La Asamblea de Mujeres de Granada (AMG): Medio siglo de lucha feminista

El sábado 15 de abril de 1978 se celebra la reunión constitutiva de la que llegó a ser la organización más importante del movimiento feminista en Granada, la Asamblea de Mujeres de Granada (AMG). Alrededor de sesenta mujeres, la mitad estudiantes, el resto profesionales y trabajadoras, eligieron su primera ejecutiva: Remedios Casamar Pérez es la presidenta y más votada; Mª Teresa Martínez Sánchez, vicepresidenta; Dolores Hita Romero, secretaria; Pilar Palomo Blanco, tesorera; Carmen Guerrero Villaba y Socorro Robles Vizcaíno, vocales. El resto de la ejecutiva la componen Francisca Narbona Fernández, Pepita Pérez Rodríguez, Natividad López Urquízar y Manoli Garcia Sánchez. La composición de esta ejecutiva muestra el carácter de izquierdas y unitario de la organización: la mitad de las mujeres militan en el PCE; las demás son del MC, de la LCR y de CC.OO., más una independiente, la presidenta. Lo mismo ocurre con las que han votado: un numeroso grupo de mujeres que proceden del PCE, muchas de ellas han trabajado en el Movimiento Democrático de Mujeres, que, de hecho se integra en la nueva organización, y a las que no les importa ceder los cargos más visibles a caras de otros partidos para mostrarse al exterior como organización unitaria, mujeres de la LCR, del MC y también de la OIC. Sólo queda fuera el PTE que en esos años impulsaba su propia organización de mujeres, la Asociación Democrática de Mujeres, con las mismas pretensiones unitarias. En cualquier caso, como reconocen en todo momento las protagonistas, el funcionamiento de la organización fue siempre asambleario y los cargos elegidos lo fueron de manera puntual para cubrir necesidades coyunturales.
En los Estatutos declaran que el objetivo de la nueva organización es “agrupar a las mujeres de Granada y provincia para estudiar, promover y ambientar toda clase de posibles soluciones generales de la mujer en el ámbito donde se desenvuelva”
En la misma sesión se aprueban el Acta Fundacional y los Estatutos, ambos redactados por Lola Hita, y firmados por los cargos elegidos de la Junta directiva, que se presentarán para su legalización el 17 de mayo y el 21 de junio de ese año. En los Estatutos declaran que el objetivo de la nueva organización es “agrupar a las mujeres de Granada y provincia para estudiar, promover y ambientar toda clase de posibles soluciones generales de la mujer en el ámbito donde se desenvuelva”. En el artículo 4º los fines que pretenden cumplir son: “1º.- Asegurar la defensa de los intereses generales de la mujer. 2º.- Procurar por todos los medios posibles la necesaria formación profesional de la mujer para facilitar el desarrollo de su completa integración en cualquier ámbito de la sociedad. 3º.- Estudiar y arbitrar los medios necesarios para mitigar los problemas de la mujer como causa de discriminación dentro de la sociedad. 4º.-Atender especialmente a las necesidades de las asociadas contribuyendo a la resolución de sus peculiares problemas” (solicitud con entrada nº 033851 del 22 de junio de 1978, el escrito firmado al día anterior, en AHGCG, carpeta “Asamblea de Mujeres de Granada”; copia de Actas y Estatutos en AHCCOO-A).
Es el origen también de otras asociaciones de mujeres de la provincia, como la Asociación de Mujeres de Maracena. En 1978 la AMG estaba ya integrada en la recién creada Coordinadora Estatal de Organizaciones Feministas
En realidad, esta asociación ya existía en embrión desde año y medio antes, de hecho tiene su verdadero origen a finales de 1976, como otras organizaciones similares del Estado, aprovechando el impulso que le dio al movimiento feminista español las precursoras Primeras Jornadas Nacionales por la Liberación de la Mujer que se celebraron en Madrid en la clandestinidad entre el 5 y el 7 de diciembre de 1975, pocos días después de la muerte de Franco. La asamblea que el Movimiento Democrático de Mujeres de Granada organizó en el Hospital Real el 14 de diciembre de 1976 (justo el día anterior al Referéndum nacional por la reforma política) que pretendía reunir a mujeres de los barrios y de los pueblos, amas de casa, profesionales y universitarias, y que contó con la presencia de más de 350 participantes, fue el pistoletazo de salida (Diario Ideal, 15.12.76:19). Allí se vio la necesidad de potenciar un amplio movimiento unitario de mujeres, cuyo germen sería la propia asamblea. Se formó una coordinadora provisional con representantes por barrio, por pueblo, por las estudiantes y por las profesionales. Es el origen también de otras asociaciones de mujeres de la provincia, como la Asociación de Mujeres de Maracena. En 1978 la AMG estaba ya integrada en la recién creada Coordinadora Estatal de Organizaciones Feministas.
La petición de legalización fue denegada así como una segunda presentada en abril de 1980 por su presidenta de entonces, Hortensia Peñarrocha Mingorance
La petición de legalización fue denegada así como una segunda presentada en abril de 1980 por su presidenta de entonces, Hortensia Peñarrocha Mingorance (entre otros motivos, por su denominación, ya que no es “lícita la adopción y uso de denominaciones que hagan referencia a valores nacionales o comunes a la generalidad de los españoles” (Petición con Registro de entrada en GC nº 027353 de 22 de abril, escrito firmado el 19 de abril de 1980, en AHGCG carpeta “Asamblea de Mujeres de Granada”; contestación en Minuta del GC.nº 27875 del 24 de abril de 1980, en AHGCG, Carpeta: “Asamblea de Mujeres de Granada”). No debió importar mucho a las mujeres de la AMG esta denegación pues, transcurridos tres meses sin que se cumplieran los requerimientos exigidos por el Gobierno Civil, caducó el expediente (“Notificando archivo de un expediente”, minuta del G.C. nº 2993-C del 16 de septiembre, duplicado con el recibí firmado por Guillermo Matarán, en AHGCG carpeta “Asamblea de Mujeres de Granada”).
A pesar de encontrarse en una especie de limbo legal, la AMG tuvo un despegue espectacular
A pesar de encontrarse en una especie de limbo legal, la AMG tuvo un despegue espectacular: publicó numerosos comunicados en la prensa; llevó campañas contra la ley de divorcio de la UCD y por una ley de aborto; se encargó de organizar unas Jornadas de carácter nacional y difundió folletos en los que se exponían sus reivindicaciones y que, incluso, incluían los teléfonos de las dirigentes “para cualquier información”, todo ello le sirvió para aumentar significativamente el número de sus miembros, procedentes en su mayoría del ámbito universitario y profesional, y para ganarse algún problema con la justicia (multas por la caravana de coches a favor del divorcio en 1979, juicio por un artículo escrito sobre unas violaciones en la zona de Cartuja en diciembre de 1979).
En su Programa reivindicativo oficial, la AMG avanzaba aún más lo escrito en sus estatutos para partir de una concepción de la realidad definida por una doble opresión (“explotación y discriminación”)
En su Programa reivindicativo oficial, la AMG avanzaba aún más lo escrito en sus estatutos para partir de una concepción de la realidad definida por una doble opresión (“explotación y discriminación”) y explicaba que la nueva organización podía ser “el comienzo de un movimiento de mujeres granadinas dispuestas a unirse en la lucha por su liberación y a buscar la unidad de lucha con las demás organizaciones de mujeres del Estado español, unidad necesaria si queremos avanzar en el logro de nuestras reivindicaciones, respetando las distintas corrientes de opinión que pueden existir en su seno”. En este Programa planteaban numerosas reivindicaciones relacionadas con la educación, las leyes, el trabajo doméstico, la situación en barrios y pueblos, la “maternidad consciente”, la sexualidad o los medios de comunicación, configurando el problema más completo y avanzado de los publicados hasta la fecha por cualquier otra organización feminista granadina. Pero la Asamblea no tenía sólo un carácter reivindicativo y de lucha por la igualdad de derechos y el fin de la discriminación, pretendía incidir en la toma de conciencia de las mujeres, en el análisis de sus contradicciones, comprender qué significaba la explotación de la mujer en su situación personal y resolver sus propios conflictos.
Con motivo del referéndum constitucional, junto con otros grupos feministas del Estado, en especial organizaciones provinciales del MDM, encabezadas por la de Madrid, editó un folleto conjunto titulado “Si quieres emitir tu juicio libremente infórmate. Lo que recoge y no recoge la Constitución sobre nuestros problemas como mujer”
Con motivo del referéndum constitucional, junto con otros grupos feministas del Estado, en especial organizaciones provinciales del MDM, encabezadas por la de Madrid, editó un folleto conjunto titulado “Si quieres emitir tu juicio libremente infórmate. Lo que recoge y no recoge la Constitución sobre nuestros problemas como mujer”, en el que se consideraba la nueva ley suprema como necesaria pero insuficiente por su falta de compromiso en erradicar la desigualdad, no citar exprésamente el divorcio, no considerar otras formas de relación o no reconocer explícitamente el control de la natalidad o el aborto, sin olvidar la prioridad masculina en la sucesión a la corona, aunque se consideraba positivo la inconstitucionalidad de la discriminación por sexo o la igualdad jurídica de los cónyuges y la posibilidad que ofrecía de desarrollar nuevas leyes favorables a las mujeres. [
En la AMG se integraron a lo largo de los años militantes feministas procedentes de los distintos partidos de la izquierda, pero también numerosas mujeres independientes, no organizadas
En la AMG se integraron a lo largo de los años militantes feministas procedentes de los distintos partidos de la izquierda, pero también numerosas mujeres independientes, no organizadas. Aparte de las ya citadas, un nutrido grupo de mujeres granadinas con importante presencia en la vida pública de la ciudad, pasaron en estos años fundacionales por la AMG, entre otras, Emilia Barrio Rodríguez, María José y Mercedes Belbel Bullejos, Fina Betancur, Lola Callejón Acién, Matilde Córdoba Fernández, Ángeles Enríquez Mateos, Francisca García Gallego, Maribel Guijarro Arcas, Cristina Isasi Landa, Ana Jerez Hernández, Josefina Jiménez, Maribel Lázaro, Pilar Merediz Carbó, Ángeles Pastor Milán, Maite Pavón Palacios, Concha Pasarín Rua, María Victoria Pieto Grandal… La AMG estuvo desde sus inicios desvinculada del ámbito institucional como medio para mantener su autonomía organizativa e ideológica y definir estrategias propias. En los primeros años sus integrantes se reunían en la sede del Club Larra, en la Plaza de los Campos, y posteriormente se hicieron con un local propio situado en la Calle Marqués de Falces, nº 5, 2, donde se hacían reuniones públicas todos los lunes a las 8 de la tarde.
El acontecimiento más importante de su historia inicial fue la organización en Granada, en 1979, en colaboración con la Coordinadora Estatal de Organizaciones Feministas, de las II Jornadas Estatales de la Mujer, a las que dedicaremos otro capítulo de esta serie. La fragmentación que siguió a estas Jornadas entre los llamados feminismos de la diferencia y de la igualdad afectó también a la AMG con la salida de un buen número de mujeres independientes, entre las cuales algunas dieron mucho peso en sus planteamientos a la influencia de su orientación sexual.
Creada a consecuencia de estas Jornadas, la LIBRERÍA MUJER, inaugurada en diciembre de 1980, estuvo muy ligada a la Asamblea de Mujeres de Granada, no en vano sus fundadoras fueron activas militantes de ésta
Creada a consecuencia de estas Jornadas, la LIBRERÍA MUJER, inaugurada en diciembre de 1980, estuvo muy ligada a la Asamblea de Mujeres de Granada, no en vano sus fundadoras fueron activas militantes de ésta, como Hortensia Peñarrocha Mingorance y Pilar Merediz Carbó. Como reflejaba el subtítulo que acompañaba al nombre del establecimiento en su membrete y en la publicidad, la Librería Mujer no fue sólo un punto de venta de libros de temática feminista o escritos por mujeres, era también un “Lugar de Encuentros”: “algo muy amplio que tenga como objeto ser útil en el proceso, que ya está en marcha, de la emancipación y liberación de la mujer… Un “lugar” para el desarrollo social, cultural y vivencial de la mujer”, según se decía en su escrito de presentación. En ese sentido, como ocurrió en otras librerías de mujeres similares en el país (la primera en Madrid se fundó en 1978), se convirtió en un centro de información y ayuda, un seminario permanente de discusión (se llevaban a cabo los viernes), un altavoz de convocatorias y un medio difusor de la cultura feminista, con charlas, mesas redondas y presentación de libros feministas. Cambió su localización de la calle Carnicería s/n a la calle Ángel Ganivet nº 8, hasta su desaparición en junio de 1987.
Fue, año tras año, la organización fundamental que impulsó en Granada la celebración del Dia de la Mujer Trabajadora, hoy en día, simplemente, Día de la Mujer
Desde aquellos comienzos y durante los años ochenta, la AMG protagonizó en la ciudad de Granada importantes campañas contra la agresiones y violaciones (“Ninguna agresión sin respuesta”), por el derecho al aborto (“Nosotras parimos, nosotras decidimos”) o por una sexualidad libre (“Sexualidad no es igual a maternidad”), participó en diversas luchas ciudadanas (autonomistas, pacifistas, contra la OTAN, antimilitaristas) aportando una visión de género, organizó semanas culturales sobre la mujer y ciclos de cine (“Mirando nosotras”), publicó revistas y boletines (“Malva”, “Zarzamora, “Menos Lobos”), y fue, año tras año, la organización fundamental que impulsó en Granada la celebración del Dia de la Mujer Trabajadora, hoy en día, simplemente, Día de la Mujer.
La AMG, como escribió Cándida Martínez López, marcó “el rumbo del feminismo granadino durante más de una década"
La AMG, como escribió Cándida Martínez López, marcó “el rumbo del feminismo granadino durante más de una década. A los debates concretos sobre el divorcio, la maternidad, el derecho a una sexualidad propia, el acceso al trabajo, la importancia de participar en política o la conveniencia de la incorporación de las mujeres al ejército, se sumaban otros de naturaleza más teórica sobre el origen del patriarcado y la opresión femenina o la identidad del movimiento feminista” (VV.AA. “Crónica de un sueño”, 2002: 144). Aunque a partir de los años 90 la atomización del movimiento de liberación de mujer, con la participación reivindicativa en muchos frentes diferentes, ha restado importancia a la AMG, la importancia de esta organización para la sociedad granadina puede evidenciarse aún hoy en día, ya que es una de las pocas fundadas durante los años setenta y ochenta del siglo pasado que sigue en plena actividad, participando en los movimientos sociales, organizando nuevas jornadas de discusión y contribuyendo en los debates más novedosos y críticos del movimiento feminista. Su trayectoria fue galardonada por el Ayuntamiento de Granada con el premio “Mariana Pineda a la Igualdad entre Mujeres y Hombres”, en su modalidad colectiva, en el año 2017.
De algunas de las mujeres más significativas de la AMG (Lola Hita, Socorro Robles…) ya publicamos en este mismo medio alguna biografía de manera extensa, de otras (Pilar Palomo, por ejemplo), ya hablaremos en los siguientes capítulos de esta serie, por eso seleccionamos ahora las siguientes, comenzando por su primera presidenta:
En Granada empezó su trabajo como enseñante. El 20 de mayo de 1977 debía participar en una Mesa Redonda sobre “El Magisterio y los otros sectores de la Enseñanza”, que fue prohibida por el Gobierno Civil el 19 de abril.
Integrante de la Asamblea de Mujeres de Granada (AMG) desde sus inicios. Fue la miembro más votada en la Junta elegida en la reunión constitutiva de la AMG el 15 de abril de 1978, por lo que quedó nombrada como primera presidenta oficial de la misma. Su teléfono aparecía en la propaganda de dicha organización para aquellas mujeres que quisieran realizar consultas o recabar más información.
Formó parte del grupo de granadinos y granadinas, en su mayoría docentes, autodenominados Demócratas Independientes, que, con ocasión de las primeras elecciones generales democráticas de 1977 y ante los ataques de muchos medios de comunicación al Partido Comunista de España, publicaron un comunicado en el que defendieron el “carácter inequívocamente democrático del PCE”, como han podido experimentar en “la prolongada convivencia en nuestros quehaceres profesionales con miembros del PCE… Somos testigos de su constante lucha tendente a la conquista y consolidación de la democracia en nuestro país”, lucha que “ha sido mantenida en todo momento sin menoscabo del respeto hacia quienes no participaban o no coincidían plenamente con ella”. Ella firmó como Directora del Instituto de Loja. (Diario Patria, 05.06.77:14).
Sus vivencias y experiencias en los años de la Guerra Civil le sirvieron para escribir en 1973 “Memorias de una niña. Historias de la Guerra”, relato autobiográfico que se publicó 20 años después en Granada, en Proyecto Sur Ediciones, con prólogo de su compañera de estudios Carmen Martín Gaite: “Cualquiera que lea estas memorias podrá apreciar, en efecto, junto con la fluidez y transparencia del estilo, el temple y la entereza de mi compañera de pupitre, que se asomaba a la vida con los ojos llenos de preguntas y el alma despedazada por ideales contradictorios… [La de este libro es] una prosa sin concesiones al narcisismo ni adornos inútiles, desdolida, orientada siempre hacia la luz”.
Ha publicado otros libros de ficción como “Juegos de Damas” o “Las dos muertes del Rey Don Sebastián”.
(Ver BARRIO RODRÍGUEZ, Emilia, 1996, pp. 297-326, donde aparece una entrevista bajo las iniciales R.C.).
Comienza su militancia en la Asamblea de Mujeres de Granada (AMG) en 1979. Junto a Maribel Guijarro Arcas y Pilar Palomo Blanco fue una de las encargadas de la relaciones con la prensa de la AMG, por ello participa en la rueda de prensa que presenta las Jornadas Estatales de la Mujer a celebrar en Granada en diciembre de 1979 y es, también con las anteriores, una de las firmantes de un comunicado aparecido en el diario Patria unos días antes, el 29 de noviembre, en el que, haciéndose eco de un rumor, se denunciaba una supuesta violación “por cinco individuos” en el Campus Universitario de Cartuja, comunicado que supuso un juicio para las tres, a las que se les pidió por parte del Ministerio Fiscal una multa de 3.000 pesetas por “falta del párrafo 3º del artículo 166 del Código Penal” (reuniones y manifestaciones no pacíficas, apología inseguridad ciudadana). Fueron absueltas por el juez al no advertir “malicia en la difusión de la noticia”. (Sentencia del 5 de marzo de 1980; Juicio de faltas nº 160 de 1980). Es una de las mujeres de la AMG multadas por la caravana a favor del divorcio en 1979.
A partir de 1987 deja la AMG, trabaja en temas de coeducación y contribuye a la organización del II Seminario de España de Coeducación del MCEP. Forma parte desde su fundación hasta ahora de la Agrupación de Granada del Forum de Política Feminista. Candidata número 1 al Congreso por Los Verdes en las elecciones de 1989. Fue elegida como Vicepresidenta del Consejo Municipal de la Mujer, que dependía de la Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de Granada, por representantes de todas las asociaciones que lo componen.
Precursora en los estudios de género en Granada. Ha publicado su tesis doctoral (“Espacios públicos en clave de sexo/género. La transición democrática”) y otros artículos y libros relacionados con temáticas de coeducación (“Bases y tendencias de la coeducación en España” en “Desde las mujeres. Modelos educativos. ¿Coeducar? ¿Segregar?”, BALLARÍN, Pilar (ed.) Seminario de Estudios de la Mujer, UGR, 1992) y de historia de género (“Historia de las Trasgresoras”, 1996, sobre el modo de vida de las mujeres en la Transición con entrevistas a protagonistas de esos años.) Premio Granadinas por la Libertad 2019. (Ver también RODRÍGUEZ TITOS, J.: Mujeres de Granada. Diputación Provincial, Granada, 1998, p. 247)
El 11 de septiembre de 1975, junto a su compañera de estudios Francisca Sánchez Guerrero participa en una acción conjunta de MC y LCR en el Zaidín contra las penas de muerte impuestas a once militantes de ETA y del FRAP en varios Consejos de Guerra celebrados en Burgos, Barcelona y Madrid (finalmente, tras seis indultos, el 27 de septiembre fueron fusilados 3 miembros del FRAP y dos de ETA). En la operación, fueron detenidas Ana María Catena Delgado, Matilde Córdoba Fernández y Ángeles Hurtado Castillo, junto a Juan Ruiz Leña. Como las detenidas habían utilizado el coche de Mercedes Belbel para, una vez terminado el comando, salir con celeridad, la Guardia Civil se dirigió a casa de ésta y allí, en presencia de su madre y de su abuela (el padre, abogado, estaba de viaje), las dos amigas, Mercedes y Francisca, a las que no les sirvió de nada la coartada que habían preparado de estar estudiando juntas, fueron detenidas y esposadas. Ambas fueron trasladadas al cuartel de la Guardia Civil de Las Palmas, situado en la cuesta de Escoriaza, donde se encontraba el resto de detenidas. A Francisca, tras interrogarla y confirmar la declaración de Mercedes, que la exculpaba del comando, la dejaron ir, mientras que ésta, tras las 72 horas de rigor en prisión provisional, fue encarcelada y procesada, acusada de manifestación ilegal y colaboración con banda terrorista. Al entrar en prisión, como no había sitio para todas las presas, Mercedes se ofreció voluntaria a pasarla sola en la celda de castigo, el único lugar disponible. Puesta en libertad el 17 de octubre de 1975, el Gobernador Civil le impuso una multa administrativa de 500.000 pesetas, la mayor cantidad estipulada por la Ley Antiterrorista aprobada unos meses antes, una cifra exorbitante para la época que servía, como era típico en la Dictadura, para penalizar a las familias y que fue recurrida por su padre con posterioridad. Unos meses después, el 18 de enero de 1976, participa en la reunión de antiguos presos políticos en el Hospital Real que elabora un documento en el que se reivindicaba la amnistía total y se denunciaba su situación legal. A la salida, se dirigieron en manifestación a entregar copias del mismo en Gobierno Civil, Obispado Audiencia y Ayuntamiento.
Militante de la Asamblea de Mujeres de Granada (AMG) desde sus inicios. Junto a Emilia Barrio Rodríguez, Maribel Guijarro Arcas y Pilar Palomo Blanco participó en la rueda de prensa que presentó las Jornadas Estatales de la Mujer de 1979 y formó parte de su comité organizador así como de las que se celebraron en 1999 y 2009, en conmemoración de las anteriores, “Todas tenemos 20 años” y “Granada. 30 años después. Aquí y ahora”, respectivamente.
En sus cuarenta años de militancia feminista ha participado en numerosas movilizaciones en torno a los derechos de las mujeres. En la actualidad continúa con esta actividad, escribiendo artículos, dando su apoyo a las organizaciones del colectivo LGTBI, o participando en presentaciones, mesas redondas y charlas. En fechas recientes ha colaborado en proyectos relacionados con la memoria histórica feminista de Granada (agenda feminista de la Diputación, documental de Carmen Sigler sobre la AMG). Asimismo, en su trabajo profesional como psicóloga de la Diputación de Granada ha impulsado el trabajo feminista dentro de las instituciones a nivel local y provincial: ayuda y acompañamiento de las mujeres que sufrían violencia de género y de las personas transexuales (atención e informes psicológicos en la transición hacia el cambio de sexo); impartición de numerosos talleres y conferencias sobre estrategias de empoderamiento para visibilizar a las mujeres en el espacio público y evitar el sexismo en el lenguaje dentro de las administraciones públicas. (Ver VV.AA.:“La cara al viento”, El Páramo, Córdoba, 2012, pp. 334, 368, 445, 665, 782, 799, 948.).
Participó en distintos actos de la Librería Mujer dando charlas junto a Pilar Merediz sobre “Mujer y Educación”. Ha continuado desde entonces con su militancia feminista, siendo habitual su presencia como patrocinadora o moderadora en jornadas, actos, celebraciones o conferencias organizadas tanto por la Asamblea de Mujeres de Granada como por instituciones oficiales.
Bibliografía:
- AGUSTÍN PUERTA, Mercedes, Feminismo: Identidad personal y lucha colectiva. (Análisis del Movimiento Feminista español en los años 1975 a 1985), Colección Feminae, nº 14. Universidad de Granada, Granada, 2003.
- AHCCOO-A: entrevistas con Emilia Barrio Rodríguez, Carmen Guerrero Villalba, Lola Hita Romero y Socorro Robles Vizcaíno.
- ARRIERO SANZ, Francisco: El Movimiento Democrático de Mujeres. De la lucha contra Franco al feminismo (1965-1985). Los Libros de la cataratta, Madrd, 2016
- BARRIO RODRÍGUEZ, Emilia: Historia de las Trasgresoras. La Transición de las Mujeres. Icaria, Barcelona, 1996.
- CALLEJÓN ACIÉN, Lola: La Asamblea de Mujeres de Granada, más de 30 años de experiencia colectiva en www.ustea.org/revistas/AEL_8Marzo_2008_07.pdf
- GÓMEZ CUESTA, Cristina; ESTEBAN RECIO, Asunción y ARRIERO SANZ, Francisco (eds.): Comprometidas. Historia y memoria de la movilización de las mujeres durante el tardofranquismo y la transición. Ed. Comares, Granada, 2024
- MARTÍNEZ FORONDA, Alfonso y SÁNCHEZ RODRIGO, Pedro: Mujeres en Granada por las libertades democráticas. Resistencia y represión (1960-1981). CC.OO., Granada, 2017
- PEÑARROCHA MINGORANCE, Hortensia y RUIZ DOMENECH, Lola: Crecer Juntas. Historia de la “Librería Mujer” de Granada, Granada, 2009.
- ROBLES, Lola y MEDIAVILLA, Marisa: “Las Librerías de Mujeres en España”. Métodos de Información, vol.7-nº 35-36, enero-marzo 2000, pp. 57-62. PDF en www.metodosdeinformacion.es/mei/index.php/mei/article/view/480/500).
- SIGLER, Carmen F.: “La Asamblea de Mujeres de Granada: 40 años de lucha feminista”, documental producido y realizado en 2015, en el que se relata la historia y contribución de la organización al movimiento feminista en Granada.)
- www.feministas.org/+-asamblea-de-mujeres-de-granada-+.html;
- www.feministas.org, página WEB de la Coordinadora
Pedro Sánchez Rodrigo (Burgos, 1960). Es licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada, donde cursó la especialidad de Historia Contemporánea. Ha ejercido como profesor de Secundaria de Geografía e Historia desde 1984. Desde hace años colabora con la Fundación de Estudios Sindicales- Archivo Histórico de CC.OO.-A.. Ha participado en la obra colectiva “La cara al viento. Estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-81)”, publicada por la Editorial El Páramo en el año 2012, y, junto con Alfonso Martínez Foronda, es autor de “La cara al viento. Memoria gráfica del movimiento estudiantil de Granada durante la dictadura y la transición”, obra publicada por la Universidad de Granada, también en 2012. Ha colaborado en el volumen La Resistencia andaluza ante el tribunal de orden público en Andalucía. 1963-76, editado en 2014 por la FES/Archivo Histórico de CC.OO.-A y la Junta de Andalucía, y en otros trabajos colectivos, como De la rebelión al abrazo. La cultura y la memoria histórica entre 1960 y 1978 (Diputación de Granada, 2016) y La Universidad de Granada, cinco siglos de historia. Tiempos, espacios y saberes, coordinado por Cándida Martínez López (III Volúmenes, EUG, Granada, 2023) con el artículo “Antifranquismo en las aulas. El movimiento estudiantil”. También con Alfonso Martínez Foronda ha publicado el libro “Mujeres en Granada por las libertades democráticas. Resistencia y represión (1960-1981)”, publicado en 2016 por la Fundación de Estudios y Cooperación de CC.OO. Actualmente está jubilado y colabora en la elaboración del Diccionario de la Represión en Granada 1931-1981.
Alfonso Martínez Foronda (Jaén, 1958). Es Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Granada. Desde 1984 es profesor de Enseñanza Secundaria. Actualmente es profesor del IES Albayzín. Ha sido secretario general de CCOO de Jaén desde 1993-2000 y desde 2004 es miembro de la Comisión Ejecutiva de CCOO-A, desde donde ha presidido hasta 2103 las Fundaciones de Estudios Sindicales-Archivo Histórico y la de Paz y Solidaridad.Como investigador, ha publicado numerosos artículos de opinión sobre aspectos docentes y sociales. Colaborador habitual del Diario Jaén desde 1994-2000 publicó La firma del viento (2007), una antología de artículos de opinión. Como investigador del movimiento obrero andaluz ha publicado La conquista de la libertad. Historia de las Comisiones Obreras de Andalucía (1962-1977), en 2005; De la clandestinidad a la legalidad (Breve historia de las Comisiones Obreras de Granada), en 2007; sobre las Comisiones Obreras de Jaén desde su origen a la legalización del sindicato (2004); la unidad didáctica El sindicalismo durante el franquismo y la transición en Andalucía; diversas biografías de dirigentes sindicales andaluces como Ramón Sánchez Silva. Al hilo de la historia (2007); Antonio Herrera. Un hombre vital, en 2009; Andrés Jiménez Pérez. El valor de la coherencia, en 2010, entre otros. En 2011 su investigación La dictadura en la dictadura. Detenidos, deportados y torturados en Andalucía durante el Estado de Excepción de 1969, (2011), fue premiada por la Junta de Andalucía como la mejor investigación social de ese año. Posteriormente, ha publicado La “prima Rosario” y Cayetano Ramírez. Luchadores por la libertad en una provincia idílica (2011); sobre el movimiento estudiantil en la UGR, con otros autores, “La cara al viento. Estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-81); sobre la historia del movimiento obrero granadino, con su investigación La lucha del movimiento obrero en Granada. Paco Portillo y Pepe Cid: dos líderes, dos puentes“, 2012; sobre el Tribunal de Orden Público, La resistencia andaluza ante el Tribunal de Orden Público en Andalucía (1963-1976); Diccionario de la represión sobre las mujeres en Granada (1936-1960) o La resistencia malagueña durante la dictadura franquista (1955-1975). Actualmente, junto a Pedro Sánchez Rodrigo, está confeccionando un diccionario sobre la represión en Granada desde la II República al golpe de estado de 1981.
Si no tuviste la oportunidad de leer los anteriores artículos de esta serie o quieres volver a repasarlos:

































































