La contaminación del aire causa 482 muertes prematuras al año en Granada, según un informe de Ecologistas en Acción

Ciudadanía - IndeGranada - Lunes, 22 de Junio de 2026
La capital y su extrarradio incumplen los niveles máximos de polución fijados por Europa para 2030, así como los de la OMS.
'Boina' de contaminación sobre Granada.
ecologistas en acción/archivo
'Boina' de contaminación sobre Granada.

La contaminación del aire causa 482 muertes prematuras al año en Granada, en personas mayores de 30 años, según el último informe nacional de Ecologistas en Acción, a partir de los datos de la Agencia Europea del Medio Ambiente, que calcula en 330.000 los fallecimientos durante 2023 atribuidos a la mala calidad del aire en Europa. En España, los fallecimientos por los efectos de la polución atmosférica rozan los 24.000 y en Andalucía superan los 4.000.   

Esas 482 muertes en Granada suponen el 5,8% del total de fallecimientos registrados en 2023 en la provincia, uno de los porcentajes más altos de España, que encabeza Madrid, con el 11,1% de muertes atribuidas a la contaminación del aire. 

De esos 482 fallecimientos, la mayoría, 287, se deben al efecto de las partículas en suspensión PM2,5 (tamaño inferior a 2,5 micras), muy dañinas para la salud al penetrar en los alveolos pulmonares, tan pequeñas que no se pueden expulsar con la tos, y con alto impacto cancerígeno. Otras 144 muertes se atribuyen al ozono troposférico (O3) y 51 al dióxido de nitrógeno (NO2). 

La polución atmosférica y la consiguiente exposición a estos contaminantes es la causa más importante de mortalidad ambiental y de ahí que los niveles máximos de concentración de estos elementos en el aire se hayan reducido, al constatarse sus dañinos efectos a niveles cada vez más bajos. 

Niveles que no se cumplirán

Ecologistas en Acción alerta de que Granada incumple los nuevos niveles europeos que entrarán en vigor en 2030, así como los de la Organización Mundial de la Salud (OMS), aún más restrictivos en algunos aspectos, como ya ha advertido también repetidas veces El Independiente de Granada.

"Ni la implantación de la ZBE, cuyo fin parece ser recabar dinero en multas a los ciudadanos despistados -2,6 millones presupuestados para 2026- y no está suponiendo nada de disminución de la contaminación, ni la inexistencia de zonas verdes en el centro, donde se machacan de continuo árboles adultos para, en el mejor de los casos, sustituirlos por arbolillos de juguete, donde cuando se remodelan las calles, lo que predomina es el asfalto o suelos duros y arbolitos en cajas móviles (véase San Antón) suponen un compromiso de la Administración local para disminuir la, ya famosa en toda España, contaminación de Granada", afirma Ecologistas en Acción.

"Si a esta situación real añadimos la apuesta por la destrucción de la vega de Granada, auténtico pulmón del área metropolitana, con las proyectadas autovías para traer más y más rápido a los vehículos contaminantes a Granada, podemos afirmar que nunca conseguiremos que el aire de esta ciudad, patrimonio histórico mundial y que aspira a ser capital cultural de Europa, sea respirable y adecuado para la salud de sus vecinos", añade el colectivo ambiental.

Pese a la significativa mejora general de la calidad del aire en los últimos años, toda la población de Andalucía siguió respirando en 2025 un aire perjudicial para la salud según las recomendaciones de la OMS, con 7,9 millones de personas (el 91 % de la población) las afectadas por niveles de contaminación superiores a los nuevos límites legales aprobados para 2030 por la Unión Europea, explica Ecologistas.

Durante 2025, el ozono troposférico, las partículas PM10 y PM2,5 y el dióxido de nitrógeno (NO2) volvieron a afectar a todo el territorio andaluz, excediendo los valores recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), recuperando en algunos casos las concentraciones medias previas a la pandemia de la COVID-19.

Exceso de O3

En el área metropolitana de Granada aumentó el ozono como consecuencia del tráfico unido al calor. La estación del Palacio de Congresos durante 2025 superó 29 días el límite marcado por la normativa actual -25 días de superación al año permitidos, de promedio en el trienio 2023-2025- pero más de 100 días según lo establecido por la Organización Mundial de del Salud (OMS)

El dióxido de nitrógeno (NO2) volvió a tener sus peores registros en el área metropolitana de Granada, como consecuencia del intenso tráfico motorizado que soporta. No obstante, por sexto año consecutivo desde la entrada en vigor del actual valor límite anual, en 2010, la estación Granada Norte se mantuvo por debajo del mismo, alcanzando una media de 30 μg/m³, frente a 43 μg/m³ en 2019, y rebajando también los 33 μg/m³ en 2020 y 2021, los 35 μg/m³ de 2022, los 32 μg/m³ de 2023 y los 31 μg/m³ de 2024.

Sin embargo, estos datos exceden las guías diarias y anuales que establece la OMS (25 μg/m³) superando estos límites 215 días, mas de la mitad del año.

Ecologistas en Acción realizó en febrero de 2023 en Granada una campaña de medición de NO2, con captadores pasivos analizados en laboratorios acreditados, en los accesos a algunos de los centros escolares con más tráfico motorizado. La práctica totalidad de los centros excedieron la guía anual de la OMS.

"Lo más curioso es que nuestros datos, a pie de puerta, difieren de los obtenidos por las estaciones oficiales de medición “cercanas”, lo que cuestiona la correcta ubicación de las estaciones de control de la calidad del aire", estima Ecologistas en Acción.

Por eso se elaboró un informe de Ecologistas en Acción, “Análisis de la ubicación de las estaciones urbanas de medición de la calidad del aire orientadas al tráfico en ciudades españolas”, según el cual la estación Granada Norte no se localiza entre los ejes de tráfico más elevado del entorno.

El colectivo recuerda que a principios de siglo las estaciones de medición sí estaban en lugares de tráfico ( Avda. Constitución o Avda. de Cádiz) pero, "ante lo escandaloso de las mediciones se decidió cambiarlas de ubicación para disimular la realidad del aire que estamos respirando", afirma Ecologistas. 

También respecto al cancerígeno benzopireno (BaP), producido por las emisiones de la combustión de biomasa (con aportaciones importantes por quemas agrícolas en la Vega de Granada), aunque por debajo del objetivo legal de 1 ng/m³, la estación Granada Norte superó también la recomendación de la OMS (0,12 ng/m3) para este contaminante.