El posible cierre del Centro de Salud Fortuny-Velutti ha encendido todas las alarmas en el centro histórico de Granada. Ubicado en el corazón de la ciudad y atendiendo desde hace décadas a la población del Albayzin Bajo y el centro, este equipamiento sanitario podría desaparecer en los próximos meses por decisión de la Junta de Andalucía. Para sus cerca de 8.000 usuarios, la noticia no solo supone la pérdida de un servicio sanitario esencial, sino también un nuevo golpe a la vida vecinal en un barrio cada vez más tensionado por la presión turística.

Paz Martínez, portavoz de usuarios del centro y miembro de la asociación Albayzin Habitable, nos explica que la ciudadanía se enteró del cierre “por la prensa”, sin información previa ni procesos de participación. “Saltó la alarma inmediatamente”, señala, especialmente en una zona con una población marcadamente envejecida y con dificultades de movilidad.

Un barrio envejecido que pierde proximidad sanitaria

El Centro de Salud Fortuny-Velutti atiende fundamentalmente al Albayzin Bajo —desde la Cuesta de los Chinos hasta la Carrera del Darro y el Paseo de los Tristes— y a buena parte del centro de la ciudad. Se trata de una población envejecida, con problemas de movilidad y que depende en gran medida de la cercanía del recurso sanitario.

Las consecuencias son previsibles: más demora en citas de atención primaria y mayores dificultades de acceso. “No es solo dónde te atienden, sino cómo llegas”, subraya Paz Martínez

La alternativa planteada pasa por derivar a los pacientes al Centro de Salud Gran Capitán o al nuevo centro de La Rosaleda. Sin embargo, el primero ya se encuentra saturado y, según los propios datos conocidos, solo trasladará parcialmente cupos al nuevo equipamiento. Mientras tanto, los seis cupos de Fortuny-Velutti —unas 8.000 personas— serían reubicados íntegramente.

Las consecuencias son previsibles: más demora en citas de atención primaria y mayores dificultades de acceso. “No es solo dónde te atienden, sino cómo llegas”, subraya Paz Martínez. El transporte público en el Albayzin es limitado y adaptado a un barrio con fuertes pendientes y calles estrechas. Siete minutos a pie, como argumentaron responsables sanitarios, no significan lo mismo para una persona joven que para alguien con movilidad reducida.

 “Si no tienes un centro de salud cercano, no puedes envejecer en tu barrio”

Pero la cuestión va más allá de la comodidad. “Si no tienes un centro de salud cercano, no puedes envejecer en tu barrio”, afirma la portavoz. La pérdida del recurso sanitario puede empujar a muchas personas mayores a abandonar sus viviendas, bien por decisión propia o por presión familiar ante las dificultades cotidianas.

Argumentos oficiales y alternativas vecinales

Desde la administración sanitaria se argumenta que el centro es pequeño, que carece de salida de emergencia y que el local es alquilado. Sin embargo, la asociación vecinal ha presentado informes técnicos que acreditan la viabilidad de abrir una puerta de emergencia en un lateral del edificio, sacrificando una de las salas existentes.

Para el vecindario, el cierre no responde únicamente a criterios técnicos, sino también económicos: dejar de pagar un alquiler y concentrar recursos en un edificio nuevo financiado por otras administraciones

Además, proponen mantener al menos parte de los cupos en el barrio y redistribuir únicamente a los pacientes más cercanos a otros centros. Hasta el momento, aseguran no haber recibido respuesta formal y perciben que la decisión está prácticamente tomada.

Para el vecindario, el cierre no responde únicamente a criterios técnicos, sino también económicos: dejar de pagar un alquiler y concentrar recursos en un edificio nuevo financiado por otras administraciones.

Distintos pasajes de la necesaria conversación de Joan Carles March con Paz Martínez.

Turismo, especulación y pérdida de tejido social

El conflicto sanitario se inserta en un contexto más amplio. El Albayzin, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, vive desde hace años un proceso acelerado de turistificación. Comercios de proximidad cerrados, proliferación de viviendas turísticas, compra de inmuebles por fondos e inversores extranjeros y una constante presión inmobiliaria forman parte del día a día.

“Esto ya parece un parque temático”, lamenta Paz Martínez. La asociación Albayzin Habitable nació precisamente para defender el derecho a permanecer en el barrio y frenar la especulación

“Esto ya parece un parque temático”, lamenta Paz Martínez. La asociación Albayzin Habitable nació precisamente para defender el derecho a permanecer en el barrio y frenar la especulación. Proponen limitar nuevas licencias de alojamientos turísticos, perseguir la oferta ilegal y destinar viviendas al alquiler residencial asequible. También reclaman ayudas a la rehabilitación condicionadas a que los inmuebles no se destinen a uso turístico.

El cierre del centro de salud, sostienen, es “un pasito más” en un modelo de ciudad que desplaza servicios públicos fuera de los barrios históricos y orienta el centro casi exclusivamente al turismo. Sin comercio, sin vivienda asequible y sin servicios básicos, el riesgo es convertir el Albayzin en un decorado sin vida vecinal.

Salud pública y desigualdad

La polémica se produce además en un contexto sanitario complejo. Según datos recientes del INE citados en medios, la mortalidad en Andalucía supera en más de un 11% la media nacional. Para el vecindario, debilitar la atención primaria —la primera puerta de entrada al sistema sanitario— no parece la mejor estrategia en una comunidad con altos índices de pobreza y desigualdad.

“La atención primaria es fundamental”, insiste Paz Martínez. Es el primer filtro, el primer diagnóstico, el espacio donde se detectan y previenen problemas mayores

“La atención primaria es fundamental”, insiste Paz Martínez. Es el primer filtro, el primer diagnóstico, el espacio donde se detectan y previenen problemas mayores. Reducir su accesibilidad, especialmente para población vulnerable, puede tener consecuencias a medio y largo plazo.

¿Qué modelo de ciudad?

El debate sobre Fortuny-Velutti trasciende lo estrictamente sanitario. Interpela al modelo de ciudad que se está construyendo en Granada: centros históricos orientados al visitante frente a barrios habitables para quienes los sostienen día a día.

Para el Albayzin, perder su centro de salud no es solo una cuestión administrativa. Es la diferencia entre seguir siendo un barrio vivo o avanzar hacia una postal sin vecinos. La decisión final marcará no solo la organización de la atención sanitaria, sino también el futuro social de uno de los enclaves más emblemáticos de la ciudad.

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