Enrique Valdivieso: "El primer disco español de organ-jazz lo grabé yo"

Que Enrique Valdivieso toque en Granada es una gran noticia. Es de justicia (como que lo haga también Javier Paxariño, otro granadino errante y ausente). Fue el primer organista Hammond español que se atrevió con el Jazz y ha recorrido el mundo -entero- con su B3 original.
El festival de Jazz de Granada le invitó el siglo pasado (¡junto a Jimmy Smith!) , y luego Jazz en el Lago le ofreció escenario y una Big Band entera para otro concierto memorable, donde ya avanzó lo que iba a ser su disco ‘Jazzandalus’. Ahora el domingo 24 (20.00 horas) vuelve a Granada, al siempre tan agradecido Teatro Isabel la Católica, rodeado por un impresionante elenco de más de 30 músicos de todo origen y condición. No es un concierto, es un homenaje, y hay que estar.
– ¿Cuándo decidió ser organista Hammond... Lo digo porque habiendo armónicas que son más llevaderas…
– Qué decirle, que sí, porque además cuesta mucho serlo. El primer disco español órgano-jazz solo se grabó en 1979, si mal no recuerdo en la casa Barclay, y lo grabé yo. No era un disco de Jazz pero s de Blues, con 10 estándares, y lo titulé así. Había un organista anterior en el jazz, sí, mi compañero y amigo, el francés Lou Benett, que tocaba en el Whisky jazz y que estuvo en la escena antes que yo, pero no era español porque nunca se nacionalizó. í
– ‘Jazzandalus’ salió hace 16 años… ¡Ya le ha costado tocarlo aquí!
El proyecto quedó ahí, y en una exposición de la galería de mi hermano, Valdiff, coincidí con Mariquilla y su hija Tatiana ante un cuadro que se llamaba ‘Boabdil’ y… empezamos a pensar en hacer algo juntos
– Pues sí, ya no me acordaba, cómo pasa el tiempo. Fue un proyecto que salió del Organ-Jazz, el club que tenía mi hermano en Cenes. Después lo materializamos en el estudio de Agustín, de Los Ángeles, que me brindó todo lo necesario para sacarlo adelante. El proyecto quedó ahí, y en una exposición de la galería de mi hermano, Valdiff, coincidí con Mariquilla y su hija Tatiana ante un cuadro que se llamaba ‘Boabdil’ y… empezamos a pensar en hacer algo juntos.
– Incluso ha sonado antes en Tenerife y otros escenarios…
– Es que hay que esperar un año para poder actuar en el Teatro Isabel. En Tenerife me abrieron las puertas de forma automática, y ahí nació ‘Jazzandalus’ como musical. Yo prefiero llamarlo ‘musical’ para no tener límites, porque si el jazz es difícil y complicado por su complejidad, no te digo nada del flamenco.
– Hace unas semanas se hizo un homenaje a Pecos Beck, pero fue usted el que lo trajo de Alemania ¿no? ¡Cuente, cuente!
Si en vez de traerlo a Granada me lo hubiera llevado a América hubiera sido un Joe Cocker, tal era su feeling y voz de negro
– Si en vez de traerlo a Granada me lo hubiera llevado a América hubiera sido un Joe Cocker, tal era su feeling y voz de negro. Yo lo llamé cuando estaba actuando en Alemania con el grupo Blackbird, junté una banda tremenda y (risas), no imaginábamos que, tras varios años, España estaba igual que cuando me fui. La había dejado para pasar temporadas actuando en Damasco, Jordania, Líbano, Alemania, y luego pasar cinco años en París…y cuando volví todo seguía igual (risas). El primer concierto fue en Riofrío, y cuando empezó a rugir el órgano y vieron a Pecos (que venía todo el viaje con un frac rojo arrugadísimo del viaje y un sombrero de copa viejo) revolcándose por el suelo (risas), la gente despavorida se refugió en sus casas (risas). No tengo más que reconocer que era un genio (risas).
– También hace nada en un debate se le citó como ejemplo de músicos granadinos ‘around the world’, contaron su anécdota de la salida por piernas de Beirut en la primera guerra del Líbano… ¡era duro es ser músico internacional!
– No, todo lo contrario, daba gusto trabajar en el extranjero, estaba bien pagado, bien mirado, muy respetado y reconocido. Lo difícil era ser músico en España en los 60 y los 70, había cuatro o cinco clubes en toda España, poca cosa para vivir.
– En este concierto estará muy abrigado: La Big Band de Atarfe completa, el combo de Souhail, Cañizares, Tatiana…ufff
– Este concierto reúne una serie de cosas inimaginables: la Big Band con Sandra Morales, con los que ya estuve en el Lago y en el festival de Jazz de Madrid; Sergini hará el tema ’La Alhambra’ que es una composición nueva, y el tema ‘A las cinco de la tarde’, inspirado en el Lorca de ‘Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Megías’, que es un réquiem; y dentro del repertorio de la Big Band he compuesto el tema ‘Granada cruce de culturas’, por aquello de aspirar a la capitalidad cultural. Tatiana se encarga de toda parte flamenca y de bailes, con Cañizares al cajón y Fita Heredia en la voz y el guitarrista Luis Mariano.
– Pero, ay, nos va a faltar también Manolo Morales…
– Fue un gran amigo, y parte muy importante de ‘Jazzandalus’. Grandísimo músico y grandísima persona, y siempre con Granada por delante, tanto que venía a Granada a comprarse sus coches para poder llevar con orgullo la ‘GR’ en la matrícula.
– Sus conciertos en los festivales de Jazz de Granada y el Lago no se grabaron ¿ésta vez sí lo va a hacer?
– Buena idea, lo tendré en cuenta.
– Y qué otros proyectos tiene entre manos a día de hoy en su refugio canario…
– Ahora estoy muy arrimado al flamenco, vamos a ver qué sale…

















































