Científicos de la UGR piden a la Junta que mantenga la prohibición de la pesca deportiva en la Punta de la Mona para proteger la valiosa diversidad biológica de sus fondos marinos

Científicos, técnicos y profesores de los departamentos de Botánica, Ecología y Zoología de la UGR han enviado una carta al delegado de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta en Granada, Manuel Francisco García, en la que muestran su "sorpresa" ante la revisión de la prohibición de la pesca deportiva en la Punta de la Mona -fijada a principios de 2025- que estudia la Delegación tras una "evolución favorable" de la fauna y flora de sus fondos marinos.
Los investigadores de la UGR, al igual que hizo hace unos días la asociación Guadalfeo-Ecologistas en Acción, instan a la Junta a mantener la prohibición para proteger la valiosa diversidad biológica de los acantilados -protegidos por una Zona de Especial Conservación (ZEC)- ya que estiman "prematuro extraer conclusiones definitivas de observaciones preliminares con el fin de motivar un cambio en la normativa, dado que únicamente han transcurrido trece meses desde la entrada en vigor de la regulación actual", y "la recuperación completa de las poblaciones de peces depredadores puede requerir entre 30 y 40 años a partir de la implementación de las medidas de protección, aunque los primeros resultados pueden ser observados en un plazo de uno a tres años".
Por su interés, reproducimos íntegramente la carta dirigida a la Junta con el membrete de la UGR, que también puede consultarse aquí:
"Nos dirigimos a usted en nombre de los científicos, técnicos y profesores de los departamentos de Botánica, Ecología y Zoología de la Universidad de Granada, preocupados por el deterioro del litoral de nuestra provincia, para manifestar nuestra sorpresa ante la nota de prensa emitida por la Delegación de Sostenibilidad y Medio Ambiente de Granada el 23 de febrero, en la que se comunica la posibilidad de reevaluar las actuales condiciones de protección (Orden de 7 de enero de 2025) de la Zona de Especial Conservación de los Acantilados y Fondos Marinos de la Punta de la Mona, con el objetivo de establecer una nueva orden reguladora para ampliar las zonas de pesca recreativa.
La Punta de la Mona alberga uno de los arrecifes de coral más destacados del litoral andaluz. Su particular configuración geográfica, ubicación y profundidad favorecen la presencia de una notable diversidad biológica, lo que contribuye a su significativa belleza. Sin duda alguna este enclave merece ser reconocido, tanto por parte de la ciudadanía como de las autoridades, como un valioso refugio de vida marina y patrimonio natural de Almuñécar/La Herradura.
Somos conscientes de que los aficionados a la pesca recreativa se han visto afectados por la normativa vigente. Es comprensible que pueda resultar difícil adaptarse a la restricción de pescar en un entorno privilegiado donde se lleva realizando esta actividad desde hace años. No obstante, en otros lugares como Sierra Nevada se ha logrado que las comunidades locales comprendan la necesidad de limitar ciertas actividades en las altas cumbres para preservar estos espacios especiales tanto para el disfrute público como para la protección de la fauna y flora que los habita.
"Lamentamos que la Delegación no haya desarrollado una campaña informativa para la población de Almuñécar/La Herradura sobre la diversidad y el valor de los fondos marinos de la Punta de la Mona, así como los beneficios asociados a su protección"
Lamentamos que la Delegación no haya desarrollado una campaña informativa para la población de Almuñécar/La Herradura sobre la diversidad y el valor de los fondos marinos de la Punta de la Mona, así como los beneficios asociados a su protección. Diversos estudios sobre especies de interés para la pesca recreativa muestran que las reservas marinas contribuyen significativamente al aumento de peces en las aguas circundantes. Dado que la restricción actual solo se aplica a los acantilados y no incluye la playa de la Ensenada de los Berengueles ni La Herradura, consideramos contraproducente que se proponga modificar la normativa sin dar la oportunidad a la Punta de la Mona de consolidar su función como reserva.
Creemos además prematuro extraer conclusiones definitivas de observaciones preliminares con el fin de motivar un cambio en la normativa, dado que únicamente han transcurrido trece meses desde la entrada en vigor de la regulación actual. Diversos estudios científicos indican que la recuperación completa de las poblaciones de peces depredadores puede requerir entre 30 y 40 años a partir de la implementación de las medidas de protección, aunque los primeros resultados pueden ser observados en un plazo de uno a tres años.
Las conclusiones precipitadas sobre la eficacia de las medidas adoptadas para la recuperación de las poblaciones de peces obvian otras razones importantes que motivaron la protección de este enclave. La riqueza de los fondos de la Punta de la Mona, con cientos de especies de algas e invertebrados, algunas de ellas aún desconocidas para la ciencia, ha de ser protegida a toda costa de los daños producidos por las diferentes actividades náuticas y pesqueras.
"Algunas de las especies más representativas, como el coral naranja (Astroides calycularis) o el coral candelabro (Dendrophyllia ramea), son especialmente sensibles y sus colonias han sufrido un grave deterioro por los sedales y las artes de pesca"
Algunas de las especies más representativas, como el coral naranja (Astroides calycularis) o el coral candelabro (Dendrophyllia ramea), son especialmente sensibles y sus colonias han sufrido un grave deterioro por los sedales y las artes de pesca. Proyectos de restauración de estas especies, como la que se está realizando con el coral candelabro, dependen del cese de estas actividades en la zona.
La Punta de la Mona constituye una pequeña fracción del litoral granadino. No obstante, cualquier modificación de la normativa que amplíe las áreas o modalidades de pesca recreativa en dicha zona podría significar un retroceso considerable para la conservación de la biodiversidad costera de la provincia.
Diversos estudios realizados por especialistas de esta y otras instituciones académicas han evidenciado que la Punta de la Mona alberga hábitats sensibles de elevada diversidad y valor ecológico en el Mediterráneo, razón por la cual fue designada como Zona Especial de Conservación (ZEC) y por la que su preservación está estipulada en la legislación vigente. La falta de acciones administrativas orientadas a proteger esta ZEC podría establecer un precedente que incentive a distintos colectivos a solicitar cambios en la regulación de las zonas marinas protegidas, priorizando actividades como la pesca recreativa, profesional, el fondeo y la navegación de embarcaciones en detrimento de los ecosistemas marinos.
"Solicitamos que adopte una posición decidida para la protección de la diversidad biológica, los ecosistemas y los paisajes submarinos que caracterizan a la Punta de la Mona como un espacio destacado dentro del litoral granadino"
Su administración es responsable y cuenta con los instrumentos legales pertinentes para la conservación de este enclave. Solicitamos que adopte una posición decidida para la protección de la diversidad biológica, los ecosistemas y los paisajes submarinos que caracterizan a la Punta de la Mona como un espacio destacado dentro del litoral granadino".
La carta está firmada por Amalia Pérez JIménez, profesora titular y directora del Departamento de Zoología; José A. Hódar, catedrático y director del Departamento de Ecología, y Julio Peñas de Giles, catedrático y subdirector del Departamento de Botánica.
















































