Un verano en el Parque de las Ciencias.

Por la cara

Blog - Hombres de Luz - Domingo Funes - Martes, 7 de Mayo de 2019
Luis Salvador, en la presentación de su web.
Prensa Cs
Luis Salvador, en la presentación de su web.

Me había prometido no escribir más de Luis Salvador, pero es imposible. Este hombre es una joya. Quién sabe, lo mismo el tipo es un genio y como quiera que estaba de capa caída después de su fracasado asalto a los cielos madrileños, ha pretendido recuperar notoriedad con aquello tan conocido de provocar que hablen de ti, aunque sea para mal. A fin de cuentas, si a su jefe de filas le salió bien –según dicen– convertir su atril durante los debates de las generales en un rastrillo solidario, por qué él no iba a poder colgar en su web de candidato un estudio morfopsicológico sobre su propio rostro. O su jeta, si gustan más el modo popular.

Lo que hace este magufo de la política, no es nuevo. Hace más de dos siglos algunos anatomistas intentaron, en el ámbito del derecho penal, elaborar un método que, basado en la cara de las personas, les permitiera determinar si se estaba ante un criminal o no

Lo que hace este magufo de la política, no es nuevo. Hace más de dos siglos algunos anatomistas intentaron, en el ámbito del derecho penal, elaborar un método que, basado en la cara de las personas, les permitiera determinar si se estaba ante un criminal o no. Como no puede ser de otra forma, la exótica teoría, sin base científica, no prosperó. Hasta donde yo sé, y ya les adelanto que es poco, no recuerdo que aquellos estudios analizaran también la dureza de los rostros, ni el material del que pudieran estar hechos, sin excluir el cemento armado. Sea como fuera, que la teoría tenga la misma base científica que un horóscopo no ha disuadido al político granadino de usarla para autobombo.

El caso es que el candidato a la alcaldía de Granada por Ciudadanos no ha querido dejar a las abuelas ejercer su trabajo natural. Él, que siempre se ha presentado como un candidato 2.0, tenía que asegurarse que ningún adjetivo del que pudiera ser merecedor se quedaba sin ser pronunciado

El caso es que el candidato a la alcaldía de Granada por Ciudadanos no ha querido dejar a las abuelas ejercer su trabajo natural. Él, que siempre se ha presentado como un candidato 2.0, tenía que asegurarse que ningún adjetivo del que pudiera ser merecedor se quedaba sin ser pronunciado. Los quería todos: inteligente, con sentido de la estrategia, justo, buena persona, buen padre, guapo… Podía habernos ahorrado tanta lectura y haber sintetizado –otra de las cualidades que le imputa el “estudio”– en un simple perfecto. Pero no. En un simple perfecto apenas hay épica. Un líder como él precisa una disección más compleja y virtuosa: precisa una letanía de halagos ininterrumpida que le lleve en volandas a la Plaza del Carmen. Al carajo eso de que el halago debilita. Él y Ronaldo están por encima de esas cosas.

Aún recuerdo cuando hace unos años abandonó alborozado el consistorio granadino arguyendo que se iba a Madrid a defender mejor los intereses de Granada. Ahora se queda en Granada, pero ya verán como es para defender mejor los intereses de Madrid

Se ve que no regresar a Madrid, donde soñaba con retozar como un aplicado cortesano abrazado a la ubre del leviatán y terminar allí su tan extensa como improductiva carrera política, le ha afectado negativamente a su privilegiado intelecto. Aún recuerdo cuando hace unos años abandonó alborozado el consistorio granadino –no sin antes tener en su poder el acta de diputado– arguyendo que se iba a Madrid a defender mejor los intereses de Granada. Ahora se queda en Granada, pero ya verán como es para defender mejor los intereses de Madrid. Granada can wait.

Bueno, el caso es que, terminada la campaña de las generales, las elecciones municipales aguardan a la vuelta de la esquina y el candidato más preparado –¿cómo se le pudo escapar al PSOE?– acaba de entrar en escena. Y lo ha hecho por la cara. Literalmente.

 

Imagen de Domingo Funes

Domingo Funes (Granada, 1967) es Licenciado en Derecho por la UNED y abogado en ejercicio, trabajando en las ramas administrativa y civil, fundamentalmente, y defensa de los consumidores. En los últimos años ha compaginado su profesión con la colaboración en el Grupo Editorial Tres Ediciones, especialmente en Granada Económica, uno de los periódicos del grupo, donde coordina la sección de opinión. Hijo del éxodo rural de los 60, pasa su juventud en el barrio granadino de la Chana, donde su familia se instala proveniente del pequeño municipio de Salar.