LA LUCHA DE LAS MUJERES EN GRANADA: DE LA DICTADURA A LA TRANSICIÓN (VIII)

El Centro Asesor de la Mujer. María Izquierdo Rojo y otras mujeres socialistas en pie por la igualdad

Ciudadanía - Pedro Sánchez Rodrigo y Alfonso Martínez Foronda - Sábado, 4 de Julio de 2026
Pedro Sánchez Rodrigo y Alfonso Martínez Foronda prosiguen la excelente serie con un capítulo dedicado a las mujeres socialistas y su lucha por la Igualdad.
María Izquierdo Rojo.
Imagen cedida por Antonio Claret.
María Izquierdo Rojo.

La debilidad orgánica del PSOE hasta las primeras elecciones generales, con un número reducido de militantes, ayuda a comprender el poco peso específico de sus mujeres dentro de la lucha feminista en los últimos años de la Dictadura y los inicios de la Transición. Tras el Congreso de Suresnes de 1974, se creó un grupo federal de Mujer y Socialismo en 1975, con una comisión específica. Según Matilde Fernández, una de sus componentes, al frente de esa Comisión se situó Carmen Mestre y en la Comisión Ejecutiva Federal, junto a Carmen García Bloise, entró la granadina, María izquierdo Rojo. Realizaron un trabajo en planificación familiar, con la legalización de anticonceptivos, reivindicaron la presencia de más mujeres en los órganos internos del PSOE, reclamaron igualdad en Trabajo y en Educación, así como servicios sociales específicos para mujeres como Casas de Acogida ante la violencia machista y ante la exclusión social.

Fragmento de una Ponencia sobre la mujer en el XXVII Congreso del PSOE (Madrid, noviembre de 1976). Imagen cedida por Antonio María Claret.

El punto de inflexión se produjo en el XXVII Congreso de diciembre de 1976, el primero celebrado en España tras la Guerra Civil, con la creación del colectivo (o comisión interna) “MUJERES Y SOCIALISMO” por militantes interesadas en plantear la problemática de la mujer en el interior del Partido, hasta entonces débilmente impulsado por el Secretariado Femenino de la Comisión Ejecutiva del exilio

El punto de inflexión se produjo en el XXVII Congreso de diciembre de 1976, el primero celebrado en España tras la Guerra Civil, con la creación del colectivo (o comisión interna) “MUJERES Y SOCIALISMO” por militantes interesadas en plantear la problemática de la mujer en el interior del Partido, hasta entonces débilmente impulsado por el Secretariado Femenino de la Comisión Ejecutiva del exilio. Se extendió rápidamente por las distintas agrupaciones provinciales. “Sus objetivos eran fundamentalmente los de preparar folletos de divulgación, reuniones, charlas sobre la situación de la mujer dentro y fuera del partido”, sin embargo, como ocurrió en otros partidos, se encontraron con numerosos obstáculos internos, “un cierto número de mujeres rechazaban cualquier tipo de relación con esta comisión por considerar que un “perfil feminista” podía poner en peligro o tener un efecto negativo en su carrera política” (FOLGUERA, 2007: 174). Algunas de sus propuestas (despenalización del aborto y su inclusión en la Seguridad Social) fueron aprobadas en el XXIX Congreso del PSOE en 1981. Un comunicado con motivo del Día de la Mujer Trabajadora de 1981 nos orienta sobre las preocupaciones fundamentales en esos años del colectivo de Granada. En él se denuncia la discriminación de la mujer en la vida laboral, “convirtiéndola en el grupo social oprimido más numeroso”; el sistema educativo y de valores; la carencia de una formación profesional adaptada a las necesidades laborales y formativas de la mujer; la desigualdad de salario y de oportunidades laborales; la discriminación de la mujer campesina; las condiciones del trabajo doméstico; la doble jornada y la carencia de servicios sociales (Diario Patria, 08.03.81:11). La granadina Francisca Pleguezuelos Aguilar fue la Secretaria del grupo en Andalucía.

“Mujeres y Socialismo” impulsó en Andalucía la creación de la primera institución con carácter oficial dirigida a desarrollar políticas feministas activas por parte del primer Gobierno preautonómico PSOE, el cual había tomado posesión el 2 de junio de 1978, los Centros Asesores de la Mujer

“Mujeres y Socialismo” impulsó en Andalucía la creación de la primera institución con carácter oficial dirigida a desarrollar políticas feministas activas por parte del primer Gobierno preautonómico PSOE, el cual había tomado posesión el 2 de junio de 1978, los Centros Asesores de la Mujer. El protagonismo en su fundación lo ejerce, desde la Consejería de Condición Femenina y Desarrollo Comunitario, la militante socialista y ugetista María Izquierdo Rojo, diputada también en el Parlamento nacional por Granada. Por eso no extraña que el Centro de Granada fuera el primero en crearse el 14 de septiembre de 1978 (tenía su sede en la Avenida Calvo Sotelo, hoy Constitución, nº 9, 4º). A su inauguración no acudió ninguna autoridad provincial o local, por entonces con militancia en la UCD, a pesar de haber sido expresamente invitadas por las preautonómicas, en manos socialistas. “Vamos a tratar de informar y asesorar a la mujer andaluza para que pueda optar, elegir y de esa forma viva en una mayor libertad”, declaró su primera directora, la misma María Izquierdo (Diario Ideal, 14.09.78:23 y 24 y 15.09.78: portada y 13). En los meses que quedaban de ese año se abrieron los Centros de Sevilla, Córdoba y Málaga.

En su labor institucional de desarrollo del principio constitucional de impedir cualquier tipo de discriminación y facilitar la participación de la mujer en la vida política, fueron sustituidos por el Instituto de la Mujer a partir de 1983

Con el triunfo de la izquierda en las elecciones municipales de 1979, en muchos municipios gobernados por el PSOE los Centros Asesores de la Mujer se convirtieron en una palanca para poner en práctica una política institucional a favor de la mujer (“… entrarán en contacto con las Autoridades locales, fuerzas políticas, sindicales y todo el pueblo en general”). Los servicios que prestaban (asesoramiento jurídico-laboral y jurídico-civil, orientación sobre planificación familiar y orientación sexual, consultas sobre problemática familiar, información y documentación sobre temas relacionados con la mujer, etc.) eran gratuitos y las consultas y asistencias tenían la intención de ser atendidas por personal especializado -juristas, psicólogos, sociólogos, asistentes sociales…- de manera coordinada. Proclamaban en su propaganda estar abiertos a toda persona -hombre o mujer- “interesados por la problemática de la mujer y de la pareja”. Dentro de sus actividades se encontraban la organización de charlas, coloquios y cursillos, conferencias y mesas redondas, también debates en periodos electorales, como el realizado en febrero de 1979, junto a otras mujeres de otras organizaciones. (Diario Patria, 23.02. 79: 9). 

A partir de 1979, los Centros Asesores de la Mujer pasaron a depender de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. En su labor institucional de desarrollo del principio constitucional de impedir cualquier tipo de discriminación y facilitar la participación de la mujer en la vida política, fueron sustituidos por el Instituto de la Mujer a partir de 1983.

¿Quién era María Izquierdo Rojo que tanto impulsó el feminismo dentro del PSOE y qué papel jugó en la política granadina de esos años?

IZQUIERDO ROJO, María. Nacida en Oviedo en 1946, estudió el Bachillerato y Filosofía y Letras en Oviedo. Simultaneó estudios y trabajo en una librería; difíciles circunstancias familiares (huérfana de padre y madre) la convirtieron muy joven en cabeza de una familia de cinco hermanos. Su llegada a Granada tiene lugar en 1969. Doctora en Filología Románica con una tesis sobre el escritor uruguayo Juan Carlos Onetti, su primera labor como profesora la llevó a cabo en el Colegio Universitario de Málaga, en 1971, donde estuvo dos años como adjunta contratada de Lingüística; a partir de 1973 desarrolla el mismo trabajo en la Facultad de Filosofía y Letras de Granada en Filología Románica.

En informes policiales se dice que, cuando vivió en Málaga, junto a Juan de Dios Luque Durán, “dieron alojamiento a destacados elementos comunistas de esta Universidad que se encontraban huidos de Granada, con motivo de la desarticulación del Partido Comunista, efectuada en 1970”. Se refieren a la caída de militantes del PCE y de CCOO con motivo del Estado de Excepción de 1970/71, cuando María Izquierdo lleva a su piso en Málaga, en su propio coche, a los estudiantes perseguidos Socorro Robles Vizcaíno y Antonio Ayllón Iranzo, posteriormente acudieron Miguel A. Linares, Juan Barrios y Nicolás Marín, y allí permanecieron hasta finalizar las vacaciones de Navidad.

Desde 1970 era representante de los PNNs de la UGR y fue miembro de la Junta Directiva del Colegio Oficial de Doctores y Licenciados. Militante del PSOE y de FETE-UGT a partir de 1973, contribuye decisivamente a la reconstrucción de su partido en Granada. Es una de las firmantes del manifiesto por la puesta en libertad de los detenidos a causa del encierro en los sucesos de la Curia el 3 de mayo de 1975.

Detenida en Granada el 11 de noviembre de 1976, junto a cuatro estudiantes, y multada con 50.000 pesetas por propaganda subversiva a favor de la jornada de lucha de la Coordinadora de Organizaciones Sindicales que se celebraba el día siguiente. Salió de prisión dos días después bajo fianza de 10.000 pesetas. Ya en libertad dio las gracias públicamente a todos los que la habían apoyado con escritos, con la constitución de una comisión que visitó a las autoridades gubernativas y con un encierro de un centenar de profesores y estudiantes en la facultad de Filosofía y Letras, y, de paso, denunció las malas condiciones de la comisaría: “No he recibido la visita de un médico, como se ha dicho, sino la de un A.T.S. que vino a verme para comprobar si las pastillas que yo había pedido respondían al tratamiento de mi enfermedad. Ni siquiera se me ha tomado la tensión, que es lo mínimo que se le puede hacer a una persona que sufre hipertensión...También quiero hacer constar –dice, por otra parte- que por mi propia experiencia y por lo que he oído decir a otros compañeros que los interrogatorios para hacer la declaración son normales, con respeto e incluso cierta amabilidad. En este sentido se ha mejorado mucho. En cuanto al trato recibido por los funcionarios, todo depende de las personas que te toquen en la guardia; igual se portan con amabilidad que no. … Yo he vivido una experiencia que me ha hecho pensar mucho en El proceso de Kafka. Y por supuesto, estoy convencida de no haber cometido, al igual que los demás detenidos conmigo, ningún acto delictivo” (Diario Ideal, 14.11.76:17; véase también Diario Patria, 23.11.76:6).

Fue la única mujer entre los 13 delegados granadinos que asistieron al XXVII Congreso del PSOE de diciembre de 1976 en Madrid, primero realizado en España tras la Dictadura bajo el lema “Socialismo es libertad”. Tras la legalización del PSOE en febrero de 1977, forma parte de su Comité Federal (hasta 1980), ocupa la Secretaría General de su agrupación granadina y participa en numerosos actos en su representación. Por citar algunos sólo en 1977: Mesa Redonda sobre la Educación en mayo; presentación pública de la Carta Constitucional de la Juventud de JJSS y JGR  en octubre; acompañando a Nicolás de Benito en noviembre a una comisión de becarios al Gobierno Civil para que este realice gestiones para resolver sus problemas (“desde hace tiempo vienen asumiendo y luchando por este problema que tienen los estudiantes de nuestra provinciaDiario Ideal, 23.11.77); entrevista con profesores adjuntos numerarios en paro en diciembre... Integró el Colectivo Cultural Socialista, que se presentó en Motril con motivo de la Fiesta de la Libertad organizada por el PSOE en junio de 1977 (Diario Ideal, 17.06.77:15).

Segunda en la lista del PSOE en las primeras elecciones generales democráticas de 15 de junio de 1977, participa como oradora junto a Manuel Fernández Montesinos el 26 de mayo en el multitudinario mitin que dio Felipe González en el estadio Sánchez Herrera del Zaidín ante 12.000 personas y sale elegida como diputada. “Todavía tengo pendiente una multa [de la detención antes citada] de 50.000 pesetas impuesta por el actual Gobernador Civil de la Provincia [José Mª Fernández y Fernández]; multa de la que ya he pagado un tercio; he recurrido y pienso seguir recurriendo… Yo estoy luchando contra el régimen franquista desde los 18 años y de una forma más activa desde hace 4 años”, manifestó días después de ser elegida diputada. Y no olvidaba entonces las políticas de igualdad: “Yo creo que todos los hombres y mujeres de este país deben prestar atención preferente a la problemática de la mujer, partiendo de una situación de igualdad. La mujer ha sido oprimida por el capitalismo; basta ver que en esta provincia, por ejemplo, la mujer percibe salarios muy inferiores a los del hombre. En otros sitios, donde la mujer ha conseguido la igualdad laboral, le separa del hombre la ideología. No hay que perder de vista que el capitalismo también ha utilizado a la mujer como elemento conservador para garantizar su pervivencia. La lucha por las conquistas de derechos para la mujer debe ser prioritaria, porque partimos de una situación inferior. Hay que pedir igualdad ante la educación, igualdad ante la ley, igualdad en el trabajo, igualdad de oportunidades. Todo esto debe encuadrarse dentro de la lucha política, porque a través del feminismo normalmente se deriva hacia planteamientos totalmente reaccionarios. Por tanto, desde mi punto de vista, la lucha feminista no debe ser aislada, sino encaminada dentro de la lucha política” (Diario Ideal, 22.06.77:15).

Ella y la ucedista Mercedes Moll de Miguel se convirtieron así en las primeras parlamentarias granadinas desde la II República y a eso se debe que sea una de las 27 mujeres firmantes de la Constitución española de 1978. El 27 mayo de 1978 es elegida parlamentaria por Granada en la Junta Preautonómica de Andalucía siendo Consejera de la misma hasta su disolución en 1979. Participó en la Ponencia del proyecto de Estatuto de Autonomía. Desde su Consejería sin cartera, dirigió desde su creación en septiembre de 1978, el Centro Asesor de la Mujer de Granada, dependiente de la Junta de Andalucía, dentro del desarrollo de las primeras políticas de igualdad que ella misma impulsó.

En 1979 fue nombrada Secretaria de Política Autonómica en la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE, al mismo tiempo era Secretaria general de FETE/UGT en Granada. En las elecciones generales de marzo de 1979 se presenta de nuevo en el segundo puesto de la lista del PSOE e, igualmente, sale elegida. Como candidata, participó en el debate que, antes de las elecciones de marzo de 1979, se celebró en la Diputación de Granada, organizado por el Centro Asesor de la Mujer con la presencia de Julia García Leal (PTA), Cándida Martínez López (MC/OIC), Araceli Ortiz Arteaga (LCR) y Fermina Puertas Rodríguez (PSA) y en el que defendió la transformación de la sociedad para facilitar el acceso de las mujeres al trabajo, dotar de Servicios Sociales a la comunidad para compartir  el trabajo, la protección de los hijos y la familia, el apoyo a la ley del divorcio y la necesidad del socialismo (Diario Patria, 23.02.79:9 ). Ya había dicho unos días antes, en plena campaña electoral, que conservar el actual gobierno [de la UCD] es conservar el triste pasado de la mujer” (Diario Patria, 20.02.79:3).

En el Congreso ha sido vocal de las comisiones Constitucional, de Educación, de Cultura, de Universidades e Investigación, de Administración Territorial y de la Especial de Problemas e Disminuidos Físicos y Mentales; vocal de la Diputación Permanente del Congreso, Secretaria Segunda de la Mesa del Congreso y de la Comisión del Reglamento, todo ello entre 1979 y 1982. Como diputada en esos años apoyó el movimiento de becarios granadinos, que se prolongó desde 1977 a 1981, planteando sus problemas en reuniones en la Comisión de Enseñanza de las Cortes o interpelando en una sesión de control al Gobierno por las irregularidades en la concesión de las becas y el conflicto de la Universidad de Granada. En el Golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 ella y la comunista Pilar Bravo fueron las únicas mujeres que permanecieron en el edificio del Congreso cuando los golpistas permitieron salir a las diputadas. Cuatro días más tarde, en Granada, en la gran manifestación de repulsa por el Golpe, estuvo en cabeza de la misma con los representantes políticos de la ciudad.

Después de muchos años de intensa vida política, siempre en las filas del PSOE (nuevamente diputada en la tercera legislatura, Secretaria de Estado para las Comunidades Autónomas con los primeros gobiernos socialistas de 1982 a 1987, eurodiputada desde 1989 a 2004), en el año 2008 no fue elegida por vez primera como delegada para los Congresos Regional y Nacional del Partido por defender una enmienda sobre la necesidad de democracia interna: La verdad es que, desde 1973 en que soy militante del PSOE, nunca he percibido tanto miedo a la libre expresión como ahora …  a todo se tiene que decir amén…. Enseguida los trincan [a los jóvenes] con algunos cargos y les quitan las ganas de debatir. Mi percepción es que hay mucho miedo a la democracia interna… Como es natural, yo tengo ya muchos vuelos como para preocuparme si voy o no de delegada a un congreso. He sido una niña mala y ya está», afirmó, con cierta sorna. (Diario Ideal 05.07.08).

De nuevo en la Universidad, ejerció la docencia como profesora titular de Literatura Hispanoamericana en la UGR hasta su jubilación finalizado el curso 2014/2015, mientras colaboraba con el Instituto Universitario de Investigación de Estudios de las Mujeres y de Género. Ha sido directora del Instituto para la Democracia y la Ciudadanía.

De entre las mujeres del PSOE anteriores y posteriores en militancia a María Izquierdo Rojo, destacamos las dos siguientes:

CANTOS FERNÁNDEZ, Matilde (Granada, 1898- Fuente Vaqueros, 1987). Hija única de una familia acomodada que vivía en la calle Alhóndiga, su padre era artesano metalúrgico. Desde muy joven mostró inquietud por problemas sociales. Licenciada en Psicología, especializada en Criminología. En los años veinte publicó artículos de opinión en el Noticiero Granadino y trabó amistad con figuras como Federico García Lorca, Manuel Ángeles Ortiz, Ángel Barrios, Antonio Gallego Burín o Emilio Orozco. Se casó muy joven y tuvo dos hijos que murieron prematuramente. Al separarse de su marido, se marchó a Madrid en 1928 y se afilió al PSOE. Con la llegada de la II República obtiene la plaza por oposición de funcionaria de prisiones, la primera promoción que existió en España, en la época que es Directora General de Prisiones Victoria Kent, de la que fue colaboradora, y despliega una intensa labor propagandística en favor de la democracia. Miembro del Secretariado femenino del PSOE y de la UGT. Amplió su formación en el Instituto de Estudios Penales dirigido por Luis Jiménez de Asúa. Delegada Técnica del Consejo Nacional de Tutela de Menores. Se integra en 1933 en el Comité Nacional de Mujeres contra la Guerra y el Fascismo. Compromisaria en la elección de Manuel Azaña como Presidente de la II República en mayo de 1936.
Matilde Cantos. Fotografía cedida por Antonio María Claret.
Durante la Guerra Civil participó en la organización de la intendencia del asedio de Madrid y dio mítines de aliento a los soldados junto a Rafael Alberti y Miguel Hernández. En 1937 encabezó la delegación del PSOE en el Congreso Mundial de Mujeres contra la Guerra y el Fascismo celebrado en París. Sigue el camino del Gobierno republicano a Valencia y Barcelona, donde es nombrada Inspectora General de Prisiones y directora del Instituto de Estudios Penales en 1938.

Exiliada en Francia, Marruecos (ingresa en un campo de concentración en Casablanca) y México, donde se instala en 1941, uniéndose al grupo de socialistas liderado por Ramón González Peña y Ramón Lamoneda (opuesto al de Indalecio Prieto), que finalmente fueron expulsados del PSOE. Publica artículos para las revistas Población y Confidencias. Ejerce como trabajadora social en la Secretaría de Gobernación y, como miembro de la Unión de Mujeres Españolas, trabaja en beneficio de los presos políticos que quedaban en España. Con otros exiliados funda el Centro Andaluz y el Club Mariana Pineda, por el que se enviaba dinero a los represaliados franquistas.

Tras varios intentos fallidos de regresar a España por tener causas abiertas, consigue el visado y vuelve, ya jubilada y como turista, en 1968. Es detenida en el aeropuerto y pasa unos días en la DGS: “La policía le espera en el Aeropuerto de Barajas, al pie de la escalerilla el avión... Es conducida a la DGS donde, despojada de todas sus escasas pertenencias, duerme en uno de los escalofriantes calabozos del siniestro lugar”.

Regresa de México para instalarse definitivamente en Granada en 1969, en donde contacta con los veteranos militantes que forman la Agrupación Socialista (Ángel Gómez, Juan Tapia…). “A partir de entonces, la vida de Matilde, que vivió pobremente en pensiones de tercera clase, estuvo marcada por la clandestinidad política. Alentaba a los jóvenes, en las asambleas universitarias, a luchar contra las injusticias y la dictadura, llegando a hacerse muy popular en Granada. Con la llegada de la democracia, tuvo varias ofertas para presentarse como diputada, pero ella prefirió dar paso a los jóvenes”. (Mª Dolores Mirón, historiamujeres.es/aavgrana.html, página web sobre Biografías de Mujeres Andaluzas). En los últimos años de su vida vivió con grandes dificultades: “Mi pobreza limpia no me hace desear riqueza sucia”, decía. Una entrevista de Antonio Ramos Espejo (Diario Ideal 06.04.75, recogida luego en un libro de 2010) es su “primera aparición pública” donde reconoce que vive en una modesta pensión de la calle Lucena, en una especie de “hippismo octogenario”, con el carné de pobre nº 9.548 expedido por el Ayuntamiento de Granada. “Poco a poco, Cantos irá desapareciendo arrinconada en una época donde se trabaja la máscara y la impostura para medrar en la política” (Díaz Pérez, 2008: 221). Una vieja foto la muestra junto a Rafael Alberti en los días que el poeta gaditano pasó en Granada en febrero de 1980 con motivo del referéndum por la Autonomía andaluza. Falleció en la Residencia de Ancianos Los Pastoreros, en Fuente Vaqueros, en cuyo cementerio municipal está enterrada. Su relato epistolar autobiográfico “Cartas de Doña Nadie a Don Nadie” fue publicado póstumamente, en el centenario de su nacimiento. El escritor Antonio Lara Ramos se ha basado en su vida para escribir la novela “La renta del dolor”.

Figura entre los 36 socialistas “rehabilitados” por el PSOE con la devolución de su carné de militante a título póstumo en octubre de 2009, lista de "maltratados por la historia y también por otros socialistas" encabezada por el último presidente de Gobierno de la II República, Juan Negrín"Un acto de reparación de una injusticia. El PSOE se equivocó", confesó en la celebración Alfonso Guerra (El País, 24.10.09).

El Centro de Inserción Social en la Ribera del Beiro lleva su nombre, así como una Escuela de Educación Infantil en Chauchina.
PLEGUEZUELOS AGUILAR, Francisca (Granada, 1950). Licenciada en Matemáticas, diplomada en Informática de Gestión por la UGR, donde fue profesora de Álgebra y Topología (1972-75). Profesora de Instituto. Se afilió a la UGT en 1976 y fue miembro de la Comisión Ejecutiva de FETE hasta 1978. integró el Colectivo Cultural Socialista, que se presentó en Motril con motivo de la Fiesta de la Libertad organizada por el PSOE en junio de 1977 (Diario Ideal, 17.06.77:15). En 1977 se afilió al PSOE y fue Secretaria de Prensa de la Comisión Ejecutiva provincial de 1978 a 1980 por lo que apareció en algunos actos locales en funciones de representación (así, en agosto de 1978, en Víznar, en el homenaje a Federico García Lorca organizado por dicho Colectivo Cultural Socialista, en el que, en nombre de la Agrupación Local del PSOE, junto a Manuel Pezzi y María Dolores García, llevó una ofrenda de flores. (Diario Ideal, 19.08.78).
Francisca Pleguezuelos. Imagen cedida por Antonio María Claret.
Su carrera política despega después de los límites cronológicos de esta serie de artículos, encadenando, sin solución de continuidad, las más variadas representaciones políticas: diputada (1989-93; 2000-04) y senadora por Granada (1993-2000); eurodiputada (2004 a 2009); directora del Legado Andalusí (2010-12); delegada de la Junta de Andalucía en Bruselas desde 2012. Entre otros muchos cargos, en relación a los derechos de la mujer, fue Secretaria del Grupo “Mujer y Socialismo” de Andalucía, Secretaría Provincial de Participación de la Mujer del PSOE, miembro fundador del Colectivo Independiente de Mujeres de Granada, socia de la Federación Provincial de Asociaciones de Mujeres de Granada, miembro de la Federación Andaluza de Mujeres por la Igualdad, miembro del Lobby Europeo de Mujeres, "Premio Frida 97" y Colaboradora de la Asociación granadina de mujeres con discapacidad "Luna". (Datos de la ficha web de la Información de la Delegación Socialista Española en el Parlamento Europeo).
Agradecimiento: Queremos agradecer la colaboración de Antonio María Claret García, académico de la Academia de Ciencias Sociales y del Medio Ambiente de Andalucía, por su colaboración en la corrección y redacción de este artículo.

Bibliografía:

  • Emilia Barrio Rodríguez, Historia de las trasguerras. La transición de las mujeres, Icaria Editorial, Barcelona, 1996.
  • Eva Díaz Pérez, La Andalucía del exilio, Centro de Estudios Andaluces, Fundación José Manuel Lara, Sevilla, 2008.
  • Matilde Fernández Sanz, “Aportaciones de las socialistas y ugetistas al cambio político y social”, en GÓMEZ CUESTA, Cristina; ESTEBAN RECIO, Asunción y ARRIERO SANZ, Francisco (eds.): Comprometidas. Historia y memoria de la movilización de las mujeres durante el tardofranquismo y la transición. Ed. Comares, Granada, 2024, pp. 119-132.
  • EGA: Enciclopedia General de Andalucía, C&T Editores, 2004.
  • Alfonso Martínez Foronda y Pedro Sánchez Rodrigo, Mujeres en Granada por las libertades democráticas. Resistencia y represión (1960-1981). CC.OO., Granada, 2017.
  • Alfonso Martínez Foronda, Pedro Sánchez Rodrigo, Francisco Galisteo Fernández y Juan Hidalgo Cámara, Diccionario de la represión en Granada (1931-1981), en elaboración.
  • J. Rodríguez Titos, Mujeres de Granada, Diputación Provincial, Granada, 1998.
  • María F. Sánchez Fernández, Mujeres y política granadina. Una mirada a través de la prensa y la radio del último cuarto de siglo XX, Editorial Dyckinson, Madrid, 2014.
  • VV.AA., Crónica de un sueño. Memoria de la Transición Democrática en Granada, 1973-83, C&T Ediciones, 2022.
  • VV.AA.: “La cara al viento. Estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-1981), (Vol. I y II), El Páramo, Córdoba, 2012.
Pedro Sánchez Rodrigo (Burgos, 1960). Es licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Granada, donde cursó la especialidad de Historia Contemporánea. Ha ejercido como profesor de Secundaria de Geografía e Historia desde 1984. Desde hace años colabora con la Fundación de Estudios Sindicales- Archivo Histórico de CC.OO.-A.. Ha participado en la obra colectiva “La cara al viento. Estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-81)”, publicada por la Editorial El Páramo en el año 2012, y, junto con Alfonso Martínez Foronda, es autor de “La cara al viento.  Memoria gráfica del movimiento estudiantil de Granada durante la dictadura y la transición”, obra publicada por la Universidad de Granada, también en 2012. Ha colaborado en el volumen La Resistencia andaluza ante el tribunal de orden público en Andalucía. 1963-76, editado en 2014 por la FES/Archivo Histórico de CC.OO.-A y la Junta de Andalucía, y en otros trabajos colectivos, como De la rebelión al abrazo. La cultura y la memoria histórica entre 1960 y 1978 (Diputación de Granada, 2016) y La Universidad de Granada, cinco siglos de historia. Tiempos, espacios y saberes, coordinado por Cándida Martínez López (III Volúmenes, EUG, Granada, 2023) con el artículo “Antifranquismo en las aulas. El movimiento estudiantil”. También con Alfonso Martínez Foronda ha publicado el libro “Mujeres en Granada por las libertades democráticas. Resistencia y represión (1960-1981)”, publicado en 2016 por la Fundación de Estudios y Cooperación de CC.OO. Actualmente está jubilado y colabora en la elaboración del Diccionario de la Represión en Granada 1931-1981.
Alfonso Martínez Foronda (Jaén, 1958). Es Licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Granada. Desde 1984 es profesor de Enseñanza Secundaria. Actualmente es profesor del IES Albayzín. Ha sido secretario general de CCOO de Jaén desde 1993-2000 y desde 2004 es miembro de la Comisión Ejecutiva de CCOO-A, desde donde ha presidido hasta 2103 las Fundaciones de Estudios Sindicales-Archivo Histórico y la de Paz y Solidaridad.

Como investigador, ha publicado numerosos artículos de opinión sobre aspectos docentes y sociales. Colaborador habitual del Diario Jaén desde 1994-2000 publicó La firma del viento (2007), una antología de artículos de opinión. Como investigador del movimiento obrero andaluz ha publicado La conquista de la libertad. Historia de las Comisiones Obreras de Andalucía (1962-1977), en 2005; De la clandestinidad a la legalidad (Breve historia de las Comisiones Obreras de Granada), en 2007; sobre las Comisiones Obreras de Jaén desde su origen a la legalización del sindicato (2004); la unidad didáctica El sindicalismo durante el franquismo y la transición en Andalucía; diversas biografías de dirigentes sindicales andaluces como Ramón Sánchez Silva. Al hilo de la historia (2007); Antonio Herrera. Un hombre vital, en 2009; Andrés Jiménez Pérez. El valor de la coherencia, en 2010, entre otros. En 2011 su investigación La dictadura en la dictadura. Detenidos, deportados y torturados en Andalucía durante el Estado de Excepción de 1969, (2011), fue premiada por la Junta de Andalucía como la mejor investigación social de ese año. Posteriormente, ha publicado La “prima Rosario” y Cayetano Ramírez. Luchadores por la libertad en una provincia idílica (2011); sobre el movimiento estudiantil en la UGR, con otros autores, “La cara al viento. Estudiantes por las libertades democráticas en la Universidad de Granada (1965-81); sobre la historia del movimiento obrero granadino, con su investigación La lucha del movimiento obrero en Granada. Paco Portillo y Pepe Cid: dos líderes, dos puentes“, 2012; sobre el Tribunal de Orden Público, La resistencia andaluza ante el Tribunal de Orden Público en Andalucía (1963-1976); Diccionario de la represión sobre las mujeres en Granada (1936-1960) o La resistencia malagueña durante la dictadura franquista (1955-1975). Actualmente, junto a Pedro Sánchez Rodrigo, está confeccionando un diccionario sobre la represión en Granada desde la II República al golpe de estado de 1981.

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