Charlas y una visita centraron las principales actividades de la jornada del pasado sábado

Conmemoración del XX aniversario de la última zafra en Salobreña

Ciudadanía - Redacción El Independiente de Granada - Martes, 23 de Junio de 2026
La asociación Cal y Caña sigue adelante con su trabajo para defender el BIC de la Azucarera de Salobreña.
Visita a la Azucarera de Salobreña.
Paki Ruiz/Cal y Caña
Visita a la Azucarera de Salobreña.

La asociación Cal y Caña de Salobreña avanza en el propósito de abrir camino a la recuperación de la memoria viva de la cultura azucarera en Salobreña y a la activación de la conciencia colectiva para defender el patrimonio material e inmaterial que la representa: el BIC de la Fábrica Nuestra Señora del Rosario de La Caleta y su entorno.

Según ha informado el colectivo en una nota de prensa, cerca de 300 personas, nacidas en la localidad, residentes y visitantes habituales o circunstanciales, acudieron en la tarde del pasado sábado 20 de junio motivadas por la propuesta de Cal y Caña, con el lema atesorado y difundido desde septiembre La fábrica nos llama, para rememorar en este evento, con una mirada "realista y justa", lo que significó para el pueblo de Salobreña la cultura azucarera, zanjada con la última zafra y el cierre de la fábrica en 2006.

Una de las actividades organizadas para la conmemoración. Foto: Alicia Soblechero/Cal y Caña

Un programa de actos y actividades diseñado por la organización esperaba para proporcionar en cadena una experiencia inmersiva que aportara información a la vez que favoreciera la implicación emocional, las evocaciones, los recuerdos en gente que tiene vínculos directos o indirectos con este hito de Salobreña.

Según lo previsto, en el zaguán, la inauguración estuvo a cargo de la presidenta de Cal y Caña, Elisa Soto. Tras la bienvenida y los agradecimientos expresados a las colaboraciones, destacó la del gerente de la sociedad propietaria de la fábrica, Joaquín Martín Montero, por poner a disposición los espacios necesarios para llevar a cabo esta jornada de conmemoración y se centró en definir el marco en el que se inserta, recordando el origen de la asociación en 2014 como movilización ciudadana independiente con la finalidad y el activismo llevado a cabo desde entonces, Poniendo Verde sobre Blanco, para "proteger de la especulación económica a uno de los pocos lugares vírgenes del litoral de la costa granadina y preservar el patrimonio natural, histórico, cultural y humano de Salobreña".

Este breve acto contó con la participación de las concejalas de Patrimonio, Mª Carmen Rodríguez Callejón, y de La Caleta, Ángela Rodríguez, que manifestaron su congratulación por el acontecimiento y su disposición a apoyar todo lo posible.

Posteriormente tuvo lugar la mesa redonda La cultura azucarera en Salobreña: del origen de la caña a la última fábrica azúcar de Europa. Fue presentada y moderada por Nicolás Villaescusa para esquematizar la evolución de un cultivo milenario hasta 2006, contando con la intervención de Mar Osuna, directora del proyecto integral de investigación en el yacimiento arqueológico y propuesta de musealización del ingenio azucarero de La Palma de Motril en 1991, y José Sánchez Sánchez, investigador y autor en 2025 de La arquitectura del azúcar en Salobreña.

Foto: Joan de Figueroa/Cal y Caña

Dada la afluencia de público, hubo que hacer algunos ajustes de horario y grupos para facilitar el acceso de la mayor parte posible de asistentes a las siguientes propuestas de la tarde, particularmente complicado por las medidas cautelares necesarias en la visita a la Fábrica a las salas elegidas (Molinos, Calderas, Secado y Malaxadores)

Dada la afluencia de público, hubo que hacer algunos ajustes de horario y grupos para facilitar el acceso de la mayor parte posible de asistentes a las siguientes propuestas de la tarde, particularmente complicado por las medidas cautelares necesarias en la visita a la Fábrica a las salas elegidas (Molinos, Calderas, Secado y Malaxadores). No obstante, cinco grupos de 30 personas cada uno, guiadas por Nicolás Villaescusa, pudieron acceder y contemplar el impacto del silencio, el tiempo y la historia detenidos en un lugar donde muchas volvían después de 20 años y pudieron evocar recuerdos vividos conectando con una parte esencial de su vida y su familia. 

A la vez, en el recogido espacio de la Capilla se llevaba a cabo la presentación y la proyección, en tres pases, del documental Salobreña salobre. Testimonios de un pueblo azucarero, dirigido por Ernesto de Manuel y producido por Cal y Caña. 

Una exposición de fotos y recuerdos recopilados por el Grupo Azucarera mediante las aportaciones de particulares y del alumnado de 1º de Bachillerato del IES Nazarí implicado en el programa Vivir y Sentir el Patrimonio, coordinado por su profesora, Maica Simancas del Departamento de Geografía e Historia, atrajeron la atención mayoritaria. Y una mesa libros y publicaciones prestadas por la biblioteca municipal sirvió de consulta y apoyo al conjunto experiencias visuales y emocionales ofrecidas, haciendo que resultara tan satisfactorio como conmovedor.

Delante de los amenazados almacenes del azúcar, al aire libre, a la caída de la tarde y con el rumor de fondo de la escollera, amenazada también por el mismo proyecto constructivo, se llevó a cabo el debate abierto Mirando al Futuro: qué hacemos con La Fábrica. Lo presentó, con una exposición brillante sobre procedimientos, Estefanía Fernández, antropóloga social; fue dinamizado por Mar Osuna, Elisabeth Pöhnlein y Elisa Soto con la colaboración de María José Olmedo, contando con importante presencia y participación del público.

El público llenó las actividades programadas. Foto: Paki Ruiz/ Cal y Caña

Se recogieron numerosas e interesantes propuestas formuladas verbalmente y por escrito (en cuestionario, papelógrafo, cuaderno del evento…) para que formen parte de las conclusiones y orienten la línea que seguir destacando la necesidad de abrir vías de encuentro y participación ciudadana real para definir las bases de un proyecto de revitalización del Bien de Interés de la fábrica 

Se recogieron numerosas e interesantes propuestas formuladas verbalmente y por escrito (en cuestionario, papelógrafo, cuaderno del evento…) para que formen parte de las conclusiones y orienten la línea que seguir destacando la necesidad de abrir vías de encuentro y participación ciudadana real para definir las bases de un proyecto de revitalización del Bien de Interés de la Fábrica y su entorno de influencia, basado en la identidad, el bien común del pueblo y el legado a las generaciones venideras, no en la copia de modelos especuladores, comerciales, oportunistas para atraer al turismo masivo o elitista. 

Al finalizar se sortearon entre los asistentes tres ejemplares del libro La arquitectura del azúcar, cedidos por el Ayuntamiento, y dedicados por su autor.

En el exterior: el mercadillo de productos locales, con Quesos El Parranda y Mermeladas Xalxó de Lourdes y Martín y otras curiosidades como las fotos de Alicia y Reme sobre La Caleta y su entorno; la barra y las tapas de Lebeche; la música en directo con el concierto de Nesserzo y la ambientación de DJ-8 …permitieron disfrutar hasta el cierre, a medianoche. 

Agradeciendo todo el esfuerzo realizado y la cooperación interna y externa que han hecho posible este evento, la asociación reconoce "con tanta humildad como satisfacción" el resultado obtenido (no sólo participación sino sobre todo interés y repercusión emocional, mucho más allá de lo previsto) y el reto que este apoyo significa para Cal y Caña de ahora en adelante estimando que, como el 20 de junio de 2025 soñaron, se ha puesto en marcha un movimiento potente que incluye niños, niñas, adolescentes y jóvenes para rescatar La Fábrica.

Ya hay otras ideas en marcha.