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Artículo de Opinión por Rosa Félix

Un nuevo municipalismo para el siglo XXI

Política - Rosa Félix - Sábado, 9 de Febrero de 2019
Rosa Félix, portavoz del gobierno y responsable de Urbanismo y Bienestar Social en el Ayuntamiento de Atarfe, aboga en este artículo de opinión por impulsar nuevas alianzas de progreso municipalistas como 'la mejor respuesta' ante los corporativismos y el ascenso de las derechas y el fascismo en los ámbitos locales.
Pleno del Ayuntamiento de Atarfe.
IndeGranada
Pleno del Ayuntamiento de Atarfe.

En las pasadas elecciones locales de 2015, Atarfe, como sucedió en otros muchos municipios, votó mayoritariamente a un proyecto político a partidario (no anti partidista) local y democrático, bajo la denominación de Por Atarfe Sí (PASI).

En esa herramienta radicalmente innovadora participaron personas afiliadas a partidos y asociaciones de diversa índole a título individual, pero también, en su inmensa mayoría, ciudadanos que se comprometieron por primera vez en una experiencia política. A su vez, todos coincidieron en el propósito común de restablecer la primacía de la ley y de la democracia municipal, en declive desde 1986.

'Afrontar más de 25 años de corrupción institucionalizada y de ausencia de reglas no es una tarea fácil'

Afrontar más de 25 años de corrupción institucionalizada y de ausencia de reglas no es una tarea fácil. Más cuando se gobierna  en minoría (6, PASI, 5, PSOE, 2, Ganemos, 2, PP y 2, Cs), por lo cual el apoyo puntual de Ganemos es fundamental. 

La localización estratégica de Atarfe en el Área Metropolitana de Granada fue determinante para fomentar un urbanismo a la medida de intereses corporativos y mafiosos, que asoló grandes extensiones de la Vega granadina y degradó de forma irreversible espacios paisajísticos de indudable interés medioambiental.

Miles de viviendas vacías, urbanizaciones y polígonos industriales a medio hacer, ciudades fantasma como Medina Elvira, ideada para 30.000 residentes, incrustada en un lugar de excepcional valor ecológico del río Cubillas, Los Llanos de Silva… Y como colofón,  una deuda exorbitante de más de 70 millones de euros. 

Atarfe se quedó sin “alma” y se convirtió en una sociedad desvertebrada, sin rumbo ni objetivos, a merced del monocultivo de la construcción

El estallido de la burbuja financiera e inmobiliaria puso al descubierto el saqueo al que fue sometido un municipio refundado sobre bases ilegales.

Frente a ello, fue necesario: 

a) una profunda regeneración democrática como seña de identidad de los nuevos representantes públicos.

b) una nueva pedagogía social que facilitara la recomposición del sistema de derechos fundamentales, sociales y cívicos.

c) un esfuerzo programático, basado en la defensa de los servicios públicos y las prioridades sociales, condicionados por el pago forzoso de la descomunal deuda contraída por las corporaciones pasadas.

En términos generales es posible afirmar que el ámbito local, por su singularidad y su especificidad en la organización general del Estado, reúne las condiciones idóneas para desarrollar nuevas formas de democracia directa y participativa, acordes con las nuevas exigencias ciudadanas del mundo moderno.  

De ahí que sea indispensable, ahora, cuestionar viejos hábitos y antiguas tradiciones incontestadas y debatir sin prejuicios los posibles modelos de gobierno municipal ante la urgencia de las próximas elecciones municipales. 

En resumen, el dilema sería: 1) optar por la fórmula convencional de coalición de partidos de izquierda, con cuotas pactadas,  para constituir gobiernos locales; o 2) construir herramientas emanadas del ejercicio de democracia directa, que expresen la voluntad de los ciudadanos, a título individual, sin mediación expresa de los partidos. 

Parece evidente, que el éxito de la segunda opción en grandes ciudades, pero también en pequeños municipios como Atarfe, Peligros o La Zubia, en Granada, como alternativa a la primera, la supera ampliamente, y por una razón fundamental: 

Responde mejor a las reclamaciones y aspiraciones de la gente a convertirse en sujetos colectivos activos sobre los asuntos que directamente le conciernen, que delegar a terceros la responsabilidad de gestionarlos en el ámbito local. 

La fórmula de coalición de partidos de izquierda tiene a constreñir la iniciativa de los ciudadanos al transferir su soberanía a élites políticas

Y esto es así, puesto que la fórmula de coalición de partidos de izquierda, sobre todo en su versión actual (sea cual sea su denominación), tiende a constreñir la iniciativa de los ciudadanos al transferir su soberanía a élites políticas, que suelen reproducirse indefinidamente gracias al déficit democrático generalizado de sus organizaciones. 

Quizá sea este uno de los principales retos del municipalismo del Siglo XXI: La expansión del sentido de lo público, de los derechos y de los controles democráticos, a través de formas inéditas concretas y directas de participación social. 

Y por ello, es indispensable impulsar nuevas alianzas de progreso municipalistas, un nuevo consenso democrático con metas y objetivos en red, como la mejor respuesta a todo tipo de corporativismos y al ascenso de las derechas y el fascismo en los ámbitos locales.



Rosa Félix es la portavoz del gobierno municipal de Atarfe, teniente de alcalde y concejala de Urbanismo y Bienestar Social.