'¡Haciendo amigos!'

No por más previsible la decisión de no ajudicar la Agencia Estatal de Salud Pública a Granada, deja de ser menos dolorosa para una ciudad demasiado acostumbrada a ver pasar trenes sin detenerse en nuestro andén.
Así lo anunciaba este martes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tras el último Consejo de Ministros antes de las vacaciones veraniegas. La ciudad elegida ha sido Zaragoza, como podría haber sido cualquier otra de las candidatas a excepción de la nuestra, por la sencilla razón de que la candidatura de Granada ha sido desde su origen un auténtico trampantojo, con el que la Junta de Andalucía y el PP han intentado maquillar el expolio de que está siendo víctima la sanidad pública y las instituciones que la representan en nuestra ciudad.
Conviene tener memoria, el PP votó en el Congreso en contra de la creación de esta agencia hasta en dos ocasiones, a pesar de que la iniciativa contaba no solo con el consenso político de las fuerzas con representación en el Congreso de los Diputados, sino también con el consenso territorial de las comunidades autónomas y con el consenso sectorial de los profesionales sanitarios
Tras el anuncio del presidente del Gobierno, todo ha sido llanto y crujir de dientes entre todos los representantes institucionales, desde el vicepresidente de la Junta de Andalucía y consejero de Salud, hasta la alcaldesa de Granada, pasando por el presidente de la Diputación, todos ellos próceres del PP, formación esta que, conviene no olvidar, se opuso frontalmente a la creación de la Agencia cuya ajudicación a la capital aragonesa, ahora lloran con lágrimas de cocodrilo. Y es que conviene tener memoria, el PP votó en el Congreso en contra de la creación de esta agencia hasta en dos ocasiones, a pesar de que la iniciativa contaba no solo con el consenso político de las fuerzas con representación en el Congreso de los Diputados, sino también con el consenso territorial de las comunidades autónomas y con el consenso sectorial de los profesionales sanitarios, la Organización Médica Colegial, la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria o la Plataforma de Organizaciones de Pacientes que fueron algunas de las entidades que manifestaron la necesidad de poner en marcha este organismo.
Llama poderosamente la atención la “energía” de la protesta de alcaldesa y presidente de la Diputación, los mismos a quienes no hemos escuchado una palabra contra el desmantelamiento de la Escuela Andaluza de Salud Pública, contra las reiteradas negativas de la Junta de Andalucía a las propuestas de grados universitarios propuestas por la UGR, o más recientemente contra la estrambótica exclusión de financiación para media docena de proyectos de investigación, firmados por equipos de excelencia de nuestra universidad… Está claro que las voces airadas de Marifrán y de Francis solo se escuchan cuando el “agravio” viene del malvado gobierno de Pedro Sánchez, pero se quedan afónicas cuando los atracos le llegan a Granada por parte de sus compañeros de partido instalados en el Palacio de San Telmo.
Convendría que alguien susurrara al oído del presidente que, además de marco incomparable para recibir a mandatarios de medio mundo, como ocurrió en la cumbre de la OTAN, Granada también es una tierra con aspiraciones en proyectos de permanencia y no meramente de atrezzo
El gobierno de Pedro Sánchez no está haciendo demasiados amigos en Granada. No al menos en esta pedrea de las agencias gubernativas que se están repartiendo por todo el territorio nacional, con el loable fin de descentralizar la administración del Estado. Granada ya se quedó fuera de ser la sede de Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial (AESIA) que fue a parar a La Coruña, tras una oscura, opaca y polémica decisión y ahora recibe un segundo portazo con la Agencia Estatal de Salud Pública. Convendría que alguien susurrara al oído del presidente que, además de marco incomparable para recibir a mandatarios de medio mundo, como ocurrió en la cumbre de la OTAN, Granada también es una tierra con aspiraciones en proyectos de permanencia y no meramente de atrezzo.
Este segundo desaire gubernativo a Granada no debe ocultar que, desde su origen, esta candidatura no ha sido más que una estrategia de la Junta de Andalucía y del PP, para poder echar en cara al Gobierno y a Pedro Sánchez su falta de apoyo a Granada
Este segundo desaire gubernativo a Granada no debe ocultar que, desde su origen, esta candidatura no ha sido más que una estrategia de la Junta de Andalucía y del PP, para poder echar en cara al Gobierno y a Pedro Sánchez su falta de apoyo a Granada. Solo desde esa óptica torticera e hipócrita se puede entender que los hoy plañideros y plañideras, hayan perpetrado con anterioridad y absoluta impunidad, uno de los mayores atracos que se recuerdan contra Granada, vaciando de contenido una de sus instituciones más prestigiosas, como es la Escuela Andaluza de Salud Pública, auténtico referente nacional el internacional en la materia. Pretender aspirar en serio a conseguir ser sede de la Agencia Estatal de Salud Pública, laminado previamente una de las herramientras más importantes de las que disponías en este terreno, es como pretender montar la Traviata con un elenco de barítonos, tenores y sopranos afónicos.
Conviene no olvidar que en paralelo a este proceso, la Junta de Andalucía también ha puesto en marcha “su” Instituto Andaluz de Salud. De haber sido cierta la voluntad de Juanma Moreno de que Granada se convirtiera en el referente nacional de la salud pública, este organismo regional habría tenido nuestra ciudad como sede. Pero no. ¿Saben ustedes a donde ha ido a parar ese Instituto Andaluz de Salud? Les doy una pista: empieza por Se y termina por villa, ciudad a la que por cierto fue a parar una de las primera agencias descentralizadas como fue la Agencia Espacial Española.
Ante semejantes antecedentes y decisiones, poca o ninguna credibilidad tienen ahora los lamentos de dirigencia popular granadina y andaluza por la decisión de llevarse la Agencia a Zaragoza.
Con independencia de la escasa sensibilidad granatensis que acredita el gobierno de Pedro Sánchez, en lo que se refiere a la Junta de Andalucía, Granada anda aún peor, ya que como demuestra el BOJA, cada decisión en la que San Telmo puede beneficiar a esta tierra, siempre acaba sonriendo a esas dos ciudades que se sitúan en la orillita del Guadalquivir o en la del Guadalhorce.






























