Sergio Pamies: "Con el tiempo me di cuenta que necesitaba seguir viviendo en USA para poder profundizar en la tradición del Jazz"

El segundo disco del pianista granadino Sergio Pamies, ‘Borrachito’ (ilustrado por Javier Mariscal) fue su confirmación internacional levantando apelativos como los de “el nuevo Chano Domínguez” en varios idiomas. Pamies vive en Estados Unidos, pero ocasionalmente viene a Granada. Formado en Barcelona y Dallas (North Texas University, con premio extraordinario), es de los pocos músicos granadinos que ha actuado en el Carnegie Hall neoyorkino (con Paquito de Rivera por cierto), que también le acompaña en su nueva colección de temas, titulada ‘Time to say’ donde también toca el saxofonista Dave Liebman. El lunes en la Ool Ya Koo.
― Vio a su padre con la guitarra y… ¿lo del palo y la astilla?
― Así es. Además de la guitarra, creo que fueron también los discos que tenía sonando en casa a todas horas: Duke Ellington, Bill Evans, Irakere, Camarón y Paco de Lucía, Thelonious Monk… Pero cuando me preguntaron qué instrumento quería tocar, elegí el piano, tal vez influenciado por un Casio que me habían regalado unos años atrás mis tíos.
― Pero no le conozco dibujando…. ¡más que notas en el piano! Claro que la portada de ‘Time to say’…
― ‘Time to Say’ nace de mis ganas de grabar en Nueva York, donde conté con la ayuda de mi amigo Samuel Torres (al que conocen por haber producido y acompañado a -la granadina- Lara Bello). La portada la hizo un gran artista estadounidense, Dustin Mollick, que es saxofonista de jazz y eso le da una visión única para retratar a músicos en acción. Pero es cierto que yo tuve algo que ver: usé una fotografía en plano cenital que me hizo Curro del Realejo (que ni se llama Curro, ni vive en el Realejo) tocando en la Corrala de Santiago años atrás, y tuve esa idea de que, en lugar de las cuerdas y maquinaria, se vieran los rascacielos de Nueva York en el arpa del piano. Tomé papel y lápiz y, sobre la fotografía de Curro, pegué a modo collage un boceto de los edificios, y un retrato de Ricky Rodríguez con el contrabajo y Samuel Torres tocando las congas. Dustin hizo un trabajo genial, plasmando mi idea con su peculiar estilo.
― La última vez que hablamos fue con ‘Borrachito’ ¿funcionó como llave maestra?
― ‘Borrachito’ me abrió muchísimas puertas, y es un disco que siempre será especial para mí (y para algunos de los integrantes) porque éramos un grupo de amigos haciendo la música que nos inspiraba en ese entonces y que nos unía a flamencos y jazzistas de manera sincera. Además contamos con la colaboración de artistas que siempre hemos admirado: Diego Amador, Rubem Dantas, Antonio Serrano, Pepe Luis Carmona “Habichuela,” y Christian Scott, que en aquel entonces ya tenía muchísimo éxito.
― Vive en USA ¿por qué los USA?
― Cuando dejé España fue para estudiar y para vivir el jazz en su origen y seguir mejorando. ‘Borrachito’ capturó el aprendizaje de esos primeros años. Con el paso del tiempo me di cuenta que necesitaba seguir viviendo ahí para poder disfrutar de jazzistas de ese nivel y profundizar tanto como fuese posible en la tradición. Una vez que me hice doctor, el camino académico me llamó la atención, y disfruto enseñando a los jóvenes tanto o más que tocando y produciendo. Soy profesor titular en el College-Conservatory of Music de la Universidad de Cincinnati. De hecho, ahora son mis estudiantes los que ganan premios. Ahí dejo dos nombres a seguir: Alex Nicodemus (premio DownBeat a mejor solista) y Chris Caporale (segundo premio en la competición American Jazz Pianists de Yamaha). Otro de mis exalumnos, Christian Valdés, que tiene una carrera consolidada, produciendo y tocando con El Cigala, acaba de ser finalista en la competición de jazz piano de Jacksonville.
― Cuando toca por allí flamenco-jazz… ¿qué cara ponen?
― Pensando en tu pregunta me doy cuenta que lo hago todo al revés…en lugar de tocarlo allí para llamar la atención, lo toco aquí, por una razón muy sencilla: para tocar con mis amigos, los flamencos.
― Español, flamenco, en USA, prefiero no preguntar… Le he rastreado tocando por Colombia y Perú… ¿sigue la panamericana?
― Colombia fue mi primera gira internacional y es mi tercer país, ya que mi esposa es de Barranquilla, y mi hijo es un tercio estadounidense (texano a mucha honra), español y colombiano. La conexión con Perú es a través de la cantante Mónica Gastelumendi, con la que colaboro cada vez que nuestros compromisos académicos nos lo permiten.
― Su vida musical está bastante entrelazada con la de Paquito d’ Rivera…cuente, cuente…
― Paquito y mi padre tienen una bonita amistad, que comienza con mi padre escribiendo una reseña de un disco, la cual hace llegar a su manager. Paquito respondió invitándole a su presentación del libro ‘Mi vida saxual’ en Madrid, y desde entonces cada vez que Paquito tocaba en España íbamos a verlo. Por casualidades de la vida, en 2015, gané una plaza para tocar en una big band en Carnegie Hall (Nueva York), y ese año el invitado para dirigir y tocar fue Paquito. Lo invité a tocar en ‘Time to Say’ el tema ‘Nana para Sergito’ ya que, además de para mi hijo, es un tema dedicado a mi padre.
― Le ha invitado a su concierto en Almuñécar?
― Iré a verlo a Almuñécar, y también coincidimos hace dos veranos en el festival Jazz en el Lago de Atarfe, donde compartimos cartel aquella noche.
― ¿Qué tal está funcionando ‘Time to say’?
― Tuvo muy buen recibimiento por parte de la crítica y las radios especializadas (alcanzó el número 2 en la lista de ‘Mejores Álbumes de Latin Jazz’ de 2024 de Music Roots Report). Es una música que aún no he tocado en vivo en su totalidad, porque es imposible juntar de nuevo a los músicos del disco, ya que todos lideran sus propios proyectos (Samuel Torres, Marshall Gilkes, Alex Norris, Michael Thomas, Jimmy Macbride, y Ricky Rodríguez).
― Aunque yo tengo entre medias su disco de homenaje completo a Chick Corea ¿oficial u oficioso?
― Fue un concierto en vivo, que se grabó y mi padre “contrabandeó” como “El disco pirata de Sergio Pamies”. Desde que Corea falleció en 2021, toco alguno de sus temas en cada uno de mis conciertos (algo que él mismo hizo con Paco de Lucía en 2014).
"Cuando vuelvo a casa me gusta tocar con amigos y disfrutar del reencuentro sobre un escenario"
― Y ahora ¿qué tiene entre manos?
― Aunque suene algo alejado de mi especialidad, estoy trabajando en un disco que tal vez llame ‘Cancionero’, incluyendo composiciones con letra y para el cual invitaré cantantes amigos de diversos países para que me presten su voz. De momento estoy componiendo.
― Viene a Granada, al club Ool Ya Koo ¿cómo será su concierto? ¿Con quién?
― Cuando vuelvo a casa me gusta tocar con amigos y disfrutar del reencuentro sobre un escenario, así que vienen Gonzalo del Val (batería) desde Barcelona y Joan Masana desde Málaga. Gonzalo es un compañero con el que me une una amistad muy especial: ya estuvo en ‘Entre Amigos’ y ‘Borrachito’, y no para de cosechar éxitos con sus discos en España. Vamos a homenajear a muchos de mis “maestros” (Monk, Corea, Bud Powell, Tom Jobim, Chico Buarque). Además, tocaré también algunos de mis temas de ‘What Brought You Here?’ (2017) y ‘Time to Say’ (2024).
































