 40.000 litros de leche diarios, cantidad más que suficiente para la población de 150.000 habitantes que entonces sumaba la ciudad

Los planos de la primera Central Lechera de Granada estuvieron listos a mediados de 1955. El edificio sería construido en una manzana de casas situada en el corazón de la ciudad, en la zona del Triunfo-Gran Vía. Sería el resultado de derribar casi una decena de edificios, precisamente donde se ubicaron las actividades de UVI desde 1910. El proyecto urbanístico fue obra del arquitecto granadino de moda, Miguel Olmedo Collantes. Pero este edificio nunca vio la luz, a pesar de tener ya licencia municipal. Sus promotores lo presentaron al Ministro de Agricultura en julio de 1955 –Rafael Cavestany de Anduaga- y éste les recomendó buscar un lugar más espacioso, no tan encajonado en el casco histórico de Granada. Habían de pensar que una Central Lechera tendría mucho futuro. Previeron tratar 40.000 litros de leche diarios, cantidad más que suficiente para la población de 150.000 habitantes que entonces sumaba la ciudad. Nadie descartaba que el consumo de lácteos de los españoles creciera hasta alcanzar medias europeas (un español no llegaba a 40 litros/año, frente a la media de un europeo, 122 litros/año).



1956. Consejo de Administración de PULEVA unos meses antes de entrar en funcionamiento su Central Lechera. El presidente –Manuel Muñoz Rivas- sentado, segundo por la derecha. También están el ingeniero mondador de la factoría (sentado en el centro), el Delegado de Sanidad y el Delegado de la empresa Stork (montadora de la fábrica). En pie, de izda. a dcha., Manuel Gallardo Torrens; Miguel Cosla Gozalo; José Otero Ruiz (Delegado de Stork en España); Baldomero Bueno López; José García de la Fuente Alba; José García de la Fuente; un periodista; Juan José Fuentes Onieva (Secretario de UNIASA); y Agustín Alguacil Alguacil. Sentados, Juan García de la Fuente Alba; Rafael Ibáñez González (inspector provincial de Sanidad); D. G. J. Hemmink (ingeniero montador de Stork); Manuel Muñoz Rivas (Presidente de UNIASA 1953-59); y Ricardo Alamego Escribano (Gerente de UNIASA).

El Consejo de Administración de la flamante UNIASA –presidido por el famoso bodeguero Manuel Muñoz Rivas- adoptó la rápida decisión de buscar un lugar más adecuado. En pocos meses redactaron un nuevo proyecto a ubicar en una enorme parcela de la que sería futura circunvalación de Granada, en plena Vega: el Camino de Ronda. A finales de 1956 comenzaron las obras para levantar la Central Lechera de Granada, la Fábrica de Leche en Polvo y la envasadora de Gaseosas La Casera. Sólo San Sebastián llevaba una ligera ventaja. Fue el primer complejo lácteo de grandes dimensiones levantado en España; estaba obligado a tratar toda la leche que le ofertasen los ganaderos de su zona: 40.000 litros entre leche blanca y los novedosos batidos. La leche sobrante sería convertida en polvo, ya que UNICEF firmó con contrato de compra de un millón de toneladas anuales. El éxito inicial estaba asegurado.

Se estudiaron varios  nombres  locales (Granada, Veleta, Generalife), pero se descartaron por su excesivo localismo

Pocas semanas antes de aquel día de San Fermín de 1958, cuando estaba previsto que entrasen los primeros 2.500 litros de leche para su envasado, el Consejo de UNIASA barajaba varias posibilidades en cuanto a la marca que llevarían sus productos. Se estudiaron varios  nombres  locales (Granada, Veleta, Generalife), pero se descartaron por su excesivo localismo. Incluso se negoció la adquisición de la marca Necta –preexistente en el sector-, aunque no cuajó finalmente. Leche Natural fue el nombre que más gustaba al Consejo, anticipando sus intenciones de lo que deseaban vender: leche pura, nada más. Hasta que un concurso de urgencia entre publicistas aportó la solución definitiva: PULEVA. Era el acrónimo de PUra LEche de VAca. Su logotipo sería tan brillante como la Estrella del Alba, en azul celeste puro.



1958. Noticia publicada por la prensa local en que se da noticia de que el día 7 de julio de 1958 había comenzado a envasar la Central Lechera de Granada.

El primer mandato de los promotores de PULEVA fue –y ha sido siempre desde entonces- prestigiar la marca a base de mantener, o incluso incrementar, la calidad del producto. La estrella y la marca empezaron rápidamente a extenderse por la ciudad de Granada estampados en los isocarros de reparto, en las pequeñas furgonetas e incluso en los carros tirados por mulos. PULEVA tuvo en “plantilla” a siete mulos de reparto durante sus primeros años de funcionamiento; el último semoviente en jubilarse fue un animal llamado Romero (1961).

La estrella y la marca empezaron rápidamente a extenderse por la ciudad de Granada estampados en los isocarros de reparto, en las pequeñas furgonetas e incluso en los carros tirados por mulos

En poquísimos años, PULEVA se convirtió en la marca dominante de los mercados andaluces y levantinos. El boom turístico español, el despegue económico y la explosión demográfica de los años sesenta/setenta colaboraron activamente en el crecimiento exponencial de la marca. Media España descubrió el verdadero sabor de la leche pura a través de PULEVA, así como  qué eran los batidos de fresa, vainilla y chocolate.

El acrónimo PULEVA pasó a convertirse en sinónimo de calidad en los hogares de su zona de consumo y en las barras de los bares. La gente sustituía la palabra leche por Puleva; en los restaurantes solía pedirse una Puleva o un Pulevín para solicitar un vaso de leche o un batido. Se tomaba la parte por el todo, es decir, la marca PULEVA por el término leche. En muchas zonas de Andalucía continúa viva esta forma de expresarse, a pesar de la enorme proliferación de marcas en la actualidad.



1959. Varios camiones de recogida, en muelle lateral Sur descargando cántaras de 40 litros en la Central de Granada. Era primavera de 1959.

El origen de PULEVA es netamente granadino, tanto referido a su capital social como geográficamente. No obstante, hacia mediados de la década de los años setenta del siglo pasado sus productos ya se vendían en el 71% del territorio nacional. La sociedad había salido de Granada para ayudar a Granada. Los crecimientos de la marca PULEVA, y también de otros productos no lácteos fabricados por UNIASA, fueron vertiginosos en las décadas siguientes. La empresa apostó por cubrir todo el territorio nacional; para ello adquirió otras fábricas y marcas (Colema de Málaga, La Merced de Jerez, Ledesa de Salamanca, Cunia de Sevilla, Envasadora de Montaubán en Francia), además de hacerse con la marca EDDA de leches infantiles. En épocas posteriores, llegaría la adquisición de RAM, Leyma, El Castillo, etc. Seguirían fábricas de quesos, platos precocinados, zumos, horchata, etc. Hasta culminar en la construcción de la Planta de Nutrición Infantil. Fue una época en que PULEVA y sus empresas participadas daban empleo –directo e indirecto- a 15.000 personas, sumando los productores de leche. El Plan Ganadero de la empresa la convirtió en la primera ganadera de España, con más de 12.000 vacas frisonas en sus establos. A mediados de los años setenta consiguió situarse en torno a un 12% en cuota de mercado español; nunca se ha apeado de esos niveles.

El origen de PULEVA es netamente granadino, tanto referido a su capital social como geográficamente. No obstante, hacia mediados de la década de los años setenta del siglo pasado sus productos ya se vendían en el 71% del territorio nacional. La sociedad había salido de Granada para ayudar a Granada

PULEVA cumple 60 años asociada a  conceptos de pureza y calidad. Lo hace como una de las marcas lácteas más prestigiadas debido a un hecho diferencial: su potente departamento de I+D. Sus responsables –con Rafael Pérez-Pire García en la Dirección General- decidieron dedicar un esfuerzo importante a desarrollar nuevos productos a partir de la leche, o tomando la leche como vehículo conductor. Ya en 1973 comprendieron que la leche podría ser utilizada para completar estados carenciales o combatir dolencias del cuerpo humano. Se encaminaron a darle soluciones a través de costosas investigaciones propias y/o en colaboración con decenas de hospitales españoles y universidades. El I+D siempre fue un sello distintivo de la marca PULEVA. Lo ha sido hasta el punto de que en 2000 se decidió independizar el departamento creando una sociedad participada llamada Puleva Biotech S. A.; ésta ha pasado actualmente a denominarse Biosearch Life S. A. Cotiza en Bolsa desde su creación. De aquel primitivo departamento de I+D de UNIASA hasta los modernos laboratorios de Biosearch Life han nacido decenas de patentes, hoy incorporadas a los productos que se comercializan y también para otras marcas. Conceptos de salud que nos resultan cotidianos –leche con Calcio, Omega3, leches enriquecidas- tuvieron su origen en los departamentos de I+D de PULEVA.



1971. Botellas de Puleva utilizadas entre 1958 y 1971.

A la definición original de Pureza y Calidad, hoy asociamos otro concepto a la marca PULEVA: leche con bienestar y salud.

En la recta final del siglo XX, PULEVA dejó de ser mayoritariamente de capital granadino para convertirse en una cotizada en Bolsa muy apetecida por grupos inversores

En la recta final del siglo XX, PULEVA dejó de ser mayoritariamente de capital granadino para convertirse en una cotizada en Bolsa muy apetecida por grupos inversores. La primera década del siglo XXI la marca se incorporó al Grupo Ebro Azucareras S. A.; la marca  PULEVA no sólo permaneció al incorporarse a esta multinacional, sino que su prestigio pasó a dar apellido a todo el Grupo: Ebro Puleva (Puleva Food).

PULEVA se convirtió en la primera década del siglo XXI en la marca más rentable de su sector. Empezaron a lloverle ofertas de compra. Finalmente, se incorporó (2010) al primer grupo lácteo mundial, Lactalis. Esta empresa no es una multinacional del sector lácteo, sino una gran sociedad que tiene infinidad de marcas y factorías repartidas por todo el mundo: 240 empresas, 80.000 colaboradores en 88 países y una cifra de negocio de 18.400 millones de euros. Lactalis Puleva S. L. U. tiene una presencia muy relevante en España: recoge 1.050 millones de litros de leche anualmente, en 2.600 ganaderías; factura 1.289 millones €; emplea a 2.500 personas en sus ocho fábricas de leche/batidos/quesos/yogures/postres; y comercializa con las marcas Puleva, President, Lauki, RAM, El Castillo, Chufi, Cholet y Nesquik. Su amplia gama de leches enriquecidas está pensada para acompañar al consumidor a lo largo de toda su vida, desde Peques 2 hasta las Omegas y Calcios, pasando por las especialidades ecológicas.



2010. Don Juan Carlos I visitó la factoría del Camino de Purchil en 2010, con motivo del Centenario de la Creación de la empresa. Un robot del departamento de I+D le sirve Omega3.

Los orígenes de Lactalis –la actual propietaria de la marca- son muy similares a los de PULEVA; proviene de un amante de la leche y los quesos llamado André Besnier. Este artesano comenzó fabricando 17 quesos camembert a diario en Laval (Francia), en 1933; hoy es su nieto Emmanuel Besnier quien continúa al frente de aquella iniciativa.

El único empleado con que empezó el negocio André Besnier también repartía sus primeros productos con mulas y carros.