Según el centro, el auxiliar responsable de los daños fue despedido

Una octogenaria, hospitalizada con graves quemaduras provocadas mientras era aseada en una residencia

Ciudadanía - M.A. - Jueves, 16 de Julio de 2026
Los hechos, ocurridos en una residencia de Pedro Martínez concertada con la Junta, han sido denunciados. Te informamos.

Antonia García, en el hospital. foto cedida por la familia

Antonia García, una mujer de 81 años, permanece hospitalizada desde el pasado 10 de julio tras sufrir graves quemaduras cuando fue duchada en la residencia concertada de Pedro Martínez en la que ingresó hace cuatro años, a consecuencia de su alzhéimer, para recibir cuidados. 

La mujer sufre quemaduras de tercer grado y está a la espera de un trasplante de piel

La mujer sufre quemaduras de tercer grado y está a la espera de un trasplante de piel, ha explicado a El Independiente de Granada Ascensión Raya, nieta de Antonia. "Es muy doloroso. Te pones en su piel y sufres", afirma mientras lamenta que el centro no les informara hasta pasadas varias horas y que tampoco les trasladara toda la información sobre su estado.

Según Onda Cero Granada, que ha avanzado la noticia, el centro residencial para mayores Manuel Alfaro de Pedro Martinez, del grupo CK, ha emitido un comunicado en el que sostiene que siguió el protocolo sanitario establecido desde el momento en que se detectaron las lesiones en la piel de la residente. Según la versión del centro, el personal de enfermería avisó de inmediato al médico del centro de salud, que examinó a la mujer y prescribió un tratamiento inicial. Horas más tarde, al comprobar que la evolución no era favorable, se solicitó una nueva valoración médica y se decidió su traslado a un hospital, donde continúa ingresada.

Fue el propio hospital, en Guadix, el que puso los hechos en conocimiento del Juzgado antes de trasladarla, por su gravedad, al de Neurotraumatología, en la capital granadina. La familia, además, ha formalizado en el Cuartel de la Guardia Civil de Pedro Martínez una denuncia.

Los hechos ocurrieron el pasado viernes, 10 de julio, a las 8.00 horas, durante el aseo, si bien no fue hasta las 12.00 horas cuando la familia fue informada de que se le había enrojecido la piel a consecuencia del agua caliente. Antonia recibió una primera atención médica del centro de salud donde, según trasladó la residencia a la familia, le prescribieron un primer tratamiento. "Ya no supimos nada más hasta las 22.30 horas, cuando nos dijeron que la iban a trasladar en ambulancia hasta el Hospital de Guadix porque se estaba inflamando", añade la nieta. 

El propio personal médico del hospital al que tuvo que ser trasladada dio parte al Juzgado y la familia ha denunciado los hechos ante la Guardia Civil

Cuando la familia llegó hasta Guadix, donde Antonia estaba sola, a pesar de que debería haber estado acompañada por personal de la residencia, el equipo médico les informó de que había dado ya parte al Juzgado y que tenía que ser trasladada a Trauma, dada la gravedad de las quemaduras, que inicialmente se diagnosticaron de primer y segundo grado. 

El diagnóstico es más grave, como ha explicado Ascensión Raya. Finalmente tiene quemaduras de tercer grado, sigue hospitalizada y "va para largo". De entrada, hoy mismo la familia ha autorizado el trasplante de piel al que debe ser sometida; se hará la próxima semana. 

Detalle de las quemaduras que sufrió la mujer. Foto cedida por la familia. 

Antonia está sedada para evitar el dolor. Ella, a consecuencia del alzhéimer, ya no se mueve, ni habla. Mueve los ojos, balbucea y chilla. Mientras era duchada y sufría las quemaduras, cuenta con enfado y tristeza su nieta, seguro que se quejó y chilló. 

La familia no entiende cómo pudo suceder. Siente "impotencia" y exige al centro que les cuente "la verdad". No fue hasta el pasado martes, a raíz de una reunión con el centro, cuando la residencia trasladó la primera explicación. Conocieron que "este personaje" era el encargado del aseo y que ya no trabaja en el centro, en el que Antonia ingresó, en una plaza concertada con la Junta de Andalucía, hace cuatro años, cuando el alzhéimer ya