Lo que le ha sucedido a Pablo es un delito de odio y no se debe minusvalorar

¡Fuera fascistas de nuestras calles!

Ciudadanía - María Andrade - Lunes, 11 de Mayo de 2026
Más de medio millar de personas se concentran en el Mirador de San Nicolás para rechazar la agresión ultra a Pablo por llevar una camiseta con un lema antifascista.
Imagen de la concentración en apoyo a Pablo desarrollada esta tarde en el Mirador de San Nicolás.
IndeGranada
Imagen de la concentración en apoyo a Pablo desarrollada esta tarde en el Mirador de San Nicolás.
  • "Esto es un delito de odio. Hoy le ha ocurrido a Pablo, mañana puede ser cualquiera de nosotros, hijos, parejas..."

A las 15.30 horas, cuando los turnos del comedor escolar ya han finalizado, más de medio millar de personas han respondido a la convocatoria de la AMPA del CEIP Gómez Moreno para rechazar la brutal agresión ultra sufrida por Pablo, su cocinero, "una persona tranquila", como ha recordado la representante de las familias del colegio público. "Ante la maldad y la intolerancia no caben medias tintas, tibieza ni titubeos". Hay que rechazar lo sucedido con firmeza y así ha sido esta tarde en Granada, en el Mirador de San Nicolás, a escasos metros de la puerta del centro educativo. "Pablo, querido, ponte bueno pronto y, sobre todo, gracias por ser tú", le han deseado entre aplausos. 

Más de medio millar de personas se han reunido en el Mirador de San Nicolás para gritar no al fascismo.

Él permanece hospitalizado, a la espera de ser operado -hasta la hora de la concentración aún no lo había sido- de la fractura del pómulo que sufrió tras ser atacado salvajemente por un grupo de seis personas vestidas de negro que, tras recriminarle la camiseta que lucía, con el mensaje "Antifascist Bitches", y decirle que deberían "arder todos" -en alusión a los antifascistas-, le atacaron con brutalidad, como informó El Independiente de Granada. Esa misma camiseta la han lucido esta tarde algunas de las personas que se han dado cita en el Mirador y el mensaje que lleva estampado se podía leer en los carteles que portaban.

Cuando lo vio tirado en el suelo en un charco de sangre pensó que estaba muerto

Lo sucedido no es una agresión cualquiera. La madrugada del pasado domingo le ocurrió a Pablo, pero esta noche o mañana puedes ser tú, como ha trasladado Alejandra Chenoll, la pareja de Pablo, emocionada por lo vivido y cuya voz se quebraba al recordar que, cuando lo vio tirado en el suelo en un charco de sangre, pensó que estaba muerto. Los agresores también debieron pensarlo, por ese motivo huyeron rápidamente del lugar, ha añadido.

Alejandra Chenoll con la camiseta con el lema "Antifascist Bitches". 

Le ha ocurrido a Pablo, pero mañana puedes ser tú, tu hijo, tu pareja, solo por lucir una camiseta antifascista, algo que pensábamos que no volvería a suceder

Ella, que llevaba una camiseta como la de Pablo, la suya llena de sangre porque la tiene la Policía Científica para analizarla como prueba, ha hecho hincapié en la gravedad de lo sucedido, que es un delito de odio. Una acción consecuencia de "los discursos de odio que se lanzan desde partidos y medios". Le ha ocurrido a Pablo, pero mañana puedes ser tú, tu hijo, tu pareja, solo por lucir una camiseta antifascista. 

"Tenemos miedo, pero no dejaremos de ponernos esta camiseta", ha recalcado Alejandra Chenoll, que ha recibido el apoyo cálido de las personas concentradas en torno a una pancarta en la que se podía leer: "Pablo, te apoyamos. No más violencias fascistas". 

Desde el hospital, Pablo, que está dolorido, conmocionado y al que le cuesta hablar, ha trasladado un mensaje a través de su pareja: "Me pide que os traslade que el domingo que viene [jornada electoral] penséis que él es el que está en el hospital esperando una operación, que podía haber muerto si yo no estoy detrás, pero que mañana puede ser cualquier otro; que pensemos en eso al ir a votar, que pensemos qué sociedad queremos". 

Como ha resaltado Alejandra Chenoll, destacada activista del movimiento feminista de Granada, "pensábamos que esto no iba a volver a pasar" y ha deseado que "nos sirva para pensar". 

Detalle de la concentración. 

Los agresores, según los datos que Pablo Rodríguez ha podido contar tras recobrar el conocimiento, iban vestidos de negro y tenían entre 20 y 30 años. Dos de ellos eran altos, como de 1,80 de estatura. Y un dato que no puede pasar desapercibido: si de un puñetazo es capaz de noquear a una persona y romperle el pómulo, debe estar entrenado. No iban borrachos, "iban a lo que iban", era una acción "organizada". 

Alejandra une a la brutal agresión la aparición, a la mañana siguiente, de numerosas pintadas con mensajes nazis en la zona del Hospital Real. 

La concentración se ha celebrado en el Mirador de San Nicolás. 

A esos mensajes se ha respondido con contundencia desde el Mirador de San Nicolás, uno de los espacios más representativos de Granada, con la Alhambra de fondo. A la luz del día, allí estaban los antifascistas, con un mensaje claro: "¡Fuera fascistas de nuestros barrios! ¡Fuera fascistas de nuestras calles!"

Más información: 

Las reacciones: