Rabillos de pasa para el otoño

Blog - Reflexiones del Por Venir - Chema Rueda - Jueves, 3 de Octubre de 2019
Luis Salvador, Albert Rivera y Juan Marín, en un acto de campaña de las municipales de 2015.
M.R.
Luis Salvador, Albert Rivera y Juan Marín, en un acto de campaña de las municipales de 2015.

No por ser una expresión de “abuelas", deja de tener sentido lo de recomendar "rabillos de pasas" para que la memoria no nos gaste malas pasadas. Antiguamente, cuando alguien se mostraba excesivamente olvidadizo, se le recomendaba tomar rabillos de pasas. Desde luego, para mi abuela, ésta era la mejor solución para recuperar la memoria perdida. Y a la vista de algunos episodios políticos protagonizados por personajes del partido del histriónico señor Rivera va a ser necesario hacer acopio de los citados rabillos.

Por eso resulta lamentable el tufillo electoralista y oportunista que la presentación de una moción de censura (¡ahora!) en el Parlamento catalán ha suscitado. Dos años de olvido, durante los cuales hubiera venido muy bien los rabillos de pasas, para ahora redescubrir que siendo primera fuerza se puede liderar algún tipo de acción política. Desgraciadamente ya no resulta creíble

Muy necesarios para que en el seno de Ciudadanos no olviden que fueron la primera fuerza política en las elecciones de Cataluña. Que no se celebraron ayer ni el mes pasado, no, sino, nada menos que en diciembre de 2017, hace prácticamente dos años. Y deberían recordarlo bien, porque fueron la primera fuerza política, lo que siempre obliga a un ejercicio de asunción del resultado y de responsabilidad posterior. Obliga a realizar algún tipo de movimiento tendente a que la sociedad que ha votado, reconozca a la fuerza más votada como tal. Obliga a liderar, al menos un tiempo y aunque se tenga certeza del fracaso de la acción, el proceso de formación de gobierno.

Para nada es recomendable el ejercicio de inmovilismo, pasividad vergonzante, ausencia y escaqueo que han mantenido durante estos dos años. Por eso resulta lamentable el tufillo electoralista y oportunista que la presentación de una moción de censura (¡ahora!) en el Parlamento catalán ha suscitado. Dos años de olvido, durante los cuales hubiera venido muy bien los rabillos de pasas, para ahora redescubrir que siendo primera fuerza se puede liderar algún tipo de acción política. Desgraciadamente ya no resulta creíble. Ni la Moción es presentada con carácter instrumental para convocar elecciones, que podría ser una opción para atraer apoyos. Ni es presentada justo después del 10 de noviembre, para intentar revertir una situación conflictiva. Es presentada ahora como un mero acto de campaña electoral, de la mala, para inflamar la llama del conflicto y mantener un discurso que sin dicha llama, hace tiempo perdió todo interés. Gran parte de la sociedad catalana y española hubiera contribuido, de buen grado, al citado acopio de rabillos de pasas para la dirigencia de Ciudadanos.

El colmo de este despropósito es muy reciente. Ni una sola de las personas que conforman el llamado gobierno de Granada acudió a cumplir con nuestros mayores, en el día de su pregón. Ni el medio alcalde de Ciudadanos, ni nadie, por delegación, sustitución o transmutación

Y qué decir de la necesidad de conservar la memoria para que no olviden que son gobierno de la ciudad de Granada. Ciertamente precario, inestable, insolvente y casi prestado, pero gobierno, con sus responsabilidades, sus compromisos y sus agendas. En primer lugar, desde luego, para la ciudadanía de la ciudad. Y, en segundo lugar, para todo lo demás. Repiten con insistencia que las nefastas consecuencias que, día si y día también, se desprenden de su desgobierno, no interesan a la ciudadanía. Pero ésta si que está muy interesada, y asiste atónita al carrusel de despropósitos, desplantes, despistes y agravios a los que es sometida por quienes deberían estar pendientes de gobernar.

El colmo de este despropósito es muy reciente. Ni una sola de las personas que conforman el llamado gobierno de Granada acudió a cumplir con nuestros mayores, en el día de su pregón. Ni el medio alcalde de Ciudadanos, ni nadie, por delegación, sustitución o transmutación. Sería acumulación de tareas, compromisos sobrevenidos, saturación de trabajo, olvido, o simplemente despiste. Grandes cantidades de rabillos de pasas van a necesitar los y las concejales del partido del señor Rivera, para que siempre recuerden que no son agentes comerciales de la ciudad, ni jefes de planta de la plaza del Carmen, ni vendedores de humo. Son el gobierno de la ciudad. Y si ellos lo olvidan, la ciudadanía, mal que les pese, lo recordamos todos y cada uno de los días.  

Imagen de Chema Rueda

Nacido en Guadix (Granada) en 1963, por tanto de la generación de "A hard days night" y "Satisfaction". Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada y funcionario de Administración Local, grupo A, trabaja en el Edificio de Los Mondragones. Fue concejal del PSOE en el Ayuntamiento de Granada (desde 2003 y hasta junio de 2015. Ha sido Secretario general del PSOE de la ciudad de Granada entre 2008 y 2017 y es Miembro del Comité Federal del PSOE desde el 39 Congreso. Me apasiona escribir (lo que pienso), debatir y participar en la vida pública, desde todos los ángulos posibles. Me duelen bastantes cosas de la vida y de la política actual, y no pienso dejar de intentar arreglarlas. Me apasiona la vida, la amistad, la Alpujarra y el Atlético de Madrid.