Adelante Andalucía denuncia que el PP "está regalando Granada a fondos privados"

“Nos están convirtiendo en un parque temático para turistas mientras expulsan a quienes viven aquí. Granada no puede seguir este camino”. Así se ha expresado la candidata de Adelante Andalucía por Granada al Parlamento andaluz, Inma Manzano, quien ha denunciado este jueves que la ciudad “se está vendiendo a trozos” como consecuencia de las políticas del Partido Popular en la Junta de Andalucía y en el Ayuntamiento de Granada.
“Están regalando Granada a fondos privados mientras expulsan a su gente de los barrios”, ha afirmado, señalando que el PP "impulsa un modelo basado en la especulación y la turistificación, que pone la ciudad al servicio de unos pocos mientras la mayoría pierde su derecho a vivir en ella”.
En este contexto, Manzano ha recordado dos operaciones recientes que, a su juicio, reflejan esta política: la subasta del antiguo centro de menores de San Miguel Alto, anunciada el pasado 8 de abril, y la venta del convento de Santa Inés, en pleno Albaicín, por 1,5 millones de euros para su transformación en hotel de lujo.
Sobre este último caso, ha denunciado que el inmueble "ha sido adquirido por el grupo Didra, vinculado a la familia Ardid Martínez-Bordiu, con descendientes de Francisco Franco en su gestión".
“Están poniendo nuestro patrimonio en manos de grandes inversores que vienen a hacer negocio con Granada sin ningún compromiso con la ciudad”, ha señalado.Además, ha advertido de que “es muy probable que estos grandes grupos ni siquiera tributen en Granada, ni siquiera en Andalucía”, lo que implica que “la ciudad asume la masificación, el encarecimiento de la vivienda y la pérdida de identidad, mientras los beneficios se marchan fuera”. “Más hoteles no es más riqueza si la gente tiene que irse de su barrio”, ha subrayado.
Cambio de modelo
Frente a esta situación, Manzano ha defendido un cambio de modelo claro:“Hay que poner límites. El turismo tiene que contribuir a la ciudad con una tasa turística, el patrimonio público no se puede vender como si fuera un solar cualquiera, y los edificios históricos deben tener usos sociales y culturales, no convertirse en negocios privados”.
Asimismo, ha apostado por actuar sobre la presión turística:“No se pueden seguir dando licencias hoteleras en barrios ya saturados ni permitir que los pisos turísticos sigan expulsando a la gente. Granada tiene que ser para vivir, no para especular”.
En materia de vivienda, ha señalado: “La prioridad tiene que ser garantizar vivienda para la gente, no facilitar que unos pocos hagan negocio con un derecho básico”.
















































