Artículo de Opinión por Belén Pezzi

"Cambio climático y desigualdad, las mujeres son más vulnerables ante la crisis ambiental"

Política - Belén Pezzi - Sábado, 7 de Marzo de 2026
Belén Pezzi, secretaria de Transición Ecológica Justa y Cambio Climático del PSOE de Granada, firma este artículo sobre mujer y cambio climático.
mano de muejr sobre una tierra seca.
jcom vía freepik
mano de muejr sobre una tierra seca.

Ya somos inevitablemente conscientes de que la crisis climática amenaza ecosistemas y economías, hay un amplio consenso científico sobre el hecho de que España es uno de los países del mundo más vulnerables al cambio climático. Actualmente estamos viviendo sus consecuencias con grandes incendios forestales, inundaciones y episodios de calor y frío intensos, pero además organizaciones y estudios advierten que son las mujeres las que sufren de forma más intensa los efectos de este cambio global, especialmente en zonas rurales, en situación de precariedad o con responsabilidades de cuidado. Según el Instituto de las Mujeres, la vulnerabilidad femenina ante fenómenos extremos como olas de calor, sequías o incendios forestales se explica por factores estructurales y sociales: inestabilidad económica, menor acceso a recursos, sobrecarga de tareas domésticas, exclusión en la toma de decisiones y exposición a riesgos específicos.

Hace cinco años el informe 'Género y Cambio Climático' analizó el fuerte impacto de la crisis climática en mujeres y niñas, afirmando que el 80% de las personas refugiadas por causas climáticas eran mujeres y que en los países con mayor desigualdad de género morían hasta cuatro veces más mujeres que hombres en casos de inundaciones, y en otras situaciones vinculadas con desastres naturales son las mujeres y menores las que tenían hasta catorce veces más probabilidades de morir. 

Algunas circunstancias asociadas a las crisis climáticas inciden de manera directa o indirecta especialmente en las mujeres, “más calor, más desigualdad”, en Andalucía se ha detectado un aumento de problemas de salud vinculados al calor extremo entre mujeres jubiladas con bajos ingresos

Algunas circunstancias asociadas a las crisis climáticas inciden de manera directa o indirecta especialmente en las mujeres, “más calor, más desigualdad”, en Andalucía se ha detectado un aumento de problemas de salud vinculados al calor extremo entre mujeres jubiladas con bajos ingresos. Existen diversos estudios que relacionan las olas de calor y el aumento de temperaturas con un incremento de los delitos violentos en general y contra las mujeres en particular como consecuencia, entre otras causas, del estrés térmico y del impacto de las tensiones económicas por sequías o pérdidas agrícolas. Por desgracia también el frío intenso en el ámbito rural genera situaciones de pobreza energética, afectando más a las mujeres mayores que viven solas, especialmente a partir de los 65 años, puesto que casi un 70% de los domicilios unipersonales de personas mayores son habitados por mujeres, esta feminización de la pobreza energética se extiende también, en el ámbito urbano, a los hogares en los que la mujer es la sustentadora principal y en las situaciones monomarentales con uno o más hijos.  

Los datos nos indican que son muchas las mujeres que se ven especialmente expuestas a las inclemencias climáticas, por su trabajo o por las condiciones de su vivienda, soportan situaciones de escasez de luz y agua y en general de empobrecimiento y pérdida de calidad de vida. Durante las emergencias climáticas, incendios, inundaciones o evacuaciones, afrontan más riesgos específicos, por ejemplo, los servicios de atención a mujeres víctimas de violencia de género se ven en esas situaciones desbordados o interrumpidos, por lo que organizaciones como Fundación Mujeres han alertado de la necesidad de incluir protocolos específicos en los planes de emergencia climática. Los riesgos para la salud en sistemas sanitarios no adaptados al cambio climático generan, para las mujeres, mayores posibilidades de enfermedades y complicaciones, especialmente durante el embarazo.

Es una realidad constatada que la crisis climática agrava las desigualdades de género al incrementar la dificultad de todos los cuidados (alimentación, salud, limpieza, atención a personas enfermas, mayores, menores, avituallamiento y otras gestiones frecuentes) que siguen recayendo mayoritariamente sobre las mujeres, y es que el clima se vincula con la organización cotidiana de la vida, los recursos y el trabajo diario que sostiene cada hogar, provocando una crisis social vinculada que debilita los pilares del estado del bienestar. 

Para hacer frente a las desigualdades, es necesario incluir a las mujeres en la planificación climática a todos los niveles, garantizando su acceso a recursos de formación continua y procesos de participación, visibilizando sus aportes.

Para hacer frente a las desigualdades, es necesario incluir a las mujeres en la planificación climática a todos los niveles, garantizando su acceso a recursos de formación continua y procesos de participación, visibilizando sus aportes. Todo ello es esencial para liderar respuestas innovadoras de adaptación y de mitigación del cambio climático, en las que nosotras debemos ocupar un lugar central en el diseño de las políticas medioambientales. Nuestra participación en la elaboración de planes de adaptación, en la gestión de riesgos y en la toma de decisiones no solo garantizaría que las medidas tengan un enfoque de género, sino que también fortalecería la resiliencia de toda la sociedad. Avanzar juntas hacia un desarrollo sostenible, justo y resiliente frente a los retos sociales y climáticos.

La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, ha reafirmado recientemente que "no podemos resolver la crisis climática sin igualdad de género". Me adhiero convencida a su planteamiento: la transición ecológica y la igualdad están intrínsecamente vinculadas, y es que la transición ecológica debe ser, sí o sí, una transformación social, que solo será efectiva si incorpora plenamente la perspectiva de género y reconoce el papel fundamental de las mujeres en la acción climática, subrayando que la igualdad de género es un pilar ineludible de la sostenibilidad. 

Y no son solo palabras que se lleve el viento, este 5 de marzo el MITECO, Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de España, ha aprobado un Plan de Actuación Integrado financiado con fondos FEDER que destina 29 millones de euros a proyectos innovadores en territorios rurales, incluyendo medidas de empoderamiento y capacitación de jóvenes y mujeres en empleo verde y desarrollo sostenible. También esta misma semana en la jornada ‘Innovando en igualdad. Mujeres e iniciativas transformadoras para el desarrollo territorial sostenible’ el Gobierno ha defendido la puesta en valor de proyectos e iniciativas que generen narrativas positivas, que destaquen los beneficios de los avances en igualdad y resignifiquen términos clave como “familia”, “vida” o “cuidados”, desde una mirada inclusiva y que refleje la diversidad.

Porque sin igualdad y sostenibilidad no hay futuro. 

Belén Pezzi es secretaria de Transición Ecológica Justa, Cambio Climático del PSOE de Granada.