La Asociación Democrática de la Mujer (ADM)

Habíamos señalado que el MDM –auspiciado por el PCE- fue la organización pionera de los movimientos feministas en la dictadura y en ella confluyeron también mujeres militantes de otras organizaciones. Entre ellas, y antes de marzo de 1976, militantes del Partido del Trabajo de España (PTE) que será la organización que auspicie, posteriormente, la Asociación Democrática de la Mujer (ADM).
El PTE, con la idea de ampliar el campo organizativo a personas que no querían militar en un partido o no fueran claramente comunistas (aunque también como instrumento proselitista), impulsó otras organizaciones abiertas, de masas, con pretensiones unitarias, que en realidad supusieron la pluri militancia de su afiliación. Así, la FSDEU (para estudiantes universitarios), el SDEM (para estudiantes de Enseñanza Media), la ADJ (para jóvenes), la UDS (para soldados), el SOC (para trabajadores del campo), la CSUT (sindicato de trabajadores, tras marcharse sus afiliados de CCOO).
La ADM se definía como interclasista e ideológicamente abierta, independiente del Gobierno y de los partidos políticos, organizándose por barrios. “Su trabajo se centrará más en la obtención de reformas que en la profundización del análisis de la opresión de las mujeres, planteándose como meta fundamental la igualdad jurídico-legal entre hombres y mujeres en el seno de un régimen democrático”
La ADM, organización específica de mujeres, fue presentada públicamente en Madrid el 25 de marzo de 1976 en un acto en el hotel Eurobuilding, acogiéndose a la ley de Asociaciones de 1964, que debía desarrollar una labor similar al Movimiento Democrático de Mujeres (MDM) del PCE, donde algunas afiliadas del PTE, como hemos señalado, habían militado. El abandono del MDM se justificó porque pensaban que había que desvincularse de su ideario eurocomunista y, también, para intentar evitar las limitaciones que suponía su carácter clandestino y convertirse en una asociación legal (“es absolutamente imposible plantear esa lucha [de sus reivindicaciones] a través de cauces estrechos y minoritarios, quedándose en la clandestinidad, pues por esa vía jamás podremos organizarnos cientos de miles de mujeres”, explicaban sus representantes granadinas en noviembre de 1976). En su interior se encontraron también las mujeres de la Organización Revolucionaria de Trabajadores (ORT), aunque con una trayectoria conflictiva (se escindieron y fundaron la Unión por la Liberación de la Mujer (ULM), en marzo de 1977, con escasa o nula incidencia en Granada en su breve existencia de un año).
La ADM se definía como interclasista e ideológicamente abierta, independiente del Gobierno y de los partidos políticos, organizándose por barrios. “Su trabajo se centrará más en la obtención de reformas que en la profundización del análisis de la opresión de las mujeres, planteándose como meta fundamental la igualdad jurídico-legal entre hombres y mujeres en el seno de un régimen democrático”. (AUGUSTÍN PUERTA, 2003: 102).
La ADM elaboró un programa reivindicativo circunscrito a seis grandes apartados: libertades políticas (amnistía política, amnistía para las mujeres condenadas por delitos como aborto, abandono de hogar…); legislativo (derogación de todas las leyes que discriminaban a la mujer); educativo (igualdad de oportunidades, creación de centros de formación profesional para la mujer, programas coeducativos, profesorado mixto…); laboral (igualdad de oportunidades, reconocimiento de los derechos laborales para empleadas de hogar, derogación del Servicio Social…), medios de comunicación (eliminación de propaganda sexista…), familia (eliminación de la patria potestad, creación de servicios comunitarios gratuitos, creación de guarderías y comedores infantiles en barrios y fábricas…).
Para la ADM, había que luchar tanto en las instituciones como en la calle, implementando su acción tanto en los barrios como en las fábricas
Para la ADM, había que luchar tanto en las instituciones como en la calle, implementando su acción tanto en los barrios como en las fábricas. Una de sus actividades más frecuentes fue la planificación de charlas de concienciación sobre los problemas de la mujer que, en muchos casos, terminaban en una fiesta para darle mayor cohesión a las mujeres del ADM. Todas las ADM se encontraban, bajo el mismo programa, dentro de la Federación de Asociaciones Feministas del Estado Español, constituida en enero de 1977 y que realizó su primer congreso en mayo de 1978 (el PTE la disolvió en octubre de ese mismo año). Tuvieron un órgano de prensa propio, “Gaceta Feminista”. Dieron libertad de voto en el referéndum constitucional de 1978 por los positivos cambios legislativos que suponía para la mujer el nuevo texto legal.
En Granada, Amalia Tesoro Amate y Julia García Leal llevaron el peso de la organización
En Andalucía la primera organización fue la sevillana ADM “Mariana Pineda”, creada en marzo de 1976 (que organizó poco después la ocupación de una iglesia a favor de la despenalización del aborto y la legalización de los anticonceptivos) y su primer congreso regional se celebró en Sevilla en abril de 1978. En Granada, Amalia Tesoro Amate y Julia García Leal llevaron el peso de la organización. En una conferencia de prensa el 23 de noviembre de 1976 Julia García Leal, María Angustias Lillo Fernández, Margarita Sáinz de Aja y Eva Valdivia Martínez anunciaron la presentación pública de la organización para el día 3 de diciembre siguiente y, de paso, aprovecharon para reivindicar las libertades democráticas, la amnistía para todos los presos políticos y las mujeres condenadas “por delitos discriminatorios”, la derogación de los artículos que discriminaban a la mujer e iguales oportunidades laborales (Diario Ideal, 24.11.76 y Diario Patria, 24.11.76).
La presentación pública del 3 de diciembre que tuvo lugar en el Aula nº 1 de la Facultad de Ciencias, fue llevada a cabo por “sus representantes en esta provincia: Julia García Leal, María Angustias Lillo y Margarita Sáinz de Aja”
La presentación pública del 3 de diciembre que tuvo lugar en el Aula nº 1 de la Facultad de Ciencias, fue llevada a cabo por “sus representantes en esta provincia: Julia García Leal, María Angustias Lillo y Margarita Sáinz de Aja”, que defendieron su ámbito regional por “preocuparse de los problemas concretos de la mujer andaluza que es la que más directamente sufre las consecuencias del paro, la emigración y la subcultura”, y contó con la presencia de la abogada madrileña y dirigente de la ORT Francisca Sauquillo del Arco que dio una conferencia sobre “La situación jurídica de la mujer”, tras la cual afirmó que “la ADM era un instrumento válido para luchar por los derechos que hoy se niegan a la mujer” (Diario Ideal, 04.12.76:15). [El hermano de Francisca, Javier, fue uno de los asesinados en el despacho de los “Abogados de Atocha” en enero de 1977 y ella, que también pudo morir esa noche, se salvó porque junto otros abogados, como Manuela Carmena, estaban reunidos en otro local del mismo edificio].
Participaron o apoyaron actos que no estaban directamente relacionados con la lucha feminista, como el organizado por las fuerzas de la izquierda por la amnistía total en el Aula Magna de Ciencias el 17 de mayo de 1977 o la manifestación del día de Andalucía del 4 de diciembre de ese año
Unos meses después, en otra conferencia de prensa, María Angustias Fernández Lillo y Julia García Leal confirmaron la existencia de la organización desde octubre de 1976 y reconocieron unas 1.500 mujeres militando en toda Andalucía: “nos definimos unitarias por tener cabida todas las que defienden los derechos de la mujer” (Diario Patria, 16.03.77:9). Participaron o apoyaron actos que no estaban directamente relacionados con la lucha feminista, como el organizado por las fuerzas de la izquierda por la amnistía total en el Aula Magna de Ciencias el 17 de mayo de 1977 o la manifestación del día de Andalucía del 4 de diciembre de ese año. Todavía en fechas tan avanzadas en la Transición como 1978 se les prohibían actos públicos, como el que tenían que haber celebrado en Motril el día 29 de enero de 1978 (Diario Ideal, 02.02.78:11).
El PTE disolvió la Federación de las ADM en octubre de 1978 y la desaparición del propio PTE tras su unificación con la ORT en 1979 para formar un nuevo partido, Partido de los Trabajadores, tuvo, a su vez una corta existencia, disolviéndose en 1980, con una existencia efímera.
Minibiografía
Bibliografía:
- Mercedes Agustín Puerta, Feminismo: Identidad personal y lucha colectiva. (Análisis del Movimiento Feminista español en los años 1975 a 1985), Colección Feminae, nº 14. Universidad de Granada, Granada, 2003.
- Pilar Folguera, El feminismo en España. Dos siglos de historia. Editorial Pablo Iglesias, Madrid, 2007.
- Cristina Gómez Puerta (et all), Comprometidas. Historia y memoria de la movilización de las mujeres durante el tardofranquismo y la transición. Ed. Comares, Granada, 2024.
- Alfonso Martínez Foronda y Pedro Sánchez Rodrigo, Mujeres en Granada por las libertades democráticas. Resistencia y represión. (1960-1981), Fundación de Estudios y Cooperación de CCOO de Andalucía, 2017.
- Web de la Asociación por la Memoria Histórica del PTE y la JGRE.
Alfonso Martínez Foronda (Jaén, 1958). Es Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Granada. Desde 1984 es profesor de Enseñanza Secundaria. Actualmente es profesor del IES Albayzín. Ha sido secretario general de CCOO de Jaén desde 1993-2000 y desde 2004 es miembro de la Comisión Ejecutiva de CCOO-A, desde donde ha presidido hasta 2103 las Fundaciones de Estudios Sindicales-Archivo Histórico y la de Paz y Solidaridad.Como investigador, ha publicado numerosos artículos de opinión sobre aspectos docentes y sociales. Colaborador habitual del Diario Jaén desde 1994-2000 publicó La firma del viento (2007), una antología de artículos de opinión. Como investigador del movimiento obrero andaluz ha publicado La conquista de la libertad. Historia de las Comisiones Obreras de Andalucía (1962-1977), en 2005; De la clandestinidad a la legalidad (Breve historia de las Comisiones Obreras de Granada), en 2007; sobre las Comisiones Obreras de Jaén desde su origen a la legalización del sindicato (2004); la unidad didáctica El sindicalismo durante el franquismo y la transición en Andalucía; diversas biografías de dirigentes sindicales andaluces como Ramón Sánchez Silva. Al hilo de la historia (2007); Antonio Herrera. Un hombre vital, en 2009; Andrés Jiménez Pérez. El valor de la coherencia, en 2010, entre otros. En 2011 su investigación La dictadura en la dictadura. Detenidos, deportados y torturados en Andalucía durante el Estado de Excepción de 1969, (2011), fue premiada por la Junta de Andalucía como la mejor investigación social de ese año. Posteriormente, ha publicado La “prima Rosario” y Cayetano Ramírez. Luchadores por la libertad en una provincia idílica (2011); sobre el movimiento estudiantil en la UGR, con otros autores, “La cara al viento. Estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-81); sobre la historia del movimiento obrero granadino, con su investigación La lucha del movimiento obrero en Granada. Paco Portillo y Pepe Cid: dos líderes, dos puentes“, 2012; sobre el Tribunal de Orden Público, La resistencia andaluza ante el Tribunal de Orden Público en Andalucía (1963-1976); Diccionario de la represión sobre las mujeres en Granada (1936-1960) o La resistencia malagueña durante la dictadura franquista (1955-1975). Actualmente, junto a Pedro Sánchez Rodrigo, está confeccionando un diccionario sobre la represión en Granada desde la II República al golpe de estado de 1981.
Pedro Sánchez Rodrigo (Burgos, 1960). Es licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada, donde cursó la especialidad de Historia Contemporánea. Ha ejercido como profesor de Secundaria de Geografía e Historia desde 1984. Desde hace años colabora con la Fundación de Estudios Sindicales- Archivo Histórico de CC.OO.-A.. Ha participado en la obra colectiva “La cara al viento. Estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-81)”, publicada por la Editorial El Páramo en el año 2012, y, junto con Alfonso Martínez Foronda, es autor de “La cara al viento. Memoria gráfica del movimiento estudiantil de Granada durante la dictadura y la transición”, obra publicada por la Universidad de Granada, también en 2012. Ha colaborado en el volumen La Resistencia andaluza ante el tribunal de orden público en Andalucía. 1963-76, editado en 2014 por la FES/Archivo Histórico de CC.OO.-A y la Junta de Andalucía, y en otros trabajos colectivos, como De la rebelión al abrazo. La cultura y la memoria histórica entre 1960 y 1978 (Diputación de Granada, 2016) y La Universidad de Granada, cinco siglos de historia. Tiempos, espacios y saberes, coordinado por Cándida Martínez López (III Volúmenes, EUG, Granada, 2023) con el artículo “Antifranquismo en las aulas. El movimiento estudiantil”. También con Alfonso Martínez Foronda ha publicado el libro “Mujeres en Granada por las libertades democráticas. Resistencia y represión (1960-1981)”, publicado en 2016 por la Fundación de Estudios y Cooperación de CC.OO. Actualmente está jubilado y colabora en la elaboración del Diccionario de la Represión en Granada 1931-1981.Si no tuviste la oportunidad de leer los anteriores artículos de esta magnífica serie o quieres volver a repasarlos:
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La lucha de las mujeres en Granada: de la Dictadura a la Transición (I)
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El Movimiento Democrático de Mujeres (MDM) en Granada (II)
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El Movimiento Democrático de Mujeres (MDM) en Granada (III)
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La Asamblea de Mujeres de Granada (AMG): Medio siglo de lucha feminista (IV)
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Las II Jornadas Estatales de la Mujer (Granada, 1979) (V)
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Organizaciones feministas en la Universidad de Granada durante la Transición (VI)
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La Asociación de Mujeres de Maracena 'Mariana Pineda': pionera en el feminismo de la provincia de Granada (VII)
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El Centro Asesor de la Mujer. María Izquierdo Rojo y otras mujeres socialistas en pie por la igualdad (IX)






































