Fiscalía y acusaciones solicitan la nulidad de la licencias de obra y utilización del Pabellón Mulhacén
La Fiscalía de Granada y las acusaciones en la pieza del caso Nazarí que ha investigado la operación urbanística en torno al Pabellón Mulhacén, que da nombre a esta parte de la instrucción, han solicitado la nulidad de las licencias de obras, construcción y utilización de este recinto. Esta petición de nulidad se extiende a locales instalados en esta manzana, aunque en este caso apunta 'utilización parcial'.
La licencia del Pabellón Mulhacén está en el origen de la batalla judicial emprendida por el empresario Ramón Arenas por los perjuicios que le ocasionó la operación.
La licencia de obras para la construcción del Pabellón Mulhacén se concedió el 14 de abril de 2009 por acuerdo de la Comisión Ejecutiva de la Gerencia de Urbanismo -disuelta con los años-.
Esa fue la licencia que permitió las denunciadas por Arenas, pues el pabellón invadió parcialmente su parcela. El empresario solicitó la paralización, pero su petición fue rechazada y, como recuerda ahora, "fue el inicio de todos los problemas sobrevenidos".
Como el empresario explica, la licencia del Pabellón Mulhacén, "cuya construcción invadió la Parcela que nos había vendido el propio Ayuntamiento a nuestra sociedad (Aremat Formación) para construir un Centro Infantil, ahora podría ser nula", abriendo incluso la puerta a la demolición.
Arenas recuerda que, en la vía de lo contencioso ya hay una sentencia firme del TSJA declarando nulos los estudios de detalle, lo que conlleva el derribo de lo construido ilegalmente. Esta sentencia, pese a ser firme, aún no ha sido cumplida por el Ayuntamiento de Granada, que ha encargado informes para encontrar una salida que evite el derribo ordenado.
Por qué sería nula la licencia de 2009 del Pabellón Mulhacén, porque, según ha defendido el empresario Ramón Arenas en todo este proceso, "debió incluir las Obras Complementarias al deportivo, pues debían ir en el mismo edificio y misma parcela sin fraccionar y así estaba adjudicada la concesión administrativa, con ese condicionante". La operación planteaba "Pistas deportivas al aire libre y 200 plazas de aparcamiento en el subsuelo", lo que "nunca se materializó", según recuerda el empresario.


















































