Un verano en el Parque de las Ciencias.

Harto del periodismo basura

Blog - El ojo distraído - Jesús Toral - Viernes, 31 de Mayo de 2019
Jorge Javier Vázquez.
Tele 5
Jorge Javier Vázquez.

Llevo media vida escuchando hablar de la prensa del corazón con calificativos despectivos, infravalorando sus contenidos y a sus profesionales. A veces, con cierta razón, porque el límite entre el rumor y la noticia no deja de ser en este sector ocasionalmente tan indetectable que se perfora con excesiva ligereza; pero no siempre es así. Nunca he trabajado expresamente en la prensa rosa y he respetado profundamente la labor de quienes se toman en serio su función, sea en el sector que sea.

Lo que ya no me gusta tanto es la soberbia y prepotencia que, como un pavo real, extiende esporádicamente la llamada prensa seriaal referirse a los que, en definitiva, no son más que compañeros suyos. Por eso me indigna ver que periódicos que siempre enarbolan la bandera de la veracidad den pábulo a rumores o a seminoticias

Lo que ya no me gusta tanto es la soberbia y prepotencia que, como un pavo real, extiende esporádicamente la llamada prensa seria, al referirse a los que, en definitiva, no son más que compañeros suyos. Por eso me indigna ver que periódicos que siempre enarbolan la bandera de la veracidad den pábulo a rumores o a seminoticias. En las últimas horas, ABC, El Mundo Deportivo, Sport y muchos otros diarios de tirada regional o nacional se han hecho eco de una impresionante noticia, esa que todos estábamos esperando conocer, la que cambiará el rumbo de nuestras vidas, la que va más allá de las respuestas filosóficas que nos hacemos, esa que dará un giro definitivo al curso de la historia: «Pillan a Jorge Javier borracho en Chueca» «Pillan a Jorge Javier Vázquez borracho de fiesta por Chueca con un travesti», «El presentador se fue a un club de travestis y acabó sin tenerse en pie».

Es verdad que al adentrarte en la noticia te topas con un vídeo de horrible calidad en el que aparece la prueba definitiva; aunque… ¿Acaso es un delito emborracharse? ¿O ir a un club gay o del tipo que sea? ¿O hay que encerrar bajo siete candados a Jorge Javier por charlar con un travesti?

Claro, algunos de esos medios que se han hecho eco de la supuesta información del siglo parecen intentar justificar tras el titular el motivo por el que han decidido publicar un texto tan exento de interés: se preocupan por el presentador. Al menos eso es lo que se deduce de lo que cuenta, por ejemplo, el ABC, donde le achacan no haber cumplido su promesa de que haría lo que le pidieran los médicos para cuidarse tras el ictus sufrido por él en marzo, porque según el rotativo «ha rehecho su vida demasiado rápido». ¿Perdone? ¿El periodismo no se supone que debería de ser objetivo? ¿No se ha de consultar a todas las fuentes posibles antes de escribir algo, presuntamente desde el rigor, cuando procede de la prensa seria? Uno deduciría que el periodista se ha dirigido al especialista de Jorge Javier para descubrir sus prescripciones médicas, pero es obvio que no ha sido así, porque citaría dicha fuente; también es posible que haya preguntado a cualquier doctor sobre cualquier ictus, aunque cuando uno se basa en diagnósticos generales tiene el peligro de equivocarse en un caso concreto.

Lo siento. No paso por ahí. Este hombre tiene derecho a hacer con su vida lo que quiera, a beber, a emborracharse, como por cierto hemos hecho casi todos los mortales alguna vez; tiene derecho a charlar con una travesti, con un ex recluso o con su perro; a regalar su dinero o tirarlo por la ventana… porque es su vida

Lo siento. No paso por ahí. Este hombre tiene derecho a hacer con su vida lo que quiera, a beber, a emborracharse, como por cierto hemos hecho casi todos los mortales alguna vez; tiene derecho a charlar con una travesti, con un ex recluso o con su perro; a regalar su dinero o tirarlo por la ventana… porque es su vida. Y que un diario nacional dedique espacio a criticar sus hábitos o compañías dice más de sí mismo que de a quién se refiere.

¿Y qué me dicen de la prensa deportiva? ¿Por qué le interesa la vida privada de un presentador? De verdad, ciertamente, en serio… ¿Soy el único que atisba un tufillo de homofobia en esa noticia? ¿Acaso se hubiera dicho algo de su compañía si hubiera sido un hombre con traje y corbata acompañado de su mujer y no fueran famosos? ¿Se hubiera hecho tanto hincapié en el local si hubiera sido una discoteca en lugar de un «club de travestis», como cuenta la información?

Podría acaso entender que el interés mediático de Jorge Javier Vázquez animara a publicar una foto suya en estado de embriaguez, pero incidir en el hecho de que estaba con un travesti, que disfrutaba en un establecimiento gay…, perdónenme pero ahí se intuye la mala leche que exhuma por los poros de la piel de esos medios de comunicación. Y de fondo, escucho una sonrisa semi contenida de los directivos de dichas publicaciones con respecto a un tema que rezuma homofobia.

Podría acaso entender que el interés mediático de Jorge Javier Vázquez animara a publicar una foto suya en estado de embriaguez, pero incidir en el hecho de que estaba con un travesti, que disfrutaba en un establecimiento gay…, perdónenme pero ahí se intuye la mala leche que exhuma por los poros de la piel de esos medios de comunicación

Sí, ya sé que hay otros famosos, actores, cantantes o deportistas a los que les pillan borrachos y también publican esas esas noticias; y tampoco estoy de acuerdo con hacerlo en ese caso, excepto cuando pudiera suponer un incumplimiento del contrato del famoso en cuestión con su equipo deportivo o su discográfica, porque eso sí que podría conducir a consecuencias más serias y susceptibles por tanto de ser debatidas en los medios de comunicación; pero ese no es el caso de Jorge Javier, por mucho que esos mismos medios que se autocalifican como serios se esfuercen por compararlos.

Aunque hasta finales del mes de junio no se conmemora el Día del Orgullo Gay, lo cierto es que desde la semana que viene hay ciudades, como Granada, donde se celebran actos relacionados con el respeto a toda identidad sexual. Un conjunto de actividades lúdicas, festivas, talleres y charlas encaminadas a relegar los chistes, a desterrar noticias con una evidente intencionalidad homófoba y especialmente esas otras informaciones que, al contrario, parecen ser respetuosas con los gais, pero que contienen una carga de animadversión soterrada, no visible en una primera ojeada. Esas son las más peligrosas, porque son más inconscientes, sobrevuelan por el imaginario colectivo y se posan en la epidermis para atravesarla sin que nos demos cuenta. Por mucho que los compañeros de la prensa rosa tengan que soportar que sus informaciones se califiquen de basura, en realidad cuando más se evidencia dicha basura es al verla mezclada con otros contenidos que llevan la etiqueta de periodismo serio. No olvidemos que la mierda es mierda pese a que vaya envuelta con un bonito papel de regalo.

 

             

Imagen de Jesús Toral

Nací en Ordizia (Guipúzcoa) porque allí emigraron mis padres desde Andalucía y después de colaborar con periódicos, radios y agencias vascas, me marché a la aventura, a Madrid. Estuve vinculado a revistas de informática y economía antes de aceptar el reto de ser redactor de informativos de Telecinco Granada. Pasé por Tesis y La Odisea del voluntariado, en Canal 2 Andalucía, volví a la capital de la Alhambra para trabajar en Mira Televisión, antes de regresar a Canal Sur Televisión (Andalucía Directo, Tiene arreglo, La Mañana tiene arreglo y A Diario).