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Las sucesivas propuestas para restaurar el complejo no se han materializado

La Azucarera de Santa Fe, en la 'lista roja del patrimonio' de Hispania Nostra

Cultura - IndeGranada - Miércoles, 7 de Julio de 2021
El edificio está "abandonado y muy degradado superficialmente", lo que impide "su adecuada interpretación histórica".
Imagen del complejo de la Azucarera Señor de la Salud de Santa Fe.
Hispania Nostra
Imagen del complejo de la Azucarera Señor de la Salud de Santa Fe.

La Asociación Hispania Nostra, cuya labor se centra en la defensa del patrimonio, ha incluido otro enclave de Granada en su 'lista roja del patrimonio'. Se trata de la Azucarera del Señor de la Salud de Santa Fe, un complejo que se encuentra "abandonado y muy degradado superficialmente". El colectivo advierte de que ninguna de las propuestas que se han sucedido para recuperarlo se han materializado. 

La solicitud para que fuera incluida en esa lista fue cursada por Jesús Bueno Urbano, que ha informado de la decisión del comité científico de Hispania Nostra de proceder a su inclusión. 

La propia Hispania Nostra ha incluido ya la información del histórico complejo industrial en su página web, en el apartado dedicado a la 'lista roja del patrimonio', en el que recientemente dio entrada al Paseo de Romayla, a los pies de la Alhambra, en un paso que frenó la rehabilitación proyectada. 

En el caso de la azucarera de Santa Fe, Hispania Nostra recoge el siguiente resumen acerca de su historia: 

"La Azucarera del Señor de la Salud se encuentra situada en las tierras de cultivo del regadío del río Genil. Fue construida en 1890, y el inmueble ha tenido varios usos a lo largo de su historia: como azucarera hasta 1904, como destilería de la Unión Alcoholera Española, como almacén de maderas entre 1943 y 1946, y como polvorín desde 1948 hasta 1998.

Reúne notables valores de carácter histórico, industrial, arquitectónico y paisajístico, y constituye un ejemplo significativo de la arquitectura industrial del siglo XIX en la provincia de Granada. La fábrica está íntimamente relacionada con el auge de la industria azucarera en la comarca de la Vega, la cual se produjo gracias a la introducción masiva de la remolacha a finales del s. XIX.

Hay que destacar la figura de su creador, el arquitecto granadino Francisco Jiménez Arévalo, claro conocedor de la arquitectura industrial francesa, que recurre a los repertorios y catálogos arquitectónicos de la época. Para la elaboración de este proyecto utiliza elementos suministrados por la casa Fives-Lille, de donde procedía la maquinaría de la fábrica, aunque actualmente no se conserva.

El emplazamiento fue adquirido por el ayuntamiento de la localidad en el año 2000. Desde entonces varios partidos políticos han propuesto distintas restauraciones en los programas electorales para su adecuación como museo de la historia industrial de la comarca, siendo la más importante la propuesta en 2006. A pesar de ello ninguna ha llegado a materializarse y con la llegada de la crisis se ha mantenido en estado de abandono y llegando a ser perimetrado el entorno por riesgo de derrumbe. Si bien en 2006 se declaró BIC, en 2014 se reconsideró como Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz en base a la Ley 14/2007 de 26 de Noviembre, de Patrimonio Histórico de Andalucía".

Imagen del entorno de la Azucarera, en la Vega.

Descripción:

"En el recinto fabril se encuentran dos módulos  de edilicios paralelos. El primero es de mayores dimensiones, y está compuesto por edificaciones diáfanas de planta rectangular que albergaban el grueso de la maquinaria de extracción del azúcar. Frente a este módulo principal, se encuentran otros dos edificios de menores dimensiones que se encuentran alineados longitudinalmente. Todos los edificios poseen las cubiertas y las armaduras perimetrales. No poseen ninguna maquinaria ni bien mueble en su interior.

A los valores históricos, como referente de cultura económica de una época, y a los arquitectónicos, por responder a los modelos constructivos de la arquitectura industrial francesa, hay que añadir el valor paisajístico del inmueble como conformador del paisaje de la vega, en el que construcciones fabriles, caminos, acequias y el trazado del ferrocarril permanecen, aunque la estructura agraria se haya transformado. Y por supuesto los industriales, ya que a pesar de que la fábrica ha perdido toda su maquinaria, aún existe un claro componente industrial que se traduce en la propia configuración del espacio, la ubicación funcional de los edificios, o la misma ubicación del recinto fabril, ubicada en los terrenos de cultivo de la materia prima".

Respecto a su estado, indica que está "abandonado y muy degradado superficialmente, lo que impide su adecuada interpretación histórica vinculada a la historia industrial de la provincia de Granada a finales del siglo XIX y principios del XX con la explotación masiva de remolacha".

Destaca Hispania Nostra que lo ha incluido en esta lista de patrimonio amenazado porque "supone un ejemplo que ilustra los usos arquitectónicos industriales de una época. También es reflejo de la economía del momento en Granada además de tener un valor paisajístico fundamental ya que configura el paisaje de la Vega".