'Reajustes y esperanza en el río Dílar'

Ciudadanía - Somos Río Dílar - Domingo, 17 de Mayo de 2026
La asociación Somos Río Dílar firma este artículo sobre el necesario mantenimiento de los actuales caudales mínimos ecológicos en el río Dílar.
Río Dílar.
Somos Río Dílar
Río Dílar.

Según fuentes de Confederación Hidrográfica del Guadalquivir 2.149 km de ríos están afectados por alteraciones hidrológicas provocadas por obstáculos y detracciones abusivas e incontroladas. La cuenca del Guadalquivir está formada por 9.502 km de ríos y el río Dílar forma parte de ese 22.6 % de ríos heridos por la acción humana.

Si bien una de las causas del mal estado de nuestros ríos se encuentra en la sobreexplotación del agua entendida como recurso, la solución más inmediata que debería estar en toda agenda de restauración pasaría por reducir las dotaciones y sancionar los usos abusivos del agua que son muchos y conocidos. Que sea esta una medida compleja no quiere decir que sea “imposible” de tomar y de ejecutar. Deducimos a partir de esta premisa que el conflicto social que Confederación Hidrográfica del Guadalquivir pretende evitar con el sector de la agricultura se verá acrecentado cuando las autoridades con competencias en materia de aguas deban explicar al resto de la ciudadanía que no les ha sido posible impedir el colapso.

Este control y vigilancia debe ir aparejado a otras medidas preventivas y de protección entre las que se encuentra el respeto de los caudales mínimos ecológicos. Con esto nos referimos al mínimo aporte de agua que necesita cualquier río para que pueda sobrevivir la especie piscícola más exigente que potencialmente podría habitar sus aguas así como el ecosistema acuático asociado que, en este caso, es la trucha común, una especie en peligro de extinción. Este caudal mínimo no tiene valor de uso por lo que es una restricción a cualquier aprovechamiento del agua incluido el abastecimiento, siempre que exista una alternativa para dicho fin. Habrá quien simplifique la cuestión inclinando la balanza entre el platillo del tomate despreciando el valor del pez; es posible que el desconocimiento de la complejidad de la dinámica de los ríos nos lleve a minimizar el problema que nos atañe. Por eso insistimos en escuchar a la ciencia, tan injustamente maltratada en nuestro país.

En contra de las exigencias europeas, algunas de las decisiones que el organismo de cuenca pretende adoptar para el futuro plan hidrológico se encuentra recalcular los caudales mínimos ecológicos dentro, incluso, de zonas protegidas como sería el Parque Nacional y Natural de Sierra Nevada

En contra de las exigencias europeas, algunas de las decisiones que el organismo de cuenca pretende adoptar para el futuro plan hidrológico se encuentra recalcular los caudales mínimos ecológicos dentro, incluso, de zonas protegidas como sería el Parque Nacional y Natural de Sierra Nevada. El reajuste a la baja de los caudales mínimos ecológicos puede llegar a suponer, en buena parte, una renuncia a las exigencias de la Directiva Marco del Agua que no se alcanzaron en 2015 y para las que se concedió un plazo de prórroga el próximo año 2027 al Estado español.

Favorables en un principio a las medidas tomadas por el organismo de cuenca en relación a la conservación del río Dílar, es inevitable que nos sintamos profundamente escépticos en cuanto a las previsiones que se dibujan en los despachos de cara al futuro. Exigimos a las autoridades con competencias que se impliquen a fondo en el cometido que se les ha asignado con el fin de garantizar la regeneración de los espacios degradados que están bajo su custodia. Adoptar medidas impopulares en el presente permitirá la reducción del conflicto con la sociedad en su conjunto en un futuro inmediato. No piense el lector que quien escribe desmerezca el valor por la biodiversidad inherente a la vega granadina, a los usos y a las dinámicas de riego ancestrales. Lo que sí que es cierto es que el agua debe poder llegar a satisfacer las demandas de toda persona puesto que los servicios que nos prestan los ríos no se limitan al abastecimiento y al regadío sino que, como expone la Organización Mundial de la Salud, un río vivo aporta bienestar y calidad de vida a quien se acerca a sus orillas.

El apoyo ciudadano que está recibiendo el río Dílar se incrementa progresivamente y, al mismo tiempo, estimula la confianza en esta ventana de oportunidad que se nos abre ante nuestros ojos. No pierda, quien pueda hacerlo, el empeño en hacerse cargo de uno de los grandes “temas de nuestro tiempo”, como diría Ortega y Gasset.