Almuñécar firma la licencia de obras definitiva para el hotel de 5 estrellas de La Herradura, que ocupa parte de una zona inundable del río Jate

El alcalde de Almuñécar, Juan José Ruiz Joya, ha firmado este jueves la resolución municipal que concede la licencia de obras definitiva a la empresa Fuerte La Herradura S.L. para la construcción del primer hotel de cinco estrellas del municipio, el proyecto “Daia Slow Beach Hotel La Herradura”, que se levantará en la parcela “A” del sector MP-96, en el paseo Andrés Segovia.
La parcela del hotel ocupa parte de una zona inundable del río Jate y un humedal desecado en los últimos años, una zona que sufrió graves inundaciones en 2007 y en un contexto de cambio climático acelerado en el que se están multiplicando los episodios de lluvias torrenciales de graves efectos, como pasó en Valencia y ha ocurrido ya varias veces en Málaga y otras zonas mediterráneas.
A finales de 2024 comenzaron las obras de urbanización de la parcela más próxima a la playa, y entonces el Ayuntamiento de Almuñécar afirmó que "ninguna de las áreas donde se ubicará el hotel Daia podría verse afectada por un posible desbordamiento" del río Jate.
Ahora, con esta firma, el Ayuntamiento culmina un proceso administrativo "largo y complejo que permite desbloquear una actuación estratégica para el desarrollo turístico de La Herradura", indica el Ayuntamiento en una nota de prensa.
Para Ruiz Joya, “hoy no es un día administrativo más, es el día en que La Herradura comienza a escribir su futuro más brillante. Este paso tan esperado pone fin a más de 20 años de vicisitudes, trámites y esperas interminables, gracias a la determinación de un equipo de gobierno que ha priorizado la reactivación económica y el liderazgo turístico del municipio”.
El primer edil ha añadido que "hoy cumplimos con una deuda histórica con La Herradura. Dijimos que veníamos a trabajar y a desbloquear proyectos que llevaban décadas guardados en un cajón y aquí está el resultado. Este hotel de 5 estrellas es la prueba de que Almuñécar y La Herradura son destinos de primer orden mundial, capaces de atraer inversión y generar bienestar para nuestros vecinos".
El proyecto, denominado "Daia Slow Beach Hotel La Herradura", no solo será el primer establecimiento de 5 estrellas del municipio, sino que "se posiciona como el referente de lujo para todo el litoral granadino. Con una capacidad de 220 habitaciones, el hotel ha sido diseñado para integrarse con armonía en el entorno de La Herradura", según el Ayuntamiento.
Los ciudadanos "podrán disfrutar de una transformación urbana sin precedentes en un establecimiento que incluye espacios de bienestar, gracias a un SPA de última generación diseñado para el relax y la salud; zonas verdes y de ocio, centradas en amplias áreas de piscina, un pool bar y exclusivas palapas para masajes y descanso frente al mar; y una infraestructura moderna con un aparcamiento subterráneo que garantiza la comodidad y el orden en la zona", continúa la nota municipal.
Según el Ayuntamiento, la concesión de esta licencia "es fruto del trabajo técnico riguroso. El proyecto ha superado con éxito todos y cada uno de los filtros de las distintas administraciones, obteniendo los informes favorables de la Delegación Territorial de Salud de Granada; Delegación Territorial de Sostenibilidad y Medio Ambiente (autorizando el uso en zona de servidumbre de protección); Delegación Territorial de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural (en relación a la zona de policía del Río Jate); y la Delegación Territorial de Turismo".
Infografía del hotel remitida por el Ayto.
Con un presupuesto de ejecución material de 14.690.173,79 euros, se construirá sobre una parcela de 10.882 m2, en primera línea de playa en La Herradura, con 19.600 m2 de obra. En la edificación se destinan 3.600 m2 a zonas verdes y públicas, como jardines y parques, 3.917 m2 para red viaria y áreas peatonales y 2.000 m2 a centros culturales y docentes "para dar servicio a todos los ciudadanos".
Ruiz Joya ha valorado la generación de empleo que "llegará de inmediato gracias a este proyecto, ya que la construcción del hotel será un motor de reactivación inmediata. Más allá de la edificación, el impacto social se medirá en la creación de más de 100 puestos de trabajo directos, además de los cientos de empleos indirectos que generará el sector servicios, el comercio local y el mantenimiento de una infraestructura de este nivel”.
Para concluir, el alcalde ha destacado que la licencia establece un plazo de máximo de 36 meses para su finalización, “lo cual garantiza que, en un futuro cercano, el ‘Daia Slow Beach’ abrirá sus puertas para situar a nuestro municipio en la cima de la excelencia turística”.
La ciencia ya avisó tras la DANA de 2007
Esa zona donde se ubica el hotel ya sufrió graves inundaciones en 2007, cuando todavía el cambio climático no había empezado aún a mostrar sus peores efectos con el aumento de frecuencia e intensidad de las DANA que se están produciendo en el Mediterráneo y que los científicos avisan que pueden volver a ocurrir en cualquier momento por el incremento de temperarura del mar.
Los profesores de Geografía de la UGR José Antonio Olmedo -que imparte, entre otras, la asignatura 'Riesgos naturales y ambientales'- y Miguel Ángel Villacreces, analizaron con detalle esas inundaciones en 2008 en un artículo científico publicado en 'Cuadernos de Geografía' de la UGR titulado 'Episodio de lluvias torrenciales del 21 de septiembre de 2007. Las inundaciones de Almuñécar'.
En el articulo se recuerda que Almuñécar "vio cómo la mayor parte de su casco urbano resultaba anegado por las aguas desbocadas de los ríos Seco, Verde y Jate. Una persona resultó muerta y las pérdidas materiales fueron millonarias".
Las lluvias registradas en la zona de Almuñécar-La Herradura ese día oscilaron entre los 150 y 200 litros/m2, lo que suele caer en medio año.
Esta son las conclusiones del artículo de los investigadores, que lamentablemente no se han tenido en cuenta, a juzgar por el desarrollismo urbanístico que ha seguido la costa granadina en los años siguientes y que aún continúa:
Pero más allá de los elementos naturales que explican lo sucedido, este triste episodio puso de manifiesto una vez más la deficiente ordenación de las poblaciones asentadas en la costa. Almuñécar, como sucede en todo el arco mediterráneo, es claro ejemplo de la urbanización desmedida en el entorno de la desembocadura natural de dos cauces fluviales. Lo que en un pasado eran marjales cultivados con frutales, ahora son urbanizaciones de varias alturas, rodeadas de calles asfaltadas y numerosas construcciones que, a modo de presas, intensificaron los efectos de la riada.
El carácter esporádico de este tipo de sucesos hace que en numerosas ocasiones resulte difícil concienciar a la población de los riesgos que conlleva sobrepasar los límites de las áreas inundables. En una sociedad donde se ha logrado un alto nivel de conocimiento acerca del medio natural y sus procesos ocurre en realidad que la llamada cultura territorial, aquélla que respeta y se adapta al medio haciendo uso de los recursos y conociendo su comportamiento natural, en los últimos tiempos ha quebrado, debido en buena medida a la irresponsabilidad de las administraciones, sobre todo municipales, gobernadas en numerosos lugares por la corrupción y las prácticas urbanísticas en general poco acordes con el respeto al entorno".




































