La Alhambra participa en la primera gran exposición sobre orientalismo del Metropolitan Museum de Nueva York

Cultura - Indegranada - Viernes, 5 de Junio de 2026
El monumento aporta una yesería policromada del siglo XIII y una colección de imágenes históricas a una muestra que analiza el papel que jugó el conjunto nazarí en el imaginario artístico decimonónico.
Yesería del mirador del Patio de la Acequia. Cortesía del Patronato de la Alhambra y Generalife.
Alhambra
Yesería del mirador del Patio de la Acequia. Cortesía del Patronato de la Alhambra y Generalife.

El Patronato de la Alhambra y Generalife, adscrito a la Consejería de Cultura y Deporte, participará en una de las exposiciones más ambiciosas del calendario museístico internacional de 2026: ‘Orientalism: Between Fact and Fantasy’ (‘Orientalismo: entre la realidad y la fantasía’), que el Metropolitan Museum of Art (MET) de Nueva York abrirá al público el próximo viernes 12 de junio y que podrá visitarse hasta el 28 de febrero de 2027.

El Museo de la Alhambra ha prestado un panel de yesería tallada y policromada del siglo XIII, procedente del mirador del Patio de la Acequia del palacio del Generalife, una pieza excepcional que ilustra la altura técnica y estética del arte nazarí y su influencia en la configuración del imaginario orientalista occidental

La contribución del monumento granadino a esta exposición tiene un gran valor patrimonial. Así, de un lado, el Museo de la Alhambra ha prestado un panel de yesería tallada y policromada del siglo XIII, procedente del mirador del Patio de la Acequia del palacio del Generalife, una pieza excepcional que ilustra la altura técnica y estética del arte nazarí y su influencia en la configuración del imaginario orientalista occidental. Además, el Archivo de la Alhambra ha cedido un conjunto de imágenes históricas que documentan cómo el monumento granadino se convirtió en un referente constante para el arte y el diseño europeo y norteamericano a lo largo de todo el siglo XIX.

La consejera de Cultura y Deporte en funciones, Patricia del Pozo ha destacado “la singularidad” de las obras reunidas en Nueva York, que permitirá al visitante de esta exposición internacional adentrarse “en las numerosas miradas que convirtieron al conjunto nazarí en un destino obligado y privilegiado de los artistas que, a lo largo del siglo XIX y principios del XX, encontraron en sus patios, palacios y jardines un fascinante oriente europeo”. 

En este sentido, Del Pozo ha recordado que el Patronato de la Alhambra y Generalife tiene entre sus líneas de actuación el establecimiento de alianzas con prestigiosas instituciones museísticas internacionales para desarrollar proyectos conjuntos. Así, ha recordado que, a lo largo del tiempo, han sido varios los proyectos de intercambio desarrollados por el conjunto palatino granadino y el museo neoyorkino, caso de la gran exposición de ‘Al-Andalus: El arte islámico español’, que se exhibió primero en las salas del Palacio de Carlos V y que posteriormente viajó íntegramente al MET de Nueva York, en 1992, o la muestra dedicada a la estancia de Henri Matisse en la Alhambra, de 2010, para la que el museo neoyorkino prestó alguna de sus obras para que pudieran verse  en el conjunto nazarí.  

Entre la realidad y la fantasía 

La exposición ‘Orientalism: Between Fact and Fantasy’ pone de relieve precisamente este papel central de la Alhambra en el desarrollo de la estética orientalista y morisca, que influyó de forma determinante en artistas como Ingres, Eugène Delacroix o Jean-Léon Gérôme, y en figuras como Owen Jones, cuya admiración por el arte islámico transformó la arquitectura y el diseño en Europa y América. La circulación de objetos islámicos a través de exposiciones universales, coleccionistas y marchantes, usados como atrezo en pinturas y como inspiración para diseñadores y artesanos, constituye uno de los ejes narrativos centrales de la exposición.

La muestra, la primera que el MET dedica de forma monográfica al orientalismo como fenómeno cultural y artístico, explora las nociones de “Oriente” construidas en el siglo XIX a través de los encuentros, las conexiones y los intercambios que el globalismo, moldeado por el colonialismo y el imperialismo, propició entre Europa y Oriente Medio. 

A través de aproximadamente 180 obras procedentes de 12 departamentos del propio museo, así como de préstamos de colecciones internacionales, reúne pinturas, fotografías, dibujos, libros ilustrados, arquitectura, armas, textiles, cerámica, vidrio y metalurgia.