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Cómo vivir de vacaciones todo el año

Blog - El ojo distraído - Jesús Toral - Viernes, 8 de Septiembre de 2017
Espléndida vista de una paisaje idílico.
P.V.M.
Espléndida vista de una paisaje idílico.

Ahora que las vacaciones han tocado a su fin y que la mayoría de la gente se encuentra en su puesto de trabajo habitual, yo te pregunto: ¿Te gustaría vivir todo el año como si estuvieras de vacaciones? Si es así, te invito a que sigas leyendo este artículo que te puede dar pautas para que tu sueño acabe convirtiéndose en realidad.

Lo primero que tienes que plantearte es: ¿Hasta qué punto te gusta tu trabajo? No hace falta que me lo digas a mí, que ni me va ni me viene, ni siquiera tienes que decírselo a tu pareja o a nadie de tu entorno, pero sí es fundamental que seas sincero contigo mismo. No vale eso de: “Me gusta el dinero que me da”. La pregunta es directa y clara: ¿Disfrutas cuando vas a trabajar? ¿Sientes que realmente estás hecho para ese empleo? ¿O por el contrario te estresas cada vez que recuerdas que tienes que incorporarte, te parece un sufrimiento, casi una condena?

Si te gusta tu trabajo y disfrutas de él, estás muy cerca de sentirte de vacaciones perpetuas; si estás a gusto pero hay algún obstáculo como el jefe, algún compañero, una labor concreta que aborreces, entonces te aconsejo que te enfoques en qué es lo que te molesta, llegar al fondo del asunto

Si te gusta tu trabajo y disfrutas de él, estás muy cerca de sentirte de vacaciones perpetuas; si estás a gusto pero hay algún obstáculo como el jefe, algún compañero, una labor concreta que aborreces, entonces te aconsejo que te enfoques en qué es lo que te molesta, llegar al fondo del asunto. Tal vez creas que es que tu colega te está haciendo la cama para llegar más alto que tú, pero quizás si ahondas en tus verdaderas emociones puedes llegar a la conclusión de que lo que te hace infeliz es que te sientes menos capacitado que tu colega. No puedes cambiar la forma de comportarse de él, pero sí puedes transformar tu forma de sentir, tu manera de menospreciarte. La mayoría de las experiencias que te hacen infeliz no tienen que ver con nadie más que contigo, con el significado que le das a esa la realidad. Tu colega puede ser un trepa, pero solo si interpretas que lo es, lo sentirás como tal y lo vivirás así. Por lo tanto, es necesario que profundices en esa piedra en el camino y que llegues a la explicación que tú le das para que te haga infeliz, y cuando la identifiques, si no te gusta, cámbiala. ¿Cómo? Percatándote de que nunca hay datos objetivos suficientes para considerarte así. Por ejemplo, si crees que tu compañero te pone zancadillas para pasar por encima de ti, puede ser que en realidad lo que te ocurre es que te consideras menos que él. Si miras a tu alrededor observarás que para tu esposa, para tus marido, tus hijos, tus padres, tus hermanos, tus amigos incluso para algunos compañeros de trabajo… eres mucho más importante que él, de manera que no es un hecho objetivo que seas menos que tu colega.

¿Y si percibes que tu trabajo te hace infeliz, que no estás hecho para él, que hay otras cosas que te gustan mucho más? ¡Cambia de empleo! Te estoy escuchando. Me dices que estoy loco, que hoy en día con la que está cayendo no se puede abandonar un trabajo, menos cuando sea fijo, da igual que sea insoportable, hay que aguantar, me dices que es muy fácil decirlo de boquilla pero que cuando estés en paro nadie va a pagar tus facturas, ni cubrir tus gastos, ni cancelar tu hipoteca, ni abonar tus vacaciones… Lo entiendo perfectamente. A pesar de todo, mira a tu alrededor, busca en Internet, seguro que encuentras a alguien que ha abandonado su trabajo con más de 50 años y ha dado un giro a su vida de 180 grados y le va bien, pese a la crisis, a que nadie creyera en él. ¿Uno entre un millón? ¿Y por qué no puedes ser tú ese uno?

Por otro lado, no se trata de que te vayas de tu trabajo así sin más. Primero debes centrarte en lo que más te gusta, olvídate de convencionalismos o de quedar bien con alguien, sólo tienes que pensar en ti y ser sincero contigo mismo, puede ser que te encante coser pero te da vergüenza que lo sepan los demás… ¿Y qué importa? ¿Acaso alguien se ríe de Vittorio y Lucchino? Obsérvate mientras disfrutas de tus hobbies y date cuenta de que el tiempo pasa muy deprisa, de que no te cansas, de que estás relajado, feliz, de que no te planteas ganar dinero con ellos porque los disfrutas tanto que da lo mismo. ¿Y si fuera una de esas actividades la que te generara el sueldo mensual? ¿Que no es posible? ¿Lo has intentado? Te invito a que te lo plantees. En cuanto sepas lo que te apasiona, aunque mantengas ese empleo que no te gusta, empieza a buscar fórmulas para que pueda convertirse en tu manera de ganar dinero para vivir, sin estresarte, sin prisas ni obligaciones, solo ábrete a la oportunidad de cambiar tu trabajo.

Todos tenemos habilidades extraordinarias, todos y cada uno de nosotros; sin embargo, algunos no las cultivamos y por eso no reparamos en ellas

¿Y si no sabes lo que te gusta? Todos tenemos habilidades extraordinarias, todos y cada uno de nosotros; sin embargo, algunos no las cultivamos y por eso no reparamos en ellas. Empieza descartando lo que detestas, y desde allí muévete hacia el lado contrario, vete reduciendo el círculo hasta que encuentres tu habilidad, eso en lo que eres mejor que los demás y en lo que disfrutas muchísimo.

El día tiene 24 horas, de las cuales, al menos 8 las deberíamos dedicar a dormir, 2 a alimentarnos y 6 a descansar. El tiempo restante, 8 horas, un tercio de nuestra vida, es para el trabajo. Si consigues disfrutar de tu empleo como cuando estás de vacaciones, te aseguro que el resto de tu tiempo se iluminará, te dará más de sí, estarás más descansado, tendrás mejor humor, te olvidarás de la resignación, del fracaso, de las rencillas personales y sentirás que estás todo el tiempo de vacaciones pagadas…Por supuesto que seguirá habiendo obstáculos, pero serán más fáciles de saltar.

¿Te imaginas un mundo en el que todos disfrutáramos de nuestras funciones diarias? El camarero sonreiría, los que nos atienden en las oficinas de la Administración serían amables, los dueños de talleres de coches no se esmerarían en sacarnos la mayor cantidad de dinero posible al arreglarnos nuestro vehículo… Tal vez sea una ilusión, pero el único y primer paso para que sea realidad es mirarnos a nosotros mismos y olvidarnos del resto del mundo. No puedes cambiar el mundo pero sí tu forma de verlo y si lo haces, el mundo será distinto para ti.

 

Nací en Ordizia (Guipúzcoa) porque allí emigraron mis padres desde Andalucía y después de colaborar con periódicos, radios y agencias vascas, me marché a la aventura, a Madrid. Estuve vinculado a revistas de informática y economía antes de aceptar el reto de ser redactor de informativos de Telecinco Granada. Pasé por Tesis y La Odisea del voluntariado, en Canal 2 Andalucía, volví a la capital de la Alhambra para trabajar en Mira Televisión, antes de regresar a Canal Sur Televisión (Andalucía Directo, Tiene arreglo, La Mañana tiene arreglo y A Diario).