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Lo importante y lo accesorio al hilo de la estabilidad presupuestaria

Blog - Reflexiones del Por Venir - Chema Rueda - Viernes, 21 de Septiembre de 2018
Pedro Sánchez, en la sesión de control al Gobierno del pasado miércoles.
Congreso de los Diputados
Pedro Sánchez, en la sesión de control al Gobierno del pasado miércoles.

Pareciera que a las derechas españolas (PP y Ciudadanos) y a los medios que las jalean se les cae el cielo encima viendo su furibunda reacción ante una actuación parlamentaria del PSOE, que, sucintamente, consiste en lo siguiente: una vez constatado que la Mesa de la Cámara cerraba el plazo de presentación de enmiendas parciales a una proposición de ley suya que desarrolla una parte del Pacto de Estado contra la Violencia de género, el Grupo socialista registró una enmienda que cambia un artículo de otra ley, la de Estabilidad Presupuestaria, para despojar al Senado del poder de vetar la senda de déficit. Habilidad, astucia, atajo, triquiñuela, pudiera ser, aunque intentaré demostrar que de eso nada. Pero legal y legítimo como la copa de un pino.

Este debate se puede plantear de dos maneras. La manera accesoria, incluso ridícula, que estamos viendo que plantean las derechas políticas y mediáticas, de pura rabia incontenida, al verse sorprendidas de la capacidad socialista de saber usar los instrumentos parlamentarios, bien es cierto que en el "último minuto", pero dentro del tiempo reglamentario. De ahí los insustanciales y grotescos calificativos de "fraude" o "treta" con que encabezan las portadas o las declaraciones de sus dirigentes, que despotrican a voz en grito que "harán todo lo posible para evitar que prospere la iniciativa del PSOE" y anuncian pomposas estrategias parlamentarias, incluso jurídicas para conseguirlo. Todo para consumo muy interno, para contentar a las huestes propias y en un melancólico ejercicio de rabieta, muy similar al enfado que produce, en términos deportivos, "perder en el descuento", algo, en lo que, por cierto, algunos podríamos dar un máster. Pero solo eso, ruido y bronca.

¿Qué pretenden las derechas españolas (PP y C,s, más sus voceros) intentando mantener la capacidad de veto del Senado que la enmienda del PSOE suprime?. Lisa y llanamente, quieren impedir que el Gobierno disponga de 6.000 millones de euros para poder plantear unos Presupuestos del Estado que contemplen partidas para educación, sanidad, dependencia y políticas sociales y lucha contra la violencia de género. O sea, fastidiar al Gobierno, pero sobre todo, fastidiar a centenares de miles de mujeres y hombres que demandan y precisan de esas políticas para poder desarrollar una vida en condiciones de justicia, igualdad y libertad

Y se puede, y creo que se debe, plantear el asunto de forma seria y razonada, otorgando la importancia que tiene a la iniciativa, y poniendo el foco en lo fundamental. Y lo fundamental, en este caso, es que lo que pretende la estrategia del PSOE es posibilitar una adecuada dotación presupuestaria a las medidas contenidas en el Pacto de Estado contra la Violencia de género. Que sin dicha dotación no podrían llevarse a la práctica. Parece evidente la conexión y la coherencia entre la ley objeto de debate y la enmienda presentada. Si el Senado mantiene su capacidad de veto a la senda del déficit marcada por la Unión Europea (capacidad que le otorga el precepto de la ley de Estabilidad que se pretende derogar), no existirán recursos económicos para implementar en los niveles territoriales oportunos las medidas contempladas en el Pacto de Estado contra la Violencia de Género. No se entiende de donde sacan las derechas patrias la conclusión de que no hay relación entre la ley y la enmienda a la misma, pues se cae de su peso.

Obviamente, la derogación del artículo de la Ley de Estabilidad que otorga al Senado esa capacidad de veto, posibilitará la dotación de más recursos económicos, en concreto, hasta 6.000 millones de euros, que es lo autorizado por Bruselas para España. Unos fondos que vendrán muy bien a las Comunidades autónomas, por supuesto a Andalucía, y a las entidades locales para desarrollar políticas sociales y naturalmente, políticas tendentes a erradicar la violencia de género.

Por tanto, ¿qué pretenden las derechas españolas (PP y C,s, más sus voceros) intentando mantener la capacidad de veto del Senado que la enmienda del PSOE suprime?. Lisa y llanamente, quieren impedir que el Gobierno disponga de 6.000 millones de euros para poder plantear unos Presupuestos del Estado que contemplen partidas para educación, sanidad, dependencia y políticas sociales y lucha contra la violencia de género. O sea, fastidiar al Gobierno, pero sobre todo, fastidiar a centenares de miles de mujeres y hombres que demandan y precisan de esas políticas para poder desarrollar una vida en condiciones de justicia, igualdad y libertad.

Eso, y no otra cosa, es lo que pretenden hacer nuestras derechas. Obviamente no lo van a manifestar así. Por eso recurren a lo accesorio y a lo ridículo, como ya he señalado, con mucho ruido y mucha bronca. Se ceban y se desgañitan en una alambicada y soez verborrea pseudo parlamentaria, intentando tapar  lo que cada día es más difícil de tapar: que existe un Gobierno decidido a utilizar todos los resortes del poder para aplicar un programa político que beneficie a los sectores más vulnerables de la ciudadanía y que construya una sociedad más justa, más libre y más solidaria.

Si frente a eso, todo lo que son capaces de ofrecer las derechas es un ejercicio público de rabia y de desesperación sobre las formas, sin entrar en el fondo del asunto, es todo un síntoma de que el Gobierno va por el buen camino. Y de que hay que insistir, una y otra vez, en explicar el fondo del asunto. A ver si se lo aprenden. Pero sobre todo para que los españoles y las españolas lo tengan claro.

 

 

 

 

Imagen de Chema Rueda

Nacido en Guadix (Granada) en 1963, por tanto de la generación de "A hard days night" y "Satisfaction". Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada y funcionario de Administración Local, grupo A, trabaja en el Edificio de Los Mondragones. Fue concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Granada (desde 2003 y hasta junio de 2015. Ha sido Secretario general del PSOE de la ciudad de Granada entre 2008 y 2017 y es Miembro del Comité Federal del PSOE desde el 39 Congreso. Me apasiona escribir (lo que pienso), debatir y participar en la vida pública, desde todos los ángulos posibles. Me duelen bastantes cosas de la vida y de la política actual, y no pienso dejar de intentar arreglarlas. Me apasiona la vida, la amistad, la Alpujarra y el Atlético de Madrid.