Foro de la Memoria

Enrique Martínez Sidrach-Cardona, el maestro que llevó a las niñas y a los niños de Santa Fe a ver el mar

Ciudadanía - Agustín Jiménez Jiménez - Sábado, 4 de Julio de 2026
Agustín Jiménez recupera la memoria de un maestro de Santa Fe, intachable y respetado por alumnos y vecinos, que fue sometido a consejo de guerra, encarcelado y depurado por una acusación infundada. En su memoria y en la de tantos otros maestros y maestras, un colectivo que sufrió duramente la represión franquista.
Colegio Reyes Católicos de Santa Fe, donde se organizó el viaje a la playa. Actualmente alberga la Biblioteca Municipal José Soto Chica. Imagen de finales del siglo XX.
Colegio Reyes Católicos de Santa Fe, donde se organizó el viaje a la playa. Actualmente alberga la Biblioteca Municipal José Soto Chica. Imagen de finales del siglo XX.

Enrique Martínez Sidrach-Cardona y su esposa, María del Carmen Píriz Diego, ambos maestros, fueron destinados a Santa Fe (Granada) en 1933. Tenían un hijo de casi un año llamado Rafael. Los tres se instalaron como inquilinos en la casa número 2 del Paseo del Señor de la Salud, muy cerca de las escuelas inauguradas el curso anterior.

En el último trimestre del curso escolar 1935/1936, Enrique Martínez propuso organizar un viaje a Málaga para que todo el alumnado conociera el mar. Se trataba de familias humildes y la mayoría no podía costear la excursión.

El alcalde, Enrique Muñoz Arévalo, y la corporación municipal acordaron por unanimidad subvencionar esta actividad. Para ello, aprobaron una donación de 100 pesetas destinada a sufragar parte de los gastos de la excursión. Este fue el acuerdo adoptado en sesión plenaria[i]:

“Dio cuenta el Sr. Alcalde del proyecto que en principio tienen algunos maestros de esta localidad por iniciativa de D. Enrique Martínez Sidrach-Cardona de llevar en gira a Málaga a escolares pobres otorgándoles con ello un día de expansión a la par de que conozcan dicha ciudad y vean el mar que muchos de ellos no la habrán visto, pretendiendo para costear los gastos que ello ocasione una subvención aunque fuese pequeña del Ayuntamiento; y estimando la Corporación plausible dicha iniciativa porque con ello, entre otras cosas se ensancha el espíritu de los pequeños escolares, se acuerda por unanimidad contribuir con cien pesetas para los gastos que ocasione referida excursión (…)”.

Fachada del Ayuntamiento de Santa Fe. Imagen de mediado de los años 40.

El viaje se hizo en el mes de mayo de 1936. Dejó en todos grandes recuerdos, más de lo que podían imaginar en aquel momento. Felices y contentos visitaron Málaga y pudieron ver el mar.

Una vez acabado el curso escolar, la familia al completo se trasladó a Almuñécar con el propósito de que mejorara la delicada salud del hijo. A los tres días desde su llegada, el 18 de julio, estalló la Guerra Civil. Ya no pudieron regresar a Santa Fe. Comenzó para ellos una etapa de sufrimiento que se prolongaría hasta el final de sus vidas. Alguna culpa tuvo aquel viaje escolar a Málaga para ver el mar.

La primera medida que tomó el Gobierno Civil de Granada fue abrir un expediente de responsabilidades civiles al maestro Enrique Martínez por no haber regresado, sin haberlo oído previamente ni haberle informado de ello

La primera medida que tomó el Gobierno Civil de Granada fue abrir un expediente de responsabilidades civiles al maestro Enrique Martínez por no haber regresado, sin haberlo oído previamente ni haberle informado de ello. El 6 de febrero de 1937 se presentaron en la casa donde vivían en Santa Fe para incautar todos los bienes que había en ella: el ajuar, los muebles, la ropa, los juguetes de Rafael e incluso su biblioteca, compuesta por más de trescientos libros. La familia se quedó en la ruina.

En septiembre de 1937 se le separó del servicio y se le incoó un expediente de responsabilidades políticas. En julio de 1939 se le instruyó un consejo de guerra y fue encarcelado durante dos años en Baza. En todos estos procedimientos, entre otras calumnias, aparecía aquella visita a Málaga para ver el mar. La denunció el secretario de la Asociación Católica de Maestros casi un año después, en marzo de 1937[1]. En su informe se decía textualmente:

“Que, se dice entró en Málaga con los niños, cantando la Internacional y con los puños en alto. También se dice que aspiraba a ser Comisario del pueblo”.

Nunca se supo quién dijo aquel “se dice”. Pero, en todos los procedimientos judiciales, aparecería esa supuesta entrada en Malaga de los niños cantando la Internacional con los puños en alto.

Informe sobre haber cantado La Internacional al entrar en Málaga. Expediente de depuración.

Enrique Martínez tuvo que defenderse de numerosos cargos. Lo acusaron de comunista, de ser secretario de Socorro Rojo Internacional, de tomar la palabra en un mitin, de estar afiliado a la Federación Española de Trabajadores de la Enseñanza, de propagandista, de haber sido miliciano de cultura en la 23 División del ejército republicano, de ser un peligroso enemigo de nuestras creencias tradicionales, de inducir a acciones que alteren el orden social, de ser conocido como un izquierdista avanzado, de haber sido alcalde de El Jau, de ser amigo y consejero del alcalde de Santa Fe, Enrique Muñoz Arévalo, y de asesor de Ferando de los Ríos. El alcalde de Santa fe el 10 de agosto de 1936 informó:

“Enrique Martínez Sidrach-Cardona, Maestro nacional que fue de esta Ciudad, era de significación izquierdista, se le veía siempre reunido con los dirigentes de esta ciudad, hablando siempre en cafés en favor del Frente Popular, sosteniendo largas discusiones y con respecto a su conducta profesional, procuraba por todos los medios inculcar en los niños la inexistencia de Dios, haciéndoles pruebas y ejemplos, siendo un entusiasta de la sustitución de la enseñanza religiosa, hasta el extremo de haber denunciado a la inspección la actuación de las religiosas de la Compañía de María que daban clases a niñas pobres de esta Ciudad, con objeto de que les fuera clausurado el Colegio. Es un sujeto peligroso, enemigo de nuestras creencias y tradiciones”.

Nada de esto era cierto. Pudo demostrarlo años después cuando supo de qué se le acusaba. Presentó ante el juzgado numerosos informes en su defensa. Algunos firmados por responsables de entidades de Santa Fe: María Isabel Pérez del Pulgar (priora del Colegio de la Compañía de María), sor Jerónima Ortiz (superiora de las Hijas de la Caridad) y Luis Aguacil Liñán (coadjutor de la parroquia de Santa Fe). También obtuvo el respaldo de presbíteros y curas: Rafael Gevilla Vila (Adoratrices), Juan Alonso Vela (Sierra de Almería) Manuel García (San Ildefonso). También fue apoyado por catedráticos de la Universidad de Granada: Adolfo Rancaño Rodríguez, Aurelio Cazenave Ferrer y Enrique Gómez Arboleya. Asimismo, aportó un informe del cónsul de Venezuela en Granada y hasta un Certificado de Buena Conducta firmado por Gallego Burín, alcalde de Granada.

Sobre su entrada en Málaga, Enrique Martínez manifestó que:

“(…) Organizar, realizar y costear una excursión de cierta envergadura, siempre fue motivo de felicitación, pero aquí había que censurar lo incensurable, y para ello se agregó con toda la mala fe el sambenito de un himno marxista. Sí, es cierto, se cantó mucho y con mucha alegría, las canciones populares más lindas; los cantos regionales más castizos y bellos; pero la Internacional no se cantó de ninguna forma, ni con los puños en alto ni en bajo (…)”.

Además, recordó que junto a él acudieron las maestras de la localidad Antonia Lázaro Navarro, Angelina Robles Bustos y, en sustitución de Camen Barea, una cuñada suya. A Angelina Robles no nos consta que nadie le pidiera explicaciones, ni que esta emitiera ningún informe sobre aquel viaje, pero de Antonia Lázaro, sí. Esta dijo:

 “(…) Que en el mes de mayo del citado año el Sr. Martínez organizó una excursión a Málaga con los niños de su escuela, a la cuál fuimos todas las maestras de la escuela de la localidad (Santa Fe) acompañadas de varias niñas de nuestras respectivas escuelas. Siendo absolutamente falsa y calumniosa la acusación que al expresado se le hace de haber cantado la Internacional con los puños en alto en dicho viaje, no se hizo tal cosa al entrar, ni al salir en dicha ciudad ni en parte alguna (…)”.

Incluso, Antonia Lázaro tuvo que comparecer ante Juzgado Superior de Revisiones para ratificarse en su informe sobre el viaje Málaga. La maestra declaró:

“(…) Que, aunque ella fue maestra de Santafé desde finales del año 1935, por residir entonces en Granada, yendo diariamente en tranvía, desconocía ciertos detalles de la vid de los restantes compañeros. Lo que sí puede acreditar firmemente es que este maestro se distinguió siempre por su fervoroso celo como tal maestro, por su espíritu organizador, por su amor a la Escuela y a los niños, temiéndose la declarante que en los graves cargos que se formulan contra el Sr. Martínez Sidrach puedan tener alguna parte la envidia y los celos despertados con su actividad. Respecto a la visita escolar a Málaga, recuerda perfectamente que el himno que se cantó en la excursión fue uno alusivo a Granada y a la Virgen de las Angustias (…)”.

Faltaba la opinión de los alumnos de la escuela de Santa Fe para hacer honor a la verdad y a la Justicia. Firmaron en defensa de su maestro Enrique:  Antonio Cruz Quesada, Santiago Bailón López, Miguel Ruiz Segura, Juan Gómez, Miguel García, José Sánchez, Agustín García, Salvador Chico, José Ruiz, A Villafranca, Antonio Barón C., José Vilafranca, José Luis Cruz Quesada, José Calero García, José Delgado Fernández, E. Delgado, Antonio Álvarez, José Pérez, Miguel Rodríguez, Juan Espejo, Manuel García Pertíñez, Paco Calero Santos, Juan de Dios Calero, José Arenas Camacho, Manuel García Santaella, M. Villafranca, Luis Gómez, José Rodríguez Cabezas, Antonio Romero, Juan Ganivet Dávila, Antonio Peinado Martín, Santiago González Romero, Francisco Rodríguez Pe, Juan González.

 Informe firmado por los alumnos en defensa de su maestro, Enrique, en honor a la verdad y a la justicia. Expediente de Responsabilidades Políticas Nº371. Archivo de la Real Chancillería de Granada Signatura C/25948-024  

El vecindario de Santa Fe también envió un informe al juzgado en defensa de Enrique Martínez. Ensalzaban la capacidad del maestro para organizar las Cantinas Escolares, su celo profesional, reconocían que no le reconocían filiación política y que su conducta era intachable

El vecindario de Santa Fe también envió un informe al juzgado en defensa de Enrique Martínez. Ensalzaban la capacidad del maestro para organizar las Cantinas Escolares, su celo profesional, reconocían que no le reconocían filiación política y que su conducta era intachable. El escrito lo apoyaron: Rafael Ruiz, Diego Villena, E. Martín, Diego Villena, Joaquín López, José Alguacil, Antonio de la Cruz, José Calero García, José Luis Cruz, Antonio Pavón Pertiñez, Diego Rodríguez Ruiz, Manuel Casares Villafranca, Miguel Jiménez, Antonio Isla, Diego Duro, Manuel Guerrero, Antonio Cruz, José Quesada, Pedro Roldán, Juan Fernández, Santiago Cantos, Rafael Sánchez, Juan Pedro Márquez, Francisco Martínez, José Mariñez, Antonio Martínez, Pedro Villafranca, Carlos Cabezas, Francisco Alconchel, Miguel Rodríguez, Miguel Fernández, M. Rodríguez Román, Manuel Rivas de la Hoz, Antonio García, Santiago Calero, Juan de Dios Olvera, Manuel Quesada, Francisco Calero, Purificación Villafranca, Purificación Fernández, José Villafranca, Santiago Bailón, Juan Santos Molino, Joaquin Robles, Juan de Dios Calero, Miguel Retamero, Juan Gómez Vilchez, Manuel Bailón, Juan Roldán Jiménez, José Hernández Pérez, Juan Cabezas Casares. Entre ellos se encontraba también el inventor del pionono: Ceferino Isla.

De poco sirvieron tantas adhesiones y tantas muestras de apoyo. El expediente de responsabilidades políticas y civiles lo dejó en la ruina con la incautación de sus bienes. Pasó dos años en la cárcel, fue sometido a un consejo de guerra y el expediente de depuración concluyó en 1948 con su traslado forzoso fuera de la provincia de Granada. Además, se le prohibió formar parte de cualquier equipo directivo de un centro educativo y no pudo regresar antes de cinco años.

Enrique murió precisamente al cumplirse ese plazo, el 8 de junio de 1953. Está enterrado en Granada junto a su esposa. Junto con sus compañeras, él fue quien llevó a las niñas y los niños de Santa Fe a ver el mar por primera vez.

Fuentes:

  • Actas del Ayuntamiento de Santa Fe, 1936. Signatura: ES 18175. AMSF 01.01.03.01.07.00000212. Archivo Municipal de Santa Fe (AMSF).
  • Expediente de depuración del maestro Enrique Martínez Sidrach-Cardona. IDD (05)001.030, caja 32/12597, exp. 72. Archivo General de la Administración (AGA), Alcalá de Henares (Madrid).
  • Recurso interpuesto por Enrique Martínez Sidrach. IDD (05)001.010, leg. 16849, top. 33/72, exp. 3311, año 1952. Archivo General de la Administración (AGA), Alcalá de Henares (Madrid).
  • Consejo de Guerra Primario Sumarísimo contra Enrique Martínez Sidrach por rebelión militar. Sumario 31495, leg. 1371, JUTOTER23. Almería.
  • Intervención de bienes del Frente Popular. Expediente 156. Gobierno Militar de Granada. Signatura C25948-024. Archivo de la Real Chancillería de Granada, 6 de febrero de 1937.
  • Expediente de Responsabilidades Políticas contra Enrique Martínez Sidrach. Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Santa Fe, causa 371. Signatura C25956-025. Archivo de la Real Chancillería de Granada, 1937-1946.


[i]   AMSF. (1936, 22 de abril). Libro de Actas del Ayuntamiento pleno: Acta de 22 de abril de 1936. Subvención a los maestros para la gira que quieren realizar a Málaga [Signatura AMSF 00000212, folio 42, a, r]. Archivo Municipal de Santa Fe.

Agustín Jiménez Jiménez.
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