El Ayuntamiento acierta… cuando atiende a los ciudadanos

Da gusto ver que el Ayuntamiento atiende con rapidez las denuncias fotográficas que nos remiten nuestros lectores o colaboradores. Por supuesto, aciertan al corregir las deficiencias detectadas. Algunas son importantes, otras un poco anecdóticas. Pero todas contribuyen a dar una sensación de dejadez que no conviene al prestigio de Granada. Antes existían vigilantes del urbanismo, funcionarios que se preocupaban con avisar de las deficiencias. La policía urbana tiene por ley la obligación de vigilar el cumplimiento de las ordenanzas municipales… pero desde que se creen los Hombres de Harrelsol han degradado su misión como agentes locales y auxilio del vecindario.
Menos mal que están los ciudadanos con los ojos abiertos y nos lo comunican para que, a nuestra vez, lo airemos. Está visto que las llamadas al teléfono municipal de avisos no llegan estos temas de fealdad o abandono. O no les dan trámite. Ya queda menos de un año para las elecciones y empieza a ser hora de hacer balance para elegir papeleta.
Damos las gracias a los servicios municipales que tan rápidamente solucionan las fotodenuncias de nuestros lectores. Por la eficacia demostrada. Vamos a recordar algunas de las que nos han enviado las últimas semanas y el Ayuntamiento ha solucionado a plena satisfacción.
Templete del Violón. Lo han limpiado un poco, lo han vallado y ya se ha dado el encargo para que lo arreglen y eliminen lo que fue restaurante. Quedará como era originalmente.
Bancos de plástico naranja en el Bulevar de la Constitución. Sólo diez días duraron los cinco ejemplares que colocaron en este paseo de las estatuas. Caían horrorosos en este sitio. Los transeúntes lo aplauden.
Maleza en el Beiro. Lamentamos mucho la tala inmisericorde de los álamos de la Ribera del Beiro. Lo denunciamos en su día. Después, la maleza se adueñó de la mediana. Al día siguiente ya había sido segada. Los árboles siguen brotando, sin que otra vegetación los haya sustituido.
Carlos V tapado. Las sombrillas eran colocadas delante de la estatua en la Plaza de la Universidad. No dejaban ver la escultura por su parte delantera. Ahora tampoco se pueden ver cuando abren el sembrado de parasoles. Pero, al menos, cuando baja el sol, tienen la precaución de apartarlas a los lados para dejar libre la visión del monumento.
Contenedores desaparecidos. Hace tres días denunciamos los contenedores abandonados desde hace tres meses en la calle Zenete, repletos de escombro y basuras. Ayer ya se los habían llevado. Lo que sigue hecho una porquería son las fachadas del aparcamiento público. Son propiedad de la Junta de Andalucía, esa institución de la que es máximo responsable en Granada Antonio Granados. ¡A ver si nos damos por aludidos y nos vamos centrando en el trabajo!
Seguimos estando abiertos a que nuestros lectores nos envíen estas deficiencias, se conviertan en colaboradores de los servicios municipales (que obviamente no tienen ojos en todos sitios) y así podamos mejorar la ciudad, “que es de todos” como repite la alcaldesa. Ya dejamos las adulaciones para los pesebreros de la claque.







































