Tras la movilización y la votación

Blog - Reflexiones del Por Venir - Chema Rueda - Miércoles, 1 de Mayo de 2019
Recogida de material electoral.
Indegranada
Recogida de material electoral.

En efecto, ya se produjo la movilización y ya terminó la votación. La del 28 de abril, me refiero. Y, al margen las inevitables interpretaciones, proyecciones y extrapolaciones de resultados; las no menos inevitables celebraciones de todas y todos, por haber ganado, por haber empatado, incluso por haber perdido pero haber superado a no se qué otro rival; y las siempre recurrentes tertulias dominadas por la frase "yo ya lo dije", la única realidad incontestable es que las tres cuartas partes de la ciudadanía española han hablado, y eso es mucho. Tres de cada cuatro españolas y españoles fueron a las urnas y se expresaron nítidamente, lo cual genera una voluntad colectiva apabullante y un panorama político igualmente esclarecedor.

La única realidad incontestable es que las tres cuartas partes de la ciudadanía española han hablado, y eso es mucho. Tres de cada cuatro españolas y españoles fueron a las urnas y se expresaron nítidamente, lo cual genera una voluntad colectiva apabullante y un panorama político igualmente esclarecedor

En mi opinión, ahora tocan dos cosas, y naturalmente, cada cual es libre de hacerlas o no, de hecho, algunos y algunas ya han empezado a hacer lo contrario de lo que creo que hay que hacer. Pero cómo estamos en democracia y en libertad, yo diré las dos cosas que creo que hay que hacer. La primera, practicar el sosiego y la mesura, reposar la jornada electoral y el resultado, tomar aire y respirar varias veces y poner oreja en las conversaciones de amigos, vecinos, compañeros de trabajo o de café, preferentemente de quienes no sepamos que han votado el 28 de abril y de quienes tenemos claro que no han votado igual que nosotros. Y observar el panorama, otear el horizonte, tener vista larga, como decía un célebre personaje de una ficción televisiva, "mirar el tablero completo". Y por supuesto, no prestar la menor atención a la cascada de declaraciones inflamadas, exageradas, autosatisfactorias, amenazantes o directamente estúpidas que se están produciendo y aún se seguirán produciendo. Ni mucho menos, intentar responderlas o hacer razonar a quienes las pronuncien. Reconozco que llevo 48 horas practicando mi propia receta y mi estado de bienestar y tranquilidad roza niveles memorables.

Pero ganar, sólo ha ganado el PSOE. El resto no ha ganado. A partir de ahí, el sosiego y la mesura de los que hablaba antes, pues la victoria no ha sido absoluta. Y este asunto va por fases. Lograr la presidencia del gobierno precisa el apoyo o el no rechazo de otras fuerzas políticas. Alcanzar mayoría absoluta parlamentaria requiere el concurso de otros partidos

El mandato popular nunca es unívoco. Es evidente que existe una fuerza política ganadora, mientras que el resto (todas las demás) no han ganado. Habrán mejorado o empeorado resultados, habrán superado al rival menos querido de su espectro político, se habrán situado en mejor o peor posición teórica para alcanzar determinados objetivos. Pero ganar, sólo ha ganado el PSOE. El resto no ha ganado. A partir de ahí, el sosiego y la mesura de los que hablaba antes, pues la victoria no ha sido absoluta. Y este asunto va por fases. Lograr la presidencia del gobierno precisa el apoyo o el no rechazo de otras fuerzas políticas. Alcanzar mayoría absoluta parlamentaria requiere el concurso de otros partidos. Alcanzar mayoría cualificada que se precisa para lograr grandes transformaciones y reformas (incluidas las constitucionales) precisa el concurso de aún más partidos, y necesariamente de diversos enfoques. Adoptar medidas cotidianas de gobierno puede no precisar ningún apoyo. O sea, y perdón por la reiteración, sosiego, mesura, reposo y prestar atención.

La segunda cosa, ir esbozando propuestas políticas, ir articulando un programa de gobierno, señalar prioridades políticas, ofrecer soluciones a la ciudadanía, mostrar el camino de por donde va a transitar el Gobierno y el talante que va a presidir su actuación. Ello resultará más útil para lo que haya de venir que repetir eslóganes, pregonar vetos, subastar adhesiones, reclamar protagonismos y autoafirmarse en las propias convicciones, aunque algunas de ellas hayan sido rechazadas por el pueblo.

Son las dos cosas que se deben hacer porque es lo que ha pedido la ciudadanía en las urnas. Tranquilidad y vista larga para hacer reformas y transformaciones profundas desde el diálogo. Seguramente quienes más nervios y prisas muestren, quienes más sobreactúen y, sobre todo, quienes con más ahínco se reafirmen en sus vociferantes y egoístas estrategias (comprensibles en campaña, pero ya no), serán los primeros en descartarse para las reformas, para las transformaciones, para el diálogo y para el trabajo que pronto empezará. Y de ello quedará pública constancia.

 

 

 

 

Imagen de Chema Rueda

Nacido en Guadix (Granada) en 1963, por tanto de la generación de "A hard days night" y "Satisfaction". Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada y funcionario de Administración Local, grupo A, trabaja en el Edificio de Los Mondragones. Fue concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Granada (desde 2003 y hasta junio de 2015. Ha sido Secretario general del PSOE de la ciudad de Granada entre 2008 y 2017 y es Miembro del Comité Federal del PSOE desde el 39 Congreso. Me apasiona escribir (lo que pienso), debatir y participar en la vida pública, desde todos los ángulos posibles. Me duelen bastantes cosas de la vida y de la política actual, y no pienso dejar de intentar arreglarlas. Me apasiona la vida, la amistad, la Alpujarra y el Atlético de Madrid.