40 años de blues, y un recuerdo emocionado

Cultura - JTG - Domingo, 10 de Mayo de 2026
La ciudad y su grupo, la Blues Band de Granada, homenajearon a su cantante Pecos Beck, fallecido hace dos años.
La Blues Band de Granada actuando bajo imágenes proyectadas de Pecos Beck.
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La Blues Band de Granada actuando bajo imágenes proyectadas de Pecos Beck.

La Blues Band de Granada es una institución en el ‘género negro’ de nuestro país, son los decanos. Se formó en 1985, cuando el cantante francés Pecos Beck -que había llegado a España desde Alemania de la mano del organista Enrique Valdivieso- se unió al trío Delta Genil, formado por los granadinos Joaquín Sánchez 'la abuela' en la guitarra, Pepe Chamorro al bajo y Antonio Valero con la batería. En la actualidad, tras el reciente fallecimiento de Pecos, el batería cumplió los 40 años de la banda-escuela (por la cantidad de músicos que han pasado) con un concierto especial de aniversario y recuerdo a su cantante Pecos Beck. 

El teatro Isabel la Católica se llenó para esta ocasión tan especial, ya que es la única formación musical de la ciudad que alcanza esa edad sin interrupciones. Y tan solo con la cantidad de músicos que han pasado por sus filas casi hubieran llenado el teatro, que lloró, literalmente, de emoción, cuando la banda arrancó sobre la voz grabada de Pecos (y muchas imágenes suyas proyectadas), interpretando desde el más allá y el más acá aquella buenista canción tan deliciosa, ‘Wonderful World’, que él bordaba con hilo de feeling. La ovación, como se pueden imaginar, fue estruendosa. Previamente, el director del Área de Cultura municipal, Juan García Montero, había entregado una placa conmemorativa a su viuda en recuerdo oficial a su gran y buen hacer en esta ciudad:

Como bien explicó el teclista Estanis Peinado a continuación, en ese concierto iban a recorrer las diversas etapas del grupo, que para la ocasión se ofreció en formato XXL, con sección entera de metales y dos ‘blusettes’ (Guille Fernández y Raquel Porcel) en los coros, por delante la actual y deslumbrante cantante Sandra Morales, compartida con la Big Band de Atarfe. Lo próximo juntos. 

La Blues Band, durante su concierto, con la cantante Sandra Morales exprimiendo su voz. 

Completamente cierto lo que dijo, yendo desde los tiempos de su debut en el sello especializado Cambayá y sus actuaciones en el Punto Imaginario, cuando tenían que ‘marcar’ su espacio con aquel ‘El mejor blues de la ciudad’ (de 1990), hasta la actualidad e incluso lo próximo; pasaron por el blues más trotón y eléctrico, el booguie, el r&blues, el soul, bordearon el swing y el jazz y otearon hasta el country, añadiendo sus intervenciones ‘Disney’ para niños de sus conciertos didácticos. Todo con la solidez, empuje, habilidades individuales  y los brillantes arreglos que han caracterizado a la marca. Una antología con momentos tan espectaculares como su interpretación de ‘I don´t want to get back’, con un intensísimo duelo entre un virtuoso Pizarro y la cantante a punto de hacer explotar sus arterias en directo. Impresionante.

Fuera de programa, y tan fuera que ni siquiera el que iba a ser homenajeado lo sabía, el grupo tuvo el detalle con su batería, Antonio Valero, miembro fundador en activo, de agradecerle las cuatro décadas "siendo el motor", en palabras del teclista, de la banda.

Ya lo había dicho Carmela, la compañera de Pecos dos horas antes: "mientras siga la música, hay que seguir bailando". Dicho y hecho, porque nadie se resistió ya a un rompercuerpos ‘Everybody need somebody’ que ni los Blues Brothers, con Sandra cantando en el patio de butacas. ¡Que sean muchos más! Y que lo veamos. 

El grupo, emocionado y agradecido, saluda a un entregado público tras un concierto homenaje lleno de emociones. Fotos: JTG