Retirados del recinto ferial del Corpus 124 kilos de alimentos por incumplimiento de la normativa sanitaria y de consumo

Agentes del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) llevaron a cabo durante la jornada de ayer un operativo de inspección en distintos establecimientos ubicados en el recinto ferial del Corpus de Granada que se saldó con la retirada y posterior destrucción de unos 124 kilos de alimentos por incumplimiento de la normativa sanitaria y de consumo.
En la actuación participaron, junto a los agentes de la Guardia Civil, tres inspectores de Pesca pertenecientes a la Delegación Territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta en Granada, así como un inspector veterinario y un inspector de Consumo adscritos al Área de Turismo, Comercio, Consumo y Salud del Ayuntamiento de Granada.
El dispositivo tuvo como finalidad comprobar el cumplimiento de la normativa vigente en materia de seguridad alimentaria y comercialización de productos alimenticios, prestando especial atención a aspectos relacionados con la trazabilidad de los productos, su etiquetado, las condiciones de transporte y conservación, así como el mantenimiento de la cadena de frío.
Como resultado de las inspecciones realizadas por los inspectores del Ayuntamiento, se detectaron diversas irregularidades que han motivado la incoación de 11 expedientes administrativos. Asimismo, se ha procedido a la retirada y destrucción de aproximadamente 100 kilogramos de alimentos por diferentes incumplimientos de la normativa sanitaria y de consumo.
Entre las principales deficiencias detectadas figuran la ausencia o insuficiencia de etiquetado y documentación de trazabilidad, circunstancias que impiden garantizar el origen y la procedencia de los alimentos; el transporte a temperatura ambiente de productos que debían mantenerse refrigerados o congelados, con la consiguiente rotura de la cadena de frío, así como la presencia de alimentos caducados.
Se retiraron productos como atún, calamares y chirlas debido a irregularidades en el transporte y por no reunir las condiciones organolépticas exigibles para su comercialización y consumo
En el ámbito de la inspección pesquera se realizaron cinco actuaciones que dieron lugar a la destrucción de 24 kilogramos de productos pesqueros, entre ellos atún, calamares y chirlas, debido a irregularidades en el transporte y por no reunir las condiciones organolépticas exigibles para su comercialización y consumo.
Estas actuaciones se enmarcan, según la Guardia Civil, en los dispositivos de control que la Guardia Civil desarrolla en colaboración con las distintas administraciones competentes con el objetivo de garantizar la seguridad alimentaria, proteger los derechos de los consumidores y velar por el cumplimiento de la normativa vigente.


















































