Culmina la campaña electoral con una apelación unánime al voto el próximo domingo, 17 de mayo.
Concluyó una intensa campaña electoral, con una larga precampaña, antes de que este domingo, 17 de mayo, Andalucía decida su futuro en los próximos cuatro años entre seguir confiando en el gobierno de derechas de Juan Manuel Moreno, al que se puede sumar la extrema derecha reaccionaria, o cambiar el rumbo con un nuevo gobierno de progreso, liderado por María Jesús Montero.
Frente a la campaña del PP, centrada casi, exclusivamente, en evitar “líos”, ante la necesidad de volver a pactar con la extrema derecha, como ya hiciera Moreno en el primer gobierno con Ciudadanos, aunque ahora en el ejecutivo, las izquierdas se han ocupado en presentar propuestas para revertir el deterioro de los servicios públicos, con la sanidad, como emblema, la Dependencia, o la educación
Frente a la campaña del PP, centrada casi, exclusivamente, en evitar “líos”, ante la necesidad de volver a pactar con la extrema derecha, como ya hiciera Moreno en el primer gobierno con Ciudadanos, aunque ahora en el ejecutivo, las izquierdas se han ocupado en presentar propuestas para revertir el deterioro de los servicios públicos, con la sanidad, como emblema, la Dependencia, o la educación.
“Estabilidad”, frente a “garantizar los servicios públicos de calidad, sin privatizaciones”, como ejes estratégicos del PP, a la derecha, y al otro lado, el PSOE, Por Andalucía y Adelante Andalucía.
Así que Moreno ejecutó una campaña para evitar al máximo errores, aunque los cometió él y su partido, del primero, la acción electoral castigada por la Junta Electoral de consejeros, en Granada, la de Fomento y cabeza de lista, Rocío Díaz, a los último: el intento de suspender una gala de chirigotas en Alcalá de Guadaíra (Sevilla) este sábado ante el temor de sus letras críticas. Nerviosismo de un PP, pese a que priori lo tiene todo a favor.
Los dos debates a cinco, en la RTVE, y Canal Sur, los dos lunes de campaña, más que animarla, dejaron la evidencia, sobre todo en el primero, de un Moreno enfadado, incómodo, incapaz de defender su gestión ante la argumentación de los candidatos de izquierda, que se cebaron con los servicios públicos.
En el PP no ha habido sitio destacado durante la campaña para la Cultura, sí, por el contrario en las izquierdas. Pero tampoco se ha hablado de Memoria, ni en Granada, del futuro de la Escuela Andaluza de Saud Pública, cuyo Instituto de la Salud de Andalucía, que lo asumirá desde Sevilla, se activará si el PP gana
En el segundo, Moreno fue censurado por la utilización electoral por la tragedia ferroviaria de Adamuz, aunque se le volvió en contra con la tardanza en acudir las emergencias sanitarias, y los dos guardias civiles muertos en una operación contra el narcotráfico en aguas de Huelva, al chocar dos embarcaciones del instituto armado.
Moreno no ha replicado en ningún momento a la extrema derecha y tan solo se ha limitado a señalar que los radicales de derecha deciden en Madrid y que dificultaría la acción de gobierno. Puede que, para allanar el camino de su posible pacto, si es necesario, como así ocurrió en Aragón, Extremadura y Castilla León.
En el PP no ha habido sitio destacado durante la campaña para la Cultura, sí, por el contrario en las izquierdas. Pero tampoco se ha hablado de Memoria, ni en Granada, del futuro de la Escuela Andaluza de Saud Pública, cuyo Instituto de la Salud de Andalucía, que lo asumirá desde Sevilla, se activará si el PP gana.
Concluye la campaña, sin que pese a los insistentes requerimientos, Moreno aclaró por qué ocurrió el garrafal error de la Junta en los cribados de mama y cuántas mujeres han desarrollado el cáncer o, incluso, si han muerto, por la peor crisis de la sanidad pública.